BLOG DE SONIA CERVETTI.
Toro de sangre. El cielo es un toro.
La tierra está húmeda aun de las lluvias pasadas
el cielo tan negro no anuncia que cesen del todo.
De nuevo, los truenos son los cuernos de una tormenta
que tuvo lugar en el cielo negro.
Son el mugir de las bestias de todo lo oscuro de nosotros
que escondemos unos de otros.
Existir es ser arrojado a la nada, y aferrarse a la viga
de nombre divino, del trabajo, del arte.
Envuelve el despertar, el dormir, las guerras y avalanchas,
truenos y huracanes, sombrías sombras de árboles muertos.
los ácidos son amigos del Adorado, y la tierra, ahora cubierta de agua sucia y usada
no es más que eso, una pobre muerta contaminada,
una mesa de laboratorio embarrada, unos pocos matraces implorando auxilio
y aullando de soledad.
El cielo negro es como un toro negro,
sus cuernos son los del Adorado, su rugir, el del bendito aterrado.
Sus brazos el viento, el viento, el viento,
su voz, un lamento.
Compro perfumes en envases de cristal,
me emborracho de alcohol y de miedo.
Y el viento me arrastra al negro ciprés.