domingo, 10 de julio de 2011

Desaliento

Quise tener mil manos, luché por lo posible, luché por lo probable.
Perdí las gastadas manos en trabajos, accidentes, las torturas de mi hermana.
Muñones rizados forman mi cerebro, con placas negras pegadas a él.
Olvido el espliego, olvido mi nombre. Los jazmines olvido.
No he olvidado tu nombre.
Si damino, subo una cuesta, si duermo, sólo una siesta Y me gritan los muertos.
Con urgencia piden perdón, desesperados.
Piden volver al planeta del agua,
Ruegan regresar de la muerte, a la infeliz infancia.

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