No sólo mi corazón resiste, ni sólo mi espíritu valiente
de estaño y acero estos puentes reviste, estas carreteras,
estas casas, estos rascacielos y salientes
terrazas de madera y de estera
que el esparto es débil es mentira, que es fuerte
porque Diego entretejió plata, Federico hierro,
y Sebastián firmó con toda su buena fe.
Que su sagaz inteligencia usó como herramienta
y que la pala y el pico cementaron
con el mejor cemento que encontraron.
Que rían como niños quisiera porque buscaron
los mejores papás que se fabrican con acero.
En consideración a cinco ingenios magistrales, los mejores de este pueblo.
Sebastián, Federico y Diego, que todos los dioses os amparen.
Héctor y Estela, podéis dormir tranquilos: la casa resiste, el puente resiste,
todo lo que ellos emplean en sus obras,
¡que resiste, digo!
http://tengomiedoaperdertusojos.blogspot.com/ La autora busca editar sus reflexiones, poemas, algunos cuentos. Su contenido es en cierto modo filosófico, no hay referencias a otros temas que no sean los fundamentos de la vida.
lunes, 21 de junio de 2010
miércoles, 16 de junio de 2010
A mi querido amigo Orlando.
A Orlando Gadea Aramburu, amigo y colega de tantos años, que ha perdido a su madre.
En la neblina negra del dolor
no te quedes mucho tiempo.
Mira a tu alrededor, mira y toca lo que te recuerda
a tu madre: ella está ahí.
Creo en pocas cosas, pero no tengo dudas
de la inmortalidad del alma.
No quedará la materia, en apariencia, pero no olvides
que materia es palabra hija de mater, de madre.
En cada brizna de hierba, en cada mota de polvo,
en cada rumor de hojas movidas por la brisa de la tarde,
ella estará cerca de ti. Te está acompañando en tus clases,
te sigue mirando cuando doblas la esquina, ella está cerca de ti.
Acepta que no volverá de la misma forma, por ahora, pero cree
con todo tu coraje, que se esforzó por estar contigo.
Y su alma impalpable te protegerá.
Los recuerdos que guardamos de los que se nos han ido
son nuestro aliento a la vida eterna.
No te importen los que no conocen el dolor
y suelen reír de los que lloramos. Habla con ella.
Está esperando el diálogo de todos los días, al final del trabajo.
Mis padres se fueron hace mucho tiempo, pero es a ellos a quienes dedico
mis espaciadas oraciones.
Orlando amigo, mira adelante. Tu nobleza de corazón
te ayudará a seguir adelante. No estás solo. Mira adelante
aunque el pasado es lo único que existe
a veces el remedio es el olvido
para ocuparnos de las urgencias del hoy y del mañana.
En la neblina negra del dolor
no te quedes mucho tiempo.
Mira a tu alrededor, mira y toca lo que te recuerda
a tu madre: ella está ahí.
Creo en pocas cosas, pero no tengo dudas
de la inmortalidad del alma.
No quedará la materia, en apariencia, pero no olvides
que materia es palabra hija de mater, de madre.
En cada brizna de hierba, en cada mota de polvo,
en cada rumor de hojas movidas por la brisa de la tarde,
ella estará cerca de ti. Te está acompañando en tus clases,
te sigue mirando cuando doblas la esquina, ella está cerca de ti.
Acepta que no volverá de la misma forma, por ahora, pero cree
con todo tu coraje, que se esforzó por estar contigo.
Y su alma impalpable te protegerá.
Los recuerdos que guardamos de los que se nos han ido
son nuestro aliento a la vida eterna.
No te importen los que no conocen el dolor
y suelen reír de los que lloramos. Habla con ella.
Está esperando el diálogo de todos los días, al final del trabajo.
Mis padres se fueron hace mucho tiempo, pero es a ellos a quienes dedico
mis espaciadas oraciones.
Orlando amigo, mira adelante. Tu nobleza de corazón
te ayudará a seguir adelante. No estás solo. Mira adelante
aunque el pasado es lo único que existe
a veces el remedio es el olvido
para ocuparnos de las urgencias del hoy y del mañana.
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