miércoles, 23 de marzo de 2011

La luna enorme

He deseado ver
el rayo verde del sol
auroras boreales
montañas altas como el Himalaya.
Pero nunca soñe ver
un enorme círculo negro
en el cielo
rodeado por un arcoiris.
Era la luna
en una tarde de verano
la ocasión en que estaba
más cerca de la tierra.
Tierra fascinante, tierra sagrada, tierra mágica.
¿Quién puede no creer en nada?
¿Quién puede olvidar los relámpagos, el viento,
la lluvia,
la forma en que las plantas beben ese líquido puro?
Tales lo advirtió: el agua es el ser, el agua es el primer principio.
Pero miramos hacia arriba, y la luna, el sol, las estrellas,
nos fascinan y nos embellecen por dentro.

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