lunes, 17 de diciembre de 2012

Viento de muerte

Llegó un día
no sé cómo ni cuándo
como un gélido viento sacudida
como un viento gélido arrasó su vida.
Mala pécora escogió el invierno
tentando con la tibieza de su lecho
echó a dormir en una vía
desesperada por matar y ser matada.
Ultimo lastre de un sábado de borrachera
último sábado de fugas y deslindes
último día de un hijo que dejó
a solas
a solas con demonios espantosos
desde piojos hasta pulgas
pobre inocente
como todos destinado a la muerte
a la lenta muerte
a la soledad sin tacto ni sin dientes.

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