martes, 28 de diciembre de 2010

no vi venir la noche

mi ventana cerrada,
mis ojos apretados,
tratando de llorar,
las risas a lo lejos,
de niñoa,
muchos niños,
y no vi venir la noche.
mi frente se agrietó como una vieja pared
como un viejo cuadro,
dejé de obligarme a llorar,
abrí la ventana,
y sí, ahí estaba la noche azul,
la noche negra,
la noche gris tachonada de estrellas.
las risas de los niños sonaron más claras.
Mis hijos corrían como bólidos,
tiraban la pelota al arco,
hacían goles de cabeza,
festejaban un cumpleaños en el campo.
Fui a reunirme con ellos.

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