jueves, 30 de diciembre de 2010

tío Ricardo

las luces vienen y van
el cielo oscurece o aclara
no lo sé
estoy encerrado aquí hace mucho
mucho tiempo
aparté las cortinas y vi niños jugar, correr, saltar.
luego bajé la persiana.
traté de dormir.
no pude, y me levanté para mirar fuera otra vez.
no había niños, sólo árboles escuálidos, solitarios,
uno cada veinte o treinta metros.
entró una enfermera,
o al menos creo que lo era.
me advirtió que me portara bien,
que el médico vendría pronto.
me tendí en la cama y esperé.
llegó un señor alto, de pelo negro,
anteojos con armazón muy negra y ancha.
me mostró unas radiografías y me dijo
lo que usted tiene es un bruto cáncer,
yo no me explico por qué no se suicida.
rió, con una risa amable, como quien acaba
de hacer una broma simpática.
volveré mañana, dijo.
iniciaremos un tratamiento de electroshocks.
y se fue.
ahora sí estoy solo.
me lo dije veinte veces por lo menos.
la pobre adela no soportará esto.
me levanté, saqué la sábana de arriba,
la retorcí para que quedara más pequeña,
busqué con la mirada algo de qué colgarme.
el baño. pensé. el baño.
fui al baño y desde un caño que iba hacia el techo,
colgué la sábana y envolví mi cuello.
me tiré desde el toilette.
pero debo haberme desmayado solamente.
me desperté acostado
atados mis brazos cruzados detrás, en mi espalda.
la enfermera me trató esos días con exquisita delicadeza,
como si yo estuviera loco,
o fuera un hombre violento.
no, no soy violento.
no tengo ninguna convicción que me vuelva violento.
no me siento frustrado.
por qué habría de ser violento?
Días más tarde, el mismo médico volvió,
con la misma alegre resignación
de tener que tratar conmigo.
no sé qué pasó.
durante días y días esperé a adela.
pero me dijeron que adela se había marchado
al pueblo, con el cadáver de su hermano.
su único hermano soy yo,
y estoy atado a esta cama.
cómo puedo estar en el pueblo?
Y mi madre? Llorará mi madre?
Llorará alguien por mí, campesino bruto,
sólo capaz de entender motores, armar autos,
arreglar máquinas?
pobre bruto al cual jamás hizo decir la oración
antes de dormir.
mi madre, mi madre me perdonará.
no es probable, pero tal vez me abrace
cuando vea que he vuelto.

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