miércoles, 26 de mayo de 2010

Soneto de Antonio Gala

De vez en cuando, recuerdo, o encuentro o reencuentro, algo que me ha gustado mucho. Así me ha pasado con el soneto de Antonio Gala, que es simplemente fantástico. Sí, entiendo que ese adjetivo es inadecuado. Pero todo el que se me ocurre lo es. Así que, ahora, les escribo el poema de Antonio Gala:
A trabajos forzados me condena
mi corazón, del que te di la llave.
No quiero yo tormento que se acabe
y de acero reclamo mi cadena.
No concibe mi mente mayor pena
que libertad sin beso que la trabe
Ni castigo concibe menos grave
que una celda de amor contigo llena.
No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti yo lo rechazo
que ningún juez declare mi  inocencia
porque en este proceso a largo plazo
buscaré solamente la sentencia
a cadena perpetua de tu abrazo.

Espero que el poema de Antonio Gala guste a todo el mundo. A mí me parece, por lo menos, conmovedor.

lunes, 24 de mayo de 2010

Piedad

El silencio de Dios es más que crueldad.
Le resta sentido a todas las cosas,
cierra todas las puertas, atranca las ventanas,
profundiza todos los enigmas.
Reclamamos, pero no podemos comprender
si es a un tiempo vida, muerte, resurrección,
fracaso, o simple traición,
la fría maldad con que tejes una malla de entes sin conciencia.
Silencioso e inmóvil no tolera nuestra angustia
hecha de fuego y de hachas, de espadas y del trigo que nace,
del niño que llora, de la lluvia y del mar.
La razón humana reclama
sin embargo tú dormirás la eternidad
indiferente a nuestros gritos que piden piedad.

Naranja

Un árbol es siempre sustento de vida,
por eso una naranja,
la primera naranja cuajada
en fruto aun amarillentoverdoso,
me ha dado mi árbol tan joven.
Contemplación de gracia y gratitud,
nido de pájaros y gorjeos.
Un pájaro, un nido y un árbol
hacen por sí solos la historia,
sensación y sentimiento, ciencia y conciencia.
Alguien lo plantó. De alguna forma
recibió agua, privilegiado de ser libre
de plagas o vendavales.
Así como las cosas hablan por nosotros
una casa vacía es muerte, tardía o inesperada.
Vida rota, lenguaje dormido.
Un naranjo es un niño que viene.

El día no acaba

El día no acaba                                           
luego de haber dormido.                               .
Se estira,                                                        
me arrastra,                                               
me impone su rutina.                                   
Vivir impone                                               
despiadada voluntad.                                  
¿Por qué debo trabajar
y parir con dolor?
Porque mi padre
coraje no tuviera
de enfrentar al Adorado
Y se quedara mudo
sin protestar por nada
El día no acaba
  a menos que un justo sueño
 me haya dejado ser.
Sea lo que sea,
ser lo que soy.

El mar

Niebla y tiniebla.
El viento rojo
recoge las húmedas hojas
barre el cielo
y las nubes despavoridas
deciden reunirse mas lejos.
Cae el sol lento,
tibio, indiferente.
Los susurros de miles de insectos
murmuran en mis oídos.
¿Cambia el río
por una gota que me llevo?
¿Cambia el mar si caigo como gota?
¿Llegaré al mundo de las sombras
con toda mi sangre en mii cara?
El río, aun en su camino,
¿me saludará hostil?
¿O acaso se ha acabado la furia,
el denso ruido
del huracán de la codicia?

lunes, 17 de mayo de 2010

Detrás de esta sombra
está tu sangre.
Detrás de este viento que sopla y sopla,
tus amigos te llaman.
Tus enemigos te necesitan. Lloran por haberte matado.
Tú no eres ser ni de nacer ni de morir,
tú eres ser de vivir, de reír, de amar.
Nada te toque, nada de duela, amar es el poder
que está en tu decir.
Tu poesía es tu alma, tu alma tu poesía.
Tú eres inocente, como niño recién nacido.
Tú vivirás siempre, porque ni la envidia podrái atacarte.
Tú, mi Federico, duerme en paz. Que tus huesos queden solos,
que son lo que menos importa ahora de ti.
Sólo importa que las editoriales sigan publicando tu palabra,
que los jóvenes sigan sintiendo el amor, la ternura, el cuidado, el respeto,
todo lo que tuyo fue, es ahora nuestro.

Deseo pedir disculpas

Amo a Federico, como a Antonio y tantos otros poetas. Cuando luego de mucho trabajo, sola, siguiendo instrucciones que no entendía bien, pude armar MI blog de poesía, cometí el error de poner "de", en "Tengo miedo a perder la maravilla..." Ayudé a mi hijita a aprender de memoria ese soneto. El suelo donde quizá todavía siga Federico es para mí sagrado. Iría a tirarme sobre la tierra, y besarla. Lloro sólo por decir o pensar "Ay, mi Granada". Pero estoy en Uruguay, Sudamérica, y no creo eso sea posible. Tampoco pude poner completas las dos primeras líneas del poema. Por eso hoy estoy tratando, primero de pediros disculpas, y luego de poder publicar esto, pues hace media hora que estoy tratando que salgan publicadas en el blog, y no puedo.
Sí, o se han muerto muchas nueuronas, o están ocupadas en otros problemas, o, directamente, no están ahí, en el cerebro. Perdonadme. No quise arriesgarme a perder mi trabajo una vez que logré que saliera "Blog de Sonia Cervetti-tengomiedoaperdertus ojos....." Y ahí terminé, porque se me acababa el espacio. ¿Qué sabía yo que el espacio nuevo aparecería? Perdonadme, y ojala ahora, dentro de unos minutitos, pueda quedar este pedido de perdón, publicado en mi blog. Gracias. Sonia Cervetti.

domingo, 16 de mayo de 2010

Una nueva luz

Un color extraño, un color de todos los colores a la vez,
ha teñido los árboles, las casas, los coches, le gente.
¿Sólo yo lo veo? Porque la gente parece muy normal, muy tranquila.
El pueblo entero està encerrado en una niebla de todos los colores.
Al principio, me pareció tan hermoso. Ese colorido que daba vida nueva,
como si tuviéramos una lámpara gigante además del sol.
Pero poco a poco, los colores fueron esfumándose, la luz cambió,
se tornó en una gelatinosa niebla que ennegreció todo.
Los árboles, tan saludables parecían, y, sin embargo, han decaído
como si un poderosísimo viento los hubiera doblado.
Se han ido los colores, la luz, la niebla negra.
La gente angustiada ha sentido ahora todos los cambios,
pues veo que mientras caminan por la calle, van a sus casas,
compran el pan, lloran a los gritos, desesperados, como si fuera el día final.

Regresando

Enlacemos nuestra manos, y volvamos el tiempo atrás.
Déjame decirte lo que pienso, lo que he pensado,
antes y ahora, cuando tus ojos se sumergían en los míos.
Vuelve por favor a mirarme, no hagas como que no me ves.
aun existo, aun soy un trozo de la creación,
aun integro este mundo que es como es
aunque parezca que no.
Sé que soy hipocondríaca, lenta, fastidiosa.
Pero pueden ser defectos llevaderos
como en mi caso
puesto que mi vida ha sido tuya, no he mezquinado nada,
sólo un poco de tiempo, tal vez,
pero en las ocasiones propicias lo he multiplicado.
No me reproches mi misantropía, no puedo evitarla.
Ni siquiera tolero el género humano.
Pero a ti te amo, y no tengo manera de decirlo.
Sólo si tú analizaras mejor como somos tú y yo,
como la vida nos ha llevado, a veces dando tumbos,
otras veces mejor. Y hemos tolerado, no demasiado bien es cierto,
tanto nuestros defectos como nuestras virtudes.
Palabras que me parecen carentes de sentido
pues a veces una se torna en otra, como si cada virtud,
o cada defecto tuviese dos caras. Al menos dos caras.
No se compra una persona en una tienda. No se le mira la marca.
No observas si las costuras son firmes, si los botones están bien cosidos.
No sabes nunca nada, nunca nada.
¿Cómo pedir perdón si no sé qué he hecho mal?
No puedo rogar perdón por cómo soy, sino sólo por los hechos
de los que soy responsable.
Si me dejaras sola, no ocurriría nada. Sobreviviría.
De alguna forma trataría de hacer más por lo que amo.
Cuidaría más las plantas.
Leería más. Escucharía cinco veces "Sur"
con Pichuco y Edmundo, y tararearía como si fuera Butterfly,
tal vez. Y la música sonaría fuerte, muy fuerte.
¿Sería eso reprochable? ¿Sería un pecado estar sola, pero tan bien acompañada?
No reniego de ti, no. Todo lo contrario. Porque no quiero pedirte nada.
Sólo me gustaría que fueras tú quién decidiera qué es lo mejor para ti.
Tú decide tu destino, y sólo dímelo. Pero por favor, sé sincero,
que aunque duela, es mejor que este temblor y esta inquietud,
que me recuerdan mis miedos de niña. Nunca temí a la muerte,
siempre di un beso de despedida a la familia que se iba en un cajón,
pero sí tengo miedo aun de vivir en medio del engaño,
crédula e ingenua como una niña,
siendo sin embargo una persona al final de su vida.

sábado, 8 de mayo de 2010

No soy un juez

Esta noche es noche fría, es noche de llanto y sangre, es noche de desdicha y de adiós
No juzgo tu vida, es la mía la que retuerce mis tripas, es la mía la que quisiera tirar a una zanja.
Quisiera jugar a la pelota con mi vida, tirarla por los aires, desinflarla
como un globo, romperla, rasgarla, aniquilarla. Por qué estoy aquí?
No lo sé. Yo ciertamente no pedí permanecer tanto tiempo. Tampoco venir a este planeta,aunque cada día lo veo más hermoso.
Preferiría ser una bacteria, útil o dañina, no importa, una bacteria sin sesos. Ni palabras. Porque son las palabras las que nos dejan solos, las que impiden comunicarnos. La sociedad comienza a desintegrarse por culpa de la palabra,
usada para engañar, insultar, degradar, atacar, desilusionar, ofender.
¿Por qué sentir debe ser algo que en principio o en final racionalizamos -con palabras-, como estúpidos? Sentir es entrar en uno mismo, asir nuestra alma,
conversar con ella.
Peero si vivir no es racional, no es verbal, no es gozar, no es comer, no es nada,
absolutamente nada. Queda la compasión.
La razón es un invento del hábito. Cerrar mis ojos, abrir mis ojos. Dar un paso tras otro. Saludar a uno, decir adiós a otro.
Por qué tantos sinsentidos? No es mejor abonar la tierra para que haya sólo flores y alimento para los herbívoros, y herbívoros bobos para los predatores?
Y volver a la tierra, madre de todas las madres, madre del sol y del tiempo,
madre del agua y del abeto, madre del ombú, del sauce y del río.
Madre! Madre! Madre! Te confundes con el ser, con el existir, con el morir,
con el llorar, con toda esencia de toda cosa .
Ayúdame. Que el dolor de mi esqueleto no arruine mi alma.
Que mis huesos quebradizos, mi corazón lento, mi artrosis cruel, mis ojos que apenas ven sombras y mi afán de saber,
no me dejen sentir la frialdad de la noche.
Pónme otro cobertor, madre. Tú me cuidaste, yo te cuidé, cuídame nuevamente ahora,
en esta noche cruel, en que existir y ser son palabras tan diferentes.
Y cuando nos encontremos las tres, la gran Pacha Mama, tú y yo, nos abrazaremos
porque será la última vez.

viernes, 7 de mayo de 2010

Mi primer odontólogo

No creo que me recuerde Al Dr. Raúl, con cariño.
el tiempo ha pasado tanto para él como para mí.
Pero no se borrará jamás la impresión de hombre meticuloso, honesto,
sincero con sus pacientes, por quienes hacía lo que nadie hubiera hecho.
Mi tía Adela, por ejemplo. Toda la vida se quejó de todo.
Nadie le hacía caso, nadie la escuchaba ya, pues repetía y repetía lo mismo.
Su dolor en la encía.
Pues bien, mi joven odontólogo le tomó una placa de rayos x,
y he aquí que mi tía tenía una muela yaciente, tal vez una muela
que no tuvo interés en enderezarse.
Escribo esto espontáneamente, nada me guía sino el recuerdo cariñoso
de un hombre que trataba como personas a los niños.

Humanos en guerra

si la estulticia se mirara al espejo, vería la guerra, tu rostro y el mío.
Si necesitáis pruebas de la estupidez humana, ahí están, esos huesos limpios,
blancos, perfectos, de alabastro y tiza, de cal y odio.
Si la fe fuera certeza, algo tendría sentido. Pero la fe es sólo creencia, opinión, convicción irracional, prejuicio, caldero de sangre hirviente.
Sin tolerancia, la fe es odio dado vueltas como unas medias. Cuida tu fe, también
cuida el saber. No todo lo que se cree saber se sabe. La estupidez humana es infinita.
!No grites impotente y rabioso porque te digo esto! !No grites, por favor!
El grito antecede a la violencia. Le prepara el camino y la justifica.
Sólo la fe ha asesinado más que la razón. Muchos de quienes lucharon por la tolerancia
yacen como ramas de pinos, arena de playas, ojos de águila, pétalos de flores.
Se hicieron polvo a través de los siglos, y hoy podemos comer héroes
sin ser conscientes de ello.
Podemos pisotearlos, ponerlos en un florero, barrerlos a la cuneta.
No palomas, no te equivoques, no palomas. Sólo estrígidos nocturnos, animales hematófagos nocturnos, plantas voraces, carnívoras, humanos crueles, sólo esos visitantes saben reconocer
cuán pobre cosa es el hombre.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Amigos hasta siempre.

Esto era una tontería. Tres mujeres crecidas, abuelas dos de ellas, sentadas bebiendo cerveza con los atorrantes del pueblo. No lo podía creer. Las miré apenas, pues me sentía avergonzado en un ambiente así, que yo no esperaba, con viejas maquilladas hasta casi parecer payasos o papagayos, y vestidas con profundos escotes que se perdían entre los pliegues de sus carnes fofas. Bueno, me dije, este era mi pueblo, este era mi bar cuanto tenía 17 años.Acá veníamos con papá los sábados de noche, después que habíamos ayudado a mamá a terminar de lavar los platos de la cena, que en esos tiempos era, todos los sabádos a la noche, claro, un asado hecho por mi padre. El trabajaba toda la semana. Mamá sólo usaba el horno de la cocina. Y un asado tenía su ritual, no podía ser en el cerrado y siniestro horno de una cocina. Así que papá llevaba la batuta en la cocina, al menos los sábados. Mamá, además, no sabía siquiera prender fuego en la salamandra. Quemaba entre cinco y diez diarios, por los menos, y enteros , claro, antes de tener listo siquiera un
un comienzo de fuego, un esbozo de llamita. Quemaba 5 o 6 diarios, e igual no podía.
"Y qué hago ahora?", me pregunté mientras me acercaba al ancho mostrador. Había llegado al pueblo después de varios años, hasta me había casado, y quería saludar algunos amigos. El principal, Pedro, el dueño del boliche. Miré para todos lados y no vi nadie conocido. Sòlo un panzoncito sonriente, y con poco pelo, sentí que me miraba y se sonreía. No tardó un segundo en gritarme, "Caín, Caín, Cain! Has venido!". Estaba enloquecido de alegría, y yo de emoción. Pescábamos juntos los tres, mi padre, Pedro y yo. Pero Pedro era el único religioso del grupo, de modo que le habíamos comenzado a llamar "Lucifer". "No te queremos sacar nada, viejo, ni la maldad, pero tampoco la luz, y lucifer viene de luz, de seguro", le decía mi padre. "Has venido por fin de vuelta a casa!". "Sí, Luci, he venido de vuelta, y no sabés lo que me gusta verte, a vos y a todas esas botellas en los estantes". Caminamos ambos hasta el fin del mostrador, y nos abrazamos como lo que éramos, viejos amigos como un padre y un hijo, todo al mismo tiempo. "Caín, Caín, Caín", repetía él, mientras dos o tres lágrimas le corrían por las mejillas. "Vine por fin, verdad;". "¿Estás contento,viejo?". Y esa pregunta nos agarró diciéndola los dos al mismo tiempo. viej¿<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<¡Esdtás co

Antolog�a Po�tica Multimedia: Al o�do

Antolog�a Po�tica Multimedia: Al o�do

lunes, 3 de mayo de 2010

No se trata de esperar descubrir verdades enormes.

Simplemente, he sentido el deseo de ver publicadas, aunque sea un libro nada tradicional, mis "reflexiones", que pueden ser en forma de poesía o de prosa, o de narración. En fin, que no lo sé. Me resisto sí a pensar que porque de pronto predominan los rengloncitos cortos y alineados, esa forma hace la poesía. Creo que no. Creo que los aspectos formales de la poesía han cambiado a lo largo de siglos. Podría hablar de versículos, en lugar de versos. Eso tal vez horrorizaría a un lector apasionado de la Biblia. Pues bien, yo lo soy, y no me horroriza decir que a veces podrán parecer versículos, otras veces simple prosa entrecortada, y, otras, simple pesimismo llevado al extremo, en cualquier apariencia. Sí quiero hacer saber a mis posibles lectores, que tengo otros blogs, porque, por supuesto, no le acerté a la primera vez, sino que hacía uno y después no lo podía ubicar. Los que creo se encuentran son "tengomiedodeperdertusojos.blogspot.com", "las colinas doradas.Judith.blogspot.com", "el viento sopla.blogspot.com!, y probablemente otros que se me han olvidado. Pues a veces dejo de usar la máquina por varios días, ante la sensación que es una dictadora. Porque busco respuestas de los lectores, y normalmente no las encuentro.