No creo que me recuerde Al Dr. Raúl, con cariño.
el tiempo ha pasado tanto para él como para mí.
Pero no se borrará jamás la impresión de hombre meticuloso, honesto,
sincero con sus pacientes, por quienes hacía lo que nadie hubiera hecho.
Mi tía Adela, por ejemplo. Toda la vida se quejó de todo.
Nadie le hacía caso, nadie la escuchaba ya, pues repetía y repetía lo mismo.
Su dolor en la encía.
Pues bien, mi joven odontólogo le tomó una placa de rayos x,
y he aquí que mi tía tenía una muela yaciente, tal vez una muela
que no tuvo interés en enderezarse.
Escribo esto espontáneamente, nada me guía sino el recuerdo cariñoso
de un hombre que trataba como personas a los niños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario