Un niño caminaba solo
al borde de la carretera.
Un sombrero de paja, viejo, deshilachado,
protegía solo su frente.
Los negros perros se lanzaron contra él,
como un enorme cargamento de carbón,
como si fuera una tonelada de malditas joyas de azabache.
Pero el niño no sufrió ni un rasguño.
Su boca estaba abierta en una sonrisa
cuando su padre lo alzó en brazos.
¿Por qué lloraba ese hombre?
Su rostro era duro como el metal,
su expresión indescifrable.
Pero sus ojos brillaban como las gotas de rocío.
http://tengomiedoaperdertusojos.blogspot.com/ La autora busca editar sus reflexiones, poemas, algunos cuentos. Su contenido es en cierto modo filosófico, no hay referencias a otros temas que no sean los fundamentos de la vida.
domingo, 28 de febrero de 2010
domingo, 21 de febrero de 2010
Micaela llora
La niña llora.
Sólo cuatro años, y ya sus tarsos, metatarsos,
falanges y falangetes sonríen indulgentes:
"Tengo lastimada la mejilla del dedo gordo del pie"
sollozó
mientras sus bellísimos ojos miraban a su madre.
Y sollozaba
la niña de cuatro años.
"Tengo una espina mala
que se me ha clavado en la mejilla del pie. Por favor, mamá,
dile que se vaya,
que no es cosa de hacer
causar dolor a una niña pequeña".
Sólo cuatro años, y ya sus tarsos, metatarsos,
falanges y falangetes sonríen indulgentes:
"Tengo lastimada la mejilla del dedo gordo del pie"
sollozó
mientras sus bellísimos ojos miraban a su madre.
Y sollozaba
la niña de cuatro años.
"Tengo una espina mala
que se me ha clavado en la mejilla del pie. Por favor, mamá,
dile que se vaya,
que no es cosa de hacer
causar dolor a una niña pequeña".
La extinción masiva
Y vinieron cuervos multiplicándose en abismos de miedo.
La sal y el oro, la miel y la hiedra del pelo
bañando las colinas.
Flores de piedra y alacranes memoriosos vinieron con los cuervos
devorando la tela de las plantas.
El mayor de ellos, el cuervo de la mirada azul y cuerpo de langosta
clavó en el mísero hombre una estacada mortal,
hecha de hielo y de descuido.
Fueron muriendo los hombres, uno a uno, hinchados y negros como carbones,
y el de la mirada azul y cuerpo de langosta
a quien todos llamaban Adorado
resolvió el problema de la tierra rebelde.
Cuántos ladrillos apilados, y piedras de cuerpos calcinados, y avispas de ceras
de ceras y de mieles en la tierra sumergida, por otras tierras devorada.
Arqueólogos sin alas rodaron con sus capas laminadas
sus hachas cortantes, voladoras, e invadieron la tierra sin humanos.
La guerra había destruido ceibos, álamos, cardos, ortigas, hormigas y leopardos.
No había sino unos pocos niños ciegos
que los Arqueólogos clavaron en bastidores de madera,
clasificados resguardados bajo vidrios.
El Adorado interrumpió su lento paseo pues sus largas alas
se arrastraban por el suelo. Observó los niños muertos, retiró los vidrios.
Mal ajustado el bastidor de madera, reducida la carne por la muerte, el niño rodó
a sus pies, y el olor de lo podrido subió a las células olfatorias del Adorado
que encontró apetitoso al caído.
Lamentó, después de relamerse, cuánta muerte injusta y apurada,
cuánta sabrosa carne despreciada. Y voló al río más cercano a fecundar
los huevos del futuro.
La tierra sigue dando vueltas.
Sólo el Adorado
es consciente del crimen cometido.
La sal y el oro, la miel y la hiedra del pelo
bañando las colinas.
Flores de piedra y alacranes memoriosos vinieron con los cuervos
devorando la tela de las plantas.
El mayor de ellos, el cuervo de la mirada azul y cuerpo de langosta
clavó en el mísero hombre una estacada mortal,
hecha de hielo y de descuido.
Fueron muriendo los hombres, uno a uno, hinchados y negros como carbones,
y el de la mirada azul y cuerpo de langosta
a quien todos llamaban Adorado
resolvió el problema de la tierra rebelde.
Cuántos ladrillos apilados, y piedras de cuerpos calcinados, y avispas de ceras
de ceras y de mieles en la tierra sumergida, por otras tierras devorada.
Arqueólogos sin alas rodaron con sus capas laminadas
sus hachas cortantes, voladoras, e invadieron la tierra sin humanos.
La guerra había destruido ceibos, álamos, cardos, ortigas, hormigas y leopardos.
No había sino unos pocos niños ciegos
que los Arqueólogos clavaron en bastidores de madera,
clasificados resguardados bajo vidrios.
El Adorado interrumpió su lento paseo pues sus largas alas
se arrastraban por el suelo. Observó los niños muertos, retiró los vidrios.
Mal ajustado el bastidor de madera, reducida la carne por la muerte, el niño rodó
a sus pies, y el olor de lo podrido subió a las células olfatorias del Adorado
que encontró apetitoso al caído.
Lamentó, después de relamerse, cuánta muerte injusta y apurada,
cuánta sabrosa carne despreciada. Y voló al río más cercano a fecundar
los huevos del futuro.
La tierra sigue dando vueltas.
Sólo el Adorado
es consciente del crimen cometido.
El mundo es el manuscrito de otro
El mundo es el manuscrito de otro
olvidado, borroso, escondido en la maraña de ser.
Un mapa de la nada
un lento carromato fugitivo
y sostenerse, únicamente, por oír en el cielo
los graznidos de las gaviotas
Manuscrito incomprensible
sin letras o números válidos, infranqueable.
En el quebranto cotidiano, el cotidiano gemir
repetido, callado.
No hay puerta de escape.
El mundo es guerra despiadada, apertura y nada,
magia del borrar y del morir,
sentir entre las manos los cristales besar la piel de las pisadas,
inclinar el cuello
para leer mejor estas cifras enredadas.
olvidado, borroso, escondido en la maraña de ser.
Un mapa de la nada
un lento carromato fugitivo
y sostenerse, únicamente, por oír en el cielo
los graznidos de las gaviotas
Manuscrito incomprensible
sin letras o números válidos, infranqueable.
En el quebranto cotidiano, el cotidiano gemir
repetido, callado.
No hay puerta de escape.
El mundo es guerra despiadada, apertura y nada,
magia del borrar y del morir,
sentir entre las manos los cristales besar la piel de las pisadas,
inclinar el cuello
para leer mejor estas cifras enredadas.
Las hojas de los álamos entrechocaban, rumorosas,
mientras rastreaba la corriente del tiempo.
En los álamos altos el viento latía la humedad
perfumaba silencioso el olor de la tierra.
Comenzaba la luz a filtrarse
remozada henchida de destellos
y nada alejaba la música del árbol
nada turbaba la lentitud del tiempo
que corría desvelado.
Una garza blanca, blanca, blanca,
unos negros perros
y el tiempo se detuvo.
Las hojas de los álamos entrechocaban
en un silencio lleno de rumores.
Mi alma, misterio de la eternidad, quedó temblando
al ocultar los álamos el trigal, al tapar la luna.
mientras rastreaba la corriente del tiempo.
En los álamos altos el viento latía la humedad
perfumaba silencioso el olor de la tierra.
Comenzaba la luz a filtrarse
remozada henchida de destellos
y nada alejaba la música del árbol
nada turbaba la lentitud del tiempo
que corría desvelado.
Una garza blanca, blanca, blanca,
unos negros perros
y el tiempo se detuvo.
Las hojas de los álamos entrechocaban
en un silencio lleno de rumores.
Mi alma, misterio de la eternidad, quedó temblando
al ocultar los álamos el trigal, al tapar la luna.
Muéstrame un rayo verde del sol
haz que deje de vivir pensando en la hermana nada
haz un pequeño milagro
para que pueda seguir
encendiendo el fuego, preparando comida
porque todos tienen hambre.
Al día de tu partida siguieron otros, y otros más, rodando y rodando,
y vinieron las noches
suspendidas, en aterradora negrura.
nada me dejó tan sola como tu partida
la locura ha hecho un sitio en mí
si no me rescatas
por medio de algún pequeño milagro.
Haz florecer una tuna que nunca floreció,
muéstrame los rayos verdes del sol,
una aurora boreal
un niño sin hambre.
haz que deje de vivir pensando en la hermana nada
haz un pequeño milagro
para que pueda seguir
encendiendo el fuego, preparando comida
porque todos tienen hambre.
Al día de tu partida siguieron otros, y otros más, rodando y rodando,
y vinieron las noches
suspendidas, en aterradora negrura.
nada me dejó tan sola como tu partida
la locura ha hecho un sitio en mí
si no me rescatas
por medio de algún pequeño milagro.
Haz florecer una tuna que nunca floreció,
muéstrame los rayos verdes del sol,
una aurora boreal
un niño sin hambre.
Si en cada separación algo se muere
morí entonces
dios de mi soledad
cuando tú te fuiste
Me dejaste de pronto
cuando aun oraba en tu nombre
habituada a hablarte
eras tú todos los días quien me guiaba
a todo me atrevía
porque tú eras mi pastor
y dejé para siempre
de nombrarte
de ingratitud llena de rencor rebosante
porque me dejaste de pronto
y de oveja me convertí en un lobo sangriento.
morí entonces
dios de mi soledad
cuando tú te fuiste
Me dejaste de pronto
cuando aun oraba en tu nombre
habituada a hablarte
eras tú todos los días quien me guiaba
a todo me atrevía
porque tú eras mi pastor
y dejé para siempre
de nombrarte
de ingratitud llena de rencor rebosante
porque me dejaste de pronto
y de oveja me convertí en un lobo sangriento.
Con qué dedos me atas, todopoderoso y solo
si tan solo eres
inmisericorde.
por qué escalas subiré
después de haber caido tanto, tantas veces.
dame los pétalos y los zarcillos,
dame el suspiro del ave en la jaula
y subiré hasta ti
señor impávido y triste.
por qué motivo somos
en esta tierra desolada,por qué,
si solo nos queda la soledad enorme
de querer ser como tú de querer ser
irracionalmente poderosos.
si tan solo eres
inmisericorde.
por qué escalas subiré
después de haber caido tanto, tantas veces.
dame los pétalos y los zarcillos,
dame el suspiro del ave en la jaula
y subiré hasta ti
señor impávido y triste.
por qué motivo somos
en esta tierra desolada,por qué,
si solo nos queda la soledad enorme
de querer ser como tú de querer ser
irracionalmente poderosos.
sábado, 20 de febrero de 2010
rodeo la nada donde mis ojos te vieron por vez primera
y los cuarenta años de vida juntos hicieron dar sentido
a la desesperanza y a la locura.
no temo a la nada más que a la envidia o a un perro borracho.
temo por ti
porque te vayas un día
y yo descubra
después de calzarme mis lentes y sacudir la cabeza
para despertarme
que he dormido junto a ese cuerpo helado
el padre de mis hijos
mi único compañero.
Dame tiempo, director corrupto, dame tiempo
y llévame antes.
Dormiré entonces sin ya despertar, oliendo los cambios del tiempo,
la lluvia, y cómo el sol calienta la tierra que me cubre.
y los cuarenta años de vida juntos hicieron dar sentido
a la desesperanza y a la locura.
no temo a la nada más que a la envidia o a un perro borracho.
temo por ti
porque te vayas un día
y yo descubra
después de calzarme mis lentes y sacudir la cabeza
para despertarme
que he dormido junto a ese cuerpo helado
el padre de mis hijos
mi único compañero.
Dame tiempo, director corrupto, dame tiempo
y llévame antes.
Dormiré entonces sin ya despertar, oliendo los cambios del tiempo,
la lluvia, y cómo el sol calienta la tierra que me cubre.
domingo, 14 de febrero de 2010
No preví su llegada, pero el fuerte viento
dobló mi cuello arrugado
adelgazó mis rodillas y quedé colgando
como si no hubiera ya más hacedor ni
el piromaníaco cruel que le acompaña.
Salté,en cuatro patas, como una vieja lagarta,
como una destartalada cucaracha que lucha y lucha
por seguir viviendo.
Cuando se instaló, la enfermedad se regodeó con mi cuerpo
y mi cuerpo fue borrándose,
como una mancha de tinta sobre una tela mojada.
No importa morir.
Injusticia y muerte son inherentes a la vida.
Pero, por favor, si hay alguien que me escuche,
eliminad la enfermedad.
dobló mi cuello arrugado
adelgazó mis rodillas y quedé colgando
como si no hubiera ya más hacedor ni
el piromaníaco cruel que le acompaña.
Salté,en cuatro patas, como una vieja lagarta,
como una destartalada cucaracha que lucha y lucha
por seguir viviendo.
Cuando se instaló, la enfermedad se regodeó con mi cuerpo
y mi cuerpo fue borrándose,
como una mancha de tinta sobre una tela mojada.
No importa morir.
Injusticia y muerte son inherentes a la vida.
Pero, por favor, si hay alguien que me escuche,
eliminad la enfermedad.
no he podido salir de mi cuerpo
el aire frío consume mi cara y endurece mi sonrisa
iré caminando como si tuviera miles de años para gastar
iré tranquila, mirando el suelo, para no tropezar.
Mis años ya me pesan, mi equilibrio me traiciona.
Busco salir de mi cuerpo, encontrar mi alma,
decirle al director mudo y sombrío
que se ha equivocado.
No somos robots ni idiotas que se traguen que es obligatorio sufrir.
Saldré de este cuerpo,
de estas barras de hierro,
encontraré a Teresa, discutiremos.
Ah el morir tan lejano. No te tardes que te espero.
Llévame rápido el traje de madera, rápido a una sala sencilla,
pónme bajo la tierra.
Amo pensar en ayudar a crecer a un árbol.
Amo pensar en mi silencio encerrado, para siempre dormir.
el aire frío consume mi cara y endurece mi sonrisa
iré caminando como si tuviera miles de años para gastar
iré tranquila, mirando el suelo, para no tropezar.
Mis años ya me pesan, mi equilibrio me traiciona.
Busco salir de mi cuerpo, encontrar mi alma,
decirle al director mudo y sombrío
que se ha equivocado.
No somos robots ni idiotas que se traguen que es obligatorio sufrir.
Saldré de este cuerpo,
de estas barras de hierro,
encontraré a Teresa, discutiremos.
Ah el morir tan lejano. No te tardes que te espero.
Llévame rápido el traje de madera, rápido a una sala sencilla,
pónme bajo la tierra.
Amo pensar en ayudar a crecer a un árbol.
Amo pensar en mi silencio encerrado, para siempre dormir.
lunes, 8 de febrero de 2010
no he podido salir de mi cuerpo
el aire frío consume mi cara y endurece mi sonrisa
iré caminando como si tuviera miles de años para gastar
iré tranquila, mirando el suelo, para no tropezar.
Mis años ya me pesan, mi equilibrio me traiciona.
Busco salir de mi cuerpo, encontrar mi alma,
decirle al director mudo y sombrío
que se ha equivocado.
No somos robots ni idiotas que se traguen que es obligatorio sufrir.
Saldré de este cuerpo,
de estas barras de hierro,
encontraré a Teresa, discutiremos.
Ah el morir tan lejano. No te tardes que te espero.
Llévame rápido el traje de madera, rápido a una sala sencilla,
pónme bajo la tierra.
Amo pensar en ayudar a crecer a un árbol.
Amo pensar en mi silencio encerrado, para siempre dormir.
el aire frío consume mi cara y endurece mi sonrisa
iré caminando como si tuviera miles de años para gastar
iré tranquila, mirando el suelo, para no tropezar.
Mis años ya me pesan, mi equilibrio me traiciona.
Busco salir de mi cuerpo, encontrar mi alma,
decirle al director mudo y sombrío
que se ha equivocado.
No somos robots ni idiotas que se traguen que es obligatorio sufrir.
Saldré de este cuerpo,
de estas barras de hierro,
encontraré a Teresa, discutiremos.
Ah el morir tan lejano. No te tardes que te espero.
Llévame rápido el traje de madera, rápido a una sala sencilla,
pónme bajo la tierra.
Amo pensar en ayudar a crecer a un árbol.
Amo pensar en mi silencio encerrado, para siempre dormir.
sin embargo vivir es necesario
Navegar no es necesario, vivir se impone
en forma prioritaria. No importa el cómo ni el por qué.
No es la lógica la que manda. Vivir es lo irracional,
el vano y cómico esfuerzo de darnos un sentido
de atropellar a los caballos desbocados
que atraviesan el mar
helados y horrorizados de tanto dolor.
No es malo que los niños mueran aplastados,
esa es la vida, ni que los inocentes sean colgados, denigrados, rotos como un vidrio.
Lo malo es no vivir, porque el director ha dicho "Vivirás"
un director acostumbrado a las ovejas, un desdichado que reparte la miseria
para alegrarnos y conformarnos de morir vivos sin aliento sin cariño sin certezas.
El, alguien que le ha seguido le ha inventado tantas mentiras. Vivir se impone.
Sin importar el hambre, ni la mentira, ni las aguas que arrasan millares de personas.
El desdichado ha querido que suframos porque si sufrimos él podrá ser feliz
y continuar ordenando disparates, locuras, dislates, insufribles calamidades.
El desdichado ni siquiera tiene nombre.
en forma prioritaria. No importa el cómo ni el por qué.
No es la lógica la que manda. Vivir es lo irracional,
el vano y cómico esfuerzo de darnos un sentido
de atropellar a los caballos desbocados
que atraviesan el mar
helados y horrorizados de tanto dolor.
No es malo que los niños mueran aplastados,
esa es la vida, ni que los inocentes sean colgados, denigrados, rotos como un vidrio.
Lo malo es no vivir, porque el director ha dicho "Vivirás"
un director acostumbrado a las ovejas, un desdichado que reparte la miseria
para alegrarnos y conformarnos de morir vivos sin aliento sin cariño sin certezas.
El, alguien que le ha seguido le ha inventado tantas mentiras. Vivir se impone.
Sin importar el hambre, ni la mentira, ni las aguas que arrasan millares de personas.
El desdichado ha querido que suframos porque si sufrimos él podrá ser feliz
y continuar ordenando disparates, locuras, dislates, insufribles calamidades.
El desdichado ni siquiera tiene nombre.
El naranjo solitario
Naranjo de patio suburbano,
de pueblo chico,
lleno de naranjas enormes y sabrosas.
Cómo te besé bajo el cielo infinito!
Cómo te abracé para que no te fueras!
Cuando mi soledad de niña castigada
hacía mezquino y malo mi corazón
tu alma de cariño y tu sed de compañía
me dejaban abrazarte, y rodearte con mis brazos
sin un "aléjate", sin un "no fastidies", sin un "qué fea eres"
Tú me salvaste de caer en una fosa, tú dejaste como amigo y compañero
que yo te hablara
sin reírte.
Aquel patio ya no existe, no existe aquella casa.
Pero te recuerdo, amigo, te recuerdo y te lloro porque fuimos compañeros.
de pueblo chico,
lleno de naranjas enormes y sabrosas.
Cómo te besé bajo el cielo infinito!
Cómo te abracé para que no te fueras!
Cuando mi soledad de niña castigada
hacía mezquino y malo mi corazón
tu alma de cariño y tu sed de compañía
me dejaban abrazarte, y rodearte con mis brazos
sin un "aléjate", sin un "no fastidies", sin un "qué fea eres"
Tú me salvaste de caer en una fosa, tú dejaste como amigo y compañero
que yo te hablara
sin reírte.
Aquel patio ya no existe, no existe aquella casa.
Pero te recuerdo, amigo, te recuerdo y te lloro porque fuimos compañeros.
el ciruelo rojo
El viento abatió el ciruelo. Cayó
en la noche, cortado como por hacha,
donde el grueso tronco entraba en la tierra.
oh madera desfibrada, del color de las naranjas,
del color de las fresas y del color de la muerte.
Ciruelo generoso, que calmaste mi sed con el fresco jugo
de tus ciruelas amarillas.
Redondas, jugosas, tiernas, dulces, memoriosas de infancia,
de juegos a la hora de la siesta,
de pedazos de calor, de sol ardiente,
de una helada jarra de agua,
sudorosa y muda,
que nos esperaba con mi madre.
en la noche, cortado como por hacha,
donde el grueso tronco entraba en la tierra.
oh madera desfibrada, del color de las naranjas,
del color de las fresas y del color de la muerte.
Ciruelo generoso, que calmaste mi sed con el fresco jugo
de tus ciruelas amarillas.
Redondas, jugosas, tiernas, dulces, memoriosas de infancia,
de juegos a la hora de la siesta,
de pedazos de calor, de sol ardiente,
de una helada jarra de agua,
sudorosa y muda,
que nos esperaba con mi madre.
morados quedan mis dedos
morados quedan mis dedos
el frio y la quietud enferman mis dientes
enloquezco secuestrada en mi soledad
mi cuerpo no sabe ya de caminar
de salir de estos senderos arruinados
desunidos farragosos estancados
como las guirnaldas de una novia muerta
Y vuelvo y vuelvo a mis dedos
artrósicos ya e inútiles
despedidos por la vida
enviados a un desierto donde las espinas acarician
Vuelvo y vuelvo y por volver
se me enfría hasta mi corazón ardiente.
el frio y la quietud enferman mis dientes
enloquezco secuestrada en mi soledad
mi cuerpo no sabe ya de caminar
de salir de estos senderos arruinados
desunidos farragosos estancados
como las guirnaldas de una novia muerta
Y vuelvo y vuelvo a mis dedos
artrósicos ya e inútiles
despedidos por la vida
enviados a un desierto donde las espinas acarician
Vuelvo y vuelvo y por volver
se me enfría hasta mi corazón ardiente.
domingo, 7 de febrero de 2010
como una piedra
Como en esta mañana de niebla y frio
buscar puedo un refugio
si me siento como una piedra helada
y más que helada, dura
por haber perdido el corazon.
No era valioso, solo permitía q la sangre circulara,
q mi cuerpo funcionase a su antojo.
Ahora siento otro dolor, más intenso aun.
Mi alma, parece q algo me la arrancara.
Siento q lucho en un mar de fango.
Me hundo.
No tengo nada de qué agarrarme.
buscar puedo un refugio
si me siento como una piedra helada
y más que helada, dura
por haber perdido el corazon.
No era valioso, solo permitía q la sangre circulara,
q mi cuerpo funcionase a su antojo.
Ahora siento otro dolor, más intenso aun.
Mi alma, parece q algo me la arrancara.
Siento q lucho en un mar de fango.
Me hundo.
No tengo nada de qué agarrarme.
sábado, 6 de febrero de 2010
el comienzo es siempre hoy
El comienzo es siempre hoy
mañana todavía está muerto
en tanto el ayer te pica la frente
te muerde la carne
se te fue de las manos
que te quedaron sucias y mojadas
listas para que empieces de nuevo.
No veo el final. Arriba no hay nada
nadie nadie nada
y te irrita el vacío de una iglesia tan grande
esta tierra
la que trabajaste con tus manos
es la única iglesia
la que tus padres venidos de fuera
trabajaron juntos
abuelos padres y hermanos.
Ama ama ama.
No te importe nada más.
Ama perdona agradece
y vete en paz.
mañana todavía está muerto
en tanto el ayer te pica la frente
te muerde la carne
se te fue de las manos
que te quedaron sucias y mojadas
listas para que empieces de nuevo.
No veo el final. Arriba no hay nada
nadie nadie nada
y te irrita el vacío de una iglesia tan grande
esta tierra
la que trabajaste con tus manos
es la única iglesia
la que tus padres venidos de fuera
trabajaron juntos
abuelos padres y hermanos.
Ama ama ama.
No te importe nada más.
Ama perdona agradece
y vete en paz.
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