Muéstrame un rayo verde del sol
haz que deje de vivir pensando en la hermana nada
haz un pequeño milagro
para que pueda seguir
encendiendo el fuego, preparando comida
porque todos tienen hambre.
Al día de tu partida siguieron otros, y otros más, rodando y rodando,
y vinieron las noches
suspendidas, en aterradora negrura.
nada me dejó tan sola como tu partida
la locura ha hecho un sitio en mí
si no me rescatas
por medio de algún pequeño milagro.
Haz florecer una tuna que nunca floreció,
muéstrame los rayos verdes del sol,
una aurora boreal
un niño sin hambre.
Esa fuerza superior que no puedes ni nombrar está presente en todas tus poesias. Su ausencia la sufres cada dia y creo que en el fondo de ti la buscas sin quererlo...
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