no he podido salir de mi cuerpo
el aire frío consume mi cara y endurece mi sonrisa
iré caminando como si tuviera miles de años para gastar
iré tranquila, mirando el suelo, para no tropezar.
Mis años ya me pesan, mi equilibrio me traiciona.
Busco salir de mi cuerpo, encontrar mi alma,
decirle al director mudo y sombrío
que se ha equivocado.
No somos robots ni idiotas que se traguen que es obligatorio sufrir.
Saldré de este cuerpo,
de estas barras de hierro,
encontraré a Teresa, discutiremos.
Ah el morir tan lejano. No te tardes que te espero.
Llévame rápido el traje de madera, rápido a una sala sencilla,
pónme bajo la tierra.
Amo pensar en ayudar a crecer a un árbol.
Amo pensar en mi silencio encerrado, para siempre dormir.
Tu forma de expresar el dolor con entereza y ver la muerte como liberación y amiga sensibiliza mi alma.
ResponderEliminarEs realmente fuerte y la forma en que logras trasmitir tus sentimientos logra que lo viva como propio.
Sonia, genio y figura hasta la sepultura!! Por favor... discutir con Teresa.. y lo peor es que le ganarías.
ResponderEliminarTe vi espléndida. Remoto está el momento de tu codiciada vestidura...Amas tambien muchas cosas, el árbol puede esperar...aún hay muchos, pero no tantas Sonia con esa cultura inquisidora, crítica y analítica.
Te quiero mucho.
Estela