http://tengomiedoaperdertusojos.blogspot.com/ La autora busca editar sus reflexiones, poemas, algunos cuentos. Su contenido es en cierto modo filosófico, no hay referencias a otros temas que no sean los fundamentos de la vida.
lunes, 31 de diciembre de 2012
El es.
Cómo puedo andar estos pastizales?
Cómo puedo desvirtuar estas ambigüedades?
Estaré muerta cuando esté muerta
Tanto o más que ahora
¿y yo no sabré nada?
qué hay de la luz? qué hay de la nada?
polvo estelar y estrellas?
Nada está aun acabado?
Cómo es que ha quedado una escalera?
Una escalera en medio de la nada?
Súbeme a los pastos, dime que puedo
con la nada,
dime que puedo
con el tiempo y el espacio.
Dime que navegaremos por un río de búsqueda inquietante
búsqueda interminable,
búsqueda escrita y descifrada,
búsqueda rabiosa y renegada,
búsqueda de luz y lejanía.
Mírame con tus transparentes ojos,
mírame con tus ojos de agua,
dime que el amor no ha sido en vano,
dime que andamos los nueve en los pastos altos
cercanos a la cañada. Dime que el arroyo crecerá.
Que será un sitio para venir a conversar,
a oler el espinillo en flor, a escuchar pájaros y vacas,
dime que todo volverá.
martes, 18 de diciembre de 2012
Qué hice.
Qué hice
Que hice de mi casa? de mi cuaderno?
de mi libro de oraciones? de mi voz desmemoriada?
qué hice de mis hijos?
dónde han ido?
Han huido de mí como perdices
perseguidas por un cazador.
Me da pena la pena
me da pena el corazón
me da pena la indiferencia.
Tú construyendo paredes
yo arrasando las vidas
todas
todas las vidas de mi rededor.
Qué hice de mí?
Qué fue de mi yo?
De esa conciencia tan clara
que solía tener
como un ojo omnisciente y abierto
tan grande
tan grande
como tú eres de fuerte.
Qué hice de mí?
Qué hice?
Lastimé los heridos
golpeé sobre muertos
hundí en la tierra
todos los aciertos
y escondí esqueletos
en una secreta fuente.
Que hice de mi casa? de mi cuaderno?
de mi libro de oraciones? de mi voz desmemoriada?
qué hice de mis hijos?
dónde han ido?
Han huido de mí como perdices
perseguidas por un cazador.
Me da pena la pena
me da pena el corazón
me da pena la indiferencia.
Tú construyendo paredes
yo arrasando las vidas
todas
todas las vidas de mi rededor.
Qué hice de mí?
Qué fue de mi yo?
De esa conciencia tan clara
que solía tener
como un ojo omnisciente y abierto
tan grande
tan grande
como tú eres de fuerte.
Qué hice de mí?
Qué hice?
Lastimé los heridos
golpeé sobre muertos
hundí en la tierra
todos los aciertos
y escondí esqueletos
en una secreta fuente.
Quisiera
Quisiera
Quisiera
que un rayo me rebanara la pena
la pena la desdicha la indiferencia el desamor
como una sombra de llanto
como un canto como una sombra de fuego
un magnético rayo saboreará
los restos de mi yo hechos pedazos.
Volviera la infancia
con su ilusión
volviera la infancia
junto a la fe perdida.
Quisiera
destruir mis cimientos
remontar la coriente
de un río naciente
el mar
bañado de verde
la tierra
de un azul celeste.
Por qué no hay sótanos en el cielo
porqué los subterráneos debemos yacer solos
por qué eficaz razón
te quise tanto
pero tu llanto ya son mentiras
y
no puedo soportar tanto.
Quisiera
que un rayo me rebanara la pena
la pena la desdicha la indiferencia el desamor
como una sombra de llanto
como un canto como una sombra de fuego
un magnético rayo saboreará
los restos de mi yo hechos pedazos.
Volviera la infancia
con su ilusión
volviera la infancia
junto a la fe perdida.
Quisiera
destruir mis cimientos
remontar la coriente
de un río naciente
el mar
bañado de verde
la tierra
de un azul celeste.
Por qué no hay sótanos en el cielo
porqué los subterráneos debemos yacer solos
por qué eficaz razón
te quise tanto
pero tu llanto ya son mentiras
y
no puedo soportar tanto.
lunes, 17 de diciembre de 2012
Viento de muerte
Llegó un día
no sé cómo ni cuándo
como un gélido viento sacudida
como un viento gélido arrasó su vida.
Mala pécora escogió el invierno
tentando con la tibieza de su lecho
echó a dormir en una vía
desesperada por matar y ser matada.
Ultimo lastre de un sábado de borrachera
último sábado de fugas y deslindes
último día de un hijo que dejó
a solas
a solas con demonios espantosos
desde piojos hasta pulgas
pobre inocente
como todos destinado a la muerte
a la lenta muerte
a la soledad sin tacto ni sin dientes.
no sé cómo ni cuándo
como un gélido viento sacudida
como un viento gélido arrasó su vida.
Mala pécora escogió el invierno
tentando con la tibieza de su lecho
echó a dormir en una vía
desesperada por matar y ser matada.
Ultimo lastre de un sábado de borrachera
último sábado de fugas y deslindes
último día de un hijo que dejó
a solas
a solas con demonios espantosos
desde piojos hasta pulgas
pobre inocente
como todos destinado a la muerte
a la lenta muerte
a la soledad sin tacto ni sin dientes.
.Hoy
Ardo con la respiración de la furia
ardo al fin
como cualquier bruja
quemada en una hoguera
que yo misma generé.
El fuego purificará mi alma
y me dará pretextos
para pasar dañada en los portales del perdón.
Es en este vértigo, es en esta incandescencia
que me encontraré por fin
con mi imagen en un espejo
cuajado de grietas
pegado a una pared
que no puedo cruzar.
Insomnio me sacó de la madriguera
insomnio bestial de cuarenta días y miles de noches.
Esto es vivir
sentir fuego en las plantas de los pies
y subir,
subir por la escalera de Jacob,
buscando el paraíso perdido.
No dejaré mucho a la vida,
un montón de huesos calcinados
un cerebro ya asado
un anillo tal vez ya derretido,
una lengua de fuego abatido.
Mis sandalias en un rincón
y Gabriela esperando, esperando,
y ver sómo son los muertos
que han amado el fuego sin sufrirlo.
ardo al fin
como cualquier bruja
quemada en una hoguera
que yo misma generé.
El fuego purificará mi alma
y me dará pretextos
para pasar dañada en los portales del perdón.
Es en este vértigo, es en esta incandescencia
que me encontraré por fin
con mi imagen en un espejo
cuajado de grietas
pegado a una pared
que no puedo cruzar.
Insomnio me sacó de la madriguera
insomnio bestial de cuarenta días y miles de noches.
Esto es vivir
sentir fuego en las plantas de los pies
y subir,
subir por la escalera de Jacob,
buscando el paraíso perdido.
No dejaré mucho a la vida,
un montón de huesos calcinados
un cerebro ya asado
un anillo tal vez ya derretido,
una lengua de fuego abatido.
Mis sandalias en un rincón
y Gabriela esperando, esperando,
y ver sómo son los muertos
que han amado el fuego sin sufrirlo.
domingo, 16 de diciembre de 2012
La puerta de Alda
Está abierta
una simple puerta
en una sencilla casa con huerto,
están esperándome
los árboles gigantes,
las rosas gloriosas, los pájaros cantores,
la puerta abierta
está abierta para mí.
Puedo verla, a unos cuantos metros,
quieta, aun así cariñosa,
como la vieja señora que visito.
Ella tomará su mate muy dulce,
yo amargo el mío.
Ella comerá pastelitos dulces,
yo nada más que mate amargo.
Conversaremos, la joven de setenta,
la vieja de ochenta y tres.
Nuestros recuerdos
son los de todas las mujeres,
desde que nos empujaron a las cuevas
a cocinar tener hijos limpiar animales muertos fregar
no sé cuántas cosas más
que aun hoy son nuestra jurisdicción exclusiva.
Ella es mi amiga Alda, la mejor de las personas
que he conocido en este mundo,
y aun así, aunque me conoce, me quiere
tanto como yo la quiero. Alda,
que la vida te siga generosa, que devuelva algo
de lo que tú con tus manos callosas
ya has dado. Alda, vieja amiga, sigue viva,
por favor. No te mueras nunca,
porque, cómo puede morir una persona así?
¿Es que no hay un archivo en el cielo?
¿Es que nadie ha escuchado a hijos, nietos, parientes y vecinos?
Yo te aseguro que hablaré por ti, gritaré por ti,
para que todos te vean así de bien
cuando cumplas los cien.
una simple puerta
en una sencilla casa con huerto,
están esperándome
los árboles gigantes,
las rosas gloriosas, los pájaros cantores,
la puerta abierta
está abierta para mí.
Puedo verla, a unos cuantos metros,
quieta, aun así cariñosa,
como la vieja señora que visito.
Ella tomará su mate muy dulce,
yo amargo el mío.
Ella comerá pastelitos dulces,
yo nada más que mate amargo.
Conversaremos, la joven de setenta,
la vieja de ochenta y tres.
Nuestros recuerdos
son los de todas las mujeres,
desde que nos empujaron a las cuevas
a cocinar tener hijos limpiar animales muertos fregar
no sé cuántas cosas más
que aun hoy son nuestra jurisdicción exclusiva.
Ella es mi amiga Alda, la mejor de las personas
que he conocido en este mundo,
y aun así, aunque me conoce, me quiere
tanto como yo la quiero. Alda,
que la vida te siga generosa, que devuelva algo
de lo que tú con tus manos callosas
ya has dado. Alda, vieja amiga, sigue viva,
por favor. No te mueras nunca,
porque, cómo puede morir una persona así?
¿Es que no hay un archivo en el cielo?
¿Es que nadie ha escuchado a hijos, nietos, parientes y vecinos?
Yo te aseguro que hablaré por ti, gritaré por ti,
para que todos te vean así de bien
cuando cumplas los cien.
No tengo peso ni masa ni certeza,
voy por los caminos susurrando, sollozando, solitaria, escondida,
soy un muerto displicente,
vida, que no he regresado a reprocharte
vida que no me ha vuelto displicente
sino un leproso con la muerte en el camino,
con la piel vacía,
soy,
soy como la piel vacía
como la última muda de una serpiente sabiamente maloliente,
que mi disosmia impide percibir,
encerrada en su yo -en uno de sus yoes-
esperanza vencida, retenida, muerto espantado de la muerte,
enorme giba de bestia sufriente
que aúlla en medio de la noche
que la luna oye, que la luna escucha.
Llegaré con suerte a esperar la salida
a encontrar el desencuentro
hasta que te vayas sola, avinagrada.
Seguiré, caminaré por los caminos,
por los senderos descenderé
empequeñecerán mis ojos casi ciegos
para olvidar la náusea que me causan
iras y prejuicios, envidias y desilusiones,
un río sin destino, un barco sin puerto,
un alma sin afectos,
soy
un muerto que camina
solo como un ombú en medio de un desierto,
en medio de la nada,
seguiré, aunque fuera
caminando arrodillada,
sin prisa y fatigada, ya hipnotizada por la nada.
Miraré hacia otro lado, vespertina, cuando el párpado se cierre
y ponga llave, cuando expulsada
del Edén vuelva al vacío
obsesionada con la especie
multiplicarla y preservarla
para que el mal prevalezca en este planeta.
Tú me dejaste, oh dios de los infiernos,
me abandonaste, me despreciaste,
mi ofrenda no te agradó,
sólo viste los animales muertos que Abel te ofrendó.
Tú me expulsaste, como expulsaste a mi padre,
-¿mi padre?- . Ríe ahora
dios de los infiernos infinitos.
Llora ahora, perro sin dientes, violento vértigo de viento,
cuadrapléjico envejecido, de vientre negro,
siniestro, desequilibrado y solo. Dos veces solo.
Solo porque solo naciste y solo morirás, el día ensimismado,
la noche en que atravieses los espacios, viento de negro vientre, siniestro y solo.
La noche atraviesa la triste pena de haberte perdido
solitario y vacío,
aunque llenes mi casa de verano, de sol indígena,
de fría primavera, de lluvia empecinada,
pedigüeña, indigente, de frutas y flores resignada.
Tú estarás en el retorno del tiempo, en las olas del tiempo,
en las fuertes olas del viento del tiempo.
Soy Caín, que retorna y retorna
decidido a perdonarse y perdonar,
decidido a esperar y ser esperado,
Caín, el de la marca en la frente,
el que solo lleva ceniza en su mochila.
Así es el vivir, penar y penar, dolor y más dolor.
Pero yo te querré,
te querré un día entristecido y gris,
como mis entrañas grises y carcomidas.
Así me sentiré una vez vencida
víctima de leopardos y serpientes,
de cangrejos y abejas laboriosas.
Pero yo ya no busco mi comida.
voy por los caminos susurrando, sollozando, solitaria, escondida,
soy un muerto displicente,
vida, que no he regresado a reprocharte
vida que no me ha vuelto displicente
sino un leproso con la muerte en el camino,
con la piel vacía,
soy,
soy como la piel vacía
como la última muda de una serpiente sabiamente maloliente,
que mi disosmia impide percibir,
encerrada en su yo -en uno de sus yoes-
esperanza vencida, retenida, muerto espantado de la muerte,
enorme giba de bestia sufriente
que aúlla en medio de la noche
que la luna oye, que la luna escucha.
Llegaré con suerte a esperar la salida
a encontrar el desencuentro
hasta que te vayas sola, avinagrada.
Seguiré, caminaré por los caminos,
por los senderos descenderé
empequeñecerán mis ojos casi ciegos
para olvidar la náusea que me causan
iras y prejuicios, envidias y desilusiones,
un río sin destino, un barco sin puerto,
un alma sin afectos,
soy
un muerto que camina
solo como un ombú en medio de un desierto,
en medio de la nada,
seguiré, aunque fuera
caminando arrodillada,
sin prisa y fatigada, ya hipnotizada por la nada.
Miraré hacia otro lado, vespertina, cuando el párpado se cierre
y ponga llave, cuando expulsada
del Edén vuelva al vacío
obsesionada con la especie
multiplicarla y preservarla
para que el mal prevalezca en este planeta.
Tú me dejaste, oh dios de los infiernos,
me abandonaste, me despreciaste,
mi ofrenda no te agradó,
sólo viste los animales muertos que Abel te ofrendó.
Tú me expulsaste, como expulsaste a mi padre,
-¿mi padre?- . Ríe ahora
dios de los infiernos infinitos.
Llora ahora, perro sin dientes, violento vértigo de viento,
cuadrapléjico envejecido, de vientre negro,
siniestro, desequilibrado y solo. Dos veces solo.
Solo porque solo naciste y solo morirás, el día ensimismado,
la noche en que atravieses los espacios, viento de negro vientre, siniestro y solo.
La noche atraviesa la triste pena de haberte perdido
solitario y vacío,
aunque llenes mi casa de verano, de sol indígena,
de fría primavera, de lluvia empecinada,
pedigüeña, indigente, de frutas y flores resignada.
Tú estarás en el retorno del tiempo, en las olas del tiempo,
en las fuertes olas del viento del tiempo.
Soy Caín, que retorna y retorna
decidido a perdonarse y perdonar,
decidido a esperar y ser esperado,
Caín, el de la marca en la frente,
el que solo lleva ceniza en su mochila.
Así es el vivir, penar y penar, dolor y más dolor.
Pero yo te querré,
te querré un día entristecido y gris,
como mis entrañas grises y carcomidas.
Así me sentiré una vez vencida
víctima de leopardos y serpientes,
de cangrejos y abejas laboriosas.
Pero yo ya no busco mi comida.
Caín
No tengo peso ni masa ni certeza,
voy por los caminos susurrando, sollozando, solitaria, escondida,
soy un muerto displicente,
vida, que no he regresado a reprocharte
vida que no me ha vuelto displicente
sino un leproso con la muerte en el camino,
con la piel vacía,
soy,
soy como la piel vacía
como la última muda de una serpiente sabiamente maloliente,
que mi disosmia impide percibir,
encerrada en su yo -en uno de sus yoes-
esperanza vencida, retenida, muerto espantado de la muerte,
enorme giba de bestia sufriente
que aúlla en medio de la noche
que la luna oye, que la luna escucha.
Llegaré con suerte a esperar la salida
a encontrar el desencuentro
hasta que te vayas sola, avinagrada.
Seguiré, caminaré por los caminos,
por los senderos descenderé
empequeñecerán mis ojos casi ciegos
para olvidar la náusea que me causan
iras y prejuicios, envidias y desilusiones,
un río sin destino, un barco sin puerto,
un alma sin afectos,
soy
un muerto que camina
solo como un ombú en medio de un desierto,
en medio de la nada,
seguiré, aunque fuera
caminando arrodillada,
sin prisa y fatigada, ya hipnotizada por la nada.
Miraré hacia otro lado, vespertina, cuando el párpado se cierre
y ponga llave, cuando expulsada
del Edén vuelva al vacío
obsesionada con la especie
multiplicarla y preservarla
para que el mal prevalezca en este planeta.
Tú me dejaste, oh dios de los infiernos,
me abandonaste, me despreciaste,
mi ofrenda no te agradó,
sólo viste los animales muertos que Abel te ofrendó.
Tú me expulsaste, como expulsaste a mi padre,
-¿mi padre?- . Ríe ahora
dios de los infiernos infinitos.
Llora ahora, perro sin dientes, violento vértigo de viento,
cuadrapléjico envejecido, de vientre negro,
siniestro, desequilibrado y solo. Dos veces solo.
Solo porque solo naciste y solo morirás, el día ensimismado,
la noche en que atravieses los espacios, viento de negro vientre, siniestro y solo.
La noche atraviesa la triste pena de haberte perdido
solitario y vacío,
aunque llenes mi casa de verano, de sol indígena,
de fría primavera, de lluvia empecinada,
pedigüeña, indigente, de frutas y flores resignada.
Tú estarás en el retorno del tiempo, en las olas del tiempo,
en las fuertes olas del viento del tiempo.
Soy Caín, que retorna y retorna
decidido a perdonarse y perdonar,
decidido a esperar y ser esperado,
Caín, el de la marca en la frente,
el que solo lleva ceniza en su mochila.
Así es el vivir, penar y penar, dolor y más dolor.
Pero yo te querré,
te querré un día entristecido y gris,
como mis entrañas grises y carcomidas.
Así me sentiré una vez vencida
víctima de leopardos y serpientes,
de cangrejos y abejas laboriosas.
Pero yo ya no busco mi comida.
voy por los caminos susurrando, sollozando, solitaria, escondida,
soy un muerto displicente,
vida, que no he regresado a reprocharte
vida que no me ha vuelto displicente
sino un leproso con la muerte en el camino,
con la piel vacía,
soy,
soy como la piel vacía
como la última muda de una serpiente sabiamente maloliente,
que mi disosmia impide percibir,
encerrada en su yo -en uno de sus yoes-
esperanza vencida, retenida, muerto espantado de la muerte,
enorme giba de bestia sufriente
que aúlla en medio de la noche
que la luna oye, que la luna escucha.
Llegaré con suerte a esperar la salida
a encontrar el desencuentro
hasta que te vayas sola, avinagrada.
Seguiré, caminaré por los caminos,
por los senderos descenderé
empequeñecerán mis ojos casi ciegos
para olvidar la náusea que me causan
iras y prejuicios, envidias y desilusiones,
un río sin destino, un barco sin puerto,
un alma sin afectos,
soy
un muerto que camina
solo como un ombú en medio de un desierto,
en medio de la nada,
seguiré, aunque fuera
caminando arrodillada,
sin prisa y fatigada, ya hipnotizada por la nada.
Miraré hacia otro lado, vespertina, cuando el párpado se cierre
y ponga llave, cuando expulsada
del Edén vuelva al vacío
obsesionada con la especie
multiplicarla y preservarla
para que el mal prevalezca en este planeta.
Tú me dejaste, oh dios de los infiernos,
me abandonaste, me despreciaste,
mi ofrenda no te agradó,
sólo viste los animales muertos que Abel te ofrendó.
Tú me expulsaste, como expulsaste a mi padre,
-¿mi padre?- . Ríe ahora
dios de los infiernos infinitos.
Llora ahora, perro sin dientes, violento vértigo de viento,
cuadrapléjico envejecido, de vientre negro,
siniestro, desequilibrado y solo. Dos veces solo.
Solo porque solo naciste y solo morirás, el día ensimismado,
la noche en que atravieses los espacios, viento de negro vientre, siniestro y solo.
La noche atraviesa la triste pena de haberte perdido
solitario y vacío,
aunque llenes mi casa de verano, de sol indígena,
de fría primavera, de lluvia empecinada,
pedigüeña, indigente, de frutas y flores resignada.
Tú estarás en el retorno del tiempo, en las olas del tiempo,
en las fuertes olas del viento del tiempo.
Soy Caín, que retorna y retorna
decidido a perdonarse y perdonar,
decidido a esperar y ser esperado,
Caín, el de la marca en la frente,
el que solo lleva ceniza en su mochila.
Así es el vivir, penar y penar, dolor y más dolor.
Pero yo te querré,
te querré un día entristecido y gris,
como mis entrañas grises y carcomidas.
Así me sentiré una vez vencida
víctima de leopardos y serpientes,
de cangrejos y abejas laboriosas.
Pero yo ya no busco mi comida.
viernes, 30 de noviembre de 2012
No recuerdes.
Montañas, álamos, sauces, hayas, arces, ríos
y más ríos de árboles que corren paralelos
a las vueltas y contramarchas que el río caprichoso
va marcando. La montaña se precia de su altura,
esconde aves rapaces, depredadores múltiples,
pobres polluelos hambrientos,
felices felinos de dibujado pelaje.
Mira a lo lejos, no te vuelvas más atrás,
mira a lo lejos, como si fueras un cuervo
que busca atrapar una lombriz.
Cierra tus alas negras, esconde tu dulzura,
deshazte en llanto si quieres,
pero no muestres tu amargura.
Tú no te merecías eso. Pero,
¿quién merece la injusticia o el dolor?
Si son malos, no, puesto que esto es bueno
para ellos.
El desgarro del corazón solo es un simple
hecho más, de una vida signada por la ignorancia y la mortalidad.
Mira las montañas. Mira hacia más allá.
No regreses nunca a este infierno
propio del género humano,
de fieras y pedazos de personas,
de miles de satélites que te miran,
y nos miran
para asegurarse de nuestra soledad.
y más ríos de árboles que corren paralelos
a las vueltas y contramarchas que el río caprichoso
va marcando. La montaña se precia de su altura,
esconde aves rapaces, depredadores múltiples,
pobres polluelos hambrientos,
felices felinos de dibujado pelaje.
Mira a lo lejos, no te vuelvas más atrás,
mira a lo lejos, como si fueras un cuervo
que busca atrapar una lombriz.
Cierra tus alas negras, esconde tu dulzura,
deshazte en llanto si quieres,
pero no muestres tu amargura.
Tú no te merecías eso. Pero,
¿quién merece la injusticia o el dolor?
Si son malos, no, puesto que esto es bueno
para ellos.
El desgarro del corazón solo es un simple
hecho más, de una vida signada por la ignorancia y la mortalidad.
Mira las montañas. Mira hacia más allá.
No regreses nunca a este infierno
propio del género humano,
de fieras y pedazos de personas,
de miles de satélites que te miran,
y nos miran
para asegurarse de nuestra soledad.
jueves, 29 de noviembre de 2012
Torcida justicia.
Nada empareja la injusticia
la una y la otra se van por cada lado,
ilusión de distraídos, locura de ideales
conformados en la creencia del Adorado,
del Gran Embaucador,
quien nos prohibió comer del árbol de la vida.
¿Y por qué el saber también es malo? ¿Por qué él lo prohibió también?
Oh cuánta risa me da cuando oigo a alguien decir,
seriamente, tremendamente serio,
que "el hombre es libre; el Adorado lo fabricó con libre albedrío!".
No hay nada de la nada, no hay nada del tiempo y del derrumbe,
no hay nada de la depresión y de la vejez,
nada del tiempo del hambre y de la tortura,
nada de cuántos mueren con los intestinos secos, vacíos.
Nada empareja la justicia, el bien, la libertad, el conocimiento de la verdad.
Tirados en un planeta de primera
nuestra rutina es caminar treinta y cinco kilómetros para traer agua.
Cada día. Cada hora de nuestros miserables días. Cada minuto de nuestra fragua.
Sin saberlo sabemos que ahogarse es necesario.
La injusticia es el metro, es la medida, es lo racional, es la locura espantosa
de quienes ríen de las cosas, de quienes ni siquiera imaginan la felicidad.
¿Por qué vivir? ¿Por qué hablar? ¿por qué comer? ¿por qué llorar?
Oh! Sólo eran bromas de una vieja tonta
que duerme bajo el puente del Leteo.
Y como Er concluye
que vive lo que sueña, que dormir es tambén morir,
que una temporada en el Hades
te da sabiduría para toda la vida.
la una y la otra se van por cada lado,
ilusión de distraídos, locura de ideales
conformados en la creencia del Adorado,
del Gran Embaucador,
quien nos prohibió comer del árbol de la vida.
¿Y por qué el saber también es malo? ¿Por qué él lo prohibió también?
Oh cuánta risa me da cuando oigo a alguien decir,
seriamente, tremendamente serio,
que "el hombre es libre; el Adorado lo fabricó con libre albedrío!".
No hay nada de la nada, no hay nada del tiempo y del derrumbe,
no hay nada de la depresión y de la vejez,
nada del tiempo del hambre y de la tortura,
nada de cuántos mueren con los intestinos secos, vacíos.
Nada empareja la justicia, el bien, la libertad, el conocimiento de la verdad.
Tirados en un planeta de primera
nuestra rutina es caminar treinta y cinco kilómetros para traer agua.
Cada día. Cada hora de nuestros miserables días. Cada minuto de nuestra fragua.
Sin saberlo sabemos que ahogarse es necesario.
La injusticia es el metro, es la medida, es lo racional, es la locura espantosa
de quienes ríen de las cosas, de quienes ni siquiera imaginan la felicidad.
¿Por qué vivir? ¿Por qué hablar? ¿por qué comer? ¿por qué llorar?
Oh! Sólo eran bromas de una vieja tonta
que duerme bajo el puente del Leteo.
Y como Er concluye
que vive lo que sueña, que dormir es tambén morir,
que una temporada en el Hades
te da sabiduría para toda la vida.
sábado, 17 de noviembre de 2012
Nuevo
Te pido un nuevo traje
que sea de terciopelo
que su falda caiga muy amplia
y se arrastre por el suelo.
Te pido un nuevo traje
porque iré hacia el norte
donde ahora hace mucho frío
donde ahora todos cantan,
donde la nieve pesa tanto
en las ramas blancas de los árboles
y volveré en verano
con otro traje nuevo,
que será de seda,
que tendrá encajes,
así luciré mejor
en mi nueva caja.
que sea de terciopelo
que su falda caiga muy amplia
y se arrastre por el suelo.
Te pido un nuevo traje
porque iré hacia el norte
donde ahora hace mucho frío
donde ahora todos cantan,
donde la nieve pesa tanto
en las ramas blancas de los árboles
y volveré en verano
con otro traje nuevo,
que será de seda,
que tendrá encajes,
así luciré mejor
en mi nueva caja.
No tengo ángel
No tengo ángel que me guarde
ni perrito que me ladre
sola camino
sola y sola
como sonámbula
deambulo
por esos senderos infinitos
por esos caminos solitarios
por esos bosques poblados de espinas
plantados de espinos y caléndulas
solitarios de Di-s y de la suerte
amargando setas venenosas
con mi llanto de triste loca.
No tengo ninguna, ninguna
esperanza
no tengo alma en mis bolsillos
ni en mi espantado corazón
solo ruego solo ruego solo ruego
por los niños abandonados
por las causas ya perdidas
por la miseria engalanada
buscando de algún modo
que amor reverdezca
que la humanidad
sea una de verdad
que a la vera de algún otro camino
un ser humano ayude a otro
que de comida a alguien
que todos nos abracemos
sin temor y sin vergüenza
aunque este sinsentido se prolongue
es lo que algún ángel equivocado
hizo mal el mandado de Di-s.
ni perrito que me ladre
sola camino
sola y sola
como sonámbula
deambulo
por esos senderos infinitos
por esos caminos solitarios
por esos bosques poblados de espinas
plantados de espinos y caléndulas
solitarios de Di-s y de la suerte
amargando setas venenosas
con mi llanto de triste loca.
No tengo ninguna, ninguna
esperanza
no tengo alma en mis bolsillos
ni en mi espantado corazón
solo ruego solo ruego solo ruego
por los niños abandonados
por las causas ya perdidas
por la miseria engalanada
buscando de algún modo
que amor reverdezca
que la humanidad
sea una de verdad
que a la vera de algún otro camino
un ser humano ayude a otro
que de comida a alguien
que todos nos abracemos
sin temor y sin vergüenza
aunque este sinsentido se prolongue
es lo que algún ángel equivocado
hizo mal el mandado de Di-s.
lunes, 12 de noviembre de 2012
Abismo
Las dos veces
que Emily vio el abismo
no cayó en él
apenas lo vio
una luz creciente la deslumbró.
Siguió su camino
envejeciendo,
con los bolsillos de su delantal
llenos de luces de colores,
de cantos de caridad
de consuelos a los desolados.
La única vez que veo mi abismo
he quedado congelada
el fuego no me ha tocado
el tiempo se ha detenido.
No tengo en mi bolsillo
ni un sencillo pañuelo.
que Emily vio el abismo
no cayó en él
apenas lo vio
una luz creciente la deslumbró.
Siguió su camino
envejeciendo,
con los bolsillos de su delantal
llenos de luces de colores,
de cantos de caridad
de consuelos a los desolados.
La única vez que veo mi abismo
he quedado congelada
el fuego no me ha tocado
el tiempo se ha detenido.
No tengo en mi bolsillo
ni un sencillo pañuelo.
domingo, 11 de noviembre de 2012
Paseo.
Camino entre álamos y rosas,
sobre el pasto húmedo, verde, pegajoso,
no quiero perder el ritmo de mi paso
me esperan los pájaros del monte.
sobre el pasto húmedo, verde, pegajoso,
no quiero perder el ritmo de mi paso
me esperan los pájaros del monte.
Estío
Este es el estío, este río
De lágrimas resuelto.
No irá nunca más lejos
Que un pájaro muerto.
Moriré aquí, en esta cabina,
En esta choza de chapas herrumbrosas.
Cuando venga la Divina, la muerte alterna,
La soledad, el desvío de la vida.
Lloro inútilmente
Lloro porque no tengo ya gritos
Porque no tengo ya lágrimas,
Ni pulmones ni garganta,
Ni quejidos que me ahoguen.
No tengo esperanzas ni miedos,
Ni perrito que me quiera.
No tengo espías que escondan la cabeza
Sola por este pesado planeta,
Por estas calles, estos huecos, estos huertos,
Estos lodazales, estos senderos tenebrosos,
Estas horribles fachadas derrumbadas,
De adornos ya cansadas,
Así que iré por el frente, por la gran puerta
Donde nadie espera cruzarse una muerta.
Lloro inútilmente,
Ya no tengo lágrimas
Este dolor me consume
Y no asumo que me quemo
Tras mis ojos secos y cerrados.
No asumo que el mar me arrastra,
Que la lava me devora y me devasta
Iré por el frente, por la gran puerta,
donde nadie espera que aparezca una muerta.
Una muerta que llora inútilmente,
una muerta que el llanto arrasa
porque ya no hay lágrimas en mis ojos secos
cuyo dolor consume y destruye
y no asumo que me queme, que el mar me arrastre,
que la lava me devore, que las serpientes repten.
Ya me voy. Os dejo solos.
De lágrimas resuelto.
No irá nunca más lejos
Que un pájaro muerto.
Moriré aquí, en esta cabina,
En esta choza de chapas herrumbrosas.
Cuando venga la Divina, la muerte alterna,
La soledad, el desvío de la vida.
Lloro inútilmente
Lloro porque no tengo ya gritos
Porque no tengo ya lágrimas,
Ni pulmones ni garganta,
Ni quejidos que me ahoguen.
No tengo esperanzas ni miedos,
Ni perrito que me quiera.
No tengo espías que escondan la cabeza
Sola por este pesado planeta,
Por estas calles, estos huecos, estos huertos,
Estos lodazales, estos senderos tenebrosos,
Estas horribles fachadas derrumbadas,
De adornos ya cansadas,
Así que iré por el frente, por la gran puerta
Donde nadie espera cruzarse una muerta.
Lloro inútilmente,
Ya no tengo lágrimas
Este dolor me consume
Y no asumo que me quemo
Tras mis ojos secos y cerrados.
No asumo que el mar me arrastra,
Que la lava me devora y me devasta
Iré por el frente, por la gran puerta,
donde nadie espera que aparezca una muerta.
Una muerta que llora inútilmente,
una muerta que el llanto arrasa
porque ya no hay lágrimas en mis ojos secos
cuyo dolor consume y destruye
y no asumo que me queme, que el mar me arrastre,
que la lava me devore, que las serpientes repten.
Ya me voy. Os dejo solos.
sábado, 3 de noviembre de 2012
Coraje cobarde
He tenido
el coraje de vivir,
el aburrimiento de servir,
el baratoñ ardor de un amor,
he tenido
el corje de resistirl
Hace tiempo me estoy yendo.
Hoy tal vez sea mi último hoy.
el coraje de vivir,
el aburrimiento de servir,
el baratoñ ardor de un amor,
he tenido
el corje de resistirl
Hace tiempo me estoy yendo.
Hoy tal vez sea mi último hoy.
viernes, 2 de noviembre de 2012
Tercer planeta
"Sistema solar: tercer planeta"
nombre de un archivo abultado,
lleno de hojas cuadriculadas,
de fichas, de datos, de mapas......
Los monstruos discutieron
nada les gustaba,
querían cambiar sólo por cambiar.
Después de tantos fracasos!
Enojado, un monstruo filoso como una navaja
arrojó al fuego el manuscrito.
Se fueron. Dejaron
el manuscrito ardiendo.
Como era tan grueso, las llamas
no duraron: quedó un gran trozo sin quemar.
Llegó un compañero diferente,
y tomó el resto del documento.
Fue en ese momento
en que el tiempo se filtró en el escrito
Todo tendrá su tiempo
y nadie comprenderá al tiempo.
Dejaremos ese planeta para otra reunión,
esta ya se acabó.
Al tercer planeta sólo le quedó el tiempo.
nombre de un archivo abultado,
lleno de hojas cuadriculadas,
de fichas, de datos, de mapas......
Los monstruos discutieron
nada les gustaba,
querían cambiar sólo por cambiar.
Después de tantos fracasos!
Enojado, un monstruo filoso como una navaja
arrojó al fuego el manuscrito.
Se fueron. Dejaron
el manuscrito ardiendo.
Como era tan grueso, las llamas
no duraron: quedó un gran trozo sin quemar.
Llegó un compañero diferente,
y tomó el resto del documento.
Fue en ese momento
en que el tiempo se filtró en el escrito
Todo tendrá su tiempo
y nadie comprenderá al tiempo.
Dejaremos ese planeta para otra reunión,
esta ya se acabó.
Al tercer planeta sólo le quedó el tiempo.
jueves, 1 de noviembre de 2012
Te buscaré
Te buscaré siempre,
con mi corazón helado,
intrigada, curiosa, con mi mirada móvil.
Porque hace horas que no te veo.
Porque hace tiempo que te espero.
Espeso como un rayo, negro como noche sin luna
y sin estrellas, mi corazón se parte
en mil pedazos de líquidos planetas, de azules margaritas,
de piedras blancas y agudas.
Mi corazón amargo, mi corazón helado, mi corazón deshecho
debe estar en algún lado,
debe haber llorado solo
solo y abandonado
porque me fui por campos desolados,
por rocas peligrosas,
por bosques despoblados.
Mi corazón es negro como el azabache,
mi alma es blanca como el alabastro,
mis ojos secos como un desierto de arena
de arena llenos, de arena hechos, mis ojos de despojos.
Por eso espero, hermana Muerte, tu presencia iluminada.
Entre rocas y noches negras, entre miles de unicornios blancos,
tú y mi ser sin corazón
caminaremos juntos,
alabando las bellezas,
porque pronto veremos la verdad,
la justicia que no existe, la libertad que perdemos
paso a paso, cada vez que nos damos
un descanso, y creemos que nos han vencido.
Mi corazón de pulpa de frutilla
ya no estará conmigo,
porque te lo he dejado a ti, amado mío,
el de los ojos transparentes, mi amado
caballero, compañero mío.
Pero no te alejes mucho, no todavía,
que encontraré mi corazón y te buscaré a ti
en esta tierra estéril,
plana e inundada.
Volveremos a estar juntos, tomados de la mano,
tú y tus ojos tiernos, yo y mi alma blanca.
miércoles, 31 de octubre de 2012
Juntos
¿Cómo sabes que ahí es donde estuve?
Sí. Ahí es donde estuve, en un pasaje sin pasos,
en un aire sin brisa, en un bosque sin prisas.
En la copa de un árbol esperaba la lluvia
que descargó su tibieza, y giraron los pájaros los días,
y las ramas se transformaron en nidos, en cuerpos,
ojos y oídos, me tomaron las manos.
No era noche ni día, era ya fina niebla
donde nadie reposaba, nada se movía.
¿Acaso estuve con Di-s?
Quiero decir, el verdadero, no el Gran Embustero,
no el Adorado, no el Invisible, menos el Omnipresente,
no el Omnipotente, no el castigador de las almas inocentes.
Ningún dios de ninguna religión, sino el dios verdadero.
¿Habré estado con él?
Me pareció que nada envejece, que el tiempo tiene su tiempo,
el que pasa y el que vuela, el que salta y el que repta,
el que vive y el que mata..
Me pareció que nada envejecía, que todo era nuevo.
Tal vez la creación acababa de finalizar.
¿Dónde estuve Señor, para que me guiaras,
sin hablarme, sólo como si algo dentro de mí
fuera diferente?
Mi corazón, otro corazón,
mi mente, otra mente.
Lo que antes fuera piedra
ahora agua fresca.
Lo que antes amargura, ahora tibio recuerdo de dulzura.
Se borró la diferencia, se desvaneció la locura,
Silenciosa y serena te vi surgir del mar.
Voy a desatar todos los nudos, a derribar todos los diques,
a eliminar los caminos marinos, a transformar la sal
en una burbuja de besos. Voy a dejarme amar
en una tormenta de abrazos,
en un repetirnos te quiero,
en abrazo apretado te quiero,
en un lenguaje severo.
Te quiero.
Sí. Ahí es donde estuve, en un pasaje sin pasos,
en un aire sin brisa, en un bosque sin prisas.
En la copa de un árbol esperaba la lluvia
que descargó su tibieza, y giraron los pájaros los días,
y las ramas se transformaron en nidos, en cuerpos,
ojos y oídos, me tomaron las manos.
No era noche ni día, era ya fina niebla
donde nadie reposaba, nada se movía.
¿Acaso estuve con Di-s?
Quiero decir, el verdadero, no el Gran Embustero,
no el Adorado, no el Invisible, menos el Omnipresente,
no el Omnipotente, no el castigador de las almas inocentes.
Ningún dios de ninguna religión, sino el dios verdadero.
¿Habré estado con él?
Me pareció que nada envejece, que el tiempo tiene su tiempo,
el que pasa y el que vuela, el que salta y el que repta,
el que vive y el que mata..
Me pareció que nada envejecía, que todo era nuevo.
Tal vez la creación acababa de finalizar.
¿Dónde estuve Señor, para que me guiaras,
sin hablarme, sólo como si algo dentro de mí
fuera diferente?
Mi corazón, otro corazón,
mi mente, otra mente.
Lo que antes fuera piedra
ahora agua fresca.
Lo que antes amargura, ahora tibio recuerdo de dulzura.
Se borró la diferencia, se desvaneció la locura,
Silenciosa y serena te vi surgir del mar.
Voy a desatar todos los nudos, a derribar todos los diques,
a eliminar los caminos marinos, a transformar la sal
en una burbuja de besos. Voy a dejarme amar
en una tormenta de abrazos,
en un repetirnos te quiero,
en abrazo apretado te quiero,
en un lenguaje severo.
Te quiero.
Fantasmas
Entre sábanas colgadas
entre gatos aulladores
entre mezquinas hileras de árboles secos,
voy caminando,
fantasma imaginario,
cadaver cierto de mi propia muerte.
Sin maquilladores
se encienden mis mejillas
se dan vuelta mis ojos.
Pido al cielo un emisario
y sólo llega un violento corsario,
un triste pájaro de mala suerte,
y enormes dinosaurios
estúpidos y crueles,
con sus caras blancas como yeso,
indiferentes como gente.
También son fantasmas en mi mente,
ya rabiosamente rota,
hecha pedazos,
en este enclave
de maderas y de palos,
de teléfonos y mulas,
de perros que no ladran.
Incomunicación es este planeta
que me reclama debilmente
que siga sola entre la gente.
que aguante,
que dure hasta la muerte.
entre gatos aulladores
entre mezquinas hileras de árboles secos,
voy caminando,
fantasma imaginario,
cadaver cierto de mi propia muerte.
Sin maquilladores
se encienden mis mejillas
se dan vuelta mis ojos.
Pido al cielo un emisario
y sólo llega un violento corsario,
un triste pájaro de mala suerte,
y enormes dinosaurios
estúpidos y crueles,
con sus caras blancas como yeso,
indiferentes como gente.
También son fantasmas en mi mente,
ya rabiosamente rota,
hecha pedazos,
en este enclave
de maderas y de palos,
de teléfonos y mulas,
de perros que no ladran.
Incomunicación es este planeta
que me reclama debilmente
que siga sola entre la gente.
que aguante,
que dure hasta la muerte.
martes, 30 de octubre de 2012
Susana
Siempre alegre,
siempre amiga,
siempre una sonrisa en su faz,
el tiempo no la toca,
compañera cariñosa y fiel,
leal y serena,
siempre con un corazón de más.
Susana es su nombre,
nombre que resuena a mañana,
un mañana siempre en paz,
nombre que sabe a sana,
el único ser humano
que yo haya conocido
que no se desalienta jamás,
te regala siempre alegría,
siempre coraje y valor,
siempre reconciliarte
con la vida,
por más insondable y amarga
que sea tu soledad.
(Para S.F., sábado 27 de octubre 2012)
siempre amiga,
siempre una sonrisa en su faz,
el tiempo no la toca,
compañera cariñosa y fiel,
leal y serena,
siempre con un corazón de más.
Susana es su nombre,
nombre que resuena a mañana,
un mañana siempre en paz,
nombre que sabe a sana,
el único ser humano
que yo haya conocido
que no se desalienta jamás,
te regala siempre alegría,
siempre coraje y valor,
siempre reconciliarte
con la vida,
por más insondable y amarga
que sea tu soledad.
![]() |
(Para S.F., sábado 27 de octubre 2012)
Desnudez
Sin la cubierta de piel
que ya estaba manchada, arrugada,
llena de pelos blancos,
así camino
en mi desnudez impúdica,
sosteniendo mis intestinos,
y mis ojos bajos.
He estado antes aquí, aquí,
en este mismo sitio,
con los ojos bajos, mi boca sin dientes,
volviendo indiferente
a mirar a lo lejos las montañas,
aquí, en este mismo risco,
He estado antes aquí, aquí,
en este páramo frío,
sin mi piel
todo lugar es frío,
todo es un cementerio
no puedo sobrevivir esta ausencia.
Desnuda, apenas camino,
acomodo mi corazón en un hueco,
verifico mi frente en su lugar,
mi cruz en la espalda enderezo
sin fuerzas para soñar,
voy de traspiés en traspiés,
desesperada por cantar
por volver todo a su lugar,
por sobrevivir tu ausencia
por dar vueltas la mar.
que ya estaba manchada, arrugada,
llena de pelos blancos,
así camino
en mi desnudez impúdica,
sosteniendo mis intestinos,
y mis ojos bajos.
He estado antes aquí, aquí,
en este mismo sitio,
con los ojos bajos, mi boca sin dientes,
volviendo indiferente
a mirar a lo lejos las montañas,
aquí, en este mismo risco,
He estado antes aquí, aquí,
en este páramo frío,
sin mi piel
todo lugar es frío,
todo es un cementerio
no puedo sobrevivir esta ausencia.
Desnuda, apenas camino,
acomodo mi corazón en un hueco,
verifico mi frente en su lugar,
mi cruz en la espalda enderezo
sin fuerzas para soñar,
voy de traspiés en traspiés,
desesperada por cantar
por volver todo a su lugar,
por sobrevivir tu ausencia
por dar vueltas la mar.
La montaña roja
A lo lejos, muy cerca del cielo,
la forma rocosa toma un aire rojizo.
Es una montaña, una montaña
con el infierno dentro.
Los humanos siguen en sus tareas.
Todo está lejos
el peligro depende del capricho de la montaña.
Enorme, te observa con el ceño fruncido
con las garras hacia adelante
gigantes como elefantes
sola con su propósito
su ansia desesperada destruir y sufrir.
Siento como si yo misma fuera la montaña roja,
hendida por ríos y más ríos de la lluvia despiadada.
Me alejé del sentimiento,
ellos me dejaron vacía.
No es eso la soledad
sólo se le parece.
Solo alguien, distraído, puede confundirlos.
Soledad es fortaleza y libertad,
el índigo del mar, la triste sonrisa
del que ya no habla.
Que te conozco perversa
que no dejes que tome
ni siquiera un sorbo de agua.
Amenazas con derrumbarte, montaña roja,
vamos, que lloraremos piedras
que la paz te envuelva
que tus dedos como garras me arrastren hacia ti.
miércoles, 24 de octubre de 2012
Vivir a la entrada del vacío
Vi puertas abiertas
entré
primero en un gran espacio
vacío
solo dos árboles solos
solos y verdes
verde suave su follaje
como aceite negro sus troncos viejos
caminé y caminé por ese gran vacío
y otra puerta se abrió a mi sino
mi sino sin fin y sin llegada
me hizo andar
hasta el pie de un abismo
sitio de llegada
sitio de esperar
la barca renombrada
sitio de llorar
la vida inútil ya pasada
volví atrás entonces
con mi lengua entre los dientes
no quería gritar
no quería llorar
sólo quería el patio de los silencios
el espacio grave de los árboles gemelos
sólo ellos escucharían
una risa de alegría
vida
que los que te maldicen sepan
que sólo eres un juego sin sentido
un juego sin hermanos
un juego para abuelos.
entré
primero en un gran espacio
vacío
solo dos árboles solos
solos y verdes
verde suave su follaje
como aceite negro sus troncos viejos
caminé y caminé por ese gran vacío
y otra puerta se abrió a mi sino
mi sino sin fin y sin llegada
me hizo andar
hasta el pie de un abismo
sitio de llegada
sitio de esperar
la barca renombrada
sitio de llorar
la vida inútil ya pasada
volví atrás entonces
con mi lengua entre los dientes
no quería gritar
no quería llorar
sólo quería el patio de los silencios
el espacio grave de los árboles gemelos
sólo ellos escucharían
una risa de alegría
vida
que los que te maldicen sepan
que sólo eres un juego sin sentido
un juego sin hermanos
un juego para abuelos.
Risa desolada
Sin cuello
sin armas
con el alma desolada
he reído
desolada
triste hasta los dientes
amarga hasta la sangre
figura riente y lejana
así es mi apariencia
mi yelmo ya caído
mi espada ya rota
alma desolada
he puesto puentes a la brisa
he caído por largas pendientes
he reído con risa desolada
y llorado con mis ojos secos
alma desolada
campo baldío
y tierra muerta
Di-s ha dicho que no
que no debo conocer
qué es felicidad
puesto que no soy
persona de ilusiones
moriré desolada
y no será en jueves
no en París
sino en una ciudad en ruinas
alma desolada
sola triste abandonada.
sin armas
con el alma desolada
he reído
desolada
triste hasta los dientes
amarga hasta la sangre
figura riente y lejana
así es mi apariencia
mi yelmo ya caído
mi espada ya rota
alma desolada
he puesto puentes a la brisa
he caído por largas pendientes
he reído con risa desolada
y llorado con mis ojos secos
alma desolada
campo baldío
y tierra muerta
Di-s ha dicho que no
que no debo conocer
qué es felicidad
puesto que no soy
persona de ilusiones
moriré desolada
y no será en jueves
no en París
sino en una ciudad en ruinas
alma desolada
sola triste abandonada.
lunes, 15 de octubre de 2012
Tierra estéril
Enormes extensiones
de tierras estériles.
Ni un hilo de agua
mojaba aquellos campos callados,
en el silencio de la agonía.
Y pensé en sus palabras
Di-s, por qué me has abandonado.
Su humano dolor,
su temido fracaso,
fue un mero descuido, Señor.
Tú nos has descuidado.
Aun no nos has abandonado,
no definitivamente.
Ilumina estas tundras, estas landas,
estos cenegales de triste recuerdo,
y llénalos de gracia,
llénalos de compasión.
No seremos mucho mejores
pero recuperaremos
la esperanza
que como una fuerza ciega
nos hace mártires y héroes.
Haz que levantemos nuestras cabezas,
que podamos sentir vergüenza
sin antipatía,
que podamos comprendernos,
que podamos abrazarnos otra vez.
de tierras estériles.
Ni un hilo de agua
mojaba aquellos campos callados,
en el silencio de la agonía.
Y pensé en sus palabras
Di-s, por qué me has abandonado.
Su humano dolor,
su temido fracaso,
fue un mero descuido, Señor.
Tú nos has descuidado.
Aun no nos has abandonado,
no definitivamente.
Ilumina estas tundras, estas landas,
estos cenegales de triste recuerdo,
y llénalos de gracia,
llénalos de compasión.
No seremos mucho mejores
pero recuperaremos
la esperanza
que como una fuerza ciega
nos hace mártires y héroes.
Haz que levantemos nuestras cabezas,
que podamos sentir vergüenza
sin antipatía,
que podamos comprendernos,
que podamos abrazarnos otra vez.
domingo, 14 de octubre de 2012
Caminando
Ya no conozco el mar ni el bosque,
ya todo casi me es igual,
aunque aun recojo piedrecitas y guijarros
conchas marinas y despojos de madera.
Un museo muy particular,
hecho de risas y de llantos, de muertos y de vivos,
de niños y de viejos.
Seguiré caminando hasta que Ella lo quiera,
hermana muerte, amiga y confidente,
negra hasta en gus dientes,
flaca hasta en tus huesos.
ya todo casi me es igual,
aunque aun recojo piedrecitas y guijarros
conchas marinas y despojos de madera.
Un museo muy particular,
hecho de risas y de llantos, de muertos y de vivos,
de niños y de viejos.
Seguiré caminando hasta que Ella lo quiera,
hermana muerte, amiga y confidente,
negra hasta en gus dientes,
flaca hasta en tus huesos.
Glicinas y golondrinas
Glicinas y golondrinas,
buhos y gallinas,
palomas y perros,
gatos y burros,
azucenas, peonías,
todo danza en este mar de primavera
despreciado sólo por aquellos
que ayer y hoy no han comidol
Di-s, dales pan, el verdadero pan,
la fe q cuando entra en mí,
me pone traje de hadal
buhos y gallinas,
palomas y perros,
gatos y burros,
azucenas, peonías,
todo danza en este mar de primavera
despreciado sólo por aquellos
que ayer y hoy no han comidol
Di-s, dales pan, el verdadero pan,
la fe q cuando entra en mí,
me pone traje de hadal
Mi traje nuevo
mis ojos están muy abiertos
el corazón herido
enfermo de ilusiones hechas pedazos
cubierto de sarna mi cuerpo
y como Job
mi cama no alivia mis penas.
Dormir! Si Di-s sólo me dejara dormir!
Pero ha llegado la primavera.
¿cómo él puede saber que deseo dormir?
Las plantas han despertado,
flores abiertas por doquier,
quién imagina a un ser humano,
o mejor, humanoide,
querer perder conciencia de la belleza
de nuestra sagrada tierra?
En el verano caminaré entre los trigales,
tiraré mi máscara humanoide,
y rebuscaré en algún bazar olvidado
mi traje de espantajo.
el corazón herido
enfermo de ilusiones hechas pedazos
cubierto de sarna mi cuerpo
y como Job
mi cama no alivia mis penas.
Dormir! Si Di-s sólo me dejara dormir!
Pero ha llegado la primavera.
¿cómo él puede saber que deseo dormir?
Las plantas han despertado,
flores abiertas por doquier,
quién imagina a un ser humano,
o mejor, humanoide,
querer perder conciencia de la belleza
de nuestra sagrada tierra?
En el verano caminaré entre los trigales,
tiraré mi máscara humanoide,
y rebuscaré en algún bazar olvidado
mi traje de espantajo.
lunes, 1 de octubre de 2012
Hermanas
Qué quieres tú de mí, hermana muerte
qué espero yo te ti, hermana vida,
no sabéis qué es la ilusión,
no tenéis idea
que la vida es eterna,
que hay quien vela por nosotros.
Agarraos de los pelos,
vida y muerte,
si sois una sola!
Abrazo la vida con mi corazón,
mi alma espera la muerte como su iniciación,
tendremos mucho de qué hablar,
con vosotras,
voraces, voraces e ingenuas,
tontas, tontas e ingratas,
moviéndose sólo entre materia inerte
ya perdisteis la conciencia,
ya se os fue la hora
de oponeros la una a la otra.
Alguien viene.
Esperad.
qué espero yo te ti, hermana vida,
no sabéis qué es la ilusión,
no tenéis idea
que la vida es eterna,
que hay quien vela por nosotros.
Agarraos de los pelos,
vida y muerte,
si sois una sola!
Abrazo la vida con mi corazón,
mi alma espera la muerte como su iniciación,
tendremos mucho de qué hablar,
con vosotras,
voraces, voraces e ingenuas,
tontas, tontas e ingratas,
moviéndose sólo entre materia inerte
ya perdisteis la conciencia,
ya se os fue la hora
de oponeros la una a la otra.
Alguien viene.
Esperad.
martes, 25 de septiembre de 2012
He creído en ti
Padre que estás en los cielos
he creído en ti.
He rogado,
he llorado,
he alentado mis oraciones
con fervor y calor.
Nada tan mortal
como lo cotidiano,
las muertes injustas,
los niños hambrientos.
Te pido solo una vez mas
ten piedad del género humano.
Padre que estás en los cielos
por favor
baja por veinticuatro horas
a esta tierra sagrada.
Dinos
cuál debe ser
nuestra rutina de la bondad.
he creído en ti.
He rogado,
he llorado,
he alentado mis oraciones
con fervor y calor.
Nada tan mortal
como lo cotidiano,
las muertes injustas,
los niños hambrientos.
Te pido solo una vez mas
ten piedad del género humano.
Padre que estás en los cielos
por favor
baja por veinticuatro horas
a esta tierra sagrada.
Dinos
cuál debe ser
nuestra rutina de la bondad.
Apatía
Nada me importa,
nada me vale,
sólo los lirios azules
de Vicente.
Cuenta la angustia
de mi apatía,
cuenta la crueldad
de mi soledad
que se desteje paso a paso
con la indiferencia
de tu silencio.
Silencia la muerte,
silencia los lirios,
aparta la mente,
y entra al río torrentoso
del sueño,
del dormir,
con pesadillas horribles,
con seres inimaginados,
e inimaginables.
Vuelve a lo tuyo.
A mí
nada me importa, nada me vale.
nada me vale,
sólo los lirios azules
de Vicente.
Cuenta la angustia
de mi apatía,
cuenta la crueldad
de mi soledad
que se desteje paso a paso
con la indiferencia
de tu silencio.
Silencia la muerte,
silencia los lirios,
aparta la mente,
y entra al río torrentoso
del sueño,
del dormir,
con pesadillas horribles,
con seres inimaginados,
e inimaginables.
Vuelve a lo tuyo.
A mí
nada me importa, nada me vale.
Partícula de Dios
No nos dejaste nada
nos inventaste como a un juguete
como a un rompecabezas
que se resuelve
a sí mismo.
Como a una solitaria nada
que ríe con la antimateria.
Oscuros y solos
como el sentido del vivir.
caóticos como la guerra
oculta en un destino individual
y esconde
enigmática
su futuro
y su libertad.
Entregada a la noche
horadada de estrellas
invadida de bichos hematófagos
alertada de peligrosidad.
Deshazte de mi como de un juguete
porque no es nuevo que lo soy.
nos inventaste como a un juguete
como a un rompecabezas
que se resuelve
a sí mismo.
Como a una solitaria nada
que ríe con la antimateria.
Oscuros y solos
como el sentido del vivir.
caóticos como la guerra
oculta en un destino individual
y esconde
enigmática
su futuro
y su libertad.
Entregada a la noche
horadada de estrellas
invadida de bichos hematófagos
alertada de peligrosidad.
Deshazte de mi como de un juguete
porque no es nuevo que lo soy.
Palabras
Palabras no son ceniza
que resta después del fuego.
Palabra es fuego,
espada
escondida en urna
debajo de los helechos
entre plátanos,
paraísos, jacarandáes.
Palabras matan y dan vida,
me duelen tanto como la música.
que resta después del fuego.
Palabra es fuego,
espada
escondida en urna
debajo de los helechos
entre plátanos,
paraísos, jacarandáes.
Palabras matan y dan vida,
me duelen tanto como la música.
Esperar
No quiero
esperar más.
Me pierdo
en un laberinto
de miedos y baúles,
cañas, flores y laúdes.
En mi interrior hay
un extraño esqueleto.
Sé que trenzarán con cañas mis ataúdes
de mis múltiples yoes,
sé que me pondrán en el río
a navegar, y empujarán,
para que no cese de aullar.
No quiero esperar más.
Quiero el canasto con un rebozo,
como un bebé que se abandona,
amándolo y no amándolo,
Sé que no lloraré en los baúles,
rosados como flores,
azules,
como el eterno cielo azul.
Sé que entraré trepando
por una escalera al cielo,
sé que el cielo azul
me espera y es constante.
esperar más.
Me pierdo
en un laberinto
de miedos y baúles,
cañas, flores y laúdes.
En mi interrior hay
un extraño esqueleto.
Sé que trenzarán con cañas mis ataúdes
de mis múltiples yoes,
sé que me pondrán en el río
a navegar, y empujarán,
para que no cese de aullar.
No quiero esperar más.
Quiero el canasto con un rebozo,
como un bebé que se abandona,
amándolo y no amándolo,
Sé que no lloraré en los baúles,
rosados como flores,
azules,
como el eterno cielo azul.
Sé que entraré trepando
por una escalera al cielo,
sé que el cielo azul
me espera y es constante.
sábado, 8 de septiembre de 2012
Ríe como alegre.
Ríe como alegre.
Seca esas lágrimas legítimas,
envídiame,
yo ya no lloro más porque mis ojos están secos.
Seca esas lágrimas legítimas
y ríete con risa plena,
no ahueques tu garganta,
vive lo roto y lo quebrado
con alegría de deschavado.
No hay porqué llorar en primavera.
Seca esas lágrimas legítimas,
envídiame,
yo ya no lloro más porque mis ojos están secos.
Seca esas lágrimas legítimas
y ríete con risa plena,
no ahueques tu garganta,
vive lo roto y lo quebrado
con alegría de deschavado.
No hay porqué llorar en primavera.
No es el día
No es el día.
No es el día
no es mi día.
He de esperar algunos años
antes que la delgada figura negra
se acerque a mí.
He aguardado años, años sobre años,
para conocer el espacio infinito,
para descifrar las distancias verdaderas,
para saber por fin qué es el tiempo.
No la lluvia de gotas del tiempo
sino, simplemente, el tiempo.
Que se abriga en mi hombro,
que a veces me besa,
y tantas otras luce indiferente,
lejano, enemigo.
No es mi día el día de hoy.
Hoy hace un sol radiante.
Hoy todo está florecido,
obscenamente florecido y colorido.
Hoy no puedo ir
a caer en una fosa común.
Sólo un día gris, una tarde negra, un anochecer violeta,
serían recordados como el día de mi viaje.
Un día que no llegará a todos.
Un día solo para una figura solitaria y silente,
Valiente, puesto que he vivido.
He sido feliz, he amamantado a mis hijos.Y después de eso
¿importa el tiempo infinito? Importa la muerte de otro ser humano?
Por eso ya, ya, ya me voy y os dejo solos. Será hasta la vuelta.
No es el día
no es mi día.
He de esperar algunos años
antes que la delgada figura negra
se acerque a mí.
He aguardado años, años sobre años,
para conocer el espacio infinito,
para descifrar las distancias verdaderas,
para saber por fin qué es el tiempo.
No la lluvia de gotas del tiempo
sino, simplemente, el tiempo.
Que se abriga en mi hombro,
que a veces me besa,
y tantas otras luce indiferente,
lejano, enemigo.
No es mi día el día de hoy.
Hoy hace un sol radiante.
Hoy todo está florecido,
obscenamente florecido y colorido.
Hoy no puedo ir
a caer en una fosa común.
Sólo un día gris, una tarde negra, un anochecer violeta,
serían recordados como el día de mi viaje.
Un día que no llegará a todos.
Un día solo para una figura solitaria y silente,
Valiente, puesto que he vivido.
He sido feliz, he amamantado a mis hijos.Y después de eso
¿importa el tiempo infinito? Importa la muerte de otro ser humano?
Por eso ya, ya, ya me voy y os dejo solos. Será hasta la vuelta.
Cenicienta
Una mujer es un símbolo de infinito,
una mujer es la eternidad.
Sólo recoge la ceniza del hogar.
Sólo tiene hijos a quienes amamantar.
Sólo ama y ríe, libre de rencores.
Es el único ser hijo de sí mismo.
Fabricado por sus experiencias
y por su conciencia.
Ser mujer es sufrir desprecios e ignominias,
talar árboles y encender el fuego,
hacer la comida y lavar la ropa.
Sin embargo, està siempre sola.
Nadie, ni siquiera otra mujer
puede comprender su mundo,
sus sentimientos, sus llantos,
sus caídas y sus esfuerzos para levantarse.
La mujer es un ginkgo, una araucaria gigantesca.
Vive y vive, eternamente vive
en el nombre, en el corazón,
en la armonía de quienes la vieron,
primero indiferentes,
hasta que salvó su hijo, hasta que lavó su ropa,
hasta que, ya cansada, limpió su casa y fue afuera,
a colgarse.
una mujer es la eternidad.
Sólo recoge la ceniza del hogar.
Sólo tiene hijos a quienes amamantar.
Sólo ama y ríe, libre de rencores.
Es el único ser hijo de sí mismo.
Fabricado por sus experiencias
y por su conciencia.
Ser mujer es sufrir desprecios e ignominias,
talar árboles y encender el fuego,
hacer la comida y lavar la ropa.
Sin embargo, està siempre sola.
Nadie, ni siquiera otra mujer
puede comprender su mundo,
sus sentimientos, sus llantos,
sus caídas y sus esfuerzos para levantarse.
La mujer es un ginkgo, una araucaria gigantesca.
Vive y vive, eternamente vive
en el nombre, en el corazón,
en la armonía de quienes la vieron,
primero indiferentes,
hasta que salvó su hijo, hasta que lavó su ropa,
hasta que, ya cansada, limpió su casa y fue afuera,
a colgarse.
LIBROS
No son la panacea de la felicidad,
son la felicidad
de saber que la raza humana es capaz
de pintar Guernica
y Los nenúfares,
de tallar La pietá
mientras miles de personas
son exterminadas.
Mientras millones de niños
mueren de hambre.
El valor de cualquier libro
no se mide en calidad ni en precio.
Es tan solo un férreo espiritu de lucha
con el que buscamos la paz.
son la felicidad
de saber que la raza humana es capaz
de pintar Guernica
y Los nenúfares,
de tallar La pietá
mientras miles de personas
son exterminadas.
Mientras millones de niños
mueren de hambre.
El valor de cualquier libro
no se mide en calidad ni en precio.
Es tan solo un férreo espiritu de lucha
con el que buscamos la paz.
Gaviotas
Volví al mar,
a las gaviotas violetas,
a las nubes rojizas,
al sonido estruendoso de las olas.
He vuelto
para volver a irme.
Ya mi casa no existe,
no existe en mi conciencia,
no tengo olvido
ni tampoco memoria.
Desaparecer, como las gaviotas verdes,
las grises, las azules.
Mi alma se perderá en las motas de polvo
de las ciudades,
en las briznas de pasto de los campos
donde pastan vacas y caballos.
No reincidiré.
He vuelto al mar
para huir para siempre.
a las gaviotas violetas,
a las nubes rojizas,
al sonido estruendoso de las olas.
He vuelto
para volver a irme.
Ya mi casa no existe,
no existe en mi conciencia,
no tengo olvido
ni tampoco memoria.
Desaparecer, como las gaviotas verdes,
las grises, las azules.
Mi alma se perderá en las motas de polvo
de las ciudades,
en las briznas de pasto de los campos
donde pastan vacas y caballos.
No reincidiré.
He vuelto al mar
para huir para siempre.
jueves, 30 de agosto de 2012
El hombre reflexivo
El hombre reflexivo
El hombre apretó el acelerador,
el camino era recto, ¿qué podía temer?
Habló consigo mismo. "Tengo el corazón verde,
no he madurado para pensar..
. Pero no hay
análisis claros que te digan qué es la vida.
No hay inquisición racional
que revele a Dios o al mal.
La vida no tolera fricciones. ¿Por qué he de seguir?
Somos señores feudales enloquecidos de miedo
el miedo color azabache. Quisiera tener
una margarita silvestre, una aspidistra reluciente,una peonía blanca.
Juntarlas como si fueran todas las razas,
olvidarme de las deudas, olvidar mis pecados".
El muelle se acercaba, veloz, inevitable.
El hombre saltó al agua, él y su coche demoraron apenas en hundirse.
El hombre apretó el acelerador,
el camino era recto, ¿qué podía temer?
Habló consigo mismo. "Tengo el corazón verde,
no he madurado para pensar..
. Pero no hay
análisis claros que te digan qué es la vida.
No hay inquisición racional
que revele a Dios o al mal.
La vida no tolera fricciones. ¿Por qué he de seguir?
Somos señores feudales enloquecidos de miedo
el miedo color azabache. Quisiera tener
una margarita silvestre, una aspidistra reluciente,una peonía blanca.
Juntarlas como si fueran todas las razas,
olvidarme de las deudas, olvidar mis pecados".
El muelle se acercaba, veloz, inevitable.
El hombre saltó al agua, él y su coche demoraron apenas en hundirse.
Nunca
La noche
Es mi noche lo que siento.
Es mi corazón vacío.
Es el viento del estío
y la luz oscura del cielo negro.
Una corriente de agua limpia el fondo del estanque,
una fiesta de rugidos atrae las bestias,
los hombres enredados,
el oro de sus almas ya embalsamado,
en sus cabellos dorados.
Soy la noche, me siento bendecida,
esto es solo soñar,
nadie marcha sin su tiempo ni su sitio.
Nadie camina sin su melodía.
No sé qué es este abandono, esta tristeza
que en algún lugar se ha agazapado.
El final vendrá, y nos iremos juntos.
Nunca
Es una historia de fantasmas ocultos en la niebla
es la leyenda de siempre
con voz de luna
con forma de caballo.
No se aparta de mí esta tristeza,
esta angustia de vivir y esperar,
La mujer tiene un destino
de varias vidas cruzar,
enfrentando los vacíos,
sola y sola temblar y temblar.
El aire está húmedo y frío,
los árboles murmuran,
sus hojas tiemblan sin descansar.
Oh vida desconocida, oh alma sola y sola.
No me dejes ahora
antes de recuperar
mi alegría tempestuosa
igual a la del mar.
miércoles, 29 de agosto de 2012
Arrugas
Arrugas
Adorado hizo y rehizo y arrugó varias veces su plan,
arrojó los papeles al suelo.
El tiempo, la palabra, la justicia, la libertad,
todo quedó en la bola arrojada a la basura.
Plan estúpido, cruel, incompleto, ininteligible,
ignorando lo ignorado, despreciando lo más noble.
El tiempo es la primera arruga, la primera grieta oscura
en el papel despreciado por Adorado.
Los enigmas del tiempo,la palabra, la justicia y la libertad,
nos acosan todos los días de la vida.
Pasamos por encima del tiempo
-creemos que los relojes lo solucionan-
porque nadie ha visto esqueletos de ballenas
bajo la superficie del Sahara,
ni los huesos humanos esparcidos entre conchas marinas
entre restos fósiles de huesos humanos esparcidos,
entre restos fósiles de especies variadas.
Terremotos, meteoritos, vendavales, pudieron cambiar
las manos grabadas en profundas cavernas,
donde hubo bosques, selvas, rios y lagos, y ahora
sólo dunas, arenas.El tiempo y el clima pudieron cambiar
el rostro de la Tierra. Preguntaos por qué el Invisiple nos robó el tiempo,
porqué lo escondió como reliquia. Si puede engañarnos haciéndonos creer
que veinte mil años, doscientos mil años, no son sólo sino dos o cuatro meses.
Preguntadle al Gran Farsante por qué pretende que creamos
en un mundo hecho en pocos días, porqué nos enmarcó en un mundo de fantasía.
Tanto nos robó el Gran Simulador que no sabemos qué es el tiempo,
ni si se nos escapa o escapamos, si nos rodea y aprisiona,
o nos libera y ayuda a volar..
Tal vez es una espiral gigantesca y morosa,
hecha de nubes y de soles, de lunas y de agua
que lleva solamente estrellas y rosas
que huyen de un enorme escorpión.
Adorado hizo y rehizo y arrugó varias veces su plan,
arrojó los papeles al suelo.
El tiempo, la palabra, la justicia, la libertad,
todo quedó en la bola arrojada a la basura.
Plan estúpido, cruel, incompleto, ininteligible,
ignorando lo ignorado, despreciando lo más noble.
El tiempo es la primera arruga, la primera grieta oscura
en el papel despreciado por Adorado.
Los enigmas del tiempo,la palabra, la justicia y la libertad,
nos acosan todos los días de la vida.
Pasamos por encima del tiempo
-creemos que los relojes lo solucionan-
porque nadie ha visto esqueletos de ballenas
bajo la superficie del Sahara,
ni los huesos humanos esparcidos entre conchas marinas
entre restos fósiles de huesos humanos esparcidos,
entre restos fósiles de especies variadas.
Terremotos, meteoritos, vendavales, pudieron cambiar
las manos grabadas en profundas cavernas,
donde hubo bosques, selvas, rios y lagos, y ahora
sólo dunas, arenas.El tiempo y el clima pudieron cambiar
el rostro de la Tierra. Preguntaos por qué el Invisiple nos robó el tiempo,
porqué lo escondió como reliquia. Si puede engañarnos haciéndonos creer
que veinte mil años, doscientos mil años, no son sólo sino dos o cuatro meses.
Preguntadle al Gran Farsante por qué pretende que creamos
en un mundo hecho en pocos días, porqué nos enmarcó en un mundo de fantasía.
Tanto nos robó el Gran Simulador que no sabemos qué es el tiempo,
ni si se nos escapa o escapamos, si nos rodea y aprisiona,
o nos libera y ayuda a volar..
Tal vez es una espiral gigantesca y morosa,
hecha de nubes y de soles, de lunas y de agua
que lleva solamente estrellas y rosas
que huyen de un enorme escorpión.
La palabra
la palabra
la poesía sale del mismo tronco que las entrañas
más profundas y sangrientas de cada uno.
La poesía busca lo más austero y puro
de nuestro ser,
es una roca en el corazón
tembloroso y sangriento.
Cura las heridas supuradas, toma tus manos como ortigas,
hasta llegar a las tripas doloridas y sufrientes,
aliviando todos los males y todos los pesares:
solo tú quedas más fuerte.
Porque no da felicidad, da fortaleza,
una fortaleza que te da felicidad, porque está en su núcleo.
Olvidemos el mundo y sus fantasmas, olvidemos las pasiones
y sus fuegos ya fundidos, derretidos, como pájaros de muerte en las manos.
La melancolía guarda las cenizas, las entibia, te besa
como se besa la frente de un muerto cubierto por un tul.
La poesía es cruel, no tema la sangre que derrama,
aunque te revuelve las entrañas
no te abandona ni te engaña.
Te da la verdad como un regalo,
como un sacrificio ritual, como un veneno escondido,
sin embargo sabes que la verdad es la de Federico, la de Antonio,
la de Teresa, Miguel y Rafael,
la de Delmira, la de Circe, la de Gala.
Son todas verdades de la misma raza
las verdades que como la aritmética se funden en el álgebra.
Traducen a fórmula general una simple suma,
te dejan un canal corriendo por tu cuerpo,
la paz del alma, el sopor del tiempo.
Y te acompaña hasta la muerte, cuando alguien
invoca al rey David y a sus canciones,
y te dice, no temas, no temas, ve por el valle de la muerte,
que alguien te protege y acompaña.
la poesía sale del mismo tronco que las entrañas
más profundas y sangrientas de cada uno.
La poesía busca lo más austero y puro
de nuestro ser,
es una roca en el corazón
tembloroso y sangriento.
Cura las heridas supuradas, toma tus manos como ortigas,
hasta llegar a las tripas doloridas y sufrientes,
aliviando todos los males y todos los pesares:
solo tú quedas más fuerte.
Porque no da felicidad, da fortaleza,
una fortaleza que te da felicidad, porque está en su núcleo.
Olvidemos el mundo y sus fantasmas, olvidemos las pasiones
y sus fuegos ya fundidos, derretidos, como pájaros de muerte en las manos.
La melancolía guarda las cenizas, las entibia, te besa
como se besa la frente de un muerto cubierto por un tul.
La poesía es cruel, no tema la sangre que derrama,
aunque te revuelve las entrañas
no te abandona ni te engaña.
Te da la verdad como un regalo,
como un sacrificio ritual, como un veneno escondido,
sin embargo sabes que la verdad es la de Federico, la de Antonio,
la de Teresa, Miguel y Rafael,
la de Delmira, la de Circe, la de Gala.
Son todas verdades de la misma raza
las verdades que como la aritmética se funden en el álgebra.
Traducen a fórmula general una simple suma,
te dejan un canal corriendo por tu cuerpo,
la paz del alma, el sopor del tiempo.
Y te acompaña hasta la muerte, cuando alguien
invoca al rey David y a sus canciones,
y te dice, no temas, no temas, ve por el valle de la muerte,
que alguien te protege y acompaña.
LA GRAN MADRE ESTA HERIDA DE MUERTE
La tierra está herida,
está herida de muerte.
El ser humano, el gran depredador,
ha extendido sus redes malignas
disfrazadas de progresos,
que no son progresos,
sino comodidades.
La Gran Madre lo soporta todo,
sus defensores gritan consignas,
que le horrorizan tanto como la de los destructores.
La violencia comienza con un grito, con una consigna.
!Gente que pensáis como pensáis, uniós y destruid este regimen!
¿Quién puede razonablemente creer en un Dios leal a su creación?
¿Cómo ver alguna especie de lógica en que si
todo va peor, todo irá mejor?
Distraídos, seguimos comiendo, durmiendo, mirando televisión.
Detengámonos a ver elevarse una planta, desde que la semilla germina,
desde que el injerto fue debidamente terminado.
Oh dioses ciegos, seres ignorantes, si la fe falta por completo
la muerte ya está aquí.
Pero no nos adelantemos a los que no comparten nuestra fe.
Sigamos adelante, con prudencia, haciendo bien las pequeñas cosas
que cada día nos reserva. Y amemos el amor, no tengamos tontas vergüenzas.
Desde el nacer, somos los que seremos, no cambiemos de especie.
No retrocedamos, excepto para corregir aquello que pueda ser corregido.
La tierra está herida,
está herida de muerte.
El ser humano, el gran depredador,
ha extendido sus redes malignas
disfrazadas de progresos,
que no son progresos,
sino comodidades.
La Gran Madre lo soporta todo,
sus defensores gritan consignas,
que le horrorizan tanto como la de los destructores.
La violencia comienza con un grito, con una consigna.
!Gente que pensáis como pensáis, uniós y destruid este regimen!
¿Quién puede razonablemente creer en un Dios leal a su creación?
¿Cómo ver alguna especie de lógica en que si
todo va peor, todo irá mejor?
Distraídos, seguimos comiendo, durmiendo, mirando televisión.
Detengámonos a ver elevarse una planta, desde que la semilla germina,
desde que el injerto fue debidamente terminado.
Oh dioses ciegos, seres ignorantes, si la fe falta por completo
la muerte ya está aquí.
Pero no nos adelantemos a los que no comparten nuestra fe.
Sigamos adelante, con prudencia, haciendo bien las pequeñas cosas
que cada día nos reserva. Y amemos el amor, no tengamos tontas vergüenzas.
Desde el nacer, somos los que seremos, no cambiemos de especie.
No retrocedamos, excepto para corregir aquello que pueda ser corregido.
martes, 28 de agosto de 2012
País sin nombre
País sin nombre
Iré al país sin nombre,
iré a la ciudad en la que me siento libre,
en la que mis demonnio expulsan la noche
donde hablan sin saber que no sé lo que dicen,
excepto un "goajed" en una cola,
cuando a uno le urge el tiempo.
Pero el tiempo no me persigue,
no corre tras nadie, sólo hay que morir
para saber que no hay que matarlo.
Mis demonios aun me torturan
aunque no conservo rencores ni profundos dolores
son ellos los que hablan
en estos
huesos quebradizos.
En una fría tarde de invierno
escucharé a Floria, a Ciociosan,
a Mimí, Siglinda, Tristan, Isolda,
Metida en una caja de cartón,
en la vereda helada del Metropolitan,
con olor a orines y eructos de borrachos.
Estaré en mis sueños, como un águila reina
despreciando la platea, porque veré el Todo,
Toda la tierra y todo un teatro completo de gente.
Una orquesta, cantantes.
Lloverá en Manhattan.
Iré al país sin nombre,
iré a la ciudad en la que me siento libre,
en la que mis demonnio expulsan la noche
donde hablan sin saber que no sé lo que dicen,
excepto un "goajed" en una cola,
cuando a uno le urge el tiempo.
Pero el tiempo no me persigue,
no corre tras nadie, sólo hay que morir
para saber que no hay que matarlo.
Mis demonios aun me torturan
aunque no conservo rencores ni profundos dolores
son ellos los que hablan
en estos
huesos quebradizos.
En una fría tarde de invierno
escucharé a Floria, a Ciociosan,
a Mimí, Siglinda, Tristan, Isolda,
Metida en una caja de cartón,
en la vereda helada del Metropolitan,
con olor a orines y eructos de borrachos.
Estaré en mis sueños, como un águila reina
despreciando la platea, porque veré el Todo,
Toda la tierra y todo un teatro completo de gente.
Una orquesta, cantantes.
Lloverá en Manhattan.
sábado, 11 de agosto de 2012
Tierra.
NADA Y SER
Nada o ser, estar
con la mirada perdida
esperar la salida
entrar en otra vida
luchar contra el tiempo
como si de verdad
pudiera asirse,
atarse,
aislarse,
ponerlo en los estantes de los libros,
gritar
"eres nada"
"engaños de la existencia"
"eres un fraude
que nos tragamos dolorosamente"
ahincadamente,
como brutos,
nos obliga a creer que somos,
cuando solo tenemos
larvas por dentro
que corroen todo lo que el pensar nos dio.
La pupa, la crisálida de la nada
envuelta en rosas
y con olor a sucio.
El cielo.-
El cielo, un zafiro multicolor y reluciente,
Piedras Preciosas
Azabache, diamantes, zafiros,
una amatista, una turquesa deslumbrante.
Las lluvias han lavado las ciudades,
y los cielos, los limpios edificios que parecen cristal.
La tierra entera es un templo colosal
al que despediremos pronto
mas no sin reparar
repasando y repasando
arroyos azules, negros, senderos de musgo,
arrepentidos de los males que hicimos,
de los errores que cometimos
y volvimos a cometer,
ovejas descarriadas
que siempre te buscarán, aunque Inasible no nos respete
porque "no bebe el vino de las tabernas".
Luego de recorrer estos caminos
volveremos a beber, de cualquier modo,
las colinas azules y doradas nos conducirán
a las nubes rosadas, a los bosques con olor a pino,
con sabor a fresas, con aroma de rosas.
Caerán los helicópteros de los arces,
las sámaras y bisámaras de los fresnos,
las atrevidas semillas que vuelan por doquier.
Semillas que vuelan como aves, venid con nosotros a beber
en el gran templo de la Tierra,
el templo colosal.
Tierra
Soy la tierra
y aa la tierra estoy pegada,
es la tierra lo que alimenta
estas manps
que aferran ortigas
con la voluntad expresa
de abrazar y sentir así la tierra.
Mística tierra. Salvia y menta,
naranja y tomillo, cebolla y azucena,
albahaca, ajo y espliego,
todo lo que mastico con amor sagrado,
siento que crece dentro de mí,
y yo crezco con ella, como si fuera
la gran tierra misma.
Las espinas de las rosas no me duelen, las aprieto,
como a las ortigas, y siento la tierra en derredor.
En el perfume de los azahares, que son flores
y son frutos, frutos que son tierra.
Si hay Dios, es el espíritu libre, es la tierra y cada alma
que sufre y lucha cada día.
Otra idea es consuelo,
consuelo del fin, otra cosa es sólo sueño.
Mi cuerpo acaule contra la tierra
pasará a ser metal o mineral, ácido o alcalino.
Polvo en fin y sólo polvo, fertilizará la tierra,
y mis muertos olerán cada destino
y el aroma acre de lo que fue mi cuerpo.
Tierrra es alma libre, espejo reluciente
Dios activo y tolerante, amigo sincero,
Adorado, Invisible, Inasible, Gran Fraude,
son sólo nombres del gran desconocido,
para los comerciantes,
para separar el bien y el mal,
como si los hombres supiéramos
algo de algo de verdad.
Y ésta es mi postrer palabra
en una broma sin sentido, sin tiempo,
sólo una más en la Tierra,
una humana inhumana que sólo sabe
que breve es su tiempo.
Que el Tiempo es Uno en la Tierra,
porque el vrdadero es Uno,
y nos aguarda.
Nada o ser, estar
con la mirada perdida
esperar la salida
entrar en otra vida
luchar contra el tiempo
como si de verdad
pudiera asirse,
atarse,
aislarse,
ponerlo en los estantes de los libros,
gritar
"eres nada"
"engaños de la existencia"
"eres un fraude
que nos tragamos dolorosamente"
ahincadamente,
como brutos,
nos obliga a creer que somos,
cuando solo tenemos
larvas por dentro
que corroen todo lo que el pensar nos dio.
La pupa, la crisálida de la nada
envuelta en rosas
y con olor a sucio.
El cielo.-
El cielo, un zafiro multicolor y reluciente,
Piedras Preciosas
Azabache, diamantes, zafiros,
una amatista, una turquesa deslumbrante.
Las lluvias han lavado las ciudades,
y los cielos, los limpios edificios que parecen cristal.
La tierra entera es un templo colosal
al que despediremos pronto
mas no sin reparar
repasando y repasando
arroyos azules, negros, senderos de musgo,
arrepentidos de los males que hicimos,
de los errores que cometimos
y volvimos a cometer,
ovejas descarriadas
que siempre te buscarán, aunque Inasible no nos respete
porque "no bebe el vino de las tabernas".
Luego de recorrer estos caminos
volveremos a beber, de cualquier modo,
las colinas azules y doradas nos conducirán
a las nubes rosadas, a los bosques con olor a pino,
con sabor a fresas, con aroma de rosas.
Caerán los helicópteros de los arces,
las sámaras y bisámaras de los fresnos,
las atrevidas semillas que vuelan por doquier.
Semillas que vuelan como aves, venid con nosotros a beber
en el gran templo de la Tierra,
el templo colosal.
Tierra
Soy la tierra
y aa la tierra estoy pegada,
es la tierra lo que alimenta
estas manps
que aferran ortigas
con la voluntad expresa
de abrazar y sentir así la tierra.
Mística tierra. Salvia y menta,
naranja y tomillo, cebolla y azucena,
albahaca, ajo y espliego,
todo lo que mastico con amor sagrado,
siento que crece dentro de mí,
y yo crezco con ella, como si fuera
la gran tierra misma.
Las espinas de las rosas no me duelen, las aprieto,
como a las ortigas, y siento la tierra en derredor.
En el perfume de los azahares, que son flores
y son frutos, frutos que son tierra.
Si hay Dios, es el espíritu libre, es la tierra y cada alma
que sufre y lucha cada día.
Otra idea es consuelo,
consuelo del fin, otra cosa es sólo sueño.
Mi cuerpo acaule contra la tierra
pasará a ser metal o mineral, ácido o alcalino.
Polvo en fin y sólo polvo, fertilizará la tierra,
y mis muertos olerán cada destino
y el aroma acre de lo que fue mi cuerpo.
Tierrra es alma libre, espejo reluciente
Dios activo y tolerante, amigo sincero,
Adorado, Invisible, Inasible, Gran Fraude,
son sólo nombres del gran desconocido,
para los comerciantes,
para separar el bien y el mal,
como si los hombres supiéramos
algo de algo de verdad.
Y ésta es mi postrer palabra
en una broma sin sentido, sin tiempo,
sólo una más en la Tierra,
una humana inhumana que sólo sabe
que breve es su tiempo.
Que el Tiempo es Uno en la Tierra,
porque el vrdadero es Uno,
y nos aguarda.
lunes, 18 de junio de 2012
Felicidaad
BLOG DE SONIA CERVETTI.
Toro de sangre. El cielo es un toro.
La tierra está húmeda aun de las lluvias pasadas
el cielo tan negro no anuncia que cesen del todo.
De nuevo, los truenos son los cuernos de una tormenta
que tuvo lugar en el cielo negro.
Son el mugir de las bestias de todo lo oscuro de nosotros
que escondemos unos de otros.
Existir es ser arrojado a la nada, y aferrarse a la viga
de nombre divino, del trabajo, del arte.
Envuelve el despertar, el dormir, las guerras y avalanchas,
truenos y huracanes, sombrías sombras de árboles muertos.
los ácidos son amigos del Adorado, y la tierra, ahora cubierta de agua sucia y usada
no es más que eso, una pobre muerta contaminada,
una mesa de laboratorio embarrada, unos pocos matraces implorando auxilio
y aullando de soledad.
El cielo negro es como un toro negro,
sus cuernos son los del Adorado, su rugir, el del bendito aterrado.
Sus brazos el viento, el viento, el viento,
su voz, un lamento.
Compro perfumes en envases de cristal,
me emborracho de alcohol y de miedo.
Y el viento me arrastra al negro ciprés.
Toro de sangre. El cielo es un toro.
La tierra está húmeda aun de las lluvias pasadas
el cielo tan negro no anuncia que cesen del todo.
De nuevo, los truenos son los cuernos de una tormenta
que tuvo lugar en el cielo negro.
Son el mugir de las bestias de todo lo oscuro de nosotros
que escondemos unos de otros.
Existir es ser arrojado a la nada, y aferrarse a la viga
de nombre divino, del trabajo, del arte.
Envuelve el despertar, el dormir, las guerras y avalanchas,
truenos y huracanes, sombrías sombras de árboles muertos.
los ácidos son amigos del Adorado, y la tierra, ahora cubierta de agua sucia y usada
no es más que eso, una pobre muerta contaminada,
una mesa de laboratorio embarrada, unos pocos matraces implorando auxilio
y aullando de soledad.
El cielo negro es como un toro negro,
sus cuernos son los del Adorado, su rugir, el del bendito aterrado.
Sus brazos el viento, el viento, el viento,
su voz, un lamento.
Compro perfumes en envases de cristal,
me emborracho de alcohol y de miedo.
Y el viento me arrastra al negro ciprés.
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