Un dictador acaba de morir.
Sus admiradores lloran.
Sus enemigos festejan.
Tal vez estemos ya al cabo de la vida,
y si esto no es el fin
puede ocurrir que sea el comienzo de algo.
Llegaremos a la libertad y al respeto,
Dejaremos la sangre en la calle,
Desfiles de banderas,
fogonazos de tiros,
insultos y muchachos gritando.
No sabremos nunca si algo comienza
o vidas y vidas terminan.
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