No he reflexionado lo suficiente.
Este cerebro sordo y ciego, curel consigo mismo,
padece miodesopsia
y mis ojos se llenan de moscas.
Moscas que vuelan lento, rápido, hacia arriba o hacia abajo,
que construyen telas sutiles que nieblan los objetos,
que dejan detrás mi alegría,
aunque me repitan que no es grave.
Nada grave parece grave para quien no lo padece,
ya tengo suficientes castigos. Escoliosis, artrosis,
ojo seco, corazón ayudado por marcapasos, sueños que no sueño,
suenos que no duermo.
No es hora de llenar mis bolsillos de piedras, y caminar hast el río?
No, no lo es, sé que no soy mi propia dueña, quiero ser libre
pero la educación religiosa deja sus hachas para siempre.
.
No hay comentarios:
Publicar un comentario