he bajado mil veces
las cavernas de la inocencia
las olas de primavera
he bajado mil veces
al paraíso donde estamos
las madres que amamantamos
a nuestros hijos
las únicas que sabemos
la plenitud de la vida
la existencia de un único sin nombre
identificable con cualquier superdios
he bajado a los valles del llanto
cuando podía llorar
hoy mis ojos se han secado
y sufro el latido malvado que me anuncia
la angustia
llorar para mí es como para una planta
que le llueva un poco encima
distraída del rumor de los insectos
agobiada por la sombra de la nada.
Que estamos esperando hoy más pronto que ayer.
hoy, que el calor y la radiación nuclear
nos rodean y amenazan.
He descendido a todos los genocidios,
a todas las torturas
todas me han aprisionado
por todas he llorado
cuando podía.
Hoy mi plegaria llega a mis padres y a mis abuelos,
que comprenden todo
y ya están
más allá del bien
más allá del mal.
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