http://tengomiedoaperdertusojos.blogspot.com/ La autora busca editar sus reflexiones, poemas, algunos cuentos. Su contenido es en cierto modo filosófico, no hay referencias a otros temas que no sean los fundamentos de la vida.
miércoles, 31 de diciembre de 2014
No digamos no
No digamos no
el cielo en la noche
no digamos no. Ya la lluvia cesó.
Y el cielo esta despejado. Rodea
ese manto de estrellas
lejanas, desconocidas,
pequeñas, brillantes, honestas, limpiamente brillantes
como las hojas que han quedado sollozando en los árboles del patio.
El hombre habló
Rodea ese gentío de estrellas
la gente sola y hambrienta.
PIden por la muerte sin hambre,
piden pan para reir
una voz de niño grita
vayamos al río
y otra voz replica
no digamos no.
Los peces no dejarán las estrellas
todos caeremos al sol.
miércoles, 3 de diciembre de 2014
Días de luz
Días de luz
No puedo darte mi luz
no puedo darte mi caja de la nada
no puedo darte mi dia
no sucederá nunca
que tú digas te amo
recuerdo el pasado
recuerdo ese otoño lluvioso
esa mañana enloquecida
cuando me lo dijiste por vez primera
no sucederá nunca
que mi corazón lata sin ayuda
no sucederá nunca que vuelva
aquél verano
cuando firmamos un papel
y fuimos el uno del otro
hasta el final
a la hora que me llevarán
encerrada en un cajón
y entonces sabré de verdad
si la muerte es la nada
o la nada la muerte.
oh sí, me iré sin hablar,
sin sollozar, sin pedir
que me sequen los ojos
porque ya
no tengo manos.
domingo, 4 de mayo de 2014
Mirada
Mirada
Roto el báculo, desaparecido el techo
el hombre se apoyó en el dios de la noche
abandonó su sombra, liberó sollozos de niño
de su mutilado cuerpo.
La perfidia y sed de venganza
no tienen edad
pasan con frenesí
de una generación a la siguiente,
venganza de uno
alegría de otro
y ahora la cruz se cuelga
de los cuellos
por pura tontería, si no maldad.
y el hombre del báculo balancea su cabeza
ya casi sin fuerzas,
caída, rota, desgreñado pelo de espinas.
Olvídate de mí y mis viejas penas,
haz una oración
por tu propia salvación.
Renace el día, esperaremos.
lunes, 10 de marzo de 2014
Introducción a una suerte de tortura.
Lectores, amigos, no estoy segura de estar capacitada para nada en especial, menos aun, para explicarme a mí misma y lo que escribo. Sólo sé que no puedo vivir sin la poesía ni sin la música. No me atrevo a llamar "poesía" a lo que escribo. Son solo "mamarrachitos", "fatidicos rengloncitos cortos". "Poesía " es algo muy serio, es una palabra casi sagrada para mí. Soy autodidacta en casi todo, y no respeto ningua regla de versiicación. Así que de verdad, esto no es poesía. Es reflexion de mujer vieja de edad, de doce años de corazón, que trató de enseñar filosofía durante treinta y seis años, que jamás pisó nivel terciario para aprender algo. Sólo aprendí a leer, creo, y a hacer crítica de todo. Leo desde muy niña, las versiones completas, traducidas, salidas en su mayoría de la editorial Sopena. Dostoievsky, Victor Hugo, Verne, Queiroz, Homero, Horacio Quiroga, Rodó, Rómulo Gallegos, Anonio Machado, Federico, Miguel Hernández, Quevedo, Góngora, Shakespeare, T.S. Eliot......y luego toda la ciencia ficción posible, Bradbury, Lovecroft, Asimov, Arthur Clarke, Poe, Byron......La lectura del Caín de Byron creo que influyó mucho en mí, Tenía intenciones de ser pastora; mi familia materna es valdense. Pero Caín hizo temblar mi mansedumbre, mi creencia absoluta y completa en Dios.Sin embargo, no logro ensombrecer en nada las enseñanzas de la Escuela Dominical. Tengo mucho que agradecer a casi todos mis maestros y profesores. A la Sra. Irma Pizzano y la Sra. Elba Navone, profesoras de la Escuela Dominical, fueron tremendamente especiales. No dejaron prejuicios ni ideas discriminatorias en nosotros, sólo el amor de Jesús. Soy muchas veces cruel -cuando nombro "El Adorado", no sé si me refiero al malo o al bueno, sí me refiero a la fuerza bruta, al poder irracional. Tengo muchísimo que agradecir a casi todos los maestros y profesores que he tenido, tanto en la Escela No 5 como en el Liceo Dr. R. Taruselli, y a los profesores mercedarios donde hicimos los Preparatorios. Hasta ahí fui a clase. Despues solo he leído sola y desordenadamente, de todo, desde matematicas a historia. Las sras. Teresa Legazcue , Iris Faira, y la Sra. Marie Florence Leonard de Caffera fueron las que me contagiaron entusasmo por saber, por leer. Todas ellas ponían su pasión entera, su amor completo en enseñar,
Por qué escribo? Por las mismas razones que me absorbe la música, Algo se expresa de mi, que yo ni siquiera entiendo. Lo unico que puedo decir es que Sofocacion surgio por mi eterno e infinito amor por el preludio de Chopin, y por Chopin mismo.
No soy atea, no soy una buena valdense. Confío que esta vida es el pasaje para otra, donde encontraré a mis padres y mis abuelos. Hablo a muertos, a niños, a personas que no existen, y a la naturaleza, que es mi primer gran amor en el tiempo.
Y bien, supongo que he explicado algo. Pero siempre habrá preguntas, misterios, nieblas y oscuridades que hacen temblar mi corazón.
Me gustaría mucho recibir comentarios, por más severos que sean. Me gusta más la crítica creo, que el elogio. Y veréis tal vez que el saldo es claro. Decídmelo. Gracias.
Sonia
Por qué escribo? Por las mismas razones que me absorbe la música, Algo se expresa de mi, que yo ni siquiera entiendo. Lo unico que puedo decir es que Sofocacion surgio por mi eterno e infinito amor por el preludio de Chopin, y por Chopin mismo.
No soy atea, no soy una buena valdense. Confío que esta vida es el pasaje para otra, donde encontraré a mis padres y mis abuelos. Hablo a muertos, a niños, a personas que no existen, y a la naturaleza, que es mi primer gran amor en el tiempo.
Y bien, supongo que he explicado algo. Pero siempre habrá preguntas, misterios, nieblas y oscuridades que hacen temblar mi corazón.
Me gustaría mucho recibir comentarios, por más severos que sean. Me gusta más la crítica creo, que el elogio. Y veréis tal vez que el saldo es claro. Decídmelo. Gracias.
Sonia
martes, 4 de marzo de 2014
descensos I
he bajado mil veces
las cavernas de la inocencia
las olas de primavera
he bajado mil veces
al paraíso donde estamos
las madres que amamantamos
a nuestros hijos
las únicas que sabemos
la plenitud de la vida
la existencia de un único sin nombre
identificable con cualquier superdios
he bajado a los valles del llanto
cuando podía llorar
hoy mis ojos se han secado
y sufro el latido malvado que me anuncia
la angustia
llorar para mí es como para una planta
que le llueva un poco encima
distraída del rumor de los insectos
agobiada por la sombra de la nada.
Que estamos esperando hoy más pronto que ayer.
hoy, que el calor y la radiación nuclear
nos rodean y amenazan.
He descendido a todos los genocidios,
a todas las torturas
todas me han aprisionado
por todas he llorado
cuando podía.
Hoy mi plegaria llega a mis padres y a mis abuelos,
que comprenden todo
y ya están
más allá del bien
más allá del mal.
las cavernas de la inocencia
las olas de primavera
he bajado mil veces
al paraíso donde estamos
las madres que amamantamos
a nuestros hijos
las únicas que sabemos
la plenitud de la vida
la existencia de un único sin nombre
identificable con cualquier superdios
he bajado a los valles del llanto
cuando podía llorar
hoy mis ojos se han secado
y sufro el latido malvado que me anuncia
la angustia
llorar para mí es como para una planta
que le llueva un poco encima
distraída del rumor de los insectos
agobiada por la sombra de la nada.
Que estamos esperando hoy más pronto que ayer.
hoy, que el calor y la radiación nuclear
nos rodean y amenazan.
He descendido a todos los genocidios,
a todas las torturas
todas me han aprisionado
por todas he llorado
cuando podía.
Hoy mi plegaria llega a mis padres y a mis abuelos,
que comprenden todo
y ya están
más allá del bien
más allá del mal.
descensos II
La humedad de las rocas
parece arrancarme los pulmones.
He tosido hasta el estómago.
He perdido mi brújula
y no sé por dónde continuar.
No hay senderos.
Hay miles de pisadas mezcladas,
imposible saber a qué pertenecen.
¿Animales? ¿Animales humanos? ¿Trífidos?
No lo sé.
Tengo miedo del miedo que comienza a deformar
las cosas que veo.
Tengo miedo de la nada, escondida tras otra roca.
Tengo miedo de la vida, traicionera y rigurosa.
Tengo cientos de demonios en mi pecho,
demonios que han crecido conmigo,
que me han acompañado a la Escuela Dominical,
a la Escuela, al Liceo,
y me liberan cuando suena la música.
Vivo en una ópera, vivo en un teatro,
vivo en un concierto, vivo en una balada
o en decenas de sinfonías.
Las pisadas se han interrumpido.
Una pared lisa como el granito pulido,
ahora quiere aislarme.
Oh señor de los caprichos,
señor de las ideas peregrinas,
ya no te preocupes,
dejaré de luchar,
que es lo mismo
que dejar de preguntar.
De algún modo me iré, traspasaré
este obstáculo,
volveré a ser inmaterial e invisible y triste,
como corresponde a una loca que ha escapado
del manicomio hace dos días.
parece arrancarme los pulmones.
He tosido hasta el estómago.
He perdido mi brújula
y no sé por dónde continuar.
No hay senderos.
Hay miles de pisadas mezcladas,
imposible saber a qué pertenecen.
¿Animales? ¿Animales humanos? ¿Trífidos?
No lo sé.
Tengo miedo del miedo que comienza a deformar
las cosas que veo.
Tengo miedo de la nada, escondida tras otra roca.
Tengo miedo de la vida, traicionera y rigurosa.
Tengo cientos de demonios en mi pecho,
demonios que han crecido conmigo,
que me han acompañado a la Escuela Dominical,
a la Escuela, al Liceo,
y me liberan cuando suena la música.
Vivo en una ópera, vivo en un teatro,
vivo en un concierto, vivo en una balada
o en decenas de sinfonías.
Las pisadas se han interrumpido.
Una pared lisa como el granito pulido,
ahora quiere aislarme.
Oh señor de los caprichos,
señor de las ideas peregrinas,
ya no te preocupes,
dejaré de luchar,
que es lo mismo
que dejar de preguntar.
De algún modo me iré, traspasaré
este obstáculo,
volveré a ser inmaterial e invisible y triste,
como corresponde a una loca que ha escapado
del manicomio hace dos días.
Los descensos 4
Pasé el espejo indiferente,
sintiendo apenas un roce suave.
Pero el llegar a ese otro lado
fue un infierno.
Fuego, humo, gritos, alaridos desesperados.
Un enorme laberinto lleno de cucarachas,
luchando como si fueran grandes figuras del sumo.
Nada de vegetación. Solo un mundo frío, negro y rojo,
amarillo y púrpura.
Pasé el espejo sin miedo,
pero me he arrepentido,
y ya no sé cómo salir.
sintiendo apenas un roce suave.
Pero el llegar a ese otro lado
fue un infierno.
Fuego, humo, gritos, alaridos desesperados.
Un enorme laberinto lleno de cucarachas,
luchando como si fueran grandes figuras del sumo.
Nada de vegetación. Solo un mundo frío, negro y rojo,
amarillo y púrpura.
Pasé el espejo sin miedo,
pero me he arrepentido,
y ya no sé cómo salir.
Mascotas
Como una ráfaga de viento caliente
sentí en mi cara
tú estabas allí
no supe más si era día o noche
no supe más dónde estaba.
Tú estabas allí.
Tanta tente me había repetido
que habías muerto.
Para mí eran tan solo un abandono más.
Si un perro de tres meses despierta
emociones tan profundas,
tan maternales,
no quisiera yo saber lo que sería
acunar un hijo.
Por eso mi perro me da su fidelidad, su cariño
y ahora sí, no podría volver a soportar
otra vez
esta separación.
sentí en mi cara
tú estabas allí
no supe más si era día o noche
no supe más dónde estaba.
Tú estabas allí.
Tanta tente me había repetido
que habías muerto.
Para mí eran tan solo un abandono más.
Si un perro de tres meses despierta
emociones tan profundas,
tan maternales,
no quisiera yo saber lo que sería
acunar un hijo.
Por eso mi perro me da su fidelidad, su cariño
y ahora sí, no podría volver a soportar
otra vez
esta separación.
Arbol y niño.
vivir
es solo
una carga
de dormir sin dormir
de despertar sin despertares
de sacudirme la cabeza
confundida por las cosas de la vida
ni cruel ni injusta,
solo egoísta y abrupta
como un enorme abismo que sin dormir me deja
sin despertar me espera
sin niños ni juguetes
aislada de todo corazón
aislada de toda sinrazón
sola sola y sola, hablando
solo con quien siempre va conmigo
que no es el invisible todopoderoso,
oh no, yo soy mi única compañía.
No creo en el que quiso redimirnos,
de que? de qué pecado? de cuántos errores
repitieron los horrores
para hacernos entender
que ser distintos es pecado,
que el tiempo tiene su lazo listo,
que sólo lo anuda el invisible prepotente omnipotente?.
No me gusta de este vivir sino el árbol,
la planta florecida,
el animalillo desvalido,
el niño que para formar sus huesos nos necesita
y ni estupidizados pensamos en esto.
El niño de potencial inmenso,
inmerso en asqueroso basural,
el niño abandonado que no tiene
ni con quien hablar.
No me digáis que la vida es dura.
Decidme mejor que sólo la vida mata.
es solo
una carga
de dormir sin dormir
de despertar sin despertares
de sacudirme la cabeza
confundida por las cosas de la vida
ni cruel ni injusta,
solo egoísta y abrupta
como un enorme abismo que sin dormir me deja
sin despertar me espera
sin niños ni juguetes
aislada de todo corazón
aislada de toda sinrazón
sola sola y sola, hablando
solo con quien siempre va conmigo
que no es el invisible todopoderoso,
oh no, yo soy mi única compañía.
No creo en el que quiso redimirnos,
de que? de qué pecado? de cuántos errores
repitieron los horrores
para hacernos entender
que ser distintos es pecado,
que el tiempo tiene su lazo listo,
que sólo lo anuda el invisible prepotente omnipotente?.
No me gusta de este vivir sino el árbol,
la planta florecida,
el animalillo desvalido,
el niño que para formar sus huesos nos necesita
y ni estupidizados pensamos en esto.
El niño de potencial inmenso,
inmerso en asqueroso basural,
el niño abandonado que no tiene
ni con quien hablar.
No me digáis que la vida es dura.
Decidme mejor que sólo la vida mata.
Un viaje.
Las heridas sangrantes,
rastreaba, moribunda, exhausta,
la corriente del tiempo.
En los altos álamos
el viento latía
la humedad de la niebla,
perfumaba el silencio,
rumoreaban sus hojas pidiéndome coraje.
Comenzaba la luz
a filtrarse sonrosada,
henchida de destellos.
Nada alejaba la música de los altos árboles.
Nada turbaba la lentitud
del tiempo demorado.
La muerte salvaje y despiadada
parecía tan lejana.
Tal vez enganchada en las espinas
de algún arbusto inocente.
Una garza blanca, blanca, blanca,
casi se arrastraba, caminaba o andaba
con trabajo,
los dedos enrollados, un ala sangrienta.
Detenido, el viento abrazaba el tiempo.
Independiente, orgullosa y altiva
la naturaleza mantenía un silencio lleno de rumores.
Más allá de los álamos, más allá del arbusto,
donde la muerte dejó parte de su negra capa.
Continué, curiosa, buscando la fuente del tiempo.
El tiempo, que todo lo olvida, todo lo borra, todo lo acaba.
Sin senderos ni señales, ni signos de números o palabras,
estaba perdida,
como si mi vida fuera una selva alejada de todo.
El tiempo no rescata, el tiempo mata, el tiempo olvida.
rastreaba, moribunda, exhausta,
la corriente del tiempo.
En los altos álamos
el viento latía
la humedad de la niebla,
perfumaba el silencio,
rumoreaban sus hojas pidiéndome coraje.
Comenzaba la luz
a filtrarse sonrosada,
henchida de destellos.
Nada alejaba la música de los altos árboles.
Nada turbaba la lentitud
del tiempo demorado.
La muerte salvaje y despiadada
parecía tan lejana.
Tal vez enganchada en las espinas
de algún arbusto inocente.
Una garza blanca, blanca, blanca,
casi se arrastraba, caminaba o andaba
con trabajo,
los dedos enrollados, un ala sangrienta.
Detenido, el viento abrazaba el tiempo.
Independiente, orgullosa y altiva
la naturaleza mantenía un silencio lleno de rumores.
Más allá de los álamos, más allá del arbusto,
donde la muerte dejó parte de su negra capa.
Continué, curiosa, buscando la fuente del tiempo.
El tiempo, que todo lo olvida, todo lo borra, todo lo acaba.
Sin senderos ni señales, ni signos de números o palabras,
estaba perdida,
como si mi vida fuera una selva alejada de todo.
El tiempo no rescata, el tiempo mata, el tiempo olvida.
Yerto cuerpo
Fuí expulsada del cuerpo
me arrancaron la cara
no sé ya quién soy
perdí el sentimiento
han quitado el suelo de mis pies
no tengo aire
no tengo ideas
ellas vienen de fuera
se apropian de este espantajo
que ahora es mi yo.
Sí sé que caigo.
Sí sé que la locura me arrebata
que el error y el delirio
me quitan el mundo.
Me lanzo al vacío
aun paralizada
como perro sin destino.
Toqué lo infinito
sin embargo
es lo irreal lo que tira de mis manos
lo que me arrastra hacia el río.
No tengo morada
mi hogar es la nada.
El mundo anterior es un sueño
un cuadro que miro colgado
de una pared manchada y vacía.
me arrancaron la cara
no sé ya quién soy
perdí el sentimiento
han quitado el suelo de mis pies
no tengo aire
no tengo ideas
ellas vienen de fuera
se apropian de este espantajo
que ahora es mi yo.
Sí sé que caigo.
Sí sé que la locura me arrebata
que el error y el delirio
me quitan el mundo.
Me lanzo al vacío
aun paralizada
como perro sin destino.
Toqué lo infinito
sin embargo
es lo irreal lo que tira de mis manos
lo que me arrastra hacia el río.
No tengo morada
mi hogar es la nada.
El mundo anterior es un sueño
un cuadro que miro colgado
de una pared manchada y vacía.
Felicidad
Toro de sangre. El cielo es un toro.
La tierra está húmeda aun de las lluvias pasadas
el cielo tan negro no anuncia que cesen del todo.
De nuevo, los truenos son los cuernos de una tormenta
que tuvo lugar en el cielo negro.
Son el mugir de las bestias de todo lo oscuro de nosotros
que escondemos unos de otros.
Existir es ser arrojado a la nada, y aferrarse a la viga
de nombre divino, del trabajo, del arte.
Envuelve el despertar, el dormir, las guerras y avalanchas,
truenos y huracanes, sombrías sombras de árboles muertos.
los ácidos son amigos del Adorado, y la tierra, ahora cubierta de agua sucia y usada
no es más que eso, una pobre muerta contaminada,
una mesa de laboratorio embarrada, unos pocos matraces implorando auxilio
y aullando de soledad.
El cielo negro es como un toro negro,
sus cuernos son los del Adorado, su rugir, el del bendito aterrado.
Sus brazos el viento, el viento, el viento,
su voz, un lamento.
Compro perfumes en envases de cristal,
me emborracho de alcohol y de miedo.
Y el viento me arrastra al negro ciprés.
Tierra.
NADA Y SER
Nada o ser, estar
con la mirada perdida
esperar la salida
entrar en otra vida
luchar contra el tiempo
como si de verdad
pudiera asirse,
atarse,
aislarse,
ponerlo en los estantes de los libros,
gritar
"eres nada"
"engaños de la existencia"
"eres un fraude
que nos tragamos dolorosamente"
ahincadamente,
como brutos,
nos obliga a creer que somos,
cuando solo tenemos
larvas por dentro
que corroen todo lo que el pensar nos dio.
La pupa, la crisálida de la nada
envuelta en rosas
y con olor a sucio.
El cielo.-
El cielo, un zafiro multicolor y reluciente,
Piedras Preciosas
Azabache, diamantes, zafiros,
una amatista, una turquesa deslumbrante.
Las lluvias han lavado las ciudades,
y los cielos, los limpios edificios que parecen cristal.
La tierra entera es un templo colosal
al que despediremos pronto
mas no sin reparar
repasando y repasando
arroyos azules, negros, senderos de musgo,
arrepentidos de los males que hicimos,
de los errores que cometimos
y volvimos a cometer,
ovejas descarriadas
que siempre te buscarán, aunque Inasible no nos respete
porque "no bebe el vino de las tabernas".
Luego de recorrer estos caminos
volveremos a beber, de cualquier modo,
las colinas azules y doradas nos conducirán
a las nubes rosadas, a los bosques con olor a pino,
con sabor a fresas, con aroma de rosas.
Caerán los helicópteros de los arces,
las sámaras y bisámaras de los fresnos,
las atrevidas semillas que vuelan por doquier.
Semillas que vuelan como aves, venid con nosotros a beber
en el gran templo de la Tierra,
el templo colosal.
Tierra
Soy la tierra
y aa la tierra estoy pegada,
es la tierra lo que alimenta
estas manps
que aferran ortigas
con la voluntad expresa
de abrazar y sentir así la tierra.
Mística tierra. Salvia y menta,
naranja y tomillo, cebolla y azucena,
albahaca, ajo y espliego,
todo lo que mastico con amor sagrado,
siento que crece dentro de mí,
y yo crezco con ella, como si fuera
la gran tierra misma.
Las espinas de las rosas no me duelen, las aprieto,
como a las ortigas, y siento la tierra en derredor.
En el perfume de los azahares, que son flores
y son frutos, frutos que son tierra.
Si hay Dios, es el espíritu libre, es la tierra y cada alma
que sufre y lucha cada día.
Otra idea es consuelo,
consuelo del fin, otra cosa es sólo sueño.
Mi cuerpo acaule contra la tierra
pasará a ser metal o mineral, ácido o alcalino.
Polvo en fin y sólo polvo, fertilizará la tierra,
y mis muertos olerán cada destino
y el aroma acre de lo que fue mi cuerpo.
Tierrra es alma libre, espejo reluciente
Dios activo y tolerante, amigo sincero,
Adorado, Invisible, Inasible, Gran Fraude,
son sólo nombres del gran desconocido,
para los comerciantes,
para separar el bien y el mal,
como si los hombres supiéramos
algo de algo de verdad.
Y ésta es mi postrer palabra
en una broma sin sentido, sin tiempo,
sólo una más en la Tierra,
una humana inhumana que sólo sabe
que breve es su tiempo.
Que el Tiempo es Uno en la Tierra,
porque el vrdadero es Uno,
y nos aguarda.
Nada o ser, estar
con la mirada perdida
esperar la salida
entrar en otra vida
luchar contra el tiempo
como si de verdad
pudiera asirse,
atarse,
aislarse,
ponerlo en los estantes de los libros,
gritar
"eres nada"
"engaños de la existencia"
"eres un fraude
que nos tragamos dolorosamente"
ahincadamente,
como brutos,
nos obliga a creer que somos,
cuando solo tenemos
larvas por dentro
que corroen todo lo que el pensar nos dio.
La pupa, la crisálida de la nada
envuelta en rosas
y con olor a sucio.
El cielo.-
El cielo, un zafiro multicolor y reluciente,
Piedras Preciosas
Azabache, diamantes, zafiros,
una amatista, una turquesa deslumbrante.
Las lluvias han lavado las ciudades,
y los cielos, los limpios edificios que parecen cristal.
La tierra entera es un templo colosal
al que despediremos pronto
mas no sin reparar
repasando y repasando
arroyos azules, negros, senderos de musgo,
arrepentidos de los males que hicimos,
de los errores que cometimos
y volvimos a cometer,
ovejas descarriadas
que siempre te buscarán, aunque Inasible no nos respete
porque "no bebe el vino de las tabernas".
Luego de recorrer estos caminos
volveremos a beber, de cualquier modo,
las colinas azules y doradas nos conducirán
a las nubes rosadas, a los bosques con olor a pino,
con sabor a fresas, con aroma de rosas.
Caerán los helicópteros de los arces,
las sámaras y bisámaras de los fresnos,
las atrevidas semillas que vuelan por doquier.
Semillas que vuelan como aves, venid con nosotros a beber
en el gran templo de la Tierra,
el templo colosal.
Tierra
Soy la tierra
y aa la tierra estoy pegada,
es la tierra lo que alimenta
estas manps
que aferran ortigas
con la voluntad expresa
de abrazar y sentir así la tierra.
Mística tierra. Salvia y menta,
naranja y tomillo, cebolla y azucena,
albahaca, ajo y espliego,
todo lo que mastico con amor sagrado,
siento que crece dentro de mí,
y yo crezco con ella, como si fuera
la gran tierra misma.
Las espinas de las rosas no me duelen, las aprieto,
como a las ortigas, y siento la tierra en derredor.
En el perfume de los azahares, que son flores
y son frutos, frutos que son tierra.
Si hay Dios, es el espíritu libre, es la tierra y cada alma
que sufre y lucha cada día.
Otra idea es consuelo,
consuelo del fin, otra cosa es sólo sueño.
Mi cuerpo acaule contra la tierra
pasará a ser metal o mineral, ácido o alcalino.
Polvo en fin y sólo polvo, fertilizará la tierra,
y mis muertos olerán cada destino
y el aroma acre de lo que fue mi cuerpo.
Tierrra es alma libre, espejo reluciente
Dios activo y tolerante, amigo sincero,
Adorado, Invisible, Inasible, Gran Fraude,
son sólo nombres del gran desconocido,
para los comerciantes,
para separar el bien y el mal,
como si los hombres supiéramos
algo de algo de verdad.
Y ésta es mi postrer palabra
en una broma sin sentido, sin tiempo,
sólo una más en la Tierra,
una humana inhumana que sólo sabe
que breve es su tiempo.
Que el Tiempo es Uno en la Tierra,
porque el vrdadero es Uno,
y nos aguarda.
País sin nombre
País sin nombre
Iré al país sin nombre,
iré a la ciudad en la que me siento libre,
en la que mis demonnio expulsan la noche
donde hablan sin saber que no sé lo que dicen,
excepto un "goajed" en una cola,
cuando a uno le urge el tiempo.
Pero el tiempo no me persigue,
no corre tras nadie, sólo hay que morir
para saber que no hay que matarlo.
Mis demonios aun me torturan
aunque no conservo rencores ni profundos dolores
son ellos los que hablan
en estos
huesos quebradizos.
En una fría tarde de invierno
escucharé a Floria, a Ciociosan,
a Mimí, Siglinda, Tristan, Isolda,
Metida en una caja de cartón,
en la vereda helada del Metropolitan,
con olor a orines y eructos de borrachos.
Estaré en mis sueños, como un águila reina
despreciando la platea, porque veré el Todo,
Toda la tierra y todo un teatro completo de gente.
Una orquesta, cantantes.
Lloverá en Manhattan.
Iré al país sin nombre,
iré a la ciudad en la que me siento libre,
en la que mis demonnio expulsan la noche
donde hablan sin saber que no sé lo que dicen,
excepto un "goajed" en una cola,
cuando a uno le urge el tiempo.
Pero el tiempo no me persigue,
no corre tras nadie, sólo hay que morir
para saber que no hay que matarlo.
Mis demonios aun me torturan
aunque no conservo rencores ni profundos dolores
son ellos los que hablan
en estos
huesos quebradizos.
En una fría tarde de invierno
escucharé a Floria, a Ciociosan,
a Mimí, Siglinda, Tristan, Isolda,
Metida en una caja de cartón,
en la vereda helada del Metropolitan,
con olor a orines y eructos de borrachos.
Estaré en mis sueños, como un águila reina
despreciando la platea, porque veré el Todo,
Toda la tierra y todo un teatro completo de gente.
Una orquesta, cantantes.
Lloverá en Manhattan.
LA GRAN MADRE ESTA HERIDA DE MUERTE
La tierra está herida,
está herida de muerte.
El ser humano, el gran depredador,
ha extendido sus redes malignas
disfrazadas de progresos,
que no son progresos,
sino comodidades.
La Gran Madre lo soporta todo,
sus defensores gritan consignas,
que le horrorizan tanto como la de los destructores.
La violencia comienza con un grito, con una consigna.
!Gente que pensáis como pensáis, uniós y destruid este regimen!
¿Quién puede razonablemente creer en un Dios leal a su creación?
¿Cómo ver alguna especie de lógica en que si
todo va peor, todo irá mejor?
Distraídos, seguimos comiendo, durmiendo, mirando televisión.
Detengámonos a ver elevarse una planta, desde que la semilla germina,
desde que el injerto fue debidamente terminado.
Oh dioses ciegos, seres ignorantes, si la fe falta por completo
la muerte ya está aquí.
Pero no nos adelantemos a los que no comparten nuestra fe.
Sigamos adelante, con prudencia, haciendo bien las pequeñas cosas
que cada día nos reserva. Y amemos el amor, no tengamos tontas vergüenzas.
Desde el nacer, somos los que seremos, no cambiemos de especie.
No retrocedamos, excepto para corregir aquello que pueda ser corregido.
La tierra está herida,
está herida de muerte.
El ser humano, el gran depredador,
ha extendido sus redes malignas
disfrazadas de progresos,
que no son progresos,
sino comodidades.
La Gran Madre lo soporta todo,
sus defensores gritan consignas,
que le horrorizan tanto como la de los destructores.
La violencia comienza con un grito, con una consigna.
!Gente que pensáis como pensáis, uniós y destruid este regimen!
¿Quién puede razonablemente creer en un Dios leal a su creación?
¿Cómo ver alguna especie de lógica en que si
todo va peor, todo irá mejor?
Distraídos, seguimos comiendo, durmiendo, mirando televisión.
Detengámonos a ver elevarse una planta, desde que la semilla germina,
desde que el injerto fue debidamente terminado.
Oh dioses ciegos, seres ignorantes, si la fe falta por completo
la muerte ya está aquí.
Pero no nos adelantemos a los que no comparten nuestra fe.
Sigamos adelante, con prudencia, haciendo bien las pequeñas cosas
que cada día nos reserva. Y amemos el amor, no tengamos tontas vergüenzas.
Desde el nacer, somos los que seremos, no cambiemos de especie.
No retrocedamos, excepto para corregir aquello que pueda ser corregido.
La palabra
la palabra
la poesía sale del mismo tronco que las entrañas
más profundas y sangrientas de cada uno.
La poesía busca lo más austero y puro
de nuestro ser,
es una roca en el corazón
tembloroso y sangriento.
Cura las heridas supuradas, toma tus manos como ortigas,
hasta llegar a las tripas doloridas y sufrientes,
aliviando todos los males y todos los pesares:
solo tú quedas más fuerte.
Porque no da felicidad, da fortaleza,
una fortaleza que te da felicidad, porque está en su núcleo.
Olvidemos el mundo y sus fantasmas, olvidemos las pasiones
y sus fuegos ya fundidos, derretidos, como pájaros de muerte en las manos.
La melancolía guarda las cenizas, las entibia, te besa
como se besa la frente de un muerto cubierto por un tul.
La poesía es cruel, no tema la sangre que derrama,
aunque te revuelve las entrañas
no te abandona ni te engaña.
Te da la verdad como un regalo,
como un sacrificio ritual, como un veneno escondido,
sin embargo sabes que la verdad es la de Federico, la de Antonio,
la de Teresa, Miguel y Rafael,
la de Delmira, la de Circe, la de Gala.
Son todas verdades de la misma raza
las verdades que como la aritmética se funden en el álgebra.
Traducen a fórmula general una simple suma,
te dejan un canal corriendo por tu cuerpo,
la paz del alma, el sopor del tiempo.
Y te acompaña hasta la muerte, cuando alguien
invoca al rey David y a sus canciones,
y te dice, no temas, no temas, ve por el valle de la muerte,
que alguien te protege y acompaña.
la poesía sale del mismo tronco que las entrañas
más profundas y sangrientas de cada uno.
La poesía busca lo más austero y puro
de nuestro ser,
es una roca en el corazón
tembloroso y sangriento.
Cura las heridas supuradas, toma tus manos como ortigas,
hasta llegar a las tripas doloridas y sufrientes,
aliviando todos los males y todos los pesares:
solo tú quedas más fuerte.
Porque no da felicidad, da fortaleza,
una fortaleza que te da felicidad, porque está en su núcleo.
Olvidemos el mundo y sus fantasmas, olvidemos las pasiones
y sus fuegos ya fundidos, derretidos, como pájaros de muerte en las manos.
La melancolía guarda las cenizas, las entibia, te besa
como se besa la frente de un muerto cubierto por un tul.
La poesía es cruel, no tema la sangre que derrama,
aunque te revuelve las entrañas
no te abandona ni te engaña.
Te da la verdad como un regalo,
como un sacrificio ritual, como un veneno escondido,
sin embargo sabes que la verdad es la de Federico, la de Antonio,
la de Teresa, Miguel y Rafael,
la de Delmira, la de Circe, la de Gala.
Son todas verdades de la misma raza
las verdades que como la aritmética se funden en el álgebra.
Traducen a fórmula general una simple suma,
te dejan un canal corriendo por tu cuerpo,
la paz del alma, el sopor del tiempo.
Y te acompaña hasta la muerte, cuando alguien
invoca al rey David y a sus canciones,
y te dice, no temas, no temas, ve por el valle de la muerte,
que alguien te protege y acompaña.
Arrugas
Arrugas
Adorado hizo y rehizo y arrugó varias veces su plan,
arrojó los papeles al suelo.
El tiempo, la palabra, la justicia, la libertad,
todo quedó en la bola arrojada a la basura.
Plan estúpido, cruel, incompleto, ininteligible,
ignorando lo ignorado, despreciando lo más noble.
El tiempo es la primera arruga, la primera grieta oscura
en el papel despreciado por Adorado.
Los enigmas del tiempo,la palabra, la justicia y la libertad,
nos acosan todos los días de la vida.
Pasamos por encima del tiempo
-creemos que los relojes lo solucionan-
porque nadie ha visto esqueletos de ballenas
bajo la superficie del Sahara,
ni los huesos humanos esparcidos entre conchas marinas
entre restos fósiles de huesos humanos esparcidos,
entre restos fósiles de especies variadas.
Terremotos, meteoritos, vendavales, pudieron cambiar
las manos grabadas en profundas cavernas,
donde hubo bosques, selvas, rios y lagos, y ahora
sólo dunas, arenas.El tiempo y el clima pudieron cambiar
el rostro de la Tierra. Preguntaos por qué el Invisiple nos robó el tiempo,
porqué lo escondió como reliquia. Si puede engañarnos haciéndonos creer
que veinte mil años, doscientos mil años, no son sólo sino dos o cuatro meses.
Preguntadle al Gran Farsante por qué pretende que creamos
en un mundo hecho en pocos días, porqué nos enmarcó en un mundo de fantasía.
Tanto nos robó el Gran Simulador que no sabemos qué es el tiempo,
ni si se nos escapa o escapamos, si nos rodea y aprisiona,
o nos libera y ayuda a volar..
Tal vez es una espiral gigantesca y morosa,
hecha de nubes y de soles, de lunas y de agua
que lleva solamente estrellas y rosas
que huyen de un enorme escorpión.
Adorado hizo y rehizo y arrugó varias veces su plan,
arrojó los papeles al suelo.
El tiempo, la palabra, la justicia, la libertad,
todo quedó en la bola arrojada a la basura.
Plan estúpido, cruel, incompleto, ininteligible,
ignorando lo ignorado, despreciando lo más noble.
El tiempo es la primera arruga, la primera grieta oscura
en el papel despreciado por Adorado.
Los enigmas del tiempo,la palabra, la justicia y la libertad,
nos acosan todos los días de la vida.
Pasamos por encima del tiempo
-creemos que los relojes lo solucionan-
porque nadie ha visto esqueletos de ballenas
bajo la superficie del Sahara,
ni los huesos humanos esparcidos entre conchas marinas
entre restos fósiles de huesos humanos esparcidos,
entre restos fósiles de especies variadas.
Terremotos, meteoritos, vendavales, pudieron cambiar
las manos grabadas en profundas cavernas,
donde hubo bosques, selvas, rios y lagos, y ahora
sólo dunas, arenas.El tiempo y el clima pudieron cambiar
el rostro de la Tierra. Preguntaos por qué el Invisiple nos robó el tiempo,
porqué lo escondió como reliquia. Si puede engañarnos haciéndonos creer
que veinte mil años, doscientos mil años, no son sólo sino dos o cuatro meses.
Preguntadle al Gran Farsante por qué pretende que creamos
en un mundo hecho en pocos días, porqué nos enmarcó en un mundo de fantasía.
Tanto nos robó el Gran Simulador que no sabemos qué es el tiempo,
ni si se nos escapa o escapamos, si nos rodea y aprisiona,
o nos libera y ayuda a volar..
Tal vez es una espiral gigantesca y morosa,
hecha de nubes y de soles, de lunas y de agua
que lleva solamente estrellas y rosas
que huyen de un enorme escorpión.
Nunca
La noche
Es mi noche lo que siento.
Es mi corazón vacío.
Es el viento del estío
y la luz oscura del cielo negro.
Una corriente de agua limpia el fondo del estanque,
una fiesta de rugidos atrae las bestias,
los hombres enredados,
el oro de sus almas ya embalsamado,
en sus cabellos dorados.
Soy la noche, me siento bendecida,
esto es solo soñar,
nadie marcha sin su tiempo ni su sitio.
Nadie camina sin su melodía.
No sé qué es este abandono, esta tristeza
que en algún lugar se ha agazapado.
El final vendrá, y nos iremos juntos.
Nunca
Es una historia de fantasmas ocultos en la niebla
es la leyenda de siempre
con voz de luna
con forma de caballo.
No se aparta de mí esta tristeza,
esta angustia de vivir y esperar,
La mujer tiene un destino
de varias vidas cruzar,
enfrentando los vacíos,
sola y sola temblar y temblar.
El aire está húmedo y frío,
los árboles murmuran,
sus hojas tiemblan sin descansar.
Oh vida desconocida, oh alma sola y sola.
No me dejes ahora
antes de recuperar
mi alegría tempestuosa
igual a la del mar.
El hombre reflexivo
El hombre reflexivo
El hombre apretó el acelerador,
el camino era recto, ¿qué podía temer?
Habló consigo mismo. "Tengo el corazón verde,
no he madurado para pensar..
. Pero no hay
análisis claros que te digan qué es la vida.
No hay inquisición racional
que revele a Dios o al mal.
La vida no tolera fricciones. ¿Por qué he de seguir?
Somos señores feudales enloquecidos de miedo
el miedo color azabache. Quisiera tener
una margarita silvestre, una aspidistra reluciente,una peonía blanca.
Juntarlas como si fueran todas las razas,
olvidarme de las deudas, olvidar mis pecados".
El muelle se acercaba, veloz, inevitable.
El hombre saltó al agua, él y su coche demoraron apenas en hundirse.
El hombre apretó el acelerador,
el camino era recto, ¿qué podía temer?
Habló consigo mismo. "Tengo el corazón verde,
no he madurado para pensar..
. Pero no hay
análisis claros que te digan qué es la vida.
No hay inquisición racional
que revele a Dios o al mal.
La vida no tolera fricciones. ¿Por qué he de seguir?
Somos señores feudales enloquecidos de miedo
el miedo color azabache. Quisiera tener
una margarita silvestre, una aspidistra reluciente,una peonía blanca.
Juntarlas como si fueran todas las razas,
olvidarme de las deudas, olvidar mis pecados".
El muelle se acercaba, veloz, inevitable.
El hombre saltó al agua, él y su coche demoraron apenas en hundirse.
Gaviotas
Volví al mar,
a las gaviotas violetas,
a las nubes rojizas,
al sonido estruendoso de las olas.
He vuelto
para volver a irme.
Ya mi casa no existe,
no existe en mi conciencia,
no tengo olvido
ni tampoco memoria.
Desaparecer, como las gaviotas verdes,
las grises, las azules.
Mi alma se perderá en las motas de polvo
de las ciudades,
en las briznas de pasto de los campos
donde pastan vacas y caballos.
No reincidiré.
He vuelto al mar
para huir para siempre.
a las gaviotas violetas,
a las nubes rojizas,
al sonido estruendoso de las olas.
He vuelto
para volver a irme.
Ya mi casa no existe,
no existe en mi conciencia,
no tengo olvido
ni tampoco memoria.
Desaparecer, como las gaviotas verdes,
las grises, las azules.
Mi alma se perderá en las motas de polvo
de las ciudades,
en las briznas de pasto de los campos
donde pastan vacas y caballos.
No reincidiré.
He vuelto al mar
para huir para siempre.
LIBROS
No son la panacea de la felicidad,
son la felicidad
de saber que la raza humana es capaz
de pintar Guernica
y Los nenúfares,
de tallar La pietá
mientras miles de personas
son exterminadas.
Mientras millones de niños
mueren de hambre.
El valor de cualquier libro
no se mide en calidad ni en precio.
Es tan solo un férreo espiritu de lucha
con el que buscamos la paz.
son la felicidad
de saber que la raza humana es capaz
de pintar Guernica
y Los nenúfares,
de tallar La pietá
mientras miles de personas
son exterminadas.
Mientras millones de niños
mueren de hambre.
El valor de cualquier libro
no se mide en calidad ni en precio.
Es tan solo un férreo espiritu de lucha
con el que buscamos la paz.
Cenicienta
Una mujer es un símbolo de infinito,
una mujer es la eternidad.
Sólo recoge la ceniza del hogar.
Sólo tiene hijos a quienes amamantar.
Sólo ama y ríe, libre de rencores.
Es el único ser hijo de sí mismo.
Fabricado por sus experiencias
y por su conciencia.
Ser mujer es sufrir desprecios e ignominias,
talar árboles y encender el fuego,
hacer la comida y lavar la ropa.
Sin embargo, està siempre sola.
Nadie, ni siquiera otra mujer
puede comprender su mundo,
sus sentimientos, sus llantos,
sus caídas y sus esfuerzos para levantarse.
La mujer es un ginkgo, una araucaria gigantesca.
Vive y vive, eternamente vive
en el nombre, en el corazón,
en la armonía de quienes la vieron,
primero indiferentes,
hasta que salvó su hijo, hasta que lavó su ropa,
hasta que, ya cansada, limpió su casa y fue afuera,
a colgarse.
una mujer es la eternidad.
Sólo recoge la ceniza del hogar.
Sólo tiene hijos a quienes amamantar.
Sólo ama y ríe, libre de rencores.
Es el único ser hijo de sí mismo.
Fabricado por sus experiencias
y por su conciencia.
Ser mujer es sufrir desprecios e ignominias,
talar árboles y encender el fuego,
hacer la comida y lavar la ropa.
Sin embargo, està siempre sola.
Nadie, ni siquiera otra mujer
puede comprender su mundo,
sus sentimientos, sus llantos,
sus caídas y sus esfuerzos para levantarse.
La mujer es un ginkgo, una araucaria gigantesca.
Vive y vive, eternamente vive
en el nombre, en el corazón,
en la armonía de quienes la vieron,
primero indiferentes,
hasta que salvó su hijo, hasta que lavó su ropa,
hasta que, ya cansada, limpió su casa y fue afuera,
a colgarse.
No es el día.
No es el día
no es mi día.
He de esperar algunos años
antes que la delgada figura negra
se acerque a mí.
He aguardado años, años sobre años,
para conocer el espacio infinito,
para descifrar las distancias verdaderas,
para saber por fin qué es el tiempo.
No la lluvia de gotas del tiempo
sino, simplemente, el tiempo.
Que se abriga en mi hombro,
que a veces me besa,
y tantas otras luce indiferente,
lejano, enemigo.
No es mi día el día de hoy.
Hoy hace un sol radiante.
Hoy todo está florecido,
obscenamente florecido y colorido.
Hoy no puedo ir
a caer en una fosa común.
Sólo un día gris, una tarde negra, un anochecer violeta,
serían recordados como el día de mi viaje.
Un día que no llegará a todos.
Un día solo para una figura solitaria y silente,
Valiente, puesto que he vivido.
He sido feliz, he amamantado a mis hijos.Y después de eso
¿importa el tiempo infinito? Importa la muerte de otro ser humano?
Por eso ya, ya, ya me voy y os dejo solos. Será hasta la vuelta.
no es mi día.
He de esperar algunos años
antes que la delgada figura negra
se acerque a mí.
He aguardado años, años sobre años,
para conocer el espacio infinito,
para descifrar las distancias verdaderas,
para saber por fin qué es el tiempo.
No la lluvia de gotas del tiempo
sino, simplemente, el tiempo.
Que se abriga en mi hombro,
que a veces me besa,
y tantas otras luce indiferente,
lejano, enemigo.
No es mi día el día de hoy.
Hoy hace un sol radiante.
Hoy todo está florecido,
obscenamente florecido y colorido.
Hoy no puedo ir
a caer en una fosa común.
Sólo un día gris, una tarde negra, un anochecer violeta,
serían recordados como el día de mi viaje.
Un día que no llegará a todos.
Un día solo para una figura solitaria y silente,
Valiente, puesto que he vivido.
He sido feliz, he amamantado a mis hijos.Y después de eso
¿importa el tiempo infinito? Importa la muerte de otro ser humano?
Por eso ya, ya, ya me voy y os dejo solos. Será hasta la vuelta.
Ríe como alegre.
Seca esas lágrimas legítimas,
envídiame,
yo ya no lloro más porque mis ojos están secos.
Seca esas lágrimas legítimas
y ríete con risa plena,
no ahueques tu garganta,
vive lo roto y lo quebrado
con alegría de deschavado.
No hay porqué llorar en primavera.
envídiame,
yo ya no lloro más porque mis ojos están secos.
Seca esas lágrimas legítimas
y ríete con risa plena,
no ahueques tu garganta,
vive lo roto y lo quebrado
con alegría de deschavado.
No hay porqué llorar en primavera.
Esperar
No quiero
esperar más.
Me pierdo
en un laberinto
de miedos y baúles,
cañas, flores y laúdes.
En mi interrior hay
un extraño esqueleto.
Sé que trenzarán con cañas mis ataúdes
de mis múltiples yoes,
sé que me pondrán en el río
a navegar, y empujarán,
para que no cese de aullar.
No quiero esperar más.
Quiero el canasto con un rebozo,
como un bebé que se abandona,
amándolo y no amándolo,
Sé que no lloraré en los baúles,
rosados como flores,
azules,
como el eterno cielo azul.
Sé que entraré trepando
por una escalera al cielo,
sé que el cielo azul
me espera y es constante.
esperar más.
Me pierdo
en un laberinto
de miedos y baúles,
cañas, flores y laúdes.
En mi interrior hay
un extraño esqueleto.
Sé que trenzarán con cañas mis ataúdes
de mis múltiples yoes,
sé que me pondrán en el río
a navegar, y empujarán,
para que no cese de aullar.
No quiero esperar más.
Quiero el canasto con un rebozo,
como un bebé que se abandona,
amándolo y no amándolo,
Sé que no lloraré en los baúles,
rosados como flores,
azules,
como el eterno cielo azul.
Sé que entraré trepando
por una escalera al cielo,
sé que el cielo azul
me espera y es constante.
Palabras
Palabras no son ceniza
que resta después del fuego.
Palabra es fuego,
espada
escondida en urna
debajo de los helechos
entre plátanos,
paraísos, jacarandáes.
Palabras matan y dan vida,
me duelen tanto como la música.
que resta después del fuego.
Palabra es fuego,
espada
escondida en urna
debajo de los helechos
entre plátanos,
paraísos, jacarandáes.
Palabras matan y dan vida,
me duelen tanto como la música.
Partícula de Dios
No nos dejaste nada
nos inventaste como a un juguete
como a un rompecabezas
que se resuelve
a sí mismo.
Como a una solitaria nada
que ríe con la antimateria.
Oscuros y solos
como el sentido del vivir.
caóticos como la guerra
oculta en un destino individual
y esconde
enigmática
su futuro
y su libertad.
Entregada a la noche
horadada de estrellas
invadida de bichos hematófagos
alertada de peligrosidad.
Deshazte de mi como de un juguete
porque no es nuevo que lo soy.
nos inventaste como a un juguete
como a un rompecabezas
que se resuelve
a sí mismo.
Como a una solitaria nada
que ríe con la antimateria.
Oscuros y solos
como el sentido del vivir.
caóticos como la guerra
oculta en un destino individual
y esconde
enigmática
su futuro
y su libertad.
Entregada a la noche
horadada de estrellas
invadida de bichos hematófagos
alertada de peligrosidad.
Deshazte de mi como de un juguete
porque no es nuevo que lo soy.
Apatía
Nada me importa,
nada me vale,
sólo los lirios azules
de Vicente.
Cuenta la angustia
de mi apatía,
cuenta la crueldad
de mi soledad
que se desteje paso a paso
con la indiferencia
de tu silencio.
Silencia la muerte,
silencia los lirios,
aparta la mente,
y entra al río torrentoso
del sueño,
del dormir,
con pesadillas horribles,
con seres inimaginados,
e inimaginables.
Vuelve a lo tuyo.
A mí
nada me importa, nada me vale.
nada me vale,
sólo los lirios azules
de Vicente.
Cuenta la angustia
de mi apatía,
cuenta la crueldad
de mi soledad
que se desteje paso a paso
con la indiferencia
de tu silencio.
Silencia la muerte,
silencia los lirios,
aparta la mente,
y entra al río torrentoso
del sueño,
del dormir,
con pesadillas horribles,
con seres inimaginados,
e inimaginables.
Vuelve a lo tuyo.
A mí
nada me importa, nada me vale.
He creído en ti
Padre que estás en los cielos
he creído en ti.
He rogado,
he llorado,
he alentado mis oraciones
con fervor y calor.
Nada tan mortal
como lo cotidiano,
las muertes injustas,
los niños hambrientos.
Te pido solo una vez mas
ten piedad del género humano.
Padre que estás en los cielos
por favor
baja por veinticuatro horas
a esta tierra sagrada.
Dinos
cuál debe ser
nuestra rutina de la bondad.
he creído en ti.
He rogado,
he llorado,
he alentado mis oraciones
con fervor y calor.
Nada tan mortal
como lo cotidiano,
las muertes injustas,
los niños hambrientos.
Te pido solo una vez mas
ten piedad del género humano.
Padre que estás en los cielos
por favor
baja por veinticuatro horas
a esta tierra sagrada.
Dinos
cuál debe ser
nuestra rutina de la bondad.
Tierra estéril
Enormes extensiones
de tierras estériles.
Ni un hilo de agua
mojaba aquellos campos callados,
en el silencio de la agonía.
Y pensé en sus palabras
Di-s, por qué me has abandonado.
Su humano dolor,
su temido fracaso,
fue un mero descuido, Señor.
Tú nos has descuidado.
Aun no nos has abandonado,
no definitivamente.
Ilumina estas tundras, estas landas,
estos cenegales de triste recuerdo,
y llénalos de gracia,
llénalos de compasión.
No seremos mucho mejores
pero recuperaremos
la esperanza
que como una fuerza ciega
nos hace mártires y héroes.
Haz que levantemos nuestras cabezas,
que podamos sentir vergüenza
sin antipatía,
que podamos comprendernos,
que podamos abrazarnos otra vez.
de tierras estériles.
Ni un hilo de agua
mojaba aquellos campos callados,
en el silencio de la agonía.
Y pensé en sus palabras
Di-s, por qué me has abandonado.
Su humano dolor,
su temido fracaso,
fue un mero descuido, Señor.
Tú nos has descuidado.
Aun no nos has abandonado,
no definitivamente.
Ilumina estas tundras, estas landas,
estos cenegales de triste recuerdo,
y llénalos de gracia,
llénalos de compasión.
No seremos mucho mejores
pero recuperaremos
la esperanza
que como una fuerza ciega
nos hace mártires y héroes.
Haz que levantemos nuestras cabezas,
que podamos sentir vergüenza
sin antipatía,
que podamos comprendernos,
que podamos abrazarnos otra vez.
Risa desolada
Sin cuello
sin armas
con el alma desolada
he reído
desolada
triste hasta los dientes
amarga hasta la sangre
figura riente y lejana
así es mi apariencia
mi yelmo ya caído
mi espada ya rota
alma desolada
he puesto puentes a la brisa
he caído por largas pendientes
he reído con risa desolada
y llorado con mis ojos secos
alma desolada
campo baldío
y tierra muerta
Di-s ha dicho que no
que no debo conocer
qué es felicidad
puesto que no soy
persona de ilusiones
moriré desolada
y no será en jueves
no en París
sino en una ciudad en ruinas
alma desolada
sola triste abandonada.
sin armas
con el alma desolada
he reído
desolada
triste hasta los dientes
amarga hasta la sangre
figura riente y lejana
así es mi apariencia
mi yelmo ya caído
mi espada ya rota
alma desolada
he puesto puentes a la brisa
he caído por largas pendientes
he reído con risa desolada
y llorado con mis ojos secos
alma desolada
campo baldío
y tierra muerta
Di-s ha dicho que no
que no debo conocer
qué es felicidad
puesto que no soy
persona de ilusiones
moriré desolada
y no será en jueves
no en París
sino en una ciudad en ruinas
alma desolada
sola triste abandonada.
Vivir a la entrada del vacío
Vi puertas abiertas
entré
primero en un gran espacio
vacío
solo dos árboles solos
solos y verdes
verde suave su follaje
como aceite negro sus troncos viejos
caminé y caminé por ese gran vacío
y otra puerta se abrió a mi sino
mi sino sin fin y sin llegada
me hizo andar
hasta el pie de un abismo
sitio de llegada
sitio de esperar
la barca renombrada
sitio de llorar
la vida inútil ya pasada
volví atrás entonces
con mi lengua entre los dientes
no quería gritar
no quería llorar
sólo quería el patio de los silencios
el espacio grave de los árboles gemelos
sólo ellos escucharían
una risa de alegría
vida
que los que te maldicen sepan
que sólo eres un juego sin sentido
un juego sin hermanos
un juego para abuelos.
entré
primero en un gran espacio
vacío
solo dos árboles solos
solos y verdes
verde suave su follaje
como aceite negro sus troncos viejos
caminé y caminé por ese gran vacío
y otra puerta se abrió a mi sino
mi sino sin fin y sin llegada
me hizo andar
hasta el pie de un abismo
sitio de llegada
sitio de esperar
la barca renombrada
sitio de llorar
la vida inútil ya pasada
volví atrás entonces
con mi lengua entre los dientes
no quería gritar
no quería llorar
sólo quería el patio de los silencios
el espacio grave de los árboles gemelos
sólo ellos escucharían
una risa de alegría
vida
que los que te maldicen sepan
que sólo eres un juego sin sentido
un juego sin hermanos
un juego para abuelos.
La montaña roja
A lo lejos, muy cerca del cielo,
la forma rocosa toma un aire rojizo.
Es una montaña, una montaña
con el infierno dentro.
Los humanos siguen en sus tareas.
Todo está lejos
el peligro depende del capricho de la montaña.
Enorme, te observa con el ceño fruncido
con las garras hacia adelante
gigantes como elefantes
sola con su propósito
su ansia desesperada destruir y sufrir.
Siento como si yo misma fuera la montaña roja,
hendida por ríos y más ríos de la lluvia despiadada.
Me alejé del sentimiento,
ellos me dejaron vacía.
No es eso la soledad
sólo se le parece.
Solo alguien, distraído, puede confundirlos.
Soledad es fortaleza y libertad,
el índigo del mar, la triste sonrisa
del que ya no habla.
Que te conozco perversa
que no dejes que tome
ni siquiera un sorbo de agua.
Amenazas con derrumbarte, montaña roja,
vamos, que lloraremos piedras
que la paz te envuelva
que tus dedos como garras me arrastren hacia ti.
Susana
Siempre alegre,
siempre amiga,
siempre una sonrisa en su faz,
el tiempo no la toca,
compañera cariñosa y fiel,
leal y serena,
siempre con un corazón de más.
Susana es su nombre,
nombre que resuena a mañana,
un mañana siempre en paz,
nombre que sabe a sana,
el único ser humano
que yo haya conocido
que no se desalienta jamás,
te regala siempre alegría,
siempre coraje y valor,
siempre reconciliarte
con la vida,
por más insondable y amarga
que sea tu soledad.
(Para S.F., sábado 27 de octubre 2012)
siempre amiga,
siempre una sonrisa en su faz,
el tiempo no la toca,
compañera cariñosa y fiel,
leal y serena,
siempre con un corazón de más.
Susana es su nombre,
nombre que resuena a mañana,
un mañana siempre en paz,
nombre que sabe a sana,
el único ser humano
que yo haya conocido
que no se desalienta jamás,
te regala siempre alegría,
siempre coraje y valor,
siempre reconciliarte
con la vida,
por más insondable y amarga
que sea tu soledad.
![]() |
(Para S.F., sábado 27 de octubre 2012)
Desnudez
Sin la cubierta de piel
que ya estaba manchada, arrugada,
llena de pelos blancos,
así camino
en mi desnudez impúdica,
sosteniendo mis intestinos,
y mis ojos bajos.
He estado antes aquí, aquí,
en este mismo sitio,
con los ojos bajos, mi boca sin dientes,
volviendo indiferente
a mirar a lo lejos las montañas,
aquí, en este mismo risco,
He estado antes aquí, aquí,
en este páramo frío,
sin mi piel
todo lugar es frío,
todo es un cementerio
no puedo sobrevivir esta ausencia.
Desnuda, apenas camino,
acomodo mi corazón en un hueco,
verifico mi frente en su lugar,
mi cruz en la espalda enderezo
sin fuerzas para soñar,
voy de traspiés en traspiés,
desesperada por cantar
por volver todo a su lugar,
por sobrevivir tu ausencia
por dar vueltas la mar.
que ya estaba manchada, arrugada,
llena de pelos blancos,
así camino
en mi desnudez impúdica,
sosteniendo mis intestinos,
y mis ojos bajos.
He estado antes aquí, aquí,
en este mismo sitio,
con los ojos bajos, mi boca sin dientes,
volviendo indiferente
a mirar a lo lejos las montañas,
aquí, en este mismo risco,
He estado antes aquí, aquí,
en este páramo frío,
sin mi piel
todo lugar es frío,
todo es un cementerio
no puedo sobrevivir esta ausencia.
Desnuda, apenas camino,
acomodo mi corazón en un hueco,
verifico mi frente en su lugar,
mi cruz en la espalda enderezo
sin fuerzas para soñar,
voy de traspiés en traspiés,
desesperada por cantar
por volver todo a su lugar,
por sobrevivir tu ausencia
por dar vueltas la mar.
Fantasmas
Entre sábanas colgadas
entre gatos aulladores
entre mezquinas hileras de árboles secos,
voy caminando,
fantasma imaginario,
cadaver cierto de mi propia muerte.
Sin maquilladores
se encienden mis mejillas
se dan vuelta mis ojos.
Pido al cielo un emisario
y sólo llega un violento corsario,
un triste pájaro de mala suerte,
y enormes dinosaurios
estúpidos y crueles,
con sus caras blancas como yeso,
indiferentes como gente.
También son fantasmas en mi mente,
ya rabiosamente rota,
hecha pedazos,
en este enclave
de maderas y de palos,
de teléfonos y mulas,
de perros que no ladran.
Incomunicación es este planeta
que me reclama debilmente
que siga sola entre la gente.
que aguante,
que dure hasta la muerte.
entre gatos aulladores
entre mezquinas hileras de árboles secos,
voy caminando,
fantasma imaginario,
cadaver cierto de mi propia muerte.
Sin maquilladores
se encienden mis mejillas
se dan vuelta mis ojos.
Pido al cielo un emisario
y sólo llega un violento corsario,
un triste pájaro de mala suerte,
y enormes dinosaurios
estúpidos y crueles,
con sus caras blancas como yeso,
indiferentes como gente.
También son fantasmas en mi mente,
ya rabiosamente rota,
hecha pedazos,
en este enclave
de maderas y de palos,
de teléfonos y mulas,
de perros que no ladran.
Incomunicación es este planeta
que me reclama debilmente
que siga sola entre la gente.
que aguante,
que dure hasta la muerte.
Juntos
¿Cómo sabes que ahí es donde estuve?
Sí. Ahí es donde estuve, en un pasaje sin pasos,
en un aire sin brisa, en un bosque sin prisas.
En la copa de un árbol esperaba la lluvia
que descargó su tibieza, y giraron los pájaros los días,
y las ramas se transformaron en nidos, en cuerpos,
ojos y oídos, me tomaron las manos.
No era noche ni día, era ya fina niebla
donde nadie reposaba, nada se movía.
¿Acaso estuve con Di-s?
Quiero decir, el verdadero, no el Gran Embustero,
no el Adorado, no el Invisible, menos el Omnipresente,
no el Omnipotente, no el castigador de las almas inocentes.
Ningún dios de ninguna religión, sino el dios verdadero.
¿Habré estado con él?
Me pareció que nada envejece, que el tiempo tiene su tiempo,
el que pasa y el que vuela, el que salta y el que repta,
el que vive y el que mata..
Me pareció que nada envejecía, que todo era nuevo.
Tal vez la creación acababa de finalizar.
¿Dónde estuve Señor, para que me guiaras,
sin hablarme, sólo como si algo dentro de mí
fuera diferente?
Mi corazón, otro corazón,
mi mente, otra mente.
Lo que antes fuera piedra
ahora agua fresca.
Lo que antes amargura, ahora tibio recuerdo de dulzura.
Se borró la diferencia, se desvaneció la locura,
Silenciosa y serena te vi surgir del mar.
Voy a desatar todos los nudos, a derribar todos los diques,
a eliminar los caminos marinos, a transformar la sal
en una burbuja de besos. Voy a dejarme amar
en una tormenta de abrazos,
en un repetirnos te quiero,
en abrazo apretado te quiero,
en un lenguaje severo.
Te quiero.
Sí. Ahí es donde estuve, en un pasaje sin pasos,
en un aire sin brisa, en un bosque sin prisas.
En la copa de un árbol esperaba la lluvia
que descargó su tibieza, y giraron los pájaros los días,
y las ramas se transformaron en nidos, en cuerpos,
ojos y oídos, me tomaron las manos.
No era noche ni día, era ya fina niebla
donde nadie reposaba, nada se movía.
¿Acaso estuve con Di-s?
Quiero decir, el verdadero, no el Gran Embustero,
no el Adorado, no el Invisible, menos el Omnipresente,
no el Omnipotente, no el castigador de las almas inocentes.
Ningún dios de ninguna religión, sino el dios verdadero.
¿Habré estado con él?
Me pareció que nada envejece, que el tiempo tiene su tiempo,
el que pasa y el que vuela, el que salta y el que repta,
el que vive y el que mata..
Me pareció que nada envejecía, que todo era nuevo.
Tal vez la creación acababa de finalizar.
¿Dónde estuve Señor, para que me guiaras,
sin hablarme, sólo como si algo dentro de mí
fuera diferente?
Mi corazón, otro corazón,
mi mente, otra mente.
Lo que antes fuera piedra
ahora agua fresca.
Lo que antes amargura, ahora tibio recuerdo de dulzura.
Se borró la diferencia, se desvaneció la locura,
Silenciosa y serena te vi surgir del mar.
Voy a desatar todos los nudos, a derribar todos los diques,
a eliminar los caminos marinos, a transformar la sal
en una burbuja de besos. Voy a dejarme amar
en una tormenta de abrazos,
en un repetirnos te quiero,
en abrazo apretado te quiero,
en un lenguaje severo.
Te quiero.
No tengo ángel
No tengo ángel que me guarde
ni perrito que me ladre
sola camino
sola y sola
como sonámbula
deambulo
por esos senderos infinitos
por esos caminos solitarios
por esos bosques poblados de espinas
plantados de espinos y caléndulas
solitarios de Di-s y de la suerte
amargando setas venenosas
con mi llanto de triste loca.
No tengo ninguna, ninguna
esperanza
no tengo alma en mis bolsillos
ni en mi espantado corazón
solo ruego solo ruego solo ruego
por los niños abandonados
por las causas ya perdidas
por la miseria engalanada
buscando de algún modo
que amor reverdezca
que la humanidad
sea una de verdad
que a la vera de algún otro camino
un ser humano ayude a otro
que de comida a alguien
que todos nos abracemos
sin temor y sin vergüenza
aunque este sinsentido se prolongue
es lo que algún ángel equivocado
hizo mal el mandado de Di-s.
ni perrito que me ladre
sola camino
sola y sola
como sonámbula
deambulo
por esos senderos infinitos
por esos caminos solitarios
por esos bosques poblados de espinas
plantados de espinos y caléndulas
solitarios de Di-s y de la suerte
amargando setas venenosas
con mi llanto de triste loca.
No tengo ninguna, ninguna
esperanza
no tengo alma en mis bolsillos
ni en mi espantado corazón
solo ruego solo ruego solo ruego
por los niños abandonados
por las causas ya perdidas
por la miseria engalanada
buscando de algún modo
que amor reverdezca
que la humanidad
sea una de verdad
que a la vera de algún otro camino
un ser humano ayude a otro
que de comida a alguien
que todos nos abracemos
sin temor y sin vergüenza
aunque este sinsentido se prolongue
es lo que algún ángel equivocado
hizo mal el mandado de Di-s.
Nuevo
Te pido un nuevo traje
que sea de terciopelo
que su falda caiga muy amplia
y se arrastre por el suelo.
Te pido un nuevo traje
porque iré hacia el norte
donde ahora hace mucho frío
donde ahora todos cantan,
donde la nieve pesa tanto
en las ramas blancas de los árboles
y volveré en verano
con otro traje nuevo,
que será de seda,
que tendrá encajes,
así luciré mejor
en mi nueva caja.
que sea de terciopelo
que su falda caiga muy amplia
y se arrastre por el suelo.
Te pido un nuevo traje
porque iré hacia el norte
donde ahora hace mucho frío
donde ahora todos cantan,
donde la nieve pesa tanto
en las ramas blancas de los árboles
y volveré en verano
con otro traje nuevo,
que será de seda,
que tendrá encajes,
así luciré mejor
en mi nueva caja.
No tengo peso ni masa ni certeza,
voy por los caminos susurrando, sollozando, solitaria, escondida,
soy un muerto displicente,
vida, que no he regresado a reprocharte
vida que no me ha vuelto displicente
sino un leproso con la muerte en el camino,
con la piel vacía,
soy,
soy como la piel vacía
como la última muda de una serpiente sabiamente maloliente,
que mi disosmia impide percibir,
encerrada en su yo -en uno de sus yoes-
esperanza vencida, retenida, muerto espantado de la muerte,
enorme giba de bestia sufriente
que aúlla en medio de la noche
que la luna oye, que la luna escucha.
Llegaré con suerte a esperar la salida
a encontrar el desencuentro
hasta que te vayas sola, avinagrada.
Seguiré, caminaré por los caminos,
por los senderos descenderé
empequeñecerán mis ojos casi ciegos
para olvidar la náusea que me causan
iras y prejuicios, envidias y desilusiones,
un río sin destino, un barco sin puerto,
un alma sin afectos,
soy
un muerto que camina
solo como un ombú en medio de un desierto,
en medio de la nada,
seguiré, aunque fuera
caminando arrodillada,
sin prisa y fatigada, ya hipnotizada por la nada.
Miraré hacia otro lado, vespertina, cuando el párpado se cierre
y ponga llave, cuando expulsada
del Edén vuelva al vacío
obsesionada con la especie
multiplicarla y preservarla
para que el mal prevalezca en este planeta.
Tú me dejaste, oh dios de los infiernos,
me abandonaste, me despreciaste,
mi ofrenda no te agradó,
sólo viste los animales muertos que Abel te ofrendó.
Tú me expulsaste, como expulsaste a mi padre,
-¿mi padre?- . Ríe ahora
dios de los infiernos infinitos.
Llora ahora, perro sin dientes, violento vértigo de viento,
cuadrapléjico envejecido, de vientre negro,
siniestro, desequilibrado y solo. Dos veces solo.
Solo porque solo naciste y solo morirás, el día ensimismado,
la noche en que atravieses los espacios, viento de negro vientre, siniestro y solo.
La noche atraviesa la triste pena de haberte perdido
solitario y vacío,
aunque llenes mi casa de verano, de sol indígena,
de fría primavera, de lluvia empecinada,
pedigüeña, indigente, de frutas y flores resignada.
Tú estarás en el retorno del tiempo, en las olas del tiempo,
en las fuertes olas del viento del tiempo.
Soy Caín, que retorna y retorna
decidido a perdonarse y perdonar,
decidido a esperar y ser esperado,
Caín, el de la marca en la frente,
el que solo lleva ceniza en su mochila.
Así es el vivir, penar y penar, dolor y más dolor.
Pero yo te querré,
te querré un día entristecido y gris,
como mis entrañas grises y carcomidas.
Así me sentiré una vez vencida
víctima de leopardos y serpientes,
de cangrejos y abejas laboriosas.
Pero yo ya no busco mi comida.
voy por los caminos susurrando, sollozando, solitaria, escondida,
soy un muerto displicente,
vida, que no he regresado a reprocharte
vida que no me ha vuelto displicente
sino un leproso con la muerte en el camino,
con la piel vacía,
soy,
soy como la piel vacía
como la última muda de una serpiente sabiamente maloliente,
que mi disosmia impide percibir,
encerrada en su yo -en uno de sus yoes-
esperanza vencida, retenida, muerto espantado de la muerte,
enorme giba de bestia sufriente
que aúlla en medio de la noche
que la luna oye, que la luna escucha.
Llegaré con suerte a esperar la salida
a encontrar el desencuentro
hasta que te vayas sola, avinagrada.
Seguiré, caminaré por los caminos,
por los senderos descenderé
empequeñecerán mis ojos casi ciegos
para olvidar la náusea que me causan
iras y prejuicios, envidias y desilusiones,
un río sin destino, un barco sin puerto,
un alma sin afectos,
soy
un muerto que camina
solo como un ombú en medio de un desierto,
en medio de la nada,
seguiré, aunque fuera
caminando arrodillada,
sin prisa y fatigada, ya hipnotizada por la nada.
Miraré hacia otro lado, vespertina, cuando el párpado se cierre
y ponga llave, cuando expulsada
del Edén vuelva al vacío
obsesionada con la especie
multiplicarla y preservarla
para que el mal prevalezca en este planeta.
Tú me dejaste, oh dios de los infiernos,
me abandonaste, me despreciaste,
mi ofrenda no te agradó,
sólo viste los animales muertos que Abel te ofrendó.
Tú me expulsaste, como expulsaste a mi padre,
-¿mi padre?- . Ríe ahora
dios de los infiernos infinitos.
Llora ahora, perro sin dientes, violento vértigo de viento,
cuadrapléjico envejecido, de vientre negro,
siniestro, desequilibrado y solo. Dos veces solo.
Solo porque solo naciste y solo morirás, el día ensimismado,
la noche en que atravieses los espacios, viento de negro vientre, siniestro y solo.
La noche atraviesa la triste pena de haberte perdido
solitario y vacío,
aunque llenes mi casa de verano, de sol indígena,
de fría primavera, de lluvia empecinada,
pedigüeña, indigente, de frutas y flores resignada.
Tú estarás en el retorno del tiempo, en las olas del tiempo,
en las fuertes olas del viento del tiempo.
Soy Caín, que retorna y retorna
decidido a perdonarse y perdonar,
decidido a esperar y ser esperado,
Caín, el de la marca en la frente,
el que solo lleva ceniza en su mochila.
Así es el vivir, penar y penar, dolor y más dolor.
Pero yo te querré,
te querré un día entristecido y gris,
como mis entrañas grises y carcomidas.
Así me sentiré una vez vencida
víctima de leopardos y serpientes,
de cangrejos y abejas laboriosas.
Pero yo ya no busco mi comida.
Felicidad
No espero ya nada
de la vida
he sido feliz
aun soy feliz
toda tormenta pasa
y si no pasa pasará.
El dios de mi infancia
ha regresado
solo para que entendiera
qué es la felicidad.
Y no es nada extraordinario
está en nuestra naturaleza
en la esencia misma de lo humano
como la agresividad o la ira
la felicidad la conquistamos desde dentro
muy dentro de cada ser
cada vez que pensamos
amar
dar generosamente
y ser compasivos.
Día quieto
La arena serena, los insectos inquietos,
el río misterioso, las nubes veloces,
el viento remolino, el viento tiempo,
el viento de los que nos vamos,
el tiempo de los que vivimos
abrigados en una cápsula
guardada por el tiempo,
el tiempo dragón,
que todo se lo come,
y el alma solita,
sufre el nefasto
huracán de la soledad.
Besé un bebé, besé la vida,
y huí al campo,
a la playa, al río,
a buscar mi fe extraviada
en las entrañas de los vegetales muertos,
en el corazón de los rubios perros,
compañeros eternos de nuestra soledad sin pan.
He sentido el día inmóvil, el día incómodo,
la jornada larga, quieta como un maizal huéerfano de lluvia.
Y la lluvia se empeña en acariciarme,
En llevar mi reflexión por las redes de protones y neutrones,
En fundirme con el todo, con el Todo, con el Hacedor,
con el Destructor afiebrado
que no se cansa del bien
pero continúa ofreciendo
la fruta maloliente,
el desafecto enamorado de la ira.
Día quieto, día de muerte y vida, inseparables,
hermanas, amigas, cruzadas por un abrazo apretado
y una ciega espada enamorada.
Traición
El tiempo se encardeció, furioso,
bailaron llamas en sus ojos ciegos,
sonaron tres acordes
en el vientre revuelto del tiempo.
Con el brazo poderoso
la marchita mirada encubrió
el hondo barranco de la oscura desdicha.
Cayó al barranco inmenso,
las pienas dobladas, el tronco
donde estaba la cabeza.
Sonaron tres acordes
en la lengua revuelta del viento.
El viento venció al tiempo.
Las hojas muertas cayeron,
Taparon
el ineludible cerco.
Cesó el sufrir infinito.
La playa sin fin, la playa que no acaba nunca,
fue diseñada llena de misterios, de vida y de trabajo.
Con la arena fabricamos relojes. Hacemos casas,
esculpimos esculturas, hacemos la arena más fina,
tendiéndonos en ella, al ritmo del sol.
y la cal, y el cemento, y el calor que detiene el aliento
lamiendo los techos blancos.
Corre el sudor por los brazos,
y la playa ondula,
las gaviotas vuelan,
patinan sin rampas sus alas de naranjos
liviana en su suave lentitud.
Qué maravilla morir nadando en el aire,
descender caminando
como si nos inclináramos
a besar la frente de un niño.
fue diseñada llena de misterios, de vida y de trabajo.
Con la arena fabricamos relojes. Hacemos casas,
esculpimos esculturas, hacemos la arena más fina,
tendiéndonos en ella, al ritmo del sol.
y la cal, y el cemento, y el calor que detiene el aliento
lamiendo los techos blancos.
Corre el sudor por los brazos,
y la playa ondula,
las gaviotas vuelan,
patinan sin rampas sus alas de naranjos
liviana en su suave lentitud.
Qué maravilla morir nadando en el aire,
descender caminando
como si nos inclináramos
a besar la frente de un niño.
Son estos días
Días de desengaño,
días de olvidado desempeño,
caídos hacia el fondo del mar.
Estos días,
días de trenzadas desdichas,
días de acostumbradas soledades,
días de dolores y de llanto
los que quiero olvidar cuando canto.
Muéreme, Dios, llévame en tus brazos.
Muéreme y dime qué fue la dicha.
Envíame a sus fuertes lazos,
a espiar una vez más su mirada.
Mirada de sol, astro solitario,
lleno de fuego y de rabia.
Dime qué senda tomar, dime qué canto cantar.
Yo también Vissi d'arte et d'amore.
Dime porque me quitas a Mario
aunque mis celos derritan los polos.
Son estos días en que pienso
cómo logré dar ese salto y seguir viva,
cómo logré saltar Sant'Angelo
y coincidir ahora en el corazón de Mario.
Muéreme Dios, que no es fácil vivir muerto. Muéreme. Ya.
Y para siempre.
Días de desengaño,
días de olvidado desempeño,
caídos hacia el fondo del mar.
Estos días,
días de trenzadas desdichas,
días de acostumbradas soledades,
días de dolores y de llanto
los que quiero olvidar cuando canto.
Muéreme, Dios, llévame en tus brazos.
Muéreme y dime qué fue la dicha.
Envíame a sus fuertes lazos,
a espiar una vez más su mirada.
Mirada de sol, astro solitario,
lleno de fuego y de rabia.
Dime qué senda tomar, dime qué canto cantar.
Yo también Vissi d'arte et d'amore.
Dime porque me quitas a Mario
aunque mis celos derritan los polos.
Son estos días en que pienso
cómo logré dar ese salto y seguir viva,
cómo logré saltar Sant'Angelo
y coincidir ahora en el corazón de Mario.
Muéreme Dios, que no es fácil vivir muerto. Muéreme. Ya.
Y para siempre.
El tiempo, el tiempo,
me bebe la vida
me roe la carne
me arrastra hacia el río
derrama mi sangre
me empuja al vacío.
No tengo nada en las manos,
no tengo más que frente marchita,
ojos cegados
cejas muy juntas
que enojan al ave
al ave azulada
que llevo conmigo.
El tiempo, el tiempo,
cómo consigo advertirte
que me dejes en paz
que ya no te metas conmigo.
Déjame entrar en el río,
deja que arranque las lágrimas
de este árbol baldío
como la tierra
después de la guerra.
me bebe la vida
me roe la carne
me arrastra hacia el río
derrama mi sangre
me empuja al vacío.
No tengo nada en las manos,
no tengo más que frente marchita,
ojos cegados
cejas muy juntas
que enojan al ave
al ave azulada
que llevo conmigo.
El tiempo, el tiempo,
cómo consigo advertirte
que me dejes en paz
que ya no te metas conmigo.
Déjame entrar en el río,
deja que arranque las lágrimas
de este árbol baldío
como la tierra
después de la guerra.
Mis niños
Mis niños
Se están acabando mis huesos,
mi voz, mis ojos,
ya no puedo caminar,
mi oído pronto dejará de oír
y sufriré por no escuchar el Requiem de Mozar
y mil otra música que amo.
Bach, Puccini, Wagner, Chopin, Brahms, Beethoven,
Placido no llegará a mi oído
ni con operas ni con rancheras ni con tangos.
Estarán en su propio paraíso.
Pero yo aun tengo esposo e hijos
y cinco nietos que son mi aliento.
Quien más puede lamentarse
como una tonta
si el baúl lleno de los tesoros del mundo
son ellos?
sábado, 1 de marzo de 2014
Desnudo
DESNUDO
Anudado, desnudo,
recto como un mástil,
azotado por el viento,
descansando a ratos,
está el árbol
cuyo fruto es sabiduría.
En algún momento
se cubrirá de flores,
de hojas,
de frutos de coraje,
de búsqueda infatigable.
Y vendremos a abrazarte,
te hablaremos como a un dios.
Te pediremos que repartas
tue frutos por la tierra infinita,
como haría un guerrero,
como haría alguien desesperado
por no saber.
domingo, 16 de febrero de 2014
Abatida, desalentadamente, pienso en los días que tu amor tenía.
Abatida, desalentadamente, vengo a tu tumba bajo cipreses sombríos.
Abatida, desalantadamente, tu voz me hiere aun el corazón desesperadamente,
desoladamente,desoladamente,
que nada es la vida ya lo sabía, pero no imaginaba cuán derrotada volvería
a vivir la vida de la vida de todos los días.
La vida cotidiana. La vida solitaria. La vida muerta. La vida sin vida.
Ka vuda sub bada,,Arrebátame tú ahora y llévame contigo, arrebatadamente, desesperadamente, d
Abatida, desalentadamente, vengo a tu tumba bajo cipreses sombríos.
Abatida, desalantadamente, tu voz me hiere aun el corazón desesperadamente,
desoladamente,desoladamente,
que nada es la vida ya lo sabía, pero no imaginaba cuán derrotada volvería
a vivir la vida de la vida de todos los días.
La vida cotidiana. La vida solitaria. La vida muerta. La vida sin vida.
Ka vuda sub bada,,Arrebátame tú ahora y llévame contigo, arrebatadamente, desesperadamente, d
acaso la vida
de casualidades y rumbos dispersos,
de materia inerte
y energía solar
quizá surgió la vida
arrojados como latas de cerveza
estamos en este basural
oscuro cacareo de mentiras,
de quejidos y de mezquinos amores,
y esto es lo que el sapiens sapiens parece
amar más.
La vida. ¿Cómo hacer para llegar hasta el final?
Genocidios, muertes, sacrificios, asesinatos,
realizados por creyentes en tdos los dioses
aburridos de existir
enfermos de envidia ante las flores de cinco pétalos
heridos de muerte por una sonrisa de felicidad.
aparta de mí este cáliz, la vida, aparta de mí esta copa
que llenaste de veneno, de tóxicos malolientes,
para hacerme ver que no existe eso que llamamos vida.
Existe otra galaxia, y nos hemos equivocado de dirección.
de materia inerte
y energía solar
quizá surgió la vida
arrojados como latas de cerveza
estamos en este basural
oscuro cacareo de mentiras,
de quejidos y de mezquinos amores,
y esto es lo que el sapiens sapiens parece
amar más.
La vida. ¿Cómo hacer para llegar hasta el final?
Genocidios, muertes, sacrificios, asesinatos,
realizados por creyentes en tdos los dioses
aburridos de existir
enfermos de envidia ante las flores de cinco pétalos
heridos de muerte por una sonrisa de felicidad.
aparta de mí este cáliz, la vida, aparta de mí esta copa
que llenaste de veneno, de tóxicos malolientes,
para hacerme ver que no existe eso que llamamos vida.
Existe otra galaxia, y nos hemos equivocado de dirección.
Aunque
Aunque destruya ciudades enteras
el hombre se desconoce a sí mismo,
capaz solo de conceptos enormes y huecos,
extremos antagónicos de todas las potencias,
más capaz de omitir que de hacer,
ebrio de ambición por intentar imposibles que de leer la verdad.
Creemos esperar y ser lo que nos gusta,
sin tener en cuenta lo que somos,
sin contar las desventuras
que causamos a cada paso.
Somos nuestro ayer sin nombre, nuestro pasado,
y un futuro sin esperanza hundido en el fondo del pozo del ser.
el hombre se desconoce a sí mismo,
capaz solo de conceptos enormes y huecos,
extremos antagónicos de todas las potencias,
más capaz de omitir que de hacer,
ebrio de ambición por intentar imposibles que de leer la verdad.
Creemos esperar y ser lo que nos gusta,
sin tener en cuenta lo que somos,
sin contar las desventuras
que causamos a cada paso.
Somos nuestro ayer sin nombre, nuestro pasado,
y un futuro sin esperanza hundido en el fondo del pozo del ser.
El río
Mi barca es muy sencilla.
Canela, mi perra blanca, la guía
con un movimiento de cabeza.
Tal vez el viento tenga
mucho que ver.
El cielo está tan azul
que hiere los ojos.
El sol
tan brillante,
enceguece.
Canela posa su cabeza en mis manos.
Sé que quiere dormir.
No sé cómo llevar adelante la barca.
Canela ya se ha dormido.
Canela, mi perra blanca, la guía
con un movimiento de cabeza.
Tal vez el viento tenga
mucho que ver.
El cielo está tan azul
que hiere los ojos.
El sol
tan brillante,
enceguece.
Canela posa su cabeza en mis manos.
Sé que quiere dormir.
No sé cómo llevar adelante la barca.
Canela ya se ha dormido.
El vecino
La conversación más sola
el dolor
no es sin embargo
un monólogo.
Cientos están conmigo
todo lo que este mundo tiene.
Participamos en el dolor,
igual en el éxtasis de la felicidad,
y en la calma de la felicidad.
Sola.
La conversación más sola
acalla los dolores, los atenúa.
Aunque sea bueno a veces mirar atrás,
expresar nuestros remordimientos
eso no alcanza para seguir adelante.
Tengo que dudar de todo,
es la duda la madre y la hija del coraje.
El miedo es el enemigo mortal, y los irresolutos sus cómplices.
¿No es la vida un eterno movimiento cíclico?
Y volvemos y volvemos, y vamos y vamos.
Sola.
Y la soledad, que acaba con la cordura.
¿Es más cómodo no creer en nada?
No te revuelvas los pelos aprisionándote
en esos problemas.
Mira, el vecino de al lado necesita ayuda.
el dolor
no es sin embargo
un monólogo.
Cientos están conmigo
todo lo que este mundo tiene.
Participamos en el dolor,
igual en el éxtasis de la felicidad,
y en la calma de la felicidad.
Sola.
La conversación más sola
acalla los dolores, los atenúa.
Aunque sea bueno a veces mirar atrás,
expresar nuestros remordimientos
eso no alcanza para seguir adelante.
Tengo que dudar de todo,
es la duda la madre y la hija del coraje.
El miedo es el enemigo mortal, y los irresolutos sus cómplices.
¿No es la vida un eterno movimiento cíclico?
Y volvemos y volvemos, y vamos y vamos.
Sola.
Y la soledad, que acaba con la cordura.
¿Es más cómodo no creer en nada?
No te revuelvas los pelos aprisionándote
en esos problemas.
Mira, el vecino de al lado necesita ayuda.
Ver.
La tarde medita
silenciosa,
el sol va apenas moviéndose.
La tarde cae, mis ojos ya no ven bien los colores.
Un solo ser humano es la humanidad,
y pienso en la ceguera como en un paraíso tranquilo.
¿Qué pensarán los demás?
Una brisa suave corre, de a ratos,
como para recordarnos que el otoño vendrá pronto.
Siento un murmullo atenuado. Va creciendo.
Son los niños que regresan del río.
Seguramente han pescado y están contentos.
Imagino los colores de uss ropas,
imagino la ocasión que conocí a Sara y veo su cabello rubio,
su sonrisa generosa, fresca, espontánea.
Ahora me queda imaginarlo.
La tarde cae. Ya no en silencio.
Voces infantiles vienen a contarme los acontecimientos del día.
silenciosa,
el sol va apenas moviéndose.
La tarde cae, mis ojos ya no ven bien los colores.
Un solo ser humano es la humanidad,
y pienso en la ceguera como en un paraíso tranquilo.
¿Qué pensarán los demás?
Una brisa suave corre, de a ratos,
como para recordarnos que el otoño vendrá pronto.
Siento un murmullo atenuado. Va creciendo.
Son los niños que regresan del río.
Seguramente han pescado y están contentos.
Imagino los colores de uss ropas,
imagino la ocasión que conocí a Sara y veo su cabello rubio,
su sonrisa generosa, fresca, espontánea.
Ahora me queda imaginarlo.
La tarde cae. Ya no en silencio.
Voces infantiles vienen a contarme los acontecimientos del día.
El tiempo silencioso
El tiempo silencioso mre recorre los brazos,
alarga mis palabras,
y su silencio reconforta, alegra, entristece, quema como brasa.
El tiempo se hace en la palabra, se hace hueco e invisible,
pero recorre tu cuerpo ya en ruinas.
El tiempo es el más cruel de los cómplices del hombre,
Gana si tú pierdes, gana si tu ganas,
y nn lo ves para reprochárselo.
No temo la muerte ni la vejez, temo el tiempo.
El tiempo es el amo.
El es el mago que saca de su galera los más inconcebibles remordimientos.
El tiempo no sabe de perdón, de comprensión, de piedad, de compasión.
Se pierde entre los pliegues del universo, nos engaña con sus años,
nos desorienta con sus lamentos.
¿Qué lamenta el tiempo?
El tiempo lamenta no ser nuestro dueño. No es una cárcel. Podemos
escapar cuando queramos. Podemos ser libres y podemos reír
de sus cursis ocurrencias. Es un borracho que parece caminar derecho,
pero no es así. El tiempo nos gana en círculos y volutas, en espirales y laberintos.
El tiempo es sólo otra cara del Invisible, otra tortura
que se parece mucho a un juego de un niño pequeño
que no sabe que a su gato le duele si le tiran la cola.
Es sólo este laberinto silencioso y complicado lo que más temo.
El tiempo silencioso.
alarga mis palabras,
y su silencio reconforta, alegra, entristece, quema como brasa.
El tiempo se hace en la palabra, se hace hueco e invisible,
pero recorre tu cuerpo ya en ruinas.
El tiempo es el más cruel de los cómplices del hombre,
Gana si tú pierdes, gana si tu ganas,
y nn lo ves para reprochárselo.
No temo la muerte ni la vejez, temo el tiempo.
El tiempo es el amo.
El es el mago que saca de su galera los más inconcebibles remordimientos.
El tiempo no sabe de perdón, de comprensión, de piedad, de compasión.
Se pierde entre los pliegues del universo, nos engaña con sus años,
nos desorienta con sus lamentos.
¿Qué lamenta el tiempo?
El tiempo lamenta no ser nuestro dueño. No es una cárcel. Podemos
escapar cuando queramos. Podemos ser libres y podemos reír
de sus cursis ocurrencias. Es un borracho que parece caminar derecho,
pero no es así. El tiempo nos gana en círculos y volutas, en espirales y laberintos.
El tiempo es sólo otra cara del Invisible, otra tortura
que se parece mucho a un juego de un niño pequeño
que no sabe que a su gato le duele si le tiran la cola.
Es sólo este laberinto silencioso y complicado lo que más temo.
El tiempo silencioso.
Esperada flor.
La mañana se entrega, generosa.
Ha llovido la tarde anterior,
las plantas deslumbran con su intenso verde,
los colibríes vuelan buscando flores,
el viejo señor vecino toma su mate.
La calle está tranquila.
Un domingo temprano en la mañana.
Apenas miro hacia un costado
y la veo.
Ha florecido, por fin,
luego de mirar día tras día
los cambios del botón floral.
Falco diría "pondré un moño azul en cada árbol"!
Ha llovido la tarde anterior,
las plantas deslumbran con su intenso verde,
los colibríes vuelan buscando flores,
el viejo señor vecino toma su mate.
La calle está tranquila.
Un domingo temprano en la mañana.
Apenas miro hacia un costado
y la veo.
Ha florecido, por fin,
luego de mirar día tras día
los cambios del botón floral.
Falco diría "pondré un moño azul en cada árbol"!
EL SILENCIO
No hay cadáveres ya
ya no
me di cuenta cuando llovió
y la tierra tembló
como una pandereta
cayó a mis pies un esqueleto
de azucenas y jazmines
sucio de pútridos vegetales
y quizá abatido
por un rayo
cayó del cielo
de un cielo despejado
en una tarde silenciosa de verano
mis pies me llevaron hasta el barranco
donde se apilaban los cuerpos muertos
El Omnipotente ha vuelto
ha regresado
luego de crear otros mundos
luego de cerrar la Tierra
como quien pone llave
a una puerta solitaria
a una puerta sin casa sin techo
sin nada
Así el silencio de los indiferentes
me cubrirá también
me arrastrará
e iré
a la Gran Mente
con un canto de paz
de nuevo con un canto de paz
silencioso
sin música
sin palabras
parco y quieto como el olmo seco
pero nadie sabe
si reverdecerá alguna primavera.
Ciega
Como una ciega dormí en tus ojos
tomé tu mano
me guiaste por caminos pedregosos
alabaste mi equilibrio
antes que cayera
como una piedra más
en el sendero tenebroso.
Como una ciega dormí en tus ojos
como una ciega.
Escuchamos las campanas
lejos
muy lejos
de una iglesia
casi aislada en medio del campo.
Apretaste mi mano
enviando un mensaje.
Aun hoy
escucho el mensaje
junto a campanadas de duelo.
Se ha ido
Como cuando era niño
se ha ido
se ha ido en silencio
atenuando todo ruido
para escapar de nuestras manos
de nuestros abrazos.
Alguien
lo tiene prisionero
alguien le ha hecho un juramento
y él
le creyó
tomó esas palabras en serio
como si un profeta hubiera hablado
mala pécora coprófaga
deja mi hijo en paz
deja que goce de libertad
déjalo solo
tú destruyes lo que tocas
tú enturbias un océano
tú sólo traes golpes y desdichas
huesos rotos
mal habidos amores
que no merecen ese nombre
vete desaparece ya.
Vacío
El hombre está vacío, desnudo, caido.
Ha cambiado su alma por un diamante.
Un pedazo de la madre tierra, un trozo de roca,
un fragmento de vida
desnuda, caída, vacía.
Todos los días veo a ese hombre.
Está en medio de la calle,
detiene el tránsito,
- él transita estrellas-
y grita en silencio, grita con gestos precisos,
como sordomudo.
Es que el alma no se cambia por un diamante,
es que la palabra te viste, te llena de sentido,
te levanta el alma.
Sin la palabra
-sin la poesía, única palabra-
estamos perdidos, solos, vacíos.
La palabra pone tiempo a la vida
pone vida a la muerte
tiembla si tiemblas
llora si lloras.
No permanezcas solo.
Recuerda que queda el Verbo.
TRABAJO
Da trabajo vivir durmiendo
tirado sobre cartones
da trabajo la noche trasnochada
la noche devastada horrenda fría desdichada
una antorcha de lágrimas atragantadas
quema mi garganta
anula mi conciencia
y vuelvo a la tímida paciencia
de pensar en mi inocencia
callada entre los siglos desventurados
desmanes y dichos y acciones
violencia y emociones acuerdan
mi temor, mi terror y mi temblor.
Como un animal entregado a un cruel amo
ando entre vidrios picados
entre corredores de locura
y besamanos traidores, secuaces del Maldito.
Mi ruego es que seamos
hermanos como antes
amigos como antes
con las pieles superpuestas de los muertos
convertida en conciencia sin fe sin alma
sin el fuego del orgullo sin la mancha
de la mentira.
Sin laúdes ni alabanzas
atravesar este arenal
de dudas y basuras
y abrazarnos de nuevo,
sin esperanzas.
COMPRENDER
No entiendo
no comprendo
no veo nada con mis ojos absurdos
débiles, ciegos, sordos, quietos
como un gato dormido.
Exploro apenas esta vida lenta
estas letras envueltas
en tejidos de lana revuelta
tejido en ganchillo
tejido en malla enredada
capas y más capas de cebollas deshechas
por la lluvia
por el viento
por la fría primavera traicionera.
Nos iremos cuando muramos
a crear máscaras nuevas
a pintar rostros limpios y claros.
Se acabaron los misterios
vivir es el infierno de otro planeta
quiero decir
vivir en esta tierra hermosa
es sufrimiento y lejanía,
tardanza y desamor.
Con seguridad
muerte es salvación, mejorar la visión
esperar novedad, subir escaleras
como Jacob
subir escaleras.
Danos piedad, danos escalas
para subir hasta ti.
Danos un poco de tiempo, Senior.
no sé cómo mirar las cosas
oscuras y misteriosas
las cosas nos hablan y nos dicen
del tiempo
del agua
del bosque
de los animales y sus nidos
cuántos lloran por leer tus ojos!
cuántos, por comer una comida mañana,
por dormir sin soñar
solos
no importa,
pero entender las cosas,
cosas que no son del amor,
no son de ningun dios,
cosas vivas que son del verde mar.
las cosas nos hablan y nos dicen
del tiempo
del agua
del bosque
de los animales y sus nidos
cuántos lloran por leer tus ojos!
cuántos, por comer una comida mañana,
por dormir sin soñar
solos
no importa,
pero entender las cosas,
cosas que no son del amor,
no son de ningun dios,
cosas vivas que son del verde mar.
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