La conversación más sola
el dolor
no es sin embargo
un monólogo.
Cientos están conmigo
todo lo que este mundo tiene.
Participamos en el dolor,
igual en el éxtasis de la felicidad,
y en la calma de la felicidad.
Sola.
La conversación más sola
acalla los dolores, los atenúa.
Aunque sea bueno a veces mirar atrás,
expresar nuestros remordimientos
eso no alcanza para seguir adelante.
Tengo que dudar de todo,
es la duda la madre y la hija del coraje.
El miedo es el enemigo mortal, y los irresolutos sus cómplices.
¿No es la vida un eterno movimiento cíclico?
Y volvemos y volvemos, y vamos y vamos.
Sola.
Y la soledad, que acaba con la cordura.
¿Es más cómodo no creer en nada?
No te revuelvas los pelos aprisionándote
en esos problemas.
Mira, el vecino de al lado necesita ayuda.
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