¿Es éste ya el fin del camino?
¿Este abrupto precipicio?
¿Esta cruel distancia hacia la nada?
No alcanzaré el final.
Soy cobarde,
miedo como tenazas me inmoviliza,
apenas pienso, sin respirar apenas
que es posible que ya llegue,
que éste sea el final del camino.
Sola, como siempre. Sola.
Soy tan sólo otra sombra
en este paraje que te expulsa
sin misericordia..
Esta calle hacia la nada
me impedirá volver sobre mis pasos.
Acaso puedo volver junto al fuego,
a amasar pan sobre la rústica mesa,
a amamantar a mis hijos de nuevo.
Al fin, ya no hay flores. Cortaré una sombra
y buscaré un florero.
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