No, no quiero ver la luna hoy.
Este noche es noche de llanto y quejido,
de lecho deshecho y gritos desesperados,
hoy la luna anunció la muerte del sol,
hoy la luna quemó incienso y sal,
hoy la luna no contó con el dolor,
el dolor de los duendes solares,
que saldrían llevando en andas al dios.
No quiero hoy ver su crueldad,
luna fría y lejana,
luna sin vida y sin nada,
llena de pozos y abismos,
llena de muertos de amor.
Luna, vuelve mañana,
cuando ya los ojos dejen de doler,
cuando mis ojos dejen de arder.
Te enviaré una peonía,
y tú me enviarás un rayo azul.
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