La mañana se entrega, generosa.
Ha llovido la tarde anterior,
las plantas deslumbran con su intenso verde,
los colibríes vuelan buscando flores,
el viejo señor vecino toma su mate.
La calle está tranquila.
Un domingo temprano en la mañana.
Apenas miro hacia un costado
y la veo.
Ha florecido, por fin,
luego de mirar día tras día
los cambios del botón floral.
Falco diría "pondré un moño azul en cada árbol"!
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