domingo, 16 de febrero de 2014

El mar

Hoy ha sido un día de tentaciones,
de maldad sin sentido,
hoy ha sido un mar de calamidades.
Un coche ha chocado contra un árbol,
y se ha incrustado en la casa inmediata.
Hoy ha sido el día del ruido,
el día en que las calles están llenas,
camiones, camionetas, coches, gente,
y la salida de una escuela.
Mis oídos me dolían,
no sentía mi propia voz,
caminaba al azar,
perdida por el ruido.
La ciudad es un mar de estridentes sonidos,
es una tortura envuelta en una muralla
de animales salvajes.
Ayúdame a continuar,
a no sentir sino lo que mi propio cerebro
crea, construya, imagine.
Llévame a un mundo peregrino,
donde escribamos en lugar de hablar y gritar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario