domingo, 16 de febrero de 2014

Corrosiones II


CORROSIONES II

Volvió un día,
él no la esperaba.
La había conocido joven, hermosa,
y ahora era una cara borrosa,
desdibujada por el alcohol
el hambre frecuente
el frío y la soledad.
El tango no dice crueldades directas
ni gratuitas.
Volvió una noche,
él no la esperaba.
Hacía años
no pensaba en ella
dándola por muerta
en algún arrabal
peleas de alcohol,
peleas de juego,
de cartas y truco
peleas de mujeres
peleas en fin de amor y soledad
de inseguridad y necesidad
de atroz necesidad de ser necesitado.
Volvió una noche.
Y se cerró otra puerta.

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