jueves, 20 de octubre de 2011

Yerto cuerpo

Fuí expulsada del cuerpo
me arrancaron la cara
no sé ya quién soy
perdí el sentimiento
han quitado el suelo de mis pies
no tengo aire
no tengo ideas
ellas vienen de fuera
se apropian de este espantajo
que ahora es mi yo.
Sí sé que caigo.
Sí sé que la locura me arrebata
que el error y el delirio
me quitan el mundo.
Me lanzo al vacío
aun paralizada
como perro sin destino.
Toqué lo infinito
sin embargo
es lo irreal lo que tira de mis manos
lo que me arrastra hacia el río.
No tengo morada
mi hogar es la nada.
El mundo anterior es un sueño
un cuadro que miro colgado
de una pared manchada y vacía.

El tiempo uno.

El tiempo, el tiempo,
me bebe la vida
me roe la carne
me arrastra hacia el río
derrama mi sangre
me empuja al vacío.
No tengo nada en las manos,
no tengo más que frente marchita,
ojos cegados
cejas muy juntas
que enojan al ave
al ave azulada
que llevo conmigo.
El tiempo, el tiempo,
cómo consigo advertirte
que me dejes en paz
que ya no te metas conmigo.
Déjame entrar en el río,
deja que arranque las lágrimas
de este árbol baldío
como la tierra
después de la guerra.

Noche desolada.

Noche, ya me voy.
El álamo dorado
me hace sentir
perenne .la tarde,
agrisadas las sombras,
agotada en lo que soy.
Mira la luna.
Avanza apenas
ciega y brillante.
¡El amor la ha hecho sufrir tanto!
Tantos cantos renegridos,
más solitarios que la noche,
la fragua incandescente
en la que calmaron su pena
tantos amantes perseguidos.
Noche, que yo me marcho.
Quédate tú con la mañana,
con las luces que no dañan,
con las hiedras azules y rosas,
con los jazmines blancos y amarillos.
Noche, aparta el llanto.
Hace frío. Clamo por un manto.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Déjame de ti.

Déjame de ti
dame las alas
que te has puesto
eran mías
ahora ya no existo
no hay razón para que ellas sí
Déjame de ti
déjame.
El sol, la lluvia, el árbol,
son los dioses que me dan vida
y los que me la quitan.
Déjate de mí.
Volaré sola
hasta hundirme en una nube azul.
Desapareceré
como una mancha de agua
como una ciega sordomuda
que nunca existió.

domingo, 10 de julio de 2011

Desaliento

Quise tener mil manos, luché por lo posible, luché por lo probable.
Perdí las gastadas manos en trabajos, accidentes, las torturas de mi hermana.
Muñones rizados forman mi cerebro, con placas negras pegadas a él.
Olvido el espliego, olvido mi nombre. Los jazmines olvido.
No he olvidado tu nombre.
Si damino, subo una cuesta, si duermo, sólo una siesta Y me gritan los muertos.
Con urgencia piden perdón, desesperados.
Piden volver al planeta del agua,
Ruegan regresar de la muerte, a la infeliz infancia.


sábado, 2 de julio de 2011

días de ira

Son estos días
Días de desengaño,
días de olvidado desempeño,
caídos hacia el fondo del mar.
Estos días,
días de trenzadas desdichas,
días de acostumbradas soledades,
días de dolores y de llanto
los que quiero olvidar cuando canto.
Muéreme, Dios, llévame en tus brazos.
Muéreme y dime qué fue la dicha.
Envíame a sus fuertes lazos,
a espiar una vez más su mirada.
Mirada de sol, astro solitario,
lleno de fuego y de rabia.
Dime qué senda tomar, dime qué canto cantar.
Yo también Vissi d'arte et d'amore.
Dime porque me quitas a Mario
aunque mis celos derritan los polos.
Son estos días en que pienso
cómo logré dar ese salto y seguir viva,
cómo logré saltar Sant'Angelo
y coincidir ahora en el corazón de Mario.
Muéreme Dios, que no es fácil vivir muerto. Muéreme. Ya.
Y para siempre.

jueves, 16 de junio de 2011

El verde nuevo

Las tormentas han emigrado,
los pájaros azules han vuelto
a dar vueltas en el jardín.
Picotean, buscan agua, y,
escondidos entre enredaderas,
tejen sus nidos con dedos de artesanos,
de artesanos expertos, de padres ansiosos.
El día va haciéndose largo.
Y de noche, la luna brilla desafiante
como si sólo nosotros cometiéramos errores.
Baja, oh luna, conversa conmigo!
Sólo tengo seis años, y aun no he llorado.
Las tormentas volverán,
volverá el frío,
pero este verano
tendrás agua y centeno,
tendrás alpiste y maíz.
Animales del bosque,
hurañas criaturas que volveréis a verme.
Yo os miraré también,
henchida de alegría
bajo una glicina gigantesca.

sábado, 4 de junio de 2011

Ya no importa

El fuego apagado, la pared oscura,
el hogar renegrido,
el frío, el frío, el frío. Ya no río
ni lloro. Sólo sé que ya no importa
lo que dije, lo que dijiste.
Fue todo un sueño amargo,
un trago de cianuro con vino,
una lámpara más apagada en mi corazón.
Si es que lo tengo aun. Si es que tiene corazón
el ser humano,
el más excecrable, el más sublime de todas las criaturas.
El viento sopla fuera, el viento norte,
el viento húmedo y caliente
que altera a los que ya estamos ya alterados.
Dentro, mi cara congelada, mis dedos temblones,
no pueden ya dar más la vuelta a la página que leo.
Es la última página de tu libro.
Pero ya lo dije.
Ya nada me importa.

u

domingo, 24 de abril de 2011

La playa

La playa sin fin, la playa que no acaba nunca,
fue diseñada llena de misterios, de vida y de trabajo.
Con la arena fabricamos relojes. Hacemos casas,
esculpimos esculturas, hacemos la arena más fina,
tendiéndonos en ella, al ritmo del sol.
y la cal, y el cemento, y el calor que detiene el aliento
lamiendo los techos blancos.
Corre el sudor por los brazos,
y la playa ondula,
las gaviotas vuelan,
patinan sin rampas sus alas de naranjos
liviana en su suave lentitud.
Qué maravilla morir nadando en el aire,
descender caminando
como si nos inclináramos
a besar la frente de un niño.

Un viaje.

Las heridas sangrantes,
rastreaba, moribunda, exhausta,
la corriente del tiempo.
En los altos álamos
el viento latía
la humedad de la niebla,
perfumaba el silencio,
rumoreaban sus hojas pidiéndome coraje.
Comenzaba la luz
a filtrarse sonrosada,
henchida de destellos.
Nada alejaba la música de los altos árboles.
Nada turbaba la lentitud
del tiempo demorado.
La muerte salvaje y despiadada
parecía tan lejana.
Tal vez enganchada en las espinas
de algún arbusto inocente.
Una garza blanca, blanca, blanca,
casi se arrastraba, caminaba o andaba
con trabajo,
los dedos enrollados, un ala sangrienta.
Detenido, el viento abrazaba el tiempo.
Independiente, orgullosa y altiva
la naturaleza mantenía un silencio lleno de rumores.
Más allá de los álamos, más allá del arbusto,
donde la muerte dejó parte de su negra capa.
Continué, curiosa, buscando la fuente del tiempo.
El tiempo, que todo lo olvida, todo lo borra, todo lo acaba.
Sin senderos ni señales, ni signos de números o palabras,
estaba perdida,
como si mi vida fuera una selva alejada de todo.
El tiempo no rescata, el tiempo mata, el tiempo olvida.

jueves, 21 de abril de 2011

El tejido de la vida.

La aguja iba y venía, veloz.
Una aguja de crochet
en manos de mi abuela,
y el ovillo de lana,
volando en el suelo,
dando vueltas cada vez que de la lana
mi abuela jalaba.
Pero de pronto el ovillo quedó quieto.
Las manos en un tiempo finas y delicadas
ahora no sabían de miles de arrugas
que las surcaban.
Pero es que sus brazos ya no sostienen el tejido
ni la aguja.
Es que mi abuela se ha desmayado.
Todos corrimos a uno u otro lado,
y vino su médico,
y nos miró a todos,
con los ojos muy brillantes.
Doña Judith se ha ido.
Esa frase fue lo único que pudo decir.
Mi madre y él se abrazaron.
Todos llorábamos.
Ya yace en paz. Ya el mundo puede seguir
en guerra continua.
Ya no está mi abuela para congelar con su enojada mirada
a los ´Stalin, los Hitler, los Stroessner.
Ya está tejiendo medias con cinco agujas.
Ya está buscando hilo para hacer preciosas cortinas.
Ya están sus libros apilados junto a los libros del abuelo.

lunes, 18 de abril de 2011

No la nada

Me preguntate anoche
qué pienso de la muerte.
Te contesté entre risas
"es mi única y leal amiga".
Te dolió. Vi directo a tus ojos.
Estaban aun más brillantes.
Por qué no comprender que es la única posibilidad
que es la única certeza,
con la ridícula admisión de desconocerla en absoluto.
Dejemos pasar el tiempo que estamos juntos.
Ya vendrá la hora de llorar.
Ojalá nos vayamos juntos.
Pero no te adelantes.
Por ahora, ella está muy lejos,
algo haragana,
su comitiva de diabólicos y deformes seres
la adulan pues ellos también son mortales.
Dejémosla ocupada.
O quizá, deseando tomarse un largo tiempo de vacaciones.

lunes, 4 de abril de 2011

Tiempo y nada

Solo, y solo, y solo, es el destino humano.
Somos islas en medio de la nada,
Somos nada unos para otros.
El viento sopla, sopla las nubes rosadas, grises, blancas.
Nos llevan a mil lugares.
Mirándolas, vemos una cara.
Un edificio.
Un fantasma.
No tienen un lenguaje propio las nubes blancas?
Yo, sola, me encuentro entreverada con la gente
mirando el cielo blanco, el cielo azul, el cielo rojo, el cielo amarillo.
Una tormenta es para mí una fiesta.
La lluvia es el verdadero dios, es el  Tlaloc
que se acerca y me dice cuán hermanos somos,
cuán cercanos hermanos,
mejicanos, colombianos, brasileños,
no importa quiénes somos ni de donde venimos.
Sólo la esencia a menudo vacía de razones, pero plena de fantasmas
que en definitiva es la esencia humana.
El tiempo y la nada, eso somos. Criaturas robóticas
comandadas por el tiempo y la nada.
Se ha arrugado un papel, un papel que tenía escrito un poema.
Por cierto, no era mío, yo sólo escribo
estúpidos rengloncitos cortos. Esa poesía arrugada mil veces,
escrita con la sangre de un poeta, se agrietó y por sus fisuras
entró el tiempo.
El tiempo cruel, el tiempo comprensivo, el tiempo avergonzado.
No me habléis de tiempo justo. La justicia es un invento sólo para convivir.
Es un concepto tan vacío como la propia nada.
Sólo la necesitamos para estar amontonados y crear
esas extrañas cosas que llamamos civilizaciones.
Que sólo significa que vivimos en civis, que las ciudades son una cuna
una cuna que a veces se balancea y se cae,
y pasa un tsunami asesino,
y entonces decidme
qué es eso de justicia. Tiempo y nada.
Nada y nada.

Arbol y niño.

vivir
es solo
una carga
de dormir sin dormir
de despertar sin despertares
de sacudirme la cabeza
confundida por las cosas de la vida
ni cruel ni injusta,
solo egoísta y abrupta
como un enorme abismo que sin dormir me deja
sin despertar me espera
sin niños ni juguetes
aislada de todo corazón
aislada de toda sinrazón
sola sola y sola, hablando
solo con quien siempre va conmigo
que no es el invisible todopoderoso,
oh no, yo soy mi única compañía.
No creo en el que quiso redimirnos,
de que? de qué pecado? de cuántos errores
repitieron los horrores
para hacernos entender
que ser distintos es pecado,
que el tiempo tiene su lazo listo,
que sólo lo anuda el invisible prepotente omnipotente?.
No me gusta de este vivir sino el árbol,
la planta florecida,
el animalillo desvalido,
el niño que para formar sus huesos nos necesita
y ni estupidizados pensamos en esto.
El niño de potencial inmenso,
inmerso en asqueroso basural,
el niño abandonado que no tiene
ni con quien hablar.
No me digáis que la vida es dura.
Decidme mejor que sólo la vida mata.

domingo, 3 de abril de 2011

Mascotas

Como una ráfaga de viento caliente
sentí en mi cara
tú estabas allí
no supe más si era día o noche
no supe más dónde estaba.
Tú estabas allí.
Tanta tente me había repetido
que habías muerto.
Para mí eran tan solo un abandono más.
Si un perro de tres meses despierta
emociones tan profundas,
tan maternales,
no quisiera yo saber lo que sería
acunar un hijo.
Por eso mi perro me da su fidelidad, su cariño
y ahora sí, no podría volver a soportar
otra vez
esta separación.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Los descensos 4

Pasé el espejo indiferente,
sintiendo apenas un roce suave.
Pero el llegar a ese otro lado
fue un infierno.
Fuego, humo, gritos, alaridos desesperados.
Un enorme laberinto lleno de cucarachas,
luchando como si fueran grandes figuras del sumo.
Nada de vegetación. Solo un mundo frío, negro y rojo,
amarillo y púrpura.
Pasé el espejo sin miedo,
pero me he arrepentido,
y ya no sé cómo salir.

descensos II

La humedad de las rocas
parece arrancarme los pulmones.
He tosido hasta el estómago.
He perdido mi brújula
y no sé por dónde continuar.
No hay senderos.
Hay miles de pisadas mezcladas,
imposible saber a qué pertenecen.
¿Animales? ¿Animales humanos? ¿Trífidos?
No lo sé.
Tengo miedo del miedo que comienza a deformar
las cosas que veo.
Tengo miedo de la nada, escondida tras otra roca.
Tengo miedo de la vida, traicionera y rigurosa.
Tengo cientos de demonios en mi pecho,
demonios que han crecido conmigo,
que me han acompañado a la Escuela Dominical,
a la Escuela, al Liceo,
y me liberan cuando suena la música.
Vivo en una ópera, vivo en un teatro,
vivo en un concierto, vivo en una balada
o en decenas de sinfonías.
Las pisadas se han interrumpido.
Una pared lisa como el granito pulido,
ahora quiere aislarme.
Oh señor de los caprichos,
señor de las ideas peregrinas,
ya no te preocupes,
dejaré de luchar,
que es lo mismo
que dejar de preguntar.
De algún modo me iré, traspasaré
este obstáculo,
volveré a ser inmaterial e invisible y triste,
como corresponde a una loca que ha escapado
del manicomio hace dos días.

descensos I

he bajado mil veces
las cavernas de la inocencia
las olas de primavera
he bajado mil veces
al paraíso donde estamos
las madres que amamantamos
a nuestros hijos
las únicas que sabemos
la plenitud de la vida
la existencia de un único sin nombre
identificable con cualquier superdios
he bajado a los valles del llanto
cuando podía llorar
hoy mis ojos se han secado
y sufro el latido malvado que me anuncia
la angustia
llorar para mí es como para una planta
que le llueva un poco encima
distraída del rumor de los insectos
agobiada por la sombra de la nada.
Que estamos esperando hoy más pronto que ayer.
hoy, que el calor y la radiación nuclear
nos rodean y amenazan.
He descendido a todos los genocidios,
a todas las torturas
todas me han aprisionado
por todas he llorado
cuando podía.
Hoy mi plegaria llega a mis padres y a mis abuelos,
que comprenden todo
y ya están
más allá del bien
más allá del mal.

miércoles, 23 de marzo de 2011

La luna enorme

He deseado ver
el rayo verde del sol
auroras boreales
montañas altas como el Himalaya.
Pero nunca soñe ver
un enorme círculo negro
en el cielo
rodeado por un arcoiris.
Era la luna
en una tarde de verano
la ocasión en que estaba
más cerca de la tierra.
Tierra fascinante, tierra sagrada, tierra mágica.
¿Quién puede no creer en nada?
¿Quién puede olvidar los relámpagos, el viento,
la lluvia,
la forma en que las plantas beben ese líquido puro?
Tales lo advirtió: el agua es el ser, el agua es el primer principio.
Pero miramos hacia arriba, y la luna, el sol, las estrellas,
nos fascinan y nos embellecen por dentro.

sábado, 12 de marzo de 2011

cabalgo solo

Mi alma es una pantera negra
lista a atacar y rasgar, comer, desgarrar.
Mi alma es una azucena blanca,
mi alma es una azucena roja.
Las gotas de lluvia me hacen feliz.
la tierra en las manos,
abrazar los árboles,
recoger semillas,
volver a plantarlas al invierno siguiente.
Soy un perro sangriento, hecho de azabache y leche,
amo el cielo que veo,
pero el cielo no me ve a mí.
Oro a mis padres y a mis abuelos,
Los más dulces seres de mi infancial
Pero soy un carnívoro sin remordimientos, solo, cabalgo solol

La luna se descuelga, la tierra tiembla

La luna se descuelga, la tierra tiemba.
Los nebroa monstruos de la guerra
han entrado a la plaza de toros.
El cerebro humano no trabaj,
vive entre yuyos pegando de cuando en vez
una neurona, un nueroazón.
El que nadie ve que la guerra es la industris
de la envidia, de la rabia, del odio, de la impaciencia?
No sería todo más tranquilo si la rabia no se enseñoreara
de estos pobres gatos locos
que se creen leones.
¿Piensan que son inmortales?
¿Piensan que esto es todo?
¿que no hay otro mundo dado vuelta,
donde la caridad tiene sentido?

-Que hemos hecho

La naturaleza ha enfurecido,
ha decidido que no hay curanderos
para sanar esta raza malvada.
El mal es el bien, el bien, el mal.
No hay un valor que justifique su valor.
No hay llanto de niño ni alarido de mujer
que haga caritativo estos amos, estos señores.
Aun así, el color, el perfume, los pequeños brotes,
las flores y los frutos
son el gran regalo, el gran premio.
Los animales se deslizan en la noche,
reposan al sol,
suspiran mimosos, cantan como músicos exquisitos.
Y a veces llueve suavemente, sopla una brisa, sonríe un anciano,
y apreciamos amargados lo que hemos hechol

jueves, 17 de febrero de 2011

A M.

Relámpagos recorrían la noche.
Sin saber de dónde
sentía música siniestra
si es que puede la música llegar a serlo.
O solo anuncia que alguien siente miedo.
No he acabado de ser.
La traición y la ira que he tragado
han dejado un soplo amargo
y mi propia sombra quisiera esfumarse.
Sé fuerte, me digo. No te rindas ahora.
Las azucenas blancas han dado nuevos bulbos.
Esta vez los encontré en plantas ya secas.
Y se va el verano. Con un pedazo de mi yo,
con las flores azules y los colibríes
y las caléndulas.
Pronto la lluvia limpiará el aire.
Pronto la lluvia será la serenidad , el equilibrio, y la belleza para siempre.
El sabor amargo de mi boca es esta despedida.
Después de una larga separación, una eterna despedida.

miércoles, 16 de febrero de 2011

qué soy

Soy dos y no soy dos.
soy el soplo vital
el que soy en esencia,
el que subsiste en mí,
el espíritu de lo que vive y de lo que no vive.
Abandono esta dualidad en el suspiro final.
Todo se desvanece.
Hay un torbellino del ser y la nada
que me eleva al cielo,
me arrastra al infierno.
Y con el ser absoluto me disuelvo.
Soy dos y no soy dos.
Soy dos  y  siempre seré uno e infinito.
Tenue, fundido en todo y con todo
la separación definitiva
no significa el fin definitivo.
Hay en la tierra y en las cosas
una fuerza inconcebible.
El ansia de persistir.
Aunque mendigue mi comida
mi poder sale de mí,
del ser íntimo de lo que vive y lo que muere,
del abandono de la vanidad,
del desprecio de la ambición.
No conozco la cólera,
me ha abandonado el deseo de vivir.
Sí quiero persistir,
durar por siempre
entre los árboles y las nubes.
Ese poder, ese querer,
es lo más sublime que tengo para dar.

Qué soy

Soy dos y no soy dos.
Soy el soplo vital
el que soy en esencia
el que subsiste en mí,
el espíritu de lo que vive y de lo que no vive.
Abandono esta dualidad en el suspiro final.
Todo se desvanece. Hay un torbellino del ser y la nada
que me eleva al cielo,
me arrastra al infierno.
Y con el ser absoluto me disuelvo.
Soy dos y no soy dos.
Soy dos y siempre seré uno e infinito.
Tenue, fundido en todo y con todo.
La separación definitiva no significa el fin definitivo.
Hay en la tierra y en las cosas
una fuerza inconcebible,
el ansia de persistir.
Aunque mendigue mi comida
mi poder sale de mí,
del ser íntimo de lo que vive y lo que muere,
del abandono de la vanidad,
del desprecio de la ambición.
No conozco la cólera,
me ha abandonado el deseo de vivir.
Sí quiero persistir,
durar por siempre
entre los árboles y las nubes.
Ese poder, ese querer
es lo más sublime que tengo para dar.

martes, 15 de febrero de 2011

Reír y llorar

No es la tarde lluviosa
la que me ha hablado, he habledo sola,
he hablado conmigo misma y con B.,
quien hace que ría y que llore.
Quiero creer que eso es la amistad,
que te hieran cuando has hecho zafarranchos,
que te consuelen si han sido involuntarios.
B. tiene las cualidades de las azucenas blancas:
Es noble, es durable, no tiene sólo sus bulbos en la tierra.
Cuando la azucena blanca está muriendo, las axilas de sus hojas
van creando, aunque no en todos los casos, más bulbos,
al principio bien verdes, luego amarillentos.
Yo los he plantado. Surgen como los hermanos, estiran hacia el sol sus hojitas,
florecen con la blancura de la porcelana, con la tersura del alabastro,
con el perfume que nace de la nobleza del corazón.

blog de floria: tarde rosada

Blanca, negra, marrón,
cristiana, judía o musulmana,
no eres Betty si has dejado un solo prejuicio
escondido en algun sitio,
si todos tienen hambre y tú unas migajas
guardadas para tus hijos,
no eres Betty porque la palabra
lo dice¨: generosidad, inteligencia, ajtocrítica.
¡qué pobres son estas palabras
comparadas con lo que tú eres!
Tu cuenco de arroz estará siempre lleno,
todos te darán todo,
prediques o no, sonrías o no.
Tú eres Betty, de compasión dura,
como debe ser la compasión.
No lloriqueo cursi y servil,
sino el amor, el servicio, y la caridad.

lunes, 14 de febrero de 2011

Sentí el sol

No sé lo que significa maldecir. Es acaso hablar mal?
O es desearle algo malo a alguien?
Recogí el libro del banco.
La plaza estaba desierta.
No era sin embargo un libro,
sino un diario íntimo.
Comencé a hojearlo y tuve miedo
"Todos serán perseguidos, todos serán castigados,
de una a otra generación, hasta que no quede nadie sobre la tierra.
Y vi aparecer cuervos enormes, sus garras más grandes que una montaña,
sus ojos un inmenso océano cada uno de ellos...."
Me detuve, busqué un nombre, un título, no había nada.
Hacia el final, unas pocas palabras más
"Y esto es para que las maldiciones se cumplan¡ para que los niños
queden sin padres y los padres sin niños. Así la Tierra será más pura".

El fin

Un dictador acaba de morir.
Sus admiradores lloran.
Sus enemigos festejan.
Tal vez estemos ya al cabo de la vida,
y si esto no es el fin
puede ocurrir que sea el comienzo de algo.
Llegaremos a la libertad y al respeto,
Dejaremos la sangre en la calle,
Desfiles de banderas,
fogonazos de tiros,
insultos y muchachos gritando.
No sabremos nunca si algo comienza
o vidas y vidas terminan.

Abandonado

De una a otra vez
el agua refrescaba al hombre solo.
En medio de un monte de álamos
y cada vez más despacio
cae su cabello.
Sus manos cuelgan
como las prendas de vestir
en las ofertas de las tiendas..
Frías, llanas, blancas.
Ha entrado en el estadio prohibido
y nadie lo ha advertido.
Arrojó al cesto de la vida
la suya propia, apagada por el hambre.
Es posible que ya esté
al borde del paraíso.
Es posible que ya nadie llame por él,
y que nadie le busque.

domingo, 13 de febrero de 2011

escalones

Bajé tres escalones.
Me detuve.
Una sombra me seguía silenciosamene.
Seguí bjando escalones,hasta llegar al embarcadero.
Me senté.
La sombra continaba aompañándome.
¿Por qué el infinito es sombra
y la vida un laberinto?
¿Por qué necesitas de las personas
que no te necesitan?
¿Por qué hemos de vivir presos del tiempo,
solos y solos, porque nadie entiende a nadie?
No me digas que hay un todopoderoso.
Sólo  somos nosotros, humanos, los que lo podemos todo.
Hacer todo, destruir todo. Y siempre solos.
Resolver el silencio, acallar el tiempo, vvolver y volver
como una calesita infinita?
¡Déjame solo y ya!
No sientas compasión, no sientas tristeza.
La depresión es la verdadera muerte,y morir solo
la verdadera depresión.

Miodesopsia

Han cruzado por mis ojos largos gusanos,
no me asusto,
sé que es la miodesopsia.
Sólo me fastidia y buscaría un brujo
que me sanara.
Es sólo otra forma más que el Invisible
ha inventado
para no dejarnos leer en paz.
Miodesopsia...podría ser miosotys,
Podría ser lilas florecidas.
Pero no. La miodesopsia me quiere para sí.
Ama el color de mis ojos.
Pues cuando me vayas, tú también te irás,
ahogada en un lago azul.
No he reflexionado lo suficiente.
Este cerebro sordo y ciego, curel consigo mismo,
padece miodesopsia
y mis ojos se llenan de moscas.
Moscas que vuelan lento, rápido, hacia arriba o hacia abajo,
que construyen telas sutiles que nieblan los objetos,
que dejan detrás mi alegría,
aunque me repitan que no es grave.
Nada grave parece grave para quien no lo padece,
ya tengo suficientes castigos. Escoliosis, artrosis,
ojo seco, corazón ayudado por marcapasos, sueños que no sueño,
suenos que no duermo.
No es hora de llenar mis bolsillos de piedras, y caminar hast el río?
No, no lo es, sé que no soy mi propia dueña, quiero ser libre
pero la educación religiosa deja sus hachas para siempre.
.

La s garras de las flores

Si las aves escucharan
si vieran con nuestros ojos
el cielo azul, el cielo tormentoso,
sabrían que Dios está en algún lado.
Nosotros razonamos
desilusionados,
contamos los muertos por segundos,
el hambre,
la crueldad,
la guerra. El mar se agita.
Todas las criaturas tenemos miedo.
Por que ellas son diferentes, las aves son inmortales,
o son las mismas
con nuestras garras despiadadas
disfrazadas de abrazos de cariño.

A vivir

No supe morir, no sabré vivir,
todo es al revés
en este trozo de pastel
envuelto en estrellas.
Puse toda mi voluntad,
batallé
como Atila,
razoné como Sócrates.
Pero todo se entendió mal.
Las uvas aun están maduras,
pronto estarán arrugadas.
U el mar se llevará los pájaros,
que irán a mi caverna
a construir nidos y
ellos sí, a vivir.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Los descensos I

Ajena a todo, presa de mis propias traiciones,
el sol no morirá
qunque creo sólo en la nada.
He descreído. He estropeado. No entendí nunca lo que es la vida.
Jamás entendí qué significa Dios de verdad.
Cuánto me parece estúpido hoy
ya en el camino de regreso, regresar y descender.
Sentir las verdades desunidas apoderándose de a poco
de un cerebro carcomido.
Los elementos que debo ingerir, los deletéreos venenos que me matan
dentro de mi entraña se amontonan
y conviven sin ninguna antipatía.
Qí una vez que el suelo es lo único justo
nos sostiene a todos por igual
Oí otra vez que somos islas de principio a fin
pero miembros indisolubles de una trama desechable
que haces y rehaces una y otra vez
cual Penélope marcada, cansada, furiosa, frustrada
que teje alegremente por el día, bajo la luz brillante esperanzada,
mezclando todos los hilos de oro con fibras de arpillera, de junco, de esparto
diamantes como carbones, perlas con agatas doradas
crea flores y retratos, con Ulises siempre en su mente.
De noche la gana el desaliento. Todos estamos solos en la noche
cubiertos quizá por la misma niebla, iluminados quizá por la misma estrella.
Pero yo te sufrí, rasgué mis venas, yo te dije que el dulce envenenaba
te dije que confiaras en el amor
aunque todo sea meras hormonas y sinapsis gloriosas
que un buen día conocen la niebla del alma,
la cara del olvido,
la barba del olvidado.

viernes, 4 de febrero de 2011

Los descensos III

Traté de rescatar una cigarra
entreverada en espinas de tuna,
temí que dejara su esqueleto
y que se marchara desnuda.
Admiré en ella la ausencia del miedo,
esa desintegración que me envuelve
mientras mis pensamientos se detienen.
Amo las cigarras, no sólo por su canto,
sino por esa extraña vida
que las tiene tanto tiempo bajo tierra.
Ella no conoce el pánico,
el regreso a la nada del alma humana,
el regreso a lo ignorado
e ignorado por completo.
Una vez liberada, caminó tres pasos torpes,
y retomó vuelo con la rapidez de la luz.

Los descensos II

No he sido hoy.
Hoy ha sido un día gris, negro, azulado.
Bajé corriendo las escaleras del miedo,
el derrumbe súbito de toda confianza,
como si hubiera incubado un monstruo autodestructivo.
Nadie sabe la soledad.
Nadie sabe el miedo.
Las garras afiladas que te estrujan
y te arrojan fuera de ti.
Qué es, sino no tenerte como cuerpo,
no tenerte como espíritu,
no tenerte como alma?
Espero en el tiempo, ese misterioso
que carcome mi corazón y mi cerebro.
El tiempo. Que no puedo definir, guardar, esperar, superar.
No puedo. Entonces,
por qué te preguntas por qué no he sido hoy?
para E. A. A.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Cenizas.

Las palabras son cenizas
que han quedado
guardadas en urnas
debajo de los helechos,
entre plátanos, paraísos, jacaradáes.
Iré con ellas para acallarlas,
nada duela tanto como la felicidad
cuando a cada instante
vemos algo que la recuerda.
Las cenizas son los huesos
de los que no olvidan
de los que han sufrido
las cenizas se afirman con agua.
Dame tú agua, dame, dime que sí puedes,
yo regaré las cenizas
debajo de los helechos.

Ira y venganza.

Sentimientos inútiles,
malignos, estériles.
No hay santa ira,
no hay venganza que se justifique.
Sólo hechos humanos inciertos,
complicados, intrincados, involuntarios,
equivocados, frutos de la ignorancia
y de la tercera bruja, la envidia.
No pierdas tiempo en enojarte,
la ira, como el miedo, magnifican
el mal, eternizan el sufrimiento.
Vete a dar un paseo, dale un caramelo a un niño,
y una lección sobre cómo cuidarse los dientes.
No seas indiferente, pero no te contamines
con la maldad, no la dejes entrar en tu corazón.
Si todo es inútil, si nuestra vida es el juego del poderoso,
la risa del imbécil que nos puso sobre esta hermosa tierra,
no para disfrutarla, sino para ser rencorosos.
Defraudémosle, pues, y miremos el bello tercer planeta,
las flores, los frutos, los animales,
los niños, los viejos, que han vivido tanto,
y te dirán lo mismo que yo.
Vive y deja vivir.
Busca un árbol milenario.
Adora al árbol milenario.

martes, 1 de febrero de 2011

Los eucaliptus

La casa de María quedaba muy lejos de la nestra.
Pero todos los años, llegada la hora de las semillas,
íbamos con mamá, y los hermanos más chicos,
a obtener semillas.
Mamá plantaba las semillas en un almácigo,
luego las transplantaba dentro de tarritos que compraba
a los señores que recogían la basura,
o a quien quisiera venderle o darle.
Una vez las plantas estaban altas, setenta centímetros
aproximadamente,
mamá las vendía
a señores que tuvieran campo y quisieran abrigo para sus animales.
El eucalipto crece rápido, tiene sus ventajas para el hombre de campo.
No así para los modernos ecólogos, que saben tanto,
y lamentan que consuma tanta agua.
Esa agua la subíamos de un balde de pozo,
que tenía una cadena, y una roldana.
La cadena, después de días de trabajar en sacar agua,
nos dejaba las manos con una gruesa capa encallecida.
El óxido nos manchaba las unas, y las manos.
Después de regar, nos apurábamos a ir al cine.
Recuerdo un ciclo de películas rusas que pasaron en Cine Club.
Vuelan las grullas, Ivan el terrible, el acorazado Potiomkin.....
No entrecomillo `porque no estoy segura que los títulos fueran exactos.
Recuerdo en especial el 41. La película me había parecido excelente,
y el actor principal era muy atractivo.
Esas horas eran las horas posteriores al estudio,
pues estábamos haciendo la enseñanza media y teníamos
que preparar exámenes.
Nos levantábamos a las 4 de la madrugada. Tomábamos mate.
Mi hermana pequeña y yo estudiábamos juntas. Ella se distraía,
porque tenía tanto sueño que no podía juntar dos ideas.
Yo era la encargada de explicarle.
Cuántas veces me repitió que bien explicaba yo!!!
Cuando llegaba el otoño y el principio del invierno,
los chacreros iban a casa a comprar los eucaliptus.
Mamá siempre les encargaba los tarros de vuelta.
Y muchos se los traían.
Mamá se había criado en el campo.
Se llevaba muy bien con la gente sencilla.
En realidad, se llevaba bien con todo el mundo.
Le gustaba mucho leer, igual que a mi abuela Judith.
Mamá, como Ricardo, como yo, fuimos, o somos aun, los solitarios.
Sin embargo, mamá visitaba amigas, y a ella la visitaban.
Yo en cambio, detesto salir y detesto que me telefoneen o que vengan a verme.
Pero mamá era toda una dama, aunque sus manos revelaran la vida
de intenso trabajo que había llevado.
Me alegro mucho cada vez que recuerdo que mi padre la quería mucho.
Le había regalado un libro, siendo novios, y se lo había dedicado"A mi amada Sofía"-

jueves, 27 de enero de 2011

Perder. o ganar

dejé de ser
de ser mi fundamente El paraíso del negativo
de construirme sobre mí es lo cotidiano,
a mi alrededor. la mentira,
Como los enjambres se separan la soledad,
así me separé yo la rutina.
de mí misma. Nada llega tan lejos
Me veía en el fuego como la indiferencia
donde yo no era yo. pero el desafecto
Viví, sí, viví te arranca la piel en tiras.
como un conejo asustado te arroja al abismo
El miedo no me dejó ser. en mil formas indiferentes.
El desafecto llagó mi alma, Angustia es estar encerrado,
el desprecio me dejó caer en ruinas No poder abrirme y no entender nada.
como un viejo edificio El miedo en cambio puede convertirte
mal construido. en un ser libre
Caída, ya no pude caminar. si guardas fuerzas para luchar.
Ahora sé que es así. Sé qué es el ser y qué es la nada.
Y sé quiénes son los asesinos, somos los indiferentes, somos los egoístas.
Sé que es Pero la angustia es una cegadora gris, negra, azul, y puede estrangularte.
Ni la más absoluta soledad se parece a la angustia.
Ella misma anida incomunicación, deja tu yo y tu alma mucas,
mudas contigo misma.No te dejes atrapar. Sé despiadado coola araña.
Arma una hermosa tela, refuérzala. Cosas tan simples lo logran.
Descubres una hormiga gigante,
cultivas una rosa negra,
caminas descalzo chapoteando barro, y te sentirás uno con lo creado.
Es el arma que vence a la angustia.

Armas blancas

El metal cruel y duro
clava un extremo en mi garganta.
Hay un tenue hilo entre ser y no ser.
Tan fino, tan delicado, tan liviano
que parece invisible.
Pero el ansia de vivir
es más poderosa que la muerte.
El ansia. Fabricada
con la angustia
y con el llanto.
El sueño del arma mortal
me oculta todos los dolores
el espacio se amplía,
el metal ya no me toca.
Fue un sueño de terror
por mi terror por vivir
metida en un florero,
llorando por agua.
Tal vez volando por buscar comida.
El nido. El nido.
Cuánto temo verlo vacío.
Respira, por fin, cálmate,
que los años se mecen y se corren
en espirales.
Sólo quiero que alguien me necesite,
me necesite y me espere.

Nacer, llorar.

Necesito ayuda para nacer.
Me muevo al ritmo de mi madre
y pronto estaré fuera
y aullaré mi primer llanto.
Los seres de las sombras repiten
que no hay palabras,
y dicen nada.
El tiempo une la vida y la muerte. No puede ser, no puede ser.
La palabra es la última libertad
aunque sean rotas letras
que no conformen nombre alguno
búscala, que si deshonramos la palabra
se cae el mundo.
Los años muertos no están muertos
están hechos de palabras vivas
que permanecieron impresas
y que lloran y que cantan.
Es el tiempo y la palabra
lo que al hombre sostiene en vida
no su primer llanto.
Este aire triste, este aire neblinoso
no tiene deudores.
El tiempo, la angustia, la palabra,
únanse por fin
para entender lo humano.
La soledad viene sola,
la soledad hunde sus dedos en la garganta.
La mudez del solitario
es más fuerte que su grito de guerra.
La mudez del solitario
es más fuerte que la tortura y que la muerte.

Abismos

Soy un alma que busca los abismos
que quiere recordar los secretos
que guarda
como tesoros.
Yo no progreso, no voy hacia adelante,
ni hacia arriba.Quiero saber los secretos de la tierra.
Quiero saber cómo será mi residencia.
Sólo marco hacia lo inevitable,
solo lloro por lo irremediable,
solo conozco el tiempo
como a un triciclo,
como a un coche que transporta gente.
Mi meta fue completarme.
Ahora sé que nada ni nadie
es completo.
Mi tacto me lleva al tiempo,
mi dolor me da la dirección,
mi oído la música infinita
pero sólo intuyo
la meta sin nombre
la sagrada ubicuidad del tiempo
paradoja del ser, dislate del vivir,
que no se deja ver
jamás.

pienso y soy

El pensar, luego ser,
atrapa mi cordura,
deja mis manos temblando,
no puedo decir ni pensar
pienso, luego soy
porque no hay lógica ninguna
que rompa los nudos
de dos monstruos tan desiguales.
Soy.
Un bote de basura es,
¿soy también yo un bote de basura?
La paloma es. Es cruel, es dura, es carnívora.
Yo no soy nada de eso.
Pienso.
Sí, creo que pienso
pero de dónde obtengo la certeza
dónde corro a buscar la verdad,
quién me abrirá las puertas
del mmonumental palacio de cristal
y, en especial,
de la verdad de quién hablarán.

jueves, 20 de enero de 2011

lanoche.blogspot.com: El agua negra

lanoche.blogspot.com: El agua negra: "Llenó su mochila de piedras ordenó sus papeles quemó algunos de ellos se miró al espejo y vio una cara oscura llena de amargura recogió su m..."

miércoles, 19 de enero de 2011

Respuestas amargas

No declamo, no creo, no grito,
celos e ira ignoro,
no bailo
cuido cada planta marchita, amo cada árbol.
Mi voz es el vagido del recién nacido,
un quejido, un aullido de espantada soledad.
Caléndula valetudinaria
ni digo ni contradigo, sólo pienso que hay Uno.
Uno que es todos,
todos en una corporación
que nos arroja cada poco tiempo
hacia un hacha asesina
sólo para que el fruto se parta,
y el núcleo de nuestra alma
y el alma de nuestros muertos
pueda mantenernos unidos.
Luego, ínfimas partículas seremos,
no habrá brisa que pueda movernos,
no habrá viento que nos haga volar.

Ojos de agua.

tus ojos de agua
tus manos de hierro
tus abrazos cálidos
tu voz seria y callada.
vas por la vida
pensando,
pensando.
Tu cabeza no cesa de preguntarse,
de investigar,
y das tu tiempo
y tu amor,
das tu vida
con generosa sencillez.
Dime, dime, dime
por qué se ha roto el agua?
Por qué tus ojos ya no son transparentes?
Por qué el agua se ha tornado también,en una boca triste,
en un cuerpo acurrucado
en el suelo.
dime, dime, dime.
Háblame solo una vez.
Dime
que te doy mi vida
te doy mis brazos
y compartimos el agua Por qué ser es tan complejo?
Por qué estiro mis brazos
y busco el tiempo
con mis ojos y mis brazos,
y no lo encuentro.
dime, dime, dime qué es el tiempo.
Es esperanza? O es sólo esperar?
Es indiferencia?
O es curiosidad?
Es sólo seguir viviendo,
respetar los carteles del tránsito,
comer a sus horas,
peinarse con las manos? Puedo retraerme a la nada
sin comprender primero el ser?
Dime, dime, dime.
Tus ojos de agua se agitan.
No, por favor, no te preocupes.
Seguiremos juntos
caminando de la mano
abrazando los árboles,
así, tal vez tropecemos con el tiempo.
Con el tiempo que te abraza y te descifra todos los enigmas,
y aborrece del hoy, del ayer y del mañana,
porque no son tiempo,
sino las garras negras de las agujas de los relojes
que te esperan, a ti y a mí, algún día,
inevitablemente.

ojos de agua

domingo, 16 de enero de 2011

El t-e.

Una blanca taza de té,
un mantel blanco.
Alicia se dispone a desayunar.
Es delgada como una vara de mimbre joven.
El bella como una peonía.
Alegra su vida con su gato,
blanco, peludo, infiel, indiferente.
Pronto irá tras el espejo,
a observarse sus propios ojos.
No sé qué mas hacen
las niñas que no estudian.

viernes, 14 de enero de 2011

Aves perdidas

la noche
invisible
negra e interminable
lleva liebres y arañas
llantos y muertes
risas de gloria
la noche
la muerte
los árboles negros
y este universo
todo cubierto de seda invisible
de seda fuerte
como seda de araña
hacia allí vamos
volando
como aves perdidas.

miércoles, 5 de enero de 2011

El llanto

El agua corrió lentamente.
La lluvia era como fina arena
filtrada por un colador.
Podría caminar entre las gotas.
Podría gritar que quiero más agua.
Pero sólo pienso en las mujeres
que caminan kilómetros y kilómetros
para llevar agua a la familia,
para cocinar,
para saciar la sed.
No importa el cólera
ni cientos de enfermedades,
ni el sol cruel que lastima su piel.
¿qué es la justicia?
¿quién fue el tonto que creó ese concepto?
Seguiré por el camino.
Ya no importa si llueve o no.
El viento seca las gotas de inmediato.
Lloraré y me beberé mis lágrimas.