las luces vienen y van
el cielo oscurece o aclara
no lo sé
estoy encerrado aquí hace mucho
mucho tiempo
aparté las cortinas y vi niños jugar, correr, saltar.
luego bajé la persiana.
traté de dormir.
no pude, y me levanté para mirar fuera otra vez.
no había niños, sólo árboles escuálidos, solitarios,
uno cada veinte o treinta metros.
entró una enfermera,
o al menos creo que lo era.
me advirtió que me portara bien,
que el médico vendría pronto.
me tendí en la cama y esperé.
llegó un señor alto, de pelo negro,
anteojos con armazón muy negra y ancha.
me mostró unas radiografías y me dijo
lo que usted tiene es un bruto cáncer,
yo no me explico por qué no se suicida.
rió, con una risa amable, como quien acaba
de hacer una broma simpática.
volveré mañana, dijo.
iniciaremos un tratamiento de electroshocks.
y se fue.
ahora sí estoy solo.
me lo dije veinte veces por lo menos.
la pobre adela no soportará esto.
me levanté, saqué la sábana de arriba,
la retorcí para que quedara más pequeña,
busqué con la mirada algo de qué colgarme.
el baño. pensé. el baño.
fui al baño y desde un caño que iba hacia el techo,
colgué la sábana y envolví mi cuello.
me tiré desde el toilette.
pero debo haberme desmayado solamente.
me desperté acostado
atados mis brazos cruzados detrás, en mi espalda.
la enfermera me trató esos días con exquisita delicadeza,
como si yo estuviera loco,
o fuera un hombre violento.
no, no soy violento.
no tengo ninguna convicción que me vuelva violento.
no me siento frustrado.
por qué habría de ser violento?
Días más tarde, el mismo médico volvió,
con la misma alegre resignación
de tener que tratar conmigo.
no sé qué pasó.
durante días y días esperé a adela.
pero me dijeron que adela se había marchado
al pueblo, con el cadáver de su hermano.
su único hermano soy yo,
y estoy atado a esta cama.
cómo puedo estar en el pueblo?
Y mi madre? Llorará mi madre?
Llorará alguien por mí, campesino bruto,
sólo capaz de entender motores, armar autos,
arreglar máquinas?
pobre bruto al cual jamás hizo decir la oración
antes de dormir.
mi madre, mi madre me perdonará.
no es probable, pero tal vez me abrace
cuando vea que he vuelto.
http://tengomiedoaperdertusojos.blogspot.com/ La autora busca editar sus reflexiones, poemas, algunos cuentos. Su contenido es en cierto modo filosófico, no hay referencias a otros temas que no sean los fundamentos de la vida.
jueves, 30 de diciembre de 2010
martes, 28 de diciembre de 2010
no vi venir la noche
mi ventana cerrada,
mis ojos apretados,
tratando de llorar,
las risas a lo lejos,
de niñoa,
muchos niños,
y no vi venir la noche.
mi frente se agrietó como una vieja pared
como un viejo cuadro,
dejé de obligarme a llorar,
abrí la ventana,
y sí, ahí estaba la noche azul,
la noche negra,
la noche gris tachonada de estrellas.
las risas de los niños sonaron más claras.
Mis hijos corrían como bólidos,
tiraban la pelota al arco,
hacían goles de cabeza,
festejaban un cumpleaños en el campo.
Fui a reunirme con ellos.
mis ojos apretados,
tratando de llorar,
las risas a lo lejos,
de niñoa,
muchos niños,
y no vi venir la noche.
mi frente se agrietó como una vieja pared
como un viejo cuadro,
dejé de obligarme a llorar,
abrí la ventana,
y sí, ahí estaba la noche azul,
la noche negra,
la noche gris tachonada de estrellas.
las risas de los niños sonaron más claras.
Mis hijos corrían como bólidos,
tiraban la pelota al arco,
hacían goles de cabeza,
festejaban un cumpleaños en el campo.
Fui a reunirme con ellos.
lunes, 27 de diciembre de 2010
Glicinas azules
Mi abuela amaba las glicinas azules
las mezclaba con las blancas,
las guiaba,
y formaba enormes palacios
castillos encantados de ramos de glicinas
cayendo en cascada hacia nuestras caras.
Los niños nos deleitábamos con el jardín
de mi abuela, doña Judith.
Mi abuela lectora, tejedora como una hábil araña,
generosa con sus medias tejidas con cinco agujas,
con sus colchas formadas por cuadritos de hilo tejido,
y aunque vistiera siempre de negro,
sus ojos color del cielo claro
brillaban para nosotros
como lucecitas entusiasmadas y llenas de humor.
Oh glicinas azules, seguid creciendo, llenad el mundo,
convertid el desierto en un castillo de glicinas.
las mezclaba con las blancas,
las guiaba,
y formaba enormes palacios
castillos encantados de ramos de glicinas
cayendo en cascada hacia nuestras caras.
Los niños nos deleitábamos con el jardín
de mi abuela, doña Judith.
Mi abuela lectora, tejedora como una hábil araña,
generosa con sus medias tejidas con cinco agujas,
con sus colchas formadas por cuadritos de hilo tejido,
y aunque vistiera siempre de negro,
sus ojos color del cielo claro
brillaban para nosotros
como lucecitas entusiasmadas y llenas de humor.
Oh glicinas azules, seguid creciendo, llenad el mundo,
convertid el desierto en un castillo de glicinas.
Mañana azul
La mañana es azul
es clara y el sol ya reluce
aunque la luna sigue tercamente
en medio del cielo
una media luna
una media snadía
una media naranja
metida entre mis cejas.
Oigo los ruidos de la calle
los motores, los frenazos,
los gritos de los vendedores
los que ofrecen yuyos curativos
los que ofrecen pescados de río
la mañana azul y es verano
ha pasado la navidad, vendrá el año nuevo.
es clara y el sol ya reluce
aunque la luna sigue tercamente
en medio del cielo
una media luna
una media snadía
una media naranja
metida entre mis cejas.
Oigo los ruidos de la calle
los motores, los frenazos,
los gritos de los vendedores
los que ofrecen yuyos curativos
los que ofrecen pescados de río
la mañana azul y es verano
ha pasado la navidad, vendrá el año nuevo.
martes, 14 de diciembre de 2010
El llamado
Algo, esa noche,
golpeaba la ventana.
El perro ladró.
Luego, todo quedó en silencio.
Era ella.
Sé que era ella.
Oscura, callada, sin ojos,
con una guadaña en las manos.
Apagué la luz. Y esperé.
Así tres noches
una detrás de la otra.
A la misma hora.
Con la misma prudencia.
Delicadamente pidió que me preparara.
golpeaba la ventana.
El perro ladró.
Luego, todo quedó en silencio.
Era ella.
Sé que era ella.
Oscura, callada, sin ojos,
con una guadaña en las manos.
Apagué la luz. Y esperé.
Así tres noches
una detrás de la otra.
A la misma hora.
Con la misma prudencia.
Delicadamente pidió que me preparara.
sábado, 11 de diciembre de 2010
Mónica
Mónica, hoy es once de diciembre
un día once de diciembre
como el día que te fuiste
hace hoy quince años.
Mónica, dónde está tu risa.
Dónde tu buen humor
y tu desesperada voluntad
por trabajar y mejorar tu vida.
Mónica, sigue durmiendo.
Ya trabajaste demasiado.
un día once de diciembre
como el día que te fuiste
hace hoy quince años.
Mónica, dónde está tu risa.
Dónde tu buen humor
y tu desesperada voluntad
por trabajar y mejorar tu vida.
Mónica, sigue durmiendo.
Ya trabajaste demasiado.
Guillotinada
Espera los cuervos
los árboles abrigados
las noches vacías
negras como la muerte
sigue en los sitios tenebrosos
para reír con risa destemplada
para llorar
con llanto de niño abandonado
es una vieja que espera
solamente
el carromato que se lleva
a los que han perdido la cabeza.
los árboles abrigados
las noches vacías
negras como la muerte
sigue en los sitios tenebrosos
para reír con risa destemplada
para llorar
con llanto de niño abandonado
es una vieja que espera
solamente
el carromato que se lleva
a los que han perdido la cabeza.
Ausencia
Sin estar
solo tenue respiración
oye las aves carroñeras.
Atrapada en la incredulidad
segregada de los vivos
y de los muertos
casi mezclada con nada
la mujer apenas se mueve
sin ser
arrojada al yermo llano
hormigas trepan
y prenden sus afilados ganchos
su punzante veneno
en el cuerpo blanco y flaco
envejecido de soledades
sufriente de indiferencias.
solo tenue respiración
oye las aves carroñeras.
Atrapada en la incredulidad
segregada de los vivos
y de los muertos
casi mezclada con nada
la mujer apenas se mueve
sin ser
arrojada al yermo llano
hormigas trepan
y prenden sus afilados ganchos
su punzante veneno
en el cuerpo blanco y flaco
envejecido de soledades
sufriente de indiferencias.
martes, 30 de noviembre de 2010
Aniversario.
30/11/10. Para Estela C. D. con inmenso cariño.
Nadie vio nunca las paredes viscosas y espesas
que cubrían su ser.
Cuánto miedo tenía.
Viento, insectos, plantas, con ellos convivía,
encaramada en algún árbol del jardín.
Nadie sospecha cuánta timidez, vergüenza de sí mismo,
soledad y temblor pueden anidar en el corazón de un niño.
Crecer solitaria la empujó
a continuar el camino que la aterraba.
Vivir. Qué era eso. Qué significaba. Qué consecuencias tenía.
Las palabras sugieren.
No descubren la soledad y el desamor,
que, a veces, logran hacernos más resistentes.
Vences tus miedos
y todos creen que naciste fuerte y valiente.
Hoy se conjuntan símbolos para ti.
Años con un compañero, años con niños. Años de vida.
Para aquella niña concretaste en palabras
ayer,
lo que ella sospechaba.
Podemos seguir adelante.
Siempre alguien adivina la verdad.
Como un recuerdo hecho de colores y palabras,
como un árbol lleno de flores en lunares blancos y azules,
sé feliz siempre, Estela.
Sabemos que se puede aprender,
que somos capaces de aprenderlo.
En una plaza de Dolores
dijiste las palabras mágicas.
Gracias. Por tu corazón puro
y tu perspicacia inmensa.
Nadie vio nunca las paredes viscosas y espesas
que cubrían su ser.
Cuánto miedo tenía.
Viento, insectos, plantas, con ellos convivía,
encaramada en algún árbol del jardín.
Nadie sospecha cuánta timidez, vergüenza de sí mismo,
soledad y temblor pueden anidar en el corazón de un niño.
Crecer solitaria la empujó
a continuar el camino que la aterraba.
Vivir. Qué era eso. Qué significaba. Qué consecuencias tenía.
Las palabras sugieren.
No descubren la soledad y el desamor,
que, a veces, logran hacernos más resistentes.
Vences tus miedos
y todos creen que naciste fuerte y valiente.
Hoy se conjuntan símbolos para ti.
Años con un compañero, años con niños. Años de vida.
Para aquella niña concretaste en palabras
ayer,
lo que ella sospechaba.
Podemos seguir adelante.
Siempre alguien adivina la verdad.
Como un recuerdo hecho de colores y palabras,
como un árbol lleno de flores en lunares blancos y azules,
sé feliz siempre, Estela.
Sabemos que se puede aprender,
que somos capaces de aprenderlo.
En una plaza de Dolores
dijiste las palabras mágicas.
Gracias. Por tu corazón puro
y tu perspicacia inmensa.
lunes, 29 de noviembre de 2010
Aniversario.
30/11/10 -Para E.C.D., con inmenso cariño. Sonia.
Nadie vio nunca
cuánto miedo tenía.
Capas invisibles de materias viscosas y muertas
parecían envolverla.
Encaramada en los árboles
del jardín de la casa paterna
descubrió libros y poemas.
Timidez. Vergüenza de sí misma.
Sólo el viento, las plantas, los insectos,
con ellos podía convivir, sola, siempre sola.
Las mañanas frescas de verano la vieron crecer,
solitaria, y la empujaron a continuar un camino que la aterraba.
Vivir. Hablar con las personas. Confiar en alguien.
Imposible para una criatura aterrada.
Nadie hasta ayer había visto nunca esas paredes
en ella. La inseguridad,
el vivir tímido e inercial que comienza con el miedo.
La
la soledad y el desamor,
y por fin nos hacen más resistentes.
Vences tus miedos, eres consciente de ello.
Empiezas a enorgullecerte.
Todos creen que naciste fuerte y valiente.
Hoy se conjuntan los símbolos para ti.
Años con un compañero, con niños. Años de vida vivida
persistentemente, con valor y paciencia.
Para ella, tú concretaste lo que ya sospechaba.
Podemos seguir adelante.
Siempre alguien adivina la verdad, y nos tiende una mano de ayuda,
aun sin saberlo.
Como un recuerdo hecho de colores y palabras,
como un árbol lleno de flores en lunares blancos y azules,
sé feliz siempre, Estela.
Se puede aprender.
Somos capaces de aprenderlo.
Te agradezco cuanto hiciste por mí, sin saberlo,
en unos pocos minutos,
en la Plaza de Dolores.
Todo consiste en amar
aunque no sea sólo personas,
o aunque no sea a personas,
siempre hay algo maravilloso que amar.
Y amar es dar. Agradecer, no importa a quien,
y seguir descifrando los niveles del misterio infinito.
Nadie vio nunca
cuánto miedo tenía.
Capas invisibles de materias viscosas y muertas
parecían envolverla.
Encaramada en los árboles
del jardín de la casa paterna
descubrió libros y poemas.
Timidez. Vergüenza de sí misma.
Sólo el viento, las plantas, los insectos,
con ellos podía convivir, sola, siempre sola.
Las mañanas frescas de verano la vieron crecer,
solitaria, y la empujaron a continuar un camino que la aterraba.
Vivir. Hablar con las personas. Confiar en alguien.
Imposible para una criatura aterrada.
Nadie hasta ayer había visto nunca esas paredes
en ella. La inseguridad,
el vivir tímido e inercial que comienza con el miedo.
La
y por fin nos hacen más resistentes.
Vences tus miedos, eres consciente de ello.
Empiezas a enorgullecerte.
Todos creen que naciste fuerte y valiente.
Hoy se conjuntan los símbolos para ti.
Años con un compañero, con niños. Años de vida vivida
persistentemente, con valor y paciencia.
Para ella, tú concretaste lo que ya sospechaba.
Podemos seguir adelante.
Siempre alguien adivina la verdad, y nos tiende una mano de ayuda,
aun sin saberlo.
Como un recuerdo hecho de colores y palabras,
como un árbol lleno de flores en lunares blancos y azules,
sé feliz siempre, Estela.
Se puede aprender.
Somos capaces de aprenderlo.
Te agradezco cuanto hiciste por mí, sin saberlo,
en unos pocos minutos,
en la Plaza de Dolores.
Todo consiste en amar
aunque no sea sólo personas,
o aunque no sea a personas,
siempre hay algo maravilloso que amar.
Y amar es dar. Agradecer, no importa a quien,
y seguir descifrando los niveles del misterio infinito.
domingo, 10 de octubre de 2010
Tierra
Soy la tierra.
A la tierra estoy pegada.
Es la tierra lo que como,
es la tierra lo que alimento.
Mis manos aferran ortigas
con la voluintad expresa
de sentir así la tierra.
Mística tierra. Salvia y menta,
naranja y tomillo,
cebolla y alhucema.
Mastico la tierra con amor sagrado.
Siento que crece dentro de mí
y yo crezco con ella.
Las espinas de las rosas no me pinchan. Las aprieto
como a la ortiga, para sentir la tierra en derredor.
En el perfume de las rosas y de los jazmines,
flores que son frutos, frutos que son tierra.
Y si hay un sólo Dios verdadero
no miles de imagenes y metáforas
sólo necesarias para seguir adelante,
si hay uno sólo, verdadero y necesario,
está unido con la tierra.
Dios es el espíritu libre, es la tierra y cada alma
que sufre y lucha cada día.
Otra idea es sólo consuelo,
otra cosa es sólo sueños.
Mi cuerpo acaule está contra la tierra.
Pasará a ser ácido o alcalino, metal o mineral,
polvo en fin
y fertilizará la tierra, y mis muertos olerán
el aroma acre de lo que fue mi cuerpo.
Tierra es alma libre, espejo reluciente,
Dios activo y tolerante, y amigo sincero.
Adorado, Invisible, Inasible, Gran Fraude,
son sólo mis nombres
para los que han sido creados como negocio,
para separar bien y mal,
como si el hombre supiera de verdad algo de algo.
Y ésta es mi última palabra.
Porque de verdad, me gusta demasiado
hacer bromas sin sentido.
Esta no lo es. Es mi tiempo Uno en la Tierra.
Por que el verdadero es Uno,
y me espera.
A la tierra estoy pegada.
Es la tierra lo que como,
es la tierra lo que alimento.
Mis manos aferran ortigas
con la voluintad expresa
de sentir así la tierra.
Mística tierra. Salvia y menta,
naranja y tomillo,
cebolla y alhucema.
Mastico la tierra con amor sagrado.
Siento que crece dentro de mí
y yo crezco con ella.
Las espinas de las rosas no me pinchan. Las aprieto
como a la ortiga, para sentir la tierra en derredor.
En el perfume de las rosas y de los jazmines,
flores que son frutos, frutos que son tierra.
Y si hay un sólo Dios verdadero
no miles de imagenes y metáforas
sólo necesarias para seguir adelante,
si hay uno sólo, verdadero y necesario,
está unido con la tierra.
Dios es el espíritu libre, es la tierra y cada alma
que sufre y lucha cada día.
Otra idea es sólo consuelo,
otra cosa es sólo sueños.
Mi cuerpo acaule está contra la tierra.
Pasará a ser ácido o alcalino, metal o mineral,
polvo en fin
y fertilizará la tierra, y mis muertos olerán
el aroma acre de lo que fue mi cuerpo.
Tierra es alma libre, espejo reluciente,
Dios activo y tolerante, y amigo sincero.
Adorado, Invisible, Inasible, Gran Fraude,
son sólo mis nombres
para los que han sido creados como negocio,
para separar bien y mal,
como si el hombre supiera de verdad algo de algo.
Y ésta es mi última palabra.
Porque de verdad, me gusta demasiado
hacer bromas sin sentido.
Esta no lo es. Es mi tiempo Uno en la Tierra.
Por que el verdadero es Uno,
y me espera.
domingo, 3 de octubre de 2010
Arrugas
Adorado hizo y rehizo y arrugó varias veces su plan;
el tiempo, la palabra, la justicia y la libertad
quedaron entre los pliegues del último proyecto rechazado.
El tiempo es la primera arruga, la primera grieta oscura
en el papel hecho bola y tirado a la basura.
Plan estúpido, cruel, incompleto, ininteligible.
Los enigmas de la palabra, de la justicia y de la libertad
nos acosan todos los días.
Pasamos por encima del tiempo
porque creemos que los relojes son la solución,
porque nadie ha visto esqueletos de ballenas
debajo de la superficie del Sahara,
ni los huesos humanos esparcidos
entre conchas marinas,
entre restos fósiles de especies variadas,
manos humanas grabadas en paredes
de profundas cavernas
porque hubo bosques y selvas, ríos y lagos
donde hoy sólo hay dunas y mares de arena.
Decenas de metros debajo están las pruebas
que el Inasible nos robó el tiempo.
Terremotos, meteoritos, vendavales,
pudieron canbiar el clima hace más de diez mil años.
Preguntaos si el Invisible puede robarnos el tiempo.
Si puede engañarnos haciéndonos creer que veinte mil años
son la misma cosa que tres o cuatro meses.
Preguntadle al Gran Farsante
por qué pretende que creamos
en un mundo hecho en pocos días
-está bien si es una metáfora-
pero nos enmarcó en un mundo de fantasía
en el que sólo morimos después de atisbar los falsos guías.
Nos robó el tiempo, el Gran Simulador,
no sabemos qué es el tiempo,
ni si se nos escapa o nos escapamos,
si nos rodea y aprisiona
o nos libera y nos hace volar.
Tal vez es una espiral gigantesca y morosa
hecha de nubes y luna, de agua y de sol,
que lleva solamente estrellas y rosas,
que huyen de un escorpión.
el tiempo, la palabra, la justicia y la libertad
quedaron entre los pliegues del último proyecto rechazado.
El tiempo es la primera arruga, la primera grieta oscura
en el papel hecho bola y tirado a la basura.
Plan estúpido, cruel, incompleto, ininteligible.
Los enigmas de la palabra, de la justicia y de la libertad
nos acosan todos los días.
Pasamos por encima del tiempo
porque creemos que los relojes son la solución,
porque nadie ha visto esqueletos de ballenas
debajo de la superficie del Sahara,
ni los huesos humanos esparcidos
entre conchas marinas,
entre restos fósiles de especies variadas,
manos humanas grabadas en paredes
de profundas cavernas
porque hubo bosques y selvas, ríos y lagos
donde hoy sólo hay dunas y mares de arena.
Decenas de metros debajo están las pruebas
que el Inasible nos robó el tiempo.
Terremotos, meteoritos, vendavales,
pudieron canbiar el clima hace más de diez mil años.
Preguntaos si el Invisible puede robarnos el tiempo.
Si puede engañarnos haciéndonos creer que veinte mil años
son la misma cosa que tres o cuatro meses.
Preguntadle al Gran Farsante
por qué pretende que creamos
en un mundo hecho en pocos días
-está bien si es una metáfora-
pero nos enmarcó en un mundo de fantasía
en el que sólo morimos después de atisbar los falsos guías.
Nos robó el tiempo, el Gran Simulador,
no sabemos qué es el tiempo,
ni si se nos escapa o nos escapamos,
si nos rodea y aprisiona
o nos libera y nos hace volar.
Tal vez es una espiral gigantesca y morosa
hecha de nubes y luna, de agua y de sol,
que lleva solamente estrellas y rosas,
que huyen de un escorpión.
sábado, 2 de octubre de 2010
Sola y mis entrañas.
Indiferencia maquillada de tolerancia,
soledad disfrazada de cariño,
angustia escondida tras pastillas.
No sé vivir. No aprendí a reír a carcajadas
sinceramente feliz de mis caídas.
Hice de mí un payaso que finge soberbia y seriedad
cada vez que cae y no puede levantarse.
Dormí al sereno, en las noches de verano,
en el patio de la casa paterna.
Perder la capacidad de creer,
de creer sin pruebas y sin memoria,
es la tortura que el Inasible tejió y decoró para nosotros.
Por más irracional que sea
la fe es necesaria,
y a mí se me escapó como un puñado de mariposas.
Ligeras, hermosas,
volaron lejos
hacia una tarde de invierno,
hacia otra noche de verano.
soledad disfrazada de cariño,
angustia escondida tras pastillas.
No sé vivir. No aprendí a reír a carcajadas
sinceramente feliz de mis caídas.
Hice de mí un payaso que finge soberbia y seriedad
cada vez que cae y no puede levantarse.
Dormí al sereno, en las noches de verano,
en el patio de la casa paterna.
Perder la capacidad de creer,
de creer sin pruebas y sin memoria,
es la tortura que el Inasible tejió y decoró para nosotros.
Por más irracional que sea
la fe es necesaria,
y a mí se me escapó como un puñado de mariposas.
Ligeras, hermosas,
volaron lejos
hacia una tarde de invierno,
hacia otra noche de verano.
No soy quien ves
No soy quien ves,
no soy un ser humano.
Soy un árbol, un árbol que da sombras y naranjas,
soy un árbol cualquiera,
pero un árbol que crece por debajo.
Necesito el agua,
y el agua corre por mis hojas.
Necesito niños, y ellos trepan por mis ramas.
Necesito algo de tiempo, y sé que podré otro poco.
Dadme paciencia, dadme silencio, dadme paz,
yo que he dado todo, que ya no tengo nada,
que voy sola por esta senda
que otros llaman vida,
desconocida por todos, como si no tuviera a nadie,
porque nací de una semilla.
Es que así es. No tengo a nadie, no tengo nada.
Eso no es malo. Lo peor es que no necesito nada.
Sólo un poquito más de tiempo.
Dejadme un poco más, para ver mis hijos y mis nietos.
¿Por qué tan arbitrarias reglas?
¿Por qué tanto maltrato
a niños deformados
que ni huesos podrán ya hacer,
ni terminar de fabricar sus cuerpos?
Cuántos morirán antes que yo?
¿Uno cada nueve segundos?
Antes de poder jugar a la pelota,
antes de saber leer y escribir,
ellos se irán, locos de espanto, a gritar por la galaxia,
qué malos y estúpidos somos los humanos.
Por ellos volveré a ser un árbol, ginko, grevillea, naranjo,
manzano o matorral de moras.
No me digas qué ni quién soy.
Soy un asqueroso ser humano.
no soy un ser humano.
Soy un árbol, un árbol que da sombras y naranjas,
soy un árbol cualquiera,
pero un árbol que crece por debajo.
Necesito el agua,
y el agua corre por mis hojas.
Necesito niños, y ellos trepan por mis ramas.
Necesito algo de tiempo, y sé que podré otro poco.
Dadme paciencia, dadme silencio, dadme paz,
yo que he dado todo, que ya no tengo nada,
que voy sola por esta senda
que otros llaman vida,
desconocida por todos, como si no tuviera a nadie,
porque nací de una semilla.
Es que así es. No tengo a nadie, no tengo nada.
Eso no es malo. Lo peor es que no necesito nada.
Sólo un poquito más de tiempo.
Dejadme un poco más, para ver mis hijos y mis nietos.
¿Por qué tan arbitrarias reglas?
¿Por qué tanto maltrato
a niños deformados
que ni huesos podrán ya hacer,
ni terminar de fabricar sus cuerpos?
Cuántos morirán antes que yo?
¿Uno cada nueve segundos?
Antes de poder jugar a la pelota,
antes de saber leer y escribir,
ellos se irán, locos de espanto, a gritar por la galaxia,
qué malos y estúpidos somos los humanos.
Por ellos volveré a ser un árbol, ginko, grevillea, naranjo,
manzano o matorral de moras.
No me digas qué ni quién soy.
Soy un asqueroso ser humano.
Temblar de miedo.
Iré al país sin nombre.
Iré a la ciudad en la que me siento libre,
en la que mis demonios expulsan la noche
donde hablan sin saber muy bien lo que dicen,
un goajed en una cola, cuando a alguien le urge el tiempo.
Pero el tiempo no me persigue.
Me dicen que tengo que matarlo.
No son mis demonios los que hablan.
Ellos sólo me torturan,
y aunque ya no conozco rencores ni profundos dolores
son ellos los que mandan en estos cueros arrugados,
en estos huesos quebradizos.
Amo esa ciudad por la que he llorado como por una hija,
amo esa gente feliz que ha sido tan cruel,
amo a cinco seres que respiran ese aire,
y pueden aun dormir con puertas y ventanas abiertas.
Volaré un día a lo alto de una montaña.
Como una águila reina, vigilaré un ratonzuelo
royendo una bellota, una nuez, una mora.
Le espiaré soberbia, generosa en mi poder,
ansiosa de decirle
Puedo matarte, pero no quiero.
Tú, tú, haz lo que quieras.
Tienes tanto derecho a vivir como yo,
como yo a morir, de tanto masticar y masticar
mis demonios insidiosos, crueles, fastidiosos.
Los que con toda mi fuerza resisto
porque no son malos.
Sólo son el resto de mi infancia,
los miedos que me dejó la indiferencia,
la soledad que me quedó del desafecto.
Me quedaré muy quieta, sentada sobre
varias cajas de cartón.
Lloverá en Manhattan.
El teatro dejará salir fuera algo de su música.
Y me dormiré entre olor a orines y suciedades,
feliz de estar dormida para siempre,
acunando mi primera nieta americana,
en sueños, feliz de no tener que caminar sobre esa nieve sucia
y pisoteada, dura como el hielo, resbaladiza y negra.
No querré ir, creo. Estoy segura que a último momento
gritaré como loca, como cobarde enloquecida,
no me dejes, Señor, llévame al parque!y como cenicienta, toda cambiaré. La alegría,
la juventud, la curiosidad, el amor a todos,
me agarrarán por los pies y no podré nunca más volar.
Iré a la ciudad en la que me siento libre,
en la que mis demonios expulsan la noche
donde hablan sin saber muy bien lo que dicen,
un goajed en una cola, cuando a alguien le urge el tiempo.
Pero el tiempo no me persigue.
Me dicen que tengo que matarlo.
No son mis demonios los que hablan.
Ellos sólo me torturan,
y aunque ya no conozco rencores ni profundos dolores
son ellos los que mandan en estos cueros arrugados,
en estos huesos quebradizos.
Amo esa ciudad por la que he llorado como por una hija,
amo esa gente feliz que ha sido tan cruel,
amo a cinco seres que respiran ese aire,
y pueden aun dormir con puertas y ventanas abiertas.
Volaré un día a lo alto de una montaña.
Como una águila reina, vigilaré un ratonzuelo
royendo una bellota, una nuez, una mora.
Le espiaré soberbia, generosa en mi poder,
ansiosa de decirle
Puedo matarte, pero no quiero.
Tú, tú, haz lo que quieras.
Tienes tanto derecho a vivir como yo,
como yo a morir, de tanto masticar y masticar
mis demonios insidiosos, crueles, fastidiosos.
Los que con toda mi fuerza resisto
porque no son malos.
Sólo son el resto de mi infancia,
los miedos que me dejó la indiferencia,
la soledad que me quedó del desafecto.
Me quedaré muy quieta, sentada sobre
varias cajas de cartón.
Lloverá en Manhattan.
El teatro dejará salir fuera algo de su música.
Y me dormiré entre olor a orines y suciedades,
feliz de estar dormida para siempre,
acunando mi primera nieta americana,
en sueños, feliz de no tener que caminar sobre esa nieve sucia
y pisoteada, dura como el hielo, resbaladiza y negra.
No querré ir, creo. Estoy segura que a último momento
gritaré como loca, como cobarde enloquecida,
no me dejes, Señor, llévame al parque!y como cenicienta, toda cambiaré. La alegría,
la juventud, la curiosidad, el amor a todos,
me agarrarán por los pies y no podré nunca más volar.
lunes, 20 de septiembre de 2010
Primavera amarilla
He mirado los árboles.
Pequeños capullos son los brotes nuevos,
que serán ramas,
como otros botonos sonrosados, blancos, amarillos,
que serán flores,
para luego ser frutos.
A pesar de esas señales prometedoras
el cielo está gris
gris como me siento
gris como un muerto
por eso tal vez
la primavera es obscena.
No son mis palabras.
Fue T.S. Eliot quien lo dijo.
No exactamente así, pero lo dijo.
Se acerca este tiempo y no puedo apenas soportar
como la vida se me echa encima
como pretende publicitarse
como quien vende una casa
un auto, una lavadora.
Ella misma es su agente de publicidad
y eso me repugna.
¿Por qué solo asociamos felicidad con la primavera?
¿Porque todo parecía muerto y resucitó?
No las plantas que yo amaba y el invierno congeló.
No las que un seco otoño dejó como mártires
grises y arrugadas
en una maceta.
El logo promotor de este tiempo
debiera ser el trabajo,
la mejor condena que hemos recibido.
El saber fue también un castigo,
pero expulsarnos del Edén de eterna primavera
era un castigo que, sin saberlo el Inasible,
se transformó en recompensa.
El premio es el trabajo.
El premio es poder trabajar.
Lástima que ya somos incapaces de movernos
y de andar,
cuando advertimos esta simpleza tan obvia
como la ortiga
que crece entre otras hierbas, nunca inútiles,
sólo sin conciencia.
Pequeños capullos son los brotes nuevos,
que serán ramas,
como otros botonos sonrosados, blancos, amarillos,
que serán flores,
para luego ser frutos.
A pesar de esas señales prometedoras
el cielo está gris
gris como me siento
gris como un muerto
por eso tal vez
la primavera es obscena.
No son mis palabras.
Fue T.S. Eliot quien lo dijo.
No exactamente así, pero lo dijo.
Se acerca este tiempo y no puedo apenas soportar
como la vida se me echa encima
como pretende publicitarse
como quien vende una casa
un auto, una lavadora.
Ella misma es su agente de publicidad
y eso me repugna.
¿Por qué solo asociamos felicidad con la primavera?
¿Porque todo parecía muerto y resucitó?
No las plantas que yo amaba y el invierno congeló.
No las que un seco otoño dejó como mártires
grises y arrugadas
en una maceta.
El logo promotor de este tiempo
debiera ser el trabajo,
la mejor condena que hemos recibido.
El saber fue también un castigo,
pero expulsarnos del Edén de eterna primavera
era un castigo que, sin saberlo el Inasible,
se transformó en recompensa.
El premio es el trabajo.
El premio es poder trabajar.
Lástima que ya somos incapaces de movernos
y de andar,
cuando advertimos esta simpleza tan obvia
como la ortiga
que crece entre otras hierbas, nunca inútiles,
sólo sin conciencia.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Piedras preciosas
El cielo es un zafiro multicolor
y reluciente
Una amatista,
una turquesa deslumbrante.
Las lluvias han lavado las ciudades
y los cielos,
y los edificios limpios parecen de cristal.
La tierra entera es un templo colosal
al que pronto diremos adiós
mas no sin reparar
repasando y repasando
los arroyos azules y negros
los senderos cubiertos de musgo.
Arrepentidos de los males que hicimos,
de los errores que cometimos y volvimos a cometer.
Somos ovejas descarriadas
que siempre te buscarán,
aunque Inasible no nos respeta
porque no bebe "el vino de las tabernas".
Volveremos a beber, de cualquier modo,
luego de recorrer esos caminos,
y las colinas azules y doradas
nos conduciran a las nubes neblinosas
con olor a pino, con sabor a rosas.
Llegarán arriba los helicópteros de los arces,
las atrevidas semillas que vuelan por doquier.
De niños construíamos canoas y remos,
también juguetes,
para divertirnos al viajar.
Semilla que vuela como ave, ven con nosotros a beber.
y reluciente
Una amatista,
una turquesa deslumbrante.
Las lluvias han lavado las ciudades
y los cielos,
y los edificios limpios parecen de cristal.
La tierra entera es un templo colosal
al que pronto diremos adiós
mas no sin reparar
repasando y repasando
los arroyos azules y negros
los senderos cubiertos de musgo.
Arrepentidos de los males que hicimos,
de los errores que cometimos y volvimos a cometer.
Somos ovejas descarriadas
que siempre te buscarán,
aunque Inasible no nos respeta
porque no bebe "el vino de las tabernas".
Volveremos a beber, de cualquier modo,
luego de recorrer esos caminos,
y las colinas azules y doradas
nos conduciran a las nubes neblinosas
con olor a pino, con sabor a rosas.
Llegarán arriba los helicópteros de los arces,
las atrevidas semillas que vuelan por doquier.
De niños construíamos canoas y remos,
también juguetes,
para divertirnos al viajar.
Semilla que vuela como ave, ven con nosotros a beber.
sábado, 11 de septiembre de 2010
Almendro en flor en otoño.
La poesía sale del mismo tronco que las entrañas
más profundas y sangrientas
de cada uno.
La poesía busca lo más austero y puro
de nuestro ser,
es una roca en el corazón
tembloroso y sangriento.
Cura las heridas supuradas,
toma tus manos como ortigas
hasta llegar a las tripas doloridas
y sufrientes, aliviando tus dolores
sin eliminar los males:
sólo tú quedas más fuerte.
Y la felicidad que no te da, es fortaleza,
es felicidad, en la que la felicidad vendrá,
nunca de fuera. Olvidemos el mundo y sus fantasmas,
olvidemos las pasiones y sus fuegos fundidos,
derretidos, como pájaros de muerte en las manos.
La melancolía guarda las cenizas, las entibia, te besa
como besas la frente del muerto cubierta con un tul.
La poesía es cruel y no le teme a la sangre que derrama,
porque aunque te revuelve las entrañas
no te abandona ni te engaña.
Te da la verdad como un regalo:
la única verdad, que es la tuya, la mía,
la de Federico y la de Antonio,
la de Teresa, Miguel y Rafael,
la de Delmira y la de Cirse,
la de Lope, la de Juana y la de Gala.
Son todas verdades de una misma raza,
las verdades que la aritmética pone en álgebra,
traduciendo así una simple suma
en fórmula general.
Y te acompaña hasta la muerte, cuando alguien
invoca al rey David y a su canción
y te dice no temas, que alguien te acompaña.
más profundas y sangrientas
de cada uno.
La poesía busca lo más austero y puro
de nuestro ser,
es una roca en el corazón
tembloroso y sangriento.
Cura las heridas supuradas,
toma tus manos como ortigas
hasta llegar a las tripas doloridas
y sufrientes, aliviando tus dolores
sin eliminar los males:
sólo tú quedas más fuerte.
Y la felicidad que no te da, es fortaleza,
es felicidad, en la que la felicidad vendrá,
nunca de fuera. Olvidemos el mundo y sus fantasmas,
olvidemos las pasiones y sus fuegos fundidos,
derretidos, como pájaros de muerte en las manos.
La melancolía guarda las cenizas, las entibia, te besa
como besas la frente del muerto cubierta con un tul.
La poesía es cruel y no le teme a la sangre que derrama,
porque aunque te revuelve las entrañas
no te abandona ni te engaña.
Te da la verdad como un regalo:
la única verdad, que es la tuya, la mía,
la de Federico y la de Antonio,
la de Teresa, Miguel y Rafael,
la de Delmira y la de Cirse,
la de Lope, la de Juana y la de Gala.
Son todas verdades de una misma raza,
las verdades que la aritmética pone en álgebra,
traduciendo así una simple suma
en fórmula general.
Y te acompaña hasta la muerte, cuando alguien
invoca al rey David y a su canción
y te dice no temas, que alguien te acompaña.
viernes, 27 de agosto de 2010
Mañanero Miguel compañero. Para mi Miguel Hernández.
Miguel, mañanero, compañero, hoy sí pondría mi corazón
debajo de un zapato. Hoy todo zarpazo será cruel
Y me traicionaría hasta una abeja de miel.
Hoy tus cebollas comería, te las arrancaría de la boca,
hoy no estás en la cárcel, hoy no estás solo, hoy una multitud te repite.
Yo misma daría de comer las cebollas a los niños que te esperan,
aventaría piedras a los toros, no para alejarlos, no, sólo para jugar con ellos.
Cubriría mi cara, mi voz y mi deforme cuerpo
con una espesa capa mortuoria, y tomaría tu lugar,
para que tú volvieras a la luz. Con mi pena flotaría,
como si mi muerte fuera incompatible
con tu lengua caritativa de prisionero y solo.
Hoy mi mente se pierde en un bosque caótico
de recuerdos, de imágenes, de perdones y rencores.
Hoy me he perdido en el tiempo, y creo que también mi cordura.
se ha ido, sola, desvalida, ya cansada de los dolores.
Compréndeme, Miguel, solo a ti puedo decirlo, compañero.
Ya llegaré, en muy poco tiempo, llegaré.
debajo de un zapato. Hoy todo zarpazo será cruel
Y me traicionaría hasta una abeja de miel.
Hoy tus cebollas comería, te las arrancaría de la boca,
hoy no estás en la cárcel, hoy no estás solo, hoy una multitud te repite.
Yo misma daría de comer las cebollas a los niños que te esperan,
aventaría piedras a los toros, no para alejarlos, no, sólo para jugar con ellos.
Cubriría mi cara, mi voz y mi deforme cuerpo
con una espesa capa mortuoria, y tomaría tu lugar,
para que tú volvieras a la luz. Con mi pena flotaría,
como si mi muerte fuera incompatible
con tu lengua caritativa de prisionero y solo.
Hoy mi mente se pierde en un bosque caótico
de recuerdos, de imágenes, de perdones y rencores.
Hoy me he perdido en el tiempo, y creo que también mi cordura.
se ha ido, sola, desvalida, ya cansada de los dolores.
Compréndeme, Miguel, solo a ti puedo decirlo, compañero.
Ya llegaré, en muy poco tiempo, llegaré.
lunes, 23 de agosto de 2010
Otra soledad
No se me ocurre que haya todo terminado, ya,
como un árbol querido que ahora se quema en el hogar.
No se me ocurre que éste sea el final,
que una simple ceremonia de silencio y de llovizna,
ante una gran cantidad de paredes con cuencos de muerte,
indique que es un punto muerto, un callejón ciego, una trampa ya cerrada.
Si estamos aquí, precisamente aquí, tantos desconocidos,
¿cómo todos pudimos ser sus amigos?
¿Es que alguien ha quedado en algún sitio escondido?
¿Esa persona equivocó la dirección? ¿Está en otra parte?
Sí, entre las ramas, respiro de nuevo la soledad, entre las ramas
desnudas de este invierno inclemente. Por última vez, adiós.
como un árbol querido que ahora se quema en el hogar.
No se me ocurre que éste sea el final,
que una simple ceremonia de silencio y de llovizna,
ante una gran cantidad de paredes con cuencos de muerte,
indique que es un punto muerto, un callejón ciego, una trampa ya cerrada.
Si estamos aquí, precisamente aquí, tantos desconocidos,
¿cómo todos pudimos ser sus amigos?
¿Es que alguien ha quedado en algún sitio escondido?
¿Esa persona equivocó la dirección? ¿Está en otra parte?
Sí, entre las ramas, respiro de nuevo la soledad, entre las ramas
desnudas de este invierno inclemente. Por última vez, adiós.
sábado, 21 de agosto de 2010
La oscuridad. (Para Nico).
Era un glorioso atardecer. La luna apenas asomaba.
Seguí caminando por ese esbozo de senda, no más ancho que mi mano,
Entre matorrales y árboles desconocidos. Vi ante mi, de pronto, la gran casa.
Encontré la casa de los horrores, pensé, quedamente.
La llave sobre el dintel, llena de polvo y arenisca,
se deshacían los óxidos del tiempo, se iba el misterio del entorno.
La puerta abrió sin chirriar, silenciosa, oscura, con el olor húmedo
de aquello mucho tiempo encerrado. De aquello mucho tiempo escondido.
El anochecer caminó de prontro, las luces no funcionaban. Sólo se veía la luna,
Quieta como una hechicera, esperando, clara, a través de ventanas sin cortinas.
Y el murmullo aterrador del viento, que susurraba palabras, que aterraba con palabras,
Escuchadas entre silbidos, mágicas palabras que abrían y cerraban puertas y ventanas.
De pronto un golpe. Mis ojos se vuelven, y al pie de la escalera que aun no había visto
Se levanta un cuerpo oscuro y maloliente. "Soy yo, soy yo, que te esperaba!!"
Gritó la voz enardecida, locamente entusiasmada de la muerte.
Corrí detrás de mí, la mirada oblicua, la frente desdichada, la palabra muda,
Un hacha y un martillo en cada mano. Y tomé por la manga de su abrigo
ese pobre desdichado, a quien dio por encontrarme
el único día que yo no trabajaba. Rebané sus huesos como manteca,
armé un paquete sólido, apretado, y caminé de vuelta por la senda
otrora de mi vida.
La luna, indiferente, bostezó de puro aburrida. Nadie sabe que somos hermanas.
Seguí caminando por ese esbozo de senda, no más ancho que mi mano,
Entre matorrales y árboles desconocidos. Vi ante mi, de pronto, la gran casa.
Encontré la casa de los horrores, pensé, quedamente.
La llave sobre el dintel, llena de polvo y arenisca,
se deshacían los óxidos del tiempo, se iba el misterio del entorno.
La puerta abrió sin chirriar, silenciosa, oscura, con el olor húmedo
de aquello mucho tiempo encerrado. De aquello mucho tiempo escondido.
El anochecer caminó de prontro, las luces no funcionaban. Sólo se veía la luna,
Quieta como una hechicera, esperando, clara, a través de ventanas sin cortinas.
Y el murmullo aterrador del viento, que susurraba palabras, que aterraba con palabras,
Escuchadas entre silbidos, mágicas palabras que abrían y cerraban puertas y ventanas.
De pronto un golpe. Mis ojos se vuelven, y al pie de la escalera que aun no había visto
Se levanta un cuerpo oscuro y maloliente. "Soy yo, soy yo, que te esperaba!!"
Gritó la voz enardecida, locamente entusiasmada de la muerte.
Corrí detrás de mí, la mirada oblicua, la frente desdichada, la palabra muda,
Un hacha y un martillo en cada mano. Y tomé por la manga de su abrigo
ese pobre desdichado, a quien dio por encontrarme
el único día que yo no trabajaba. Rebané sus huesos como manteca,
armé un paquete sólido, apretado, y caminé de vuelta por la senda
otrora de mi vida.
La luna, indiferente, bostezó de puro aburrida. Nadie sabe que somos hermanas.
jueves, 19 de agosto de 2010
Hoy haremos música ...........
Para Nínive, con cariño inmortal.
Hoy haremos música con gritos y pianolas, con palos y tambores.
Pronto vendrá el tiempo en que las cosas viejas son quemadas,
llega la hora del adiós, después de la del celo, en las que los vientres y los labios quemaron
todas las palabras.
Poderosas las pasiones, débiles los cuerpos. Se terminó el amor. Pasaron los deseos de la paz, se quedaron en compromisos de papel, y la memoria, consumiéndose entre llamas, dijo
Cierro, que me voy, Apago, que me marcho.
Descubrimos las sinapsis y la corteza nueva, el cerebro viejo y el cuerpo calloso sólo para que moléculas de agua nos resbalen.
Llega la hora del adiós. La transición es sólo irracional, mentirosa, y sin embargo,
otra frase sagaz, como el "te veré pronto" después del amor.
No tardará el Adorado en ahogar mi único pedido de auxilio.
Por las venas me corre sólo ceniza mojada, fibras de amianto, palabras de Federico.
Mi sangre ya no es sangres, es el líquido adiós
de la separación sorpresiva, inesperada, dolorosa y solitaria.
Ahora llega la hora del alias, la hora del mentir y engañar.
Prepara los tambores, que cante el injusto la muerte,
que el eterno inerte abandona la casa.
Esa es la casa. El vino en la venas, el amodorrado cerebro, todo lo que suene o baile.
Hoy es el día de preparar saxofones. De soplar y soplar,
Mientras rebuscamos las notas.
Desenvuelve la armónica. Está en tu mochila.
Hoy haremos música con gritos y pianolas, hoy hasta los colchones sabrán beber vinagre,
clavarme en una cruz,
ser abandonados
Trenes rebosan de gente pisoteada y sin aire.
No hubo tan sólo un Holocausto.
Aunque este será el último, junto con la música muda
y los verdaderos poetas.
Hoy haremos música con gritos y pianolas, con palos y tambores.
Pronto vendrá el tiempo en que las cosas viejas son quemadas,
llega la hora del adiós, después de la del celo, en las que los vientres y los labios quemaron
todas las palabras.
Poderosas las pasiones, débiles los cuerpos. Se terminó el amor. Pasaron los deseos de la paz, se quedaron en compromisos de papel, y la memoria, consumiéndose entre llamas, dijo
Cierro, que me voy, Apago, que me marcho.
Descubrimos las sinapsis y la corteza nueva, el cerebro viejo y el cuerpo calloso sólo para que moléculas de agua nos resbalen.
Llega la hora del adiós. La transición es sólo irracional, mentirosa, y sin embargo,
otra frase sagaz, como el "te veré pronto" después del amor.
No tardará el Adorado en ahogar mi único pedido de auxilio.
Por las venas me corre sólo ceniza mojada, fibras de amianto, palabras de Federico.
Mi sangre ya no es sangres, es el líquido adiós
de la separación sorpresiva, inesperada, dolorosa y solitaria.
Ahora llega la hora del alias, la hora del mentir y engañar.
Prepara los tambores, que cante el injusto la muerte,
que el eterno inerte abandona la casa.
Esa es la casa. El vino en la venas, el amodorrado cerebro, todo lo que suene o baile.
Hoy es el día de preparar saxofones. De soplar y soplar,
Mientras rebuscamos las notas.
Desenvuelve la armónica. Está en tu mochila.
Hoy haremos música con gritos y pianolas, hoy hasta los colchones sabrán beber vinagre,
clavarme en una cruz,
ser abandonados
Trenes rebosan de gente pisoteada y sin aire.
No hubo tan sólo un Holocausto.
Aunque este será el último, junto con la música muda
y los verdaderos poetas.
Soy pena, y nada más.
No me engañaron. Me dejé engañar.
Caía nieve dentro de mi cuerpo.
Cada respiración una tortura.
Cada parpadeo, una brutal ceguera.
No había sangre en mis venas.
Sólo, tal vez, sulfato de hierro,
bisulfito de sodio,
rubíes aplastados.
Maloliente y engañada.
Engañada y anémica de rosas,
anémica de jazmines,
de pensamientos alegres.
Por fin ese tiempo terminó.
Mientras salía a la vida,
tuve un breve soplo de esperanza.
Pero nací, ya ya no puedo dejar de llorar.
Caía nieve dentro de mi cuerpo.
Cada respiración una tortura.
Cada parpadeo, una brutal ceguera.
No había sangre en mis venas.
Sólo, tal vez, sulfato de hierro,
bisulfito de sodio,
rubíes aplastados.
Maloliente y engañada.
Engañada y anémica de rosas,
anémica de jazmines,
de pensamientos alegres.
Por fin ese tiempo terminó.
Mientras salía a la vida,
tuve un breve soplo de esperanza.
Pero nací, ya ya no puedo dejar de llorar.
La isla
No entendí nunca lo que era la vida.
No entendí jamás la necesidad de creer en Dios.
Me he descuidado de todo. Soy presa de mi propia traición.
El sol no me mató. Ni la lluvia. No necesito de nada.
He desaparecido.
He estropeado todo lo que creí que quería.
Los alimentos que ingiero, los deletéreos olores que aspiro,
dentro de mi entraña se amontonan
y conviven sin ninguna antipatía.
Un día supe que lo único justo es el suelo.
Supe que somos islitas de principio a fin,
pero miembros indisolubles de una trama desechable,
de un episodio de teleteatro que ves y ves una y otra vez.
Y haces y rehaces, cual Penélope marcada, cansada, mareada, furiosa, frustrada,
que abigarra su tela de día, mezclando con oros fibras de arpillera, de esparto,
tratando de huir del espanto, de estar solo, acosado, inidentificable,
y añadiendo a su mezcla bordados de perlas, amatistas, cantos rodados,
diamantes con fémures blanquecinos, perlas con agatas rojizas,
inventando flores y retratos, con Ulises siempre en su mente.
De noche la gana el desaliento. Todos estamos solos en la noche,
cubiertos quizá por las mismas nubes,
iluminados quizá por las mismas estrellas.
"Pero yo te sufrí" yo te dije que el dulce envenenaba,
te dije que no confiaras en el amor, Federico, amor mío,
"rasgué mis venas" y repetí que todo son hormonas y sinapsis gloriosas
que un buen día conocen la niebla del olvido.
Pero no yo. Nunca olvidaré. Daré mi cuerpo al viento hasta que llegue al tuyo.
No entendí jamás la necesidad de creer en Dios.
Me he descuidado de todo. Soy presa de mi propia traición.
El sol no me mató. Ni la lluvia. No necesito de nada.
He desaparecido.
He estropeado todo lo que creí que quería.
Los alimentos que ingiero, los deletéreos olores que aspiro,
dentro de mi entraña se amontonan
y conviven sin ninguna antipatía.
Un día supe que lo único justo es el suelo.
Supe que somos islitas de principio a fin,
pero miembros indisolubles de una trama desechable,
de un episodio de teleteatro que ves y ves una y otra vez.
Y haces y rehaces, cual Penélope marcada, cansada, mareada, furiosa, frustrada,
que abigarra su tela de día, mezclando con oros fibras de arpillera, de esparto,
tratando de huir del espanto, de estar solo, acosado, inidentificable,
y añadiendo a su mezcla bordados de perlas, amatistas, cantos rodados,
diamantes con fémures blanquecinos, perlas con agatas rojizas,
inventando flores y retratos, con Ulises siempre en su mente.
De noche la gana el desaliento. Todos estamos solos en la noche,
cubiertos quizá por las mismas nubes,
iluminados quizá por las mismas estrellas.
"Pero yo te sufrí" yo te dije que el dulce envenenaba,
te dije que no confiaras en el amor, Federico, amor mío,
"rasgué mis venas" y repetí que todo son hormonas y sinapsis gloriosas
que un buen día conocen la niebla del olvido.
Pero no yo. Nunca olvidaré. Daré mi cuerpo al viento hasta que llegue al tuyo.
Pensar.....por qué?
Apoyado en el tronco del árbol miras indiferente
cómo zigzaguea una de sus hojas, buscando el río.
Si fuera otro día, la hoja sería tema de preocupación.
Pensarías, tal vez, en el próximo otoño, en los animales que hibernan,
en el cobijo de un buen libro, leído lentamente, saboreando cada palabra, cada coma,
cada signo imprevisto.Hoy no.
No puedes dejar de pensar qué puede Ana pensar de ti.
Pero si te atormentas hoy, tú mismo,
¿qué puede pasar mañana? ¿Verán en tus ojos los demás angustia y desespero?
Por qué vuelves la cebeza? Es que el ayer te incomoda? No mires hacia atrás!
Deja qu los muertos entierren a sus muertos!
Deja que las cosas sigan su curso, a su capricho, culebreando, saltando, cabalgando!
Sólo tenemos esta vida para gastar,
aunque sea una vida de "latas por fuera, y por dentro madera"
Tenemos aun la moneda que Falco gastó, y que gastaremos también.
Pero deja ya de torturarte.
Calla ya tu cerebro, toma un protector estomacal,
un antijaquecoso, salta a la cuerda.
Mañana empieza tu tratamiento de reposo, las pastillas antidepresivas,
y saldremos por las estrelllas tú y yo, tomados de la mano,
para ir de picnic donde haya vacas. Verás, las vacas nos curarán.
Trnquilas y pacientes, sólo fastidian al tambero.
cómo zigzaguea una de sus hojas, buscando el río.
Si fuera otro día, la hoja sería tema de preocupación.
Pensarías, tal vez, en el próximo otoño, en los animales que hibernan,
en el cobijo de un buen libro, leído lentamente, saboreando cada palabra, cada coma,
cada signo imprevisto.Hoy no.
No puedes dejar de pensar qué puede Ana pensar de ti.
Pero si te atormentas hoy, tú mismo,
¿qué puede pasar mañana? ¿Verán en tus ojos los demás angustia y desespero?
Por qué vuelves la cebeza? Es que el ayer te incomoda? No mires hacia atrás!
Deja qu los muertos entierren a sus muertos!
Deja que las cosas sigan su curso, a su capricho, culebreando, saltando, cabalgando!
Sólo tenemos esta vida para gastar,
aunque sea una vida de "latas por fuera, y por dentro madera"
Tenemos aun la moneda que Falco gastó, y que gastaremos también.
Pero deja ya de torturarte.
Calla ya tu cerebro, toma un protector estomacal,
un antijaquecoso, salta a la cuerda.
Mañana empieza tu tratamiento de reposo, las pastillas antidepresivas,
y saldremos por las estrelllas tú y yo, tomados de la mano,
para ir de picnic donde haya vacas. Verás, las vacas nos curarán.
Trnquilas y pacientes, sólo fastidian al tambero.
lunes, 16 de agosto de 2010
Los descensos
Ajena a todo, presa de mis propias traiciones,
el sol no morirá, aunque creo sólo en la nada.
He descreido. He estropeado. No entendí nunca lo que es la vida.
Jamás entendí qué significa Dios de verdad.
Cuánto me parece estúpido hoy,
ya een el camino de regreso, regresar y descender.
Sentir las verdades desnudas apoderándose de a poco
de un cerebro carcomido.
Los alimentos que debo ingerir, los deletéreos venenos que me matan,
dentro de mi entraña se amontonan
y conviven sin ninguna antipatía.
Oí una vez que el suelo
es lo único justo: nos sostiene a todos por igual.
Oí otra vez que somos islitas de principio a fin, pero miembros
indisolubles de una trama desechable, que haces y rehaces una y otra vez
cual Penélope marcada, cansada, furiosa, frustrada, y que teje abigarrada tela
por el día, bajo la luz brillante esperanzada,
mezclando todos los hilos de oro con fibras de arpillera, de junco, de esparto.
Diamantes como carbones, pelas con agatas doradas, inventa flores y retratos, con Ulises siempre en su mente.
De noche la gana el desaliento. Todos estamos solos en la noche,
cubiertos quizá por la misma nube, iluminados quizá por la misma estrella.
"Pero yo te sufrí, rasgué mis venas", yo te dije que el dulce envenenaba,
te dije que no confiaras en el amor,
todo son meras hormonas y sinapsis gloriosas
que un buen día conocen la niebla del olvido.
el sol no morirá, aunque creo sólo en la nada.
He descreido. He estropeado. No entendí nunca lo que es la vida.
Jamás entendí qué significa Dios de verdad.
Cuánto me parece estúpido hoy,
ya een el camino de regreso, regresar y descender.
Sentir las verdades desnudas apoderándose de a poco
de un cerebro carcomido.
Los alimentos que debo ingerir, los deletéreos venenos que me matan,
dentro de mi entraña se amontonan
y conviven sin ninguna antipatía.
Oí una vez que el suelo
es lo único justo: nos sostiene a todos por igual.
Oí otra vez que somos islitas de principio a fin, pero miembros
indisolubles de una trama desechable, que haces y rehaces una y otra vez
cual Penélope marcada, cansada, furiosa, frustrada, y que teje abigarrada tela
por el día, bajo la luz brillante esperanzada,
mezclando todos los hilos de oro con fibras de arpillera, de junco, de esparto.
Diamantes como carbones, pelas con agatas doradas, inventa flores y retratos, con Ulises siempre en su mente.
De noche la gana el desaliento. Todos estamos solos en la noche,
cubiertos quizá por la misma nube, iluminados quizá por la misma estrella.
"Pero yo te sufrí, rasgué mis venas", yo te dije que el dulce envenenaba,
te dije que no confiaras en el amor,
todo son meras hormonas y sinapsis gloriosas
que un buen día conocen la niebla del olvido.
miércoles, 11 de agosto de 2010
El trabajo- Para Estela, con cariño.
hoy es el día del frío de la falsa risa,del mar de espuma que miente
un mar limpio
que miente una carcajada que no siente
hoy es el día de ocultar cada piedra, cada semilla, cada fruto podrido
porque vendrá el invierno y se hace necesario atesorar semillas, suspiros, congojas
para repasar al lado del fuego
los días de hambre
las marcas de las experiencias aun dolientes
sin espacio ni tiempo
situadas solo en un mareo infinito
hoy es el día de las olas divididas
y de cruzar el desierto
como si fuera un enorme jardín
como si fuera la casa de estela
que se hamacará en verano bajo su verde techo
s
s
un mar limpio
que miente una carcajada que no siente
hoy es el día de ocultar cada piedra, cada semilla, cada fruto podrido
porque vendrá el invierno y se hace necesario atesorar semillas, suspiros, congojas
para repasar al lado del fuego
los días de hambre
las marcas de las experiencias aun dolientes
sin espacio ni tiempo
situadas solo en un mareo infinito
hoy es el día de las olas divididas
y de cruzar el desierto
como si fuera un enorme jardín
como si fuera la casa de estela
que se hamacará en verano bajo su verde techo
s
s
miércoles, 28 de julio de 2010
Sueños blancos
Voy caminando, sin historia, la cabeza dolorida, la ropa desgarrada, descalzas mis plantas.
Lechuzas y leopardos, jirafas y chacales, voraces, se han llevado mi historia
y me quedo sola con mis sueños.
Anochece y siento frío. El agua murmura muy cerca.
Los crujidos de las ramas, los sonidos de animales invisibles,
me acosan, me dan miedo. He perdido mis sentidos. El hambre me marea.
Apenas me arrastro, piedras y espinas lastiman mis pies.
No busco la nube de tormenta, ni la del frío, ni la de la lluvia.
Sólo camino, me detengo, camino, me arrastro, miro todas las cosas,
las hierbas desconocidas que la oscuridad creciente hace más temibles,
las arañas de increíble destreza, las hormigas apuradas, urgidas, vigiladas las unas por las otras.
En la oscuridad crueldad y belleza conviven.
En estos arenales azules, en esta luna verde, en este momento final de la risa y del llanto.
Volveré como mota de polvo, espiaré los lagartos, cómo crecen las hierbas,
cómo envejecen los árboles.
Seré un pedacito más de montaña o de río, de espinillo o carqueja.
Abrazaré el invierno, dormiré el verano. Ya todo acabó, y la brisa tibia desaparece.
Lechuzas y leopardos, jirafas y chacales, voraces, se han llevado mi historia
y me quedo sola con mis sueños.
Anochece y siento frío. El agua murmura muy cerca.
Los crujidos de las ramas, los sonidos de animales invisibles,
me acosan, me dan miedo. He perdido mis sentidos. El hambre me marea.
Apenas me arrastro, piedras y espinas lastiman mis pies.
No busco la nube de tormenta, ni la del frío, ni la de la lluvia.
Sólo camino, me detengo, camino, me arrastro, miro todas las cosas,
las hierbas desconocidas que la oscuridad creciente hace más temibles,
las arañas de increíble destreza, las hormigas apuradas, urgidas, vigiladas las unas por las otras.
En la oscuridad crueldad y belleza conviven.
En estos arenales azules, en esta luna verde, en este momento final de la risa y del llanto.
Volveré como mota de polvo, espiaré los lagartos, cómo crecen las hierbas,
cómo envejecen los árboles.
Seré un pedacito más de montaña o de río, de espinillo o carqueja.
Abrazaré el invierno, dormiré el verano. Ya todo acabó, y la brisa tibia desaparece.
viernes, 23 de julio de 2010
Soledad serena
Nubes blancas al viento, al aire frío,
grandes como sábanas, blancas como flores.
Tengo tu nombre en mi boca y repito, susurro, musito
tu nombre.
En él está mi alma,en él mis humores desteñidos,
mis cortas alegrías
y la felicidad inefable de estar juntos., Juntos como nubes
tomados de las manos,
jugando en un sereno cielo azul.
Mi imagen desvanece la realidad.
No dejaré que la realidad me venza, por eso
todo el día
musito tu nombre.
No dejaré crecer esa nada maloliente.
Iremos por el cielo, volando los dos,
aspirando un aire sano,
soñando dormir un día,
un día y varias noches,
tomados de la mano, conversando.
grandes como sábanas, blancas como flores.
Tengo tu nombre en mi boca y repito, susurro, musito
tu nombre.
En él está mi alma,en él mis humores desteñidos,
mis cortas alegrías
y la felicidad inefable de estar juntos., Juntos como nubes
tomados de las manos,
jugando en un sereno cielo azul.
Mi imagen desvanece la realidad.
No dejaré que la realidad me venza, por eso
todo el día
musito tu nombre.
No dejaré crecer esa nada maloliente.
Iremos por el cielo, volando los dos,
aspirando un aire sano,
soñando dormir un día,
un día y varias noches,
tomados de la mano, conversando.
Relámpago
Es inútil luchar ahora,
lo fatal vendrá como un vendaval.
La tierra es un ímpetu de polvo,
átomos, polen y neutrones.
Nos tirará al suelo el viento inevitable.
Fatal, la nada merodea.
Pero tú eres tú y yo, yo soy tú y yo.
Nada cambiará esto, nadie levantará un muro.
Un relámpago ilumina tú-yo.
Nos iremos tomados de la mano, no temas nada,
el sol saldrá resplandeciente y caminaremos juntos sobre la arena pedregosa.
lo fatal vendrá como un vendaval.
La tierra es un ímpetu de polvo,
átomos, polen y neutrones.
Nos tirará al suelo el viento inevitable.
Fatal, la nada merodea.
Pero tú eres tú y yo, yo soy tú y yo.
Nada cambiará esto, nadie levantará un muro.
Un relámpago ilumina tú-yo.
Nos iremos tomados de la mano, no temas nada,
el sol saldrá resplandeciente y caminaremos juntos sobre la arena pedregosa.
sábado, 17 de julio de 2010
Cuento sin final.
Vinieron como vampiros, apenas saludando a sus padres. Una lotería? Qué era esa voz que se había corrido? Pues ellas tenían todo el derecho de saber, de saber, de conocer qué harían, a quién se lo darían. Con una sola vez basta, ya nosotros no tendremos esa suerte. Y vosotros podréis ir a una linda casa de acogida, y pasar una vejez tranquila, juntos, sin nada para hacer, sin nada que os obligue a levantaros. !Tanto dinero! Y qué haréis? Mi hija necesita un pìano. Mi Alfonsito necesita pasar un mes en Inglaterra, está estudiando Inglés, como sabéis. Os será tan grato ayudarlos, y ellos os recordarán siempre! Ay qué dulce debe ser la vida para vosotros!! Con tanto dinero! Y a quién se lo daréis? Miren! Viene Violeta! La única que faltaba! Papá y mamá, me podríai
Ys devolver el dinero que os presté para comprar el billete de lotería? No tengo idea si ya se sorteó, pero me vino la cuenta atrasada de OSE, y ya sabéis, si espero, me cobran recargo.
Ay, sí, hija mía! Tú que vienes todos los días, es verdad, olvidamos esa deuda. Afortunadamente, el número premiado fue el nuestro, así que es todo tuyo el dinero que obtengamos!
Mamá! Papá! Qué disparate! Si no hubieséis tenido esa suerte, yo no os cobraría nada, que ya me las arreglaría, y vosotros podríais hacer el viaje que tanto tiempo habéis planeado, conocer los pueblos de donde vinieron vuestros padres, ver montañas, nieve, ríos límpidos, y pasear mucho! No quiero nada!
Y Violeta abraza a sus padres, dejando dos hermanas mudas.
Ys devolver el dinero que os presté para comprar el billete de lotería? No tengo idea si ya se sorteó, pero me vino la cuenta atrasada de OSE, y ya sabéis, si espero, me cobran recargo.
Ay, sí, hija mía! Tú que vienes todos los días, es verdad, olvidamos esa deuda. Afortunadamente, el número premiado fue el nuestro, así que es todo tuyo el dinero que obtengamos!
Mamá! Papá! Qué disparate! Si no hubieséis tenido esa suerte, yo no os cobraría nada, que ya me las arreglaría, y vosotros podríais hacer el viaje que tanto tiempo habéis planeado, conocer los pueblos de donde vinieron vuestros padres, ver montañas, nieve, ríos límpidos, y pasear mucho! No quiero nada!
Y Violeta abraza a sus padres, dejando dos hermanas mudas.
Niña llora maltratos de su hermana mayor.
Niña llora maltratos de su hermana mayor.Yo tengo diez puñales rojos
y esos diez puñales rojos
te los hundiré en tus ojos
cegándote para siempre
haciendo que tu ansia de dominio
te haga surgir el afán de hacer sangrar
la débil armazón de mi cuerpo.
Impenetrable y déspota
como fría furia de Casandra fracasada.
Tu perversa fuerza infernal
sentí en tus golpes, tus patadas,
tus puñetazos directos a mis ojos.
Antes de morirme te lo digo.
Tengo diez puñales rojos
y te los hundiré en tus ojos.
y esos diez puñales rojos
te los hundiré en tus ojos
cegándote para siempre
haciendo que tu ansia de dominio
te haga surgir el afán de hacer sangrar
la débil armazón de mi cuerpo.
Impenetrable y déspota
como fría furia de Casandra fracasada.
Tu perversa fuerza infernal
sentí en tus golpes, tus patadas,
tus puñetazos directos a mis ojos.
Antes de morirme te lo digo.
Tengo diez puñales rojos
y te los hundiré en tus ojos.
Soledad
La sangre no corría, sólo se revolvía, en el mover terrorífico
de la huída, de la herida, de la soledad, sola, sola, perseguida cada día.
Un vendaval de sangre fue tu vida, y tu muerte fue sangre en avalancha.
Quíteme alguien este cerebro, estas vísceras arránquenme,
estos ojos, dados vuelta, ved en qué mal estado están, tiradlos.
Pero no me quitéis este muerto, que es mío y conmigo llevaré.
Bajo cipreses aguantaremos el invierno,
en el verano conversaremos como amigos.. Que está mal vista la tristeza,
que la depresión tiene muy mala reputación.
Tú te la escondiste. ¿Por qué? porque tuviste vergüenza de reconocer lo inane,
la inapelabilidad injusta de esta vida para nada. Tú marcaste otras vidas,
tu muerte apartó de ellas para siempre la alegría inocente, la indiferente cara de la suerte.
de la huída, de la herida, de la soledad, sola, sola, perseguida cada día.
Un vendaval de sangre fue tu vida, y tu muerte fue sangre en avalancha.
Quíteme alguien este cerebro, estas vísceras arránquenme,
estos ojos, dados vuelta, ved en qué mal estado están, tiradlos.
Pero no me quitéis este muerto, que es mío y conmigo llevaré.
Bajo cipreses aguantaremos el invierno,
en el verano conversaremos como amigos.. Que está mal vista la tristeza,
que la depresión tiene muy mala reputación.
Tú te la escondiste. ¿Por qué? porque tuviste vergüenza de reconocer lo inane,
la inapelabilidad injusta de esta vida para nada. Tú marcaste otras vidas,
tu muerte apartó de ellas para siempre la alegría inocente, la indiferente cara de la suerte.
miércoles, 14 de julio de 2010
El don
Porque te dio el don de la palabra
ék está ahora arrepentido
el elevado, el omnipotente, el adorado, el invisible, el infinito.
¿El está ahora arrepentido?
no puedo discutirlo
no se puede dialogar si no hay dos, al menos, dos seres
para hacerlo.
El está mudo y sordo, si es que está en algún otro lado.
La palabra es lo único que tenemos, lo único que de veras nos pertenece.
Nada hay que pueda sustituirla, nada hay que pueda mejorarla, nada hay.......
excepto la palabra.
Creo que "en el principio era el verbo", y nada más. Creo en el logos.
No hay cárcel, no hay espada, no hay idea que someta la palabra.
Y poesía es la palabra que nombra la palabra, la palabra que nombra el ser,
la que destina cielo e infierno a los reinos del silencio.
Deja ya de humillarnos, invisible, con tus arbitrarias
manifestaciones de poder.
Somos casi siete millones de millones de débiles juntos por una causa,
por la palabra que poesía busca y que luz encuentra: libertad.
La idea no es idea si no la puedes expresar en palabra
aunque unos hierros te hayan atrapado, y estés inmóvil y callado
por toda la eternidad.
Pensar es pensar en palabras.
Si bien puedes expresarte en mil formas
sólo la palabra puede dar con la claridad, con la verdad,
con todo lo que en tu pecho es torbellino,
sentimiento indefinible, soledad.
Y si él está arrepentido de haberme dado el don de la palabra
lo siento infinitamente.
Aunque el arrepentimiento revele, a veces, la grandeza,
no sustituye al respeto por la libertad.
Tú dijiste "Hágase la luz! háganse las lagartijas, los monos, los líquenes, los helechos!
Y ahora haré el Hombre, para ponerlo en un paraíso!".
Te aseguro que no hay humano si no hay palabra, y no hay palabra, si no hay libertad.
ék está ahora arrepentido
el elevado, el omnipotente, el adorado, el invisible, el infinito.
¿El está ahora arrepentido?
no puedo discutirlo
no se puede dialogar si no hay dos, al menos, dos seres
para hacerlo.
El está mudo y sordo, si es que está en algún otro lado.
La palabra es lo único que tenemos, lo único que de veras nos pertenece.
Nada hay que pueda sustituirla, nada hay que pueda mejorarla, nada hay.......
excepto la palabra.
Creo que "en el principio era el verbo", y nada más. Creo en el logos.
No hay cárcel, no hay espada, no hay idea que someta la palabra.
Y poesía es la palabra que nombra la palabra, la palabra que nombra el ser,
la que destina cielo e infierno a los reinos del silencio.
Deja ya de humillarnos, invisible, con tus arbitrarias
manifestaciones de poder.
Somos casi siete millones de millones de débiles juntos por una causa,
por la palabra que poesía busca y que luz encuentra: libertad.
La idea no es idea si no la puedes expresar en palabra
aunque unos hierros te hayan atrapado, y estés inmóvil y callado
por toda la eternidad.
Pensar es pensar en palabras.
Si bien puedes expresarte en mil formas
sólo la palabra puede dar con la claridad, con la verdad,
con todo lo que en tu pecho es torbellino,
sentimiento indefinible, soledad.
Y si él está arrepentido de haberme dado el don de la palabra
lo siento infinitamente.
Aunque el arrepentimiento revele, a veces, la grandeza,
no sustituye al respeto por la libertad.
Tú dijiste "Hágase la luz! háganse las lagartijas, los monos, los líquenes, los helechos!
Y ahora haré el Hombre, para ponerlo en un paraíso!".
Te aseguro que no hay humano si no hay palabra, y no hay palabra, si no hay libertad.
sábado, 10 de julio de 2010
Melancolía
Melancolía me ha tomado hoy las dos piernas, ha sacudido mi cabeza,
ha encendido de tristeza
esta cara de bruja vieja.
Que no puede ser! Que no la dejo! Que no la dejaré borrar mis recuerdos
de días felices por arte o por marido o por hijos! Que no se atreva!
Y retaré a Durero, porque su melancolía es mujer! Que no! Que no!
Que Melancolía es sólo una pequeña parte de la vida, la de "perdí el lápiz",
"préstame la goma", "mira qué dibujo precioso me ha salido",
la de "mamá, ¿te acuerdas cuando en la chacra hacíamos tortas fritas?"
"¿te acuerdas cuando te robábamos la pizza recién sacada del horno a leña?"
Melancolía me ha querido atar las manos, coserme la lengua..... a mí!
Que no podrá! Que la muy ladina no podrá! Hoy al menos, escaparé al cielo,
iré al campo, miraré mis amadas vacas y caballos, hablaré a mis muertos,
.....y, por Falco, ataré un moño azul en cada árbol!
ha encendido de tristeza
esta cara de bruja vieja.
Que no puede ser! Que no la dejo! Que no la dejaré borrar mis recuerdos
de días felices por arte o por marido o por hijos! Que no se atreva!
Y retaré a Durero, porque su melancolía es mujer! Que no! Que no!
Que Melancolía es sólo una pequeña parte de la vida, la de "perdí el lápiz",
"préstame la goma", "mira qué dibujo precioso me ha salido",
la de "mamá, ¿te acuerdas cuando en la chacra hacíamos tortas fritas?"
"¿te acuerdas cuando te robábamos la pizza recién sacada del horno a leña?"
Melancolía me ha querido atar las manos, coserme la lengua..... a mí!
Que no podrá! Que la muy ladina no podrá! Hoy al menos, escaparé al cielo,
iré al campo, miraré mis amadas vacas y caballos, hablaré a mis muertos,
.....y, por Falco, ataré un moño azul en cada árbol!
lunes, 21 de junio de 2010
Atrévete a dormir
No sólo mi corazón resiste, ni sólo mi espíritu valiente
de estaño y acero estos puentes reviste, estas carreteras,
estas casas, estos rascacielos y salientes
terrazas de madera y de estera
que el esparto es débil es mentira, que es fuerte
porque Diego entretejió plata, Federico hierro,
y Sebastián firmó con toda su buena fe.
Que su sagaz inteligencia usó como herramienta
y que la pala y el pico cementaron
con el mejor cemento que encontraron.
Que rían como niños quisiera porque buscaron
los mejores papás que se fabrican con acero.
En consideración a cinco ingenios magistrales, los mejores de este pueblo.
Sebastián, Federico y Diego, que todos los dioses os amparen.
Héctor y Estela, podéis dormir tranquilos: la casa resiste, el puente resiste,
todo lo que ellos emplean en sus obras,
¡que resiste, digo!
de estaño y acero estos puentes reviste, estas carreteras,
estas casas, estos rascacielos y salientes
terrazas de madera y de estera
que el esparto es débil es mentira, que es fuerte
porque Diego entretejió plata, Federico hierro,
y Sebastián firmó con toda su buena fe.
Que su sagaz inteligencia usó como herramienta
y que la pala y el pico cementaron
con el mejor cemento que encontraron.
Que rían como niños quisiera porque buscaron
los mejores papás que se fabrican con acero.
En consideración a cinco ingenios magistrales, los mejores de este pueblo.
Sebastián, Federico y Diego, que todos los dioses os amparen.
Héctor y Estela, podéis dormir tranquilos: la casa resiste, el puente resiste,
todo lo que ellos emplean en sus obras,
¡que resiste, digo!
miércoles, 16 de junio de 2010
A mi querido amigo Orlando.
A Orlando Gadea Aramburu, amigo y colega de tantos años, que ha perdido a su madre.
En la neblina negra del dolor
no te quedes mucho tiempo.
Mira a tu alrededor, mira y toca lo que te recuerda
a tu madre: ella está ahí.
Creo en pocas cosas, pero no tengo dudas
de la inmortalidad del alma.
No quedará la materia, en apariencia, pero no olvides
que materia es palabra hija de mater, de madre.
En cada brizna de hierba, en cada mota de polvo,
en cada rumor de hojas movidas por la brisa de la tarde,
ella estará cerca de ti. Te está acompañando en tus clases,
te sigue mirando cuando doblas la esquina, ella está cerca de ti.
Acepta que no volverá de la misma forma, por ahora, pero cree
con todo tu coraje, que se esforzó por estar contigo.
Y su alma impalpable te protegerá.
Los recuerdos que guardamos de los que se nos han ido
son nuestro aliento a la vida eterna.
No te importen los que no conocen el dolor
y suelen reír de los que lloramos. Habla con ella.
Está esperando el diálogo de todos los días, al final del trabajo.
Mis padres se fueron hace mucho tiempo, pero es a ellos a quienes dedico
mis espaciadas oraciones.
Orlando amigo, mira adelante. Tu nobleza de corazón
te ayudará a seguir adelante. No estás solo. Mira adelante
aunque el pasado es lo único que existe
a veces el remedio es el olvido
para ocuparnos de las urgencias del hoy y del mañana.
En la neblina negra del dolor
no te quedes mucho tiempo.
Mira a tu alrededor, mira y toca lo que te recuerda
a tu madre: ella está ahí.
Creo en pocas cosas, pero no tengo dudas
de la inmortalidad del alma.
No quedará la materia, en apariencia, pero no olvides
que materia es palabra hija de mater, de madre.
En cada brizna de hierba, en cada mota de polvo,
en cada rumor de hojas movidas por la brisa de la tarde,
ella estará cerca de ti. Te está acompañando en tus clases,
te sigue mirando cuando doblas la esquina, ella está cerca de ti.
Acepta que no volverá de la misma forma, por ahora, pero cree
con todo tu coraje, que se esforzó por estar contigo.
Y su alma impalpable te protegerá.
Los recuerdos que guardamos de los que se nos han ido
son nuestro aliento a la vida eterna.
No te importen los que no conocen el dolor
y suelen reír de los que lloramos. Habla con ella.
Está esperando el diálogo de todos los días, al final del trabajo.
Mis padres se fueron hace mucho tiempo, pero es a ellos a quienes dedico
mis espaciadas oraciones.
Orlando amigo, mira adelante. Tu nobleza de corazón
te ayudará a seguir adelante. No estás solo. Mira adelante
aunque el pasado es lo único que existe
a veces el remedio es el olvido
para ocuparnos de las urgencias del hoy y del mañana.
miércoles, 26 de mayo de 2010
Soneto de Antonio Gala
De vez en cuando, recuerdo, o encuentro o reencuentro, algo que me ha gustado mucho. Así me ha pasado con el soneto de Antonio Gala, que es simplemente fantástico. Sí, entiendo que ese adjetivo es inadecuado. Pero todo el que se me ocurre lo es. Así que, ahora, les escribo el poema de Antonio Gala:
A trabajos forzados me condena
mi corazón, del que te di la llave.
No quiero yo tormento que se acabe
y de acero reclamo mi cadena.
No concibe mi mente mayor pena
que libertad sin beso que la trabe
Ni castigo concibe menos grave
que una celda de amor contigo llena.
No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti yo lo rechazo
que ningún juez declare mi inocencia
porque en este proceso a largo plazo
buscaré solamente la sentencia
a cadena perpetua de tu abrazo.
Espero que el poema de Antonio Gala guste a todo el mundo. A mí me parece, por lo menos, conmovedor.
A trabajos forzados me condena
mi corazón, del que te di la llave.
No quiero yo tormento que se acabe
y de acero reclamo mi cadena.
No concibe mi mente mayor pena
que libertad sin beso que la trabe
Ni castigo concibe menos grave
que una celda de amor contigo llena.
No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti yo lo rechazo
que ningún juez declare mi inocencia
porque en este proceso a largo plazo
buscaré solamente la sentencia
a cadena perpetua de tu abrazo.
Espero que el poema de Antonio Gala guste a todo el mundo. A mí me parece, por lo menos, conmovedor.
lunes, 24 de mayo de 2010
Piedad
El silencio de Dios es más que crueldad.
Le resta sentido a todas las cosas,
cierra todas las puertas, atranca las ventanas,
profundiza todos los enigmas.
Reclamamos, pero no podemos comprender
si es a un tiempo vida, muerte, resurrección,
fracaso, o simple traición,
la fría maldad con que tejes una malla de entes sin conciencia.
Silencioso e inmóvil no tolera nuestra angustia
hecha de fuego y de hachas, de espadas y del trigo que nace,
del niño que llora, de la lluvia y del mar.
La razón humana reclama
sin embargo tú dormirás la eternidad
indiferente a nuestros gritos que piden piedad.
Le resta sentido a todas las cosas,
cierra todas las puertas, atranca las ventanas,
profundiza todos los enigmas.
Reclamamos, pero no podemos comprender
si es a un tiempo vida, muerte, resurrección,
fracaso, o simple traición,
la fría maldad con que tejes una malla de entes sin conciencia.
Silencioso e inmóvil no tolera nuestra angustia
hecha de fuego y de hachas, de espadas y del trigo que nace,
del niño que llora, de la lluvia y del mar.
La razón humana reclama
sin embargo tú dormirás la eternidad
indiferente a nuestros gritos que piden piedad.
Naranja
Un árbol es siempre sustento de vida,
por eso una naranja,
la primera naranja cuajada
en fruto aun amarillentoverdoso,
me ha dado mi árbol tan joven.
Contemplación de gracia y gratitud,
nido de pájaros y gorjeos.
Un pájaro, un nido y un árbol
hacen por sí solos la historia,
sensación y sentimiento, ciencia y conciencia.
Alguien lo plantó. De alguna forma
recibió agua, privilegiado de ser libre
de plagas o vendavales.
Así como las cosas hablan por nosotros
una casa vacía es muerte, tardía o inesperada.
Vida rota, lenguaje dormido.
Un naranjo es un niño que viene.
por eso una naranja,
la primera naranja cuajada
en fruto aun amarillentoverdoso,
me ha dado mi árbol tan joven.
Contemplación de gracia y gratitud,
nido de pájaros y gorjeos.
Un pájaro, un nido y un árbol
hacen por sí solos la historia,
sensación y sentimiento, ciencia y conciencia.
Alguien lo plantó. De alguna forma
recibió agua, privilegiado de ser libre
de plagas o vendavales.
Así como las cosas hablan por nosotros
una casa vacía es muerte, tardía o inesperada.
Vida rota, lenguaje dormido.
Un naranjo es un niño que viene.
El día no acaba
El día no acaba
luego de haber dormido. .
Se estira,
me arrastra,
me impone su rutina.
Vivir impone
despiadada voluntad.
¿Por qué debo trabajar
y parir con dolor?
Porque mi padre
coraje no tuviera
de enfrentar al Adorado
Y se quedara mudo
sin protestar por nada
El día no acaba
a menos que un justo sueño
me haya dejado ser.
Sea lo que sea,
ser lo que soy.
luego de haber dormido. .
Se estira,
me arrastra,
me impone su rutina.
Vivir impone
despiadada voluntad.
¿Por qué debo trabajar
y parir con dolor?
Porque mi padre
coraje no tuviera
de enfrentar al Adorado
Y se quedara mudo
sin protestar por nada
El día no acaba
a menos que un justo sueño
me haya dejado ser.
Sea lo que sea,
ser lo que soy.
El mar
Niebla y tiniebla.
El viento rojo
recoge las húmedas hojas
barre el cielo
y las nubes despavoridas
deciden reunirse mas lejos.
Cae el sol lento,
tibio, indiferente.
Los susurros de miles de insectos
murmuran en mis oídos.
¿Cambia el río
por una gota que me llevo?
¿Cambia el mar si caigo como gota?
¿Llegaré al mundo de las sombras
con toda mi sangre en mii cara?
El río, aun en su camino,
¿me saludará hostil?
¿O acaso se ha acabado la furia,
el denso ruido
del huracán de la codicia?
El viento rojo
recoge las húmedas hojas
barre el cielo
y las nubes despavoridas
deciden reunirse mas lejos.
Cae el sol lento,
tibio, indiferente.
Los susurros de miles de insectos
murmuran en mis oídos.
¿Cambia el río
por una gota que me llevo?
¿Cambia el mar si caigo como gota?
¿Llegaré al mundo de las sombras
con toda mi sangre en mii cara?
El río, aun en su camino,
¿me saludará hostil?
¿O acaso se ha acabado la furia,
el denso ruido
del huracán de la codicia?
lunes, 17 de mayo de 2010
Detrás de esta sombra
está tu sangre.
Detrás de este viento que sopla y sopla,
tus amigos te llaman.
Tus enemigos te necesitan. Lloran por haberte matado.
Tú no eres ser ni de nacer ni de morir,
tú eres ser de vivir, de reír, de amar.
Nada te toque, nada de duela, amar es el poder
que está en tu decir.
Tu poesía es tu alma, tu alma tu poesía.
Tú eres inocente, como niño recién nacido.
Tú vivirás siempre, porque ni la envidia podrái atacarte.
Tú, mi Federico, duerme en paz. Que tus huesos queden solos,
que son lo que menos importa ahora de ti.
Sólo importa que las editoriales sigan publicando tu palabra,
que los jóvenes sigan sintiendo el amor, la ternura, el cuidado, el respeto,
todo lo que tuyo fue, es ahora nuestro.
está tu sangre.
Detrás de este viento que sopla y sopla,
tus amigos te llaman.
Tus enemigos te necesitan. Lloran por haberte matado.
Tú no eres ser ni de nacer ni de morir,
tú eres ser de vivir, de reír, de amar.
Nada te toque, nada de duela, amar es el poder
que está en tu decir.
Tu poesía es tu alma, tu alma tu poesía.
Tú eres inocente, como niño recién nacido.
Tú vivirás siempre, porque ni la envidia podrái atacarte.
Tú, mi Federico, duerme en paz. Que tus huesos queden solos,
que son lo que menos importa ahora de ti.
Sólo importa que las editoriales sigan publicando tu palabra,
que los jóvenes sigan sintiendo el amor, la ternura, el cuidado, el respeto,
todo lo que tuyo fue, es ahora nuestro.
Deseo pedir disculpas
Amo a Federico, como a Antonio y tantos otros poetas. Cuando luego de mucho trabajo, sola, siguiendo instrucciones que no entendía bien, pude armar MI blog de poesía, cometí el error de poner "de", en "Tengo miedo a perder la maravilla..." Ayudé a mi hijita a aprender de memoria ese soneto. El suelo donde quizá todavía siga Federico es para mí sagrado. Iría a tirarme sobre la tierra, y besarla. Lloro sólo por decir o pensar "Ay, mi Granada". Pero estoy en Uruguay, Sudamérica, y no creo eso sea posible. Tampoco pude poner completas las dos primeras líneas del poema. Por eso hoy estoy tratando, primero de pediros disculpas, y luego de poder publicar esto, pues hace media hora que estoy tratando que salgan publicadas en el blog, y no puedo.
Sí, o se han muerto muchas nueuronas, o están ocupadas en otros problemas, o, directamente, no están ahí, en el cerebro. Perdonadme. No quise arriesgarme a perder mi trabajo una vez que logré que saliera "Blog de Sonia Cervetti-tengomiedoaperdertus ojos....." Y ahí terminé, porque se me acababa el espacio. ¿Qué sabía yo que el espacio nuevo aparecería? Perdonadme, y ojala ahora, dentro de unos minutitos, pueda quedar este pedido de perdón, publicado en mi blog. Gracias. Sonia Cervetti.
Sí, o se han muerto muchas nueuronas, o están ocupadas en otros problemas, o, directamente, no están ahí, en el cerebro. Perdonadme. No quise arriesgarme a perder mi trabajo una vez que logré que saliera "Blog de Sonia Cervetti-tengomiedoaperdertus ojos....." Y ahí terminé, porque se me acababa el espacio. ¿Qué sabía yo que el espacio nuevo aparecería? Perdonadme, y ojala ahora, dentro de unos minutitos, pueda quedar este pedido de perdón, publicado en mi blog. Gracias. Sonia Cervetti.
domingo, 16 de mayo de 2010
Una nueva luz
Un color extraño, un color de todos los colores a la vez,
ha teñido los árboles, las casas, los coches, le gente.
¿Sólo yo lo veo? Porque la gente parece muy normal, muy tranquila.
El pueblo entero està encerrado en una niebla de todos los colores.
Al principio, me pareció tan hermoso. Ese colorido que daba vida nueva,
como si tuviéramos una lámpara gigante además del sol.
Pero poco a poco, los colores fueron esfumándose, la luz cambió,
se tornó en una gelatinosa niebla que ennegreció todo.
Los árboles, tan saludables parecían, y, sin embargo, han decaído
como si un poderosísimo viento los hubiera doblado.
Se han ido los colores, la luz, la niebla negra.
La gente angustiada ha sentido ahora todos los cambios,
pues veo que mientras caminan por la calle, van a sus casas,
compran el pan, lloran a los gritos, desesperados, como si fuera el día final.
ha teñido los árboles, las casas, los coches, le gente.
¿Sólo yo lo veo? Porque la gente parece muy normal, muy tranquila.
El pueblo entero està encerrado en una niebla de todos los colores.
Al principio, me pareció tan hermoso. Ese colorido que daba vida nueva,
como si tuviéramos una lámpara gigante además del sol.
Pero poco a poco, los colores fueron esfumándose, la luz cambió,
se tornó en una gelatinosa niebla que ennegreció todo.
Los árboles, tan saludables parecían, y, sin embargo, han decaído
como si un poderosísimo viento los hubiera doblado.
Se han ido los colores, la luz, la niebla negra.
La gente angustiada ha sentido ahora todos los cambios,
pues veo que mientras caminan por la calle, van a sus casas,
compran el pan, lloran a los gritos, desesperados, como si fuera el día final.
Regresando
Enlacemos nuestra manos, y volvamos el tiempo atrás.
Déjame decirte lo que pienso, lo que he pensado,
antes y ahora, cuando tus ojos se sumergían en los míos.
Vuelve por favor a mirarme, no hagas como que no me ves.
aun existo, aun soy un trozo de la creación,
aun integro este mundo que es como es
aunque parezca que no.
Sé que soy hipocondríaca, lenta, fastidiosa.
Pero pueden ser defectos llevaderos
como en mi caso
puesto que mi vida ha sido tuya, no he mezquinado nada,
sólo un poco de tiempo, tal vez,
pero en las ocasiones propicias lo he multiplicado.
No me reproches mi misantropía, no puedo evitarla.
Ni siquiera tolero el género humano.
Pero a ti te amo, y no tengo manera de decirlo.
Sólo si tú analizaras mejor como somos tú y yo,
como la vida nos ha llevado, a veces dando tumbos,
otras veces mejor. Y hemos tolerado, no demasiado bien es cierto,
tanto nuestros defectos como nuestras virtudes.
Palabras que me parecen carentes de sentido
pues a veces una se torna en otra, como si cada virtud,
o cada defecto tuviese dos caras. Al menos dos caras.
No se compra una persona en una tienda. No se le mira la marca.
No observas si las costuras son firmes, si los botones están bien cosidos.
No sabes nunca nada, nunca nada.
¿Cómo pedir perdón si no sé qué he hecho mal?
No puedo rogar perdón por cómo soy, sino sólo por los hechos
de los que soy responsable.
Si me dejaras sola, no ocurriría nada. Sobreviviría.
De alguna forma trataría de hacer más por lo que amo.
Cuidaría más las plantas.
Leería más. Escucharía cinco veces "Sur"
con Pichuco y Edmundo, y tararearía como si fuera Butterfly,
tal vez. Y la música sonaría fuerte, muy fuerte.
¿Sería eso reprochable? ¿Sería un pecado estar sola, pero tan bien acompañada?
No reniego de ti, no. Todo lo contrario. Porque no quiero pedirte nada.
Sólo me gustaría que fueras tú quién decidiera qué es lo mejor para ti.
Tú decide tu destino, y sólo dímelo. Pero por favor, sé sincero,
que aunque duela, es mejor que este temblor y esta inquietud,
que me recuerdan mis miedos de niña. Nunca temí a la muerte,
siempre di un beso de despedida a la familia que se iba en un cajón,
pero sí tengo miedo aun de vivir en medio del engaño,
crédula e ingenua como una niña,
siendo sin embargo una persona al final de su vida.
Déjame decirte lo que pienso, lo que he pensado,
antes y ahora, cuando tus ojos se sumergían en los míos.
Vuelve por favor a mirarme, no hagas como que no me ves.
aun existo, aun soy un trozo de la creación,
aun integro este mundo que es como es
aunque parezca que no.
Sé que soy hipocondríaca, lenta, fastidiosa.
Pero pueden ser defectos llevaderos
como en mi caso
puesto que mi vida ha sido tuya, no he mezquinado nada,
sólo un poco de tiempo, tal vez,
pero en las ocasiones propicias lo he multiplicado.
No me reproches mi misantropía, no puedo evitarla.
Ni siquiera tolero el género humano.
Pero a ti te amo, y no tengo manera de decirlo.
Sólo si tú analizaras mejor como somos tú y yo,
como la vida nos ha llevado, a veces dando tumbos,
otras veces mejor. Y hemos tolerado, no demasiado bien es cierto,
tanto nuestros defectos como nuestras virtudes.
Palabras que me parecen carentes de sentido
pues a veces una se torna en otra, como si cada virtud,
o cada defecto tuviese dos caras. Al menos dos caras.
No se compra una persona en una tienda. No se le mira la marca.
No observas si las costuras son firmes, si los botones están bien cosidos.
No sabes nunca nada, nunca nada.
¿Cómo pedir perdón si no sé qué he hecho mal?
No puedo rogar perdón por cómo soy, sino sólo por los hechos
de los que soy responsable.
Si me dejaras sola, no ocurriría nada. Sobreviviría.
De alguna forma trataría de hacer más por lo que amo.
Cuidaría más las plantas.
Leería más. Escucharía cinco veces "Sur"
con Pichuco y Edmundo, y tararearía como si fuera Butterfly,
tal vez. Y la música sonaría fuerte, muy fuerte.
¿Sería eso reprochable? ¿Sería un pecado estar sola, pero tan bien acompañada?
No reniego de ti, no. Todo lo contrario. Porque no quiero pedirte nada.
Sólo me gustaría que fueras tú quién decidiera qué es lo mejor para ti.
Tú decide tu destino, y sólo dímelo. Pero por favor, sé sincero,
que aunque duela, es mejor que este temblor y esta inquietud,
que me recuerdan mis miedos de niña. Nunca temí a la muerte,
siempre di un beso de despedida a la familia que se iba en un cajón,
pero sí tengo miedo aun de vivir en medio del engaño,
crédula e ingenua como una niña,
siendo sin embargo una persona al final de su vida.
sábado, 8 de mayo de 2010
No soy un juez
Esta noche es noche fría, es noche de llanto y sangre, es noche de desdicha y de adiós
No juzgo tu vida, es la mía la que retuerce mis tripas, es la mía la que quisiera tirar a una zanja.
Quisiera jugar a la pelota con mi vida, tirarla por los aires, desinflarla
como un globo, romperla, rasgarla, aniquilarla. Por qué estoy aquí?
No lo sé. Yo ciertamente no pedí permanecer tanto tiempo. Tampoco venir a este planeta,aunque cada día lo veo más hermoso.
Preferiría ser una bacteria, útil o dañina, no importa, una bacteria sin sesos. Ni palabras. Porque son las palabras las que nos dejan solos, las que impiden comunicarnos. La sociedad comienza a desintegrarse por culpa de la palabra,
usada para engañar, insultar, degradar, atacar, desilusionar, ofender.
¿Por qué sentir debe ser algo que en principio o en final racionalizamos -con palabras-, como estúpidos? Sentir es entrar en uno mismo, asir nuestra alma,
conversar con ella.
Peero si vivir no es racional, no es verbal, no es gozar, no es comer, no es nada,
absolutamente nada. Queda la compasión.
La razón es un invento del hábito. Cerrar mis ojos, abrir mis ojos. Dar un paso tras otro. Saludar a uno, decir adiós a otro.
Por qué tantos sinsentidos? No es mejor abonar la tierra para que haya sólo flores y alimento para los herbívoros, y herbívoros bobos para los predatores?
Y volver a la tierra, madre de todas las madres, madre del sol y del tiempo,
madre del agua y del abeto, madre del ombú, del sauce y del río.
Madre! Madre! Madre! Te confundes con el ser, con el existir, con el morir,
con el llorar, con toda esencia de toda cosa .
Ayúdame. Que el dolor de mi esqueleto no arruine mi alma.
Que mis huesos quebradizos, mi corazón lento, mi artrosis cruel, mis ojos que apenas ven sombras y mi afán de saber,
no me dejen sentir la frialdad de la noche.
Pónme otro cobertor, madre. Tú me cuidaste, yo te cuidé, cuídame nuevamente ahora,
en esta noche cruel, en que existir y ser son palabras tan diferentes.
Y cuando nos encontremos las tres, la gran Pacha Mama, tú y yo, nos abrazaremos
porque será la última vez.
No juzgo tu vida, es la mía la que retuerce mis tripas, es la mía la que quisiera tirar a una zanja.
Quisiera jugar a la pelota con mi vida, tirarla por los aires, desinflarla
como un globo, romperla, rasgarla, aniquilarla. Por qué estoy aquí?
No lo sé. Yo ciertamente no pedí permanecer tanto tiempo. Tampoco venir a este planeta,aunque cada día lo veo más hermoso.
Preferiría ser una bacteria, útil o dañina, no importa, una bacteria sin sesos. Ni palabras. Porque son las palabras las que nos dejan solos, las que impiden comunicarnos. La sociedad comienza a desintegrarse por culpa de la palabra,
usada para engañar, insultar, degradar, atacar, desilusionar, ofender.
¿Por qué sentir debe ser algo que en principio o en final racionalizamos -con palabras-, como estúpidos? Sentir es entrar en uno mismo, asir nuestra alma,
conversar con ella.
Peero si vivir no es racional, no es verbal, no es gozar, no es comer, no es nada,
absolutamente nada. Queda la compasión.
La razón es un invento del hábito. Cerrar mis ojos, abrir mis ojos. Dar un paso tras otro. Saludar a uno, decir adiós a otro.
Por qué tantos sinsentidos? No es mejor abonar la tierra para que haya sólo flores y alimento para los herbívoros, y herbívoros bobos para los predatores?
Y volver a la tierra, madre de todas las madres, madre del sol y del tiempo,
madre del agua y del abeto, madre del ombú, del sauce y del río.
Madre! Madre! Madre! Te confundes con el ser, con el existir, con el morir,
con el llorar, con toda esencia de toda cosa .
Ayúdame. Que el dolor de mi esqueleto no arruine mi alma.
Que mis huesos quebradizos, mi corazón lento, mi artrosis cruel, mis ojos que apenas ven sombras y mi afán de saber,
no me dejen sentir la frialdad de la noche.
Pónme otro cobertor, madre. Tú me cuidaste, yo te cuidé, cuídame nuevamente ahora,
en esta noche cruel, en que existir y ser son palabras tan diferentes.
Y cuando nos encontremos las tres, la gran Pacha Mama, tú y yo, nos abrazaremos
porque será la última vez.
viernes, 7 de mayo de 2010
Mi primer odontólogo
No creo que me recuerde Al Dr. Raúl, con cariño.
el tiempo ha pasado tanto para él como para mí.
Pero no se borrará jamás la impresión de hombre meticuloso, honesto,
sincero con sus pacientes, por quienes hacía lo que nadie hubiera hecho.
Mi tía Adela, por ejemplo. Toda la vida se quejó de todo.
Nadie le hacía caso, nadie la escuchaba ya, pues repetía y repetía lo mismo.
Su dolor en la encía.
Pues bien, mi joven odontólogo le tomó una placa de rayos x,
y he aquí que mi tía tenía una muela yaciente, tal vez una muela
que no tuvo interés en enderezarse.
Escribo esto espontáneamente, nada me guía sino el recuerdo cariñoso
de un hombre que trataba como personas a los niños.
el tiempo ha pasado tanto para él como para mí.
Pero no se borrará jamás la impresión de hombre meticuloso, honesto,
sincero con sus pacientes, por quienes hacía lo que nadie hubiera hecho.
Mi tía Adela, por ejemplo. Toda la vida se quejó de todo.
Nadie le hacía caso, nadie la escuchaba ya, pues repetía y repetía lo mismo.
Su dolor en la encía.
Pues bien, mi joven odontólogo le tomó una placa de rayos x,
y he aquí que mi tía tenía una muela yaciente, tal vez una muela
que no tuvo interés en enderezarse.
Escribo esto espontáneamente, nada me guía sino el recuerdo cariñoso
de un hombre que trataba como personas a los niños.
Humanos en guerra
si la estulticia se mirara al espejo, vería la guerra, tu rostro y el mío.
Si necesitáis pruebas de la estupidez humana, ahí están, esos huesos limpios,
blancos, perfectos, de alabastro y tiza, de cal y odio.
Si la fe fuera certeza, algo tendría sentido. Pero la fe es sólo creencia, opinión, convicción irracional, prejuicio, caldero de sangre hirviente.
Sin tolerancia, la fe es odio dado vueltas como unas medias. Cuida tu fe, también
cuida el saber. No todo lo que se cree saber se sabe. La estupidez humana es infinita.
!No grites impotente y rabioso porque te digo esto! !No grites, por favor!
El grito antecede a la violencia. Le prepara el camino y la justifica.
Sólo la fe ha asesinado más que la razón. Muchos de quienes lucharon por la tolerancia
yacen como ramas de pinos, arena de playas, ojos de águila, pétalos de flores.
Se hicieron polvo a través de los siglos, y hoy podemos comer héroes
sin ser conscientes de ello.
Podemos pisotearlos, ponerlos en un florero, barrerlos a la cuneta.
No palomas, no te equivoques, no palomas. Sólo estrígidos nocturnos, animales hematófagos nocturnos, plantas voraces, carnívoras, humanos crueles, sólo esos visitantes saben reconocer
cuán pobre cosa es el hombre.
Si necesitáis pruebas de la estupidez humana, ahí están, esos huesos limpios,
blancos, perfectos, de alabastro y tiza, de cal y odio.
Si la fe fuera certeza, algo tendría sentido. Pero la fe es sólo creencia, opinión, convicción irracional, prejuicio, caldero de sangre hirviente.
Sin tolerancia, la fe es odio dado vueltas como unas medias. Cuida tu fe, también
cuida el saber. No todo lo que se cree saber se sabe. La estupidez humana es infinita.
!No grites impotente y rabioso porque te digo esto! !No grites, por favor!
El grito antecede a la violencia. Le prepara el camino y la justifica.
Sólo la fe ha asesinado más que la razón. Muchos de quienes lucharon por la tolerancia
yacen como ramas de pinos, arena de playas, ojos de águila, pétalos de flores.
Se hicieron polvo a través de los siglos, y hoy podemos comer héroes
sin ser conscientes de ello.
Podemos pisotearlos, ponerlos en un florero, barrerlos a la cuneta.
No palomas, no te equivoques, no palomas. Sólo estrígidos nocturnos, animales hematófagos nocturnos, plantas voraces, carnívoras, humanos crueles, sólo esos visitantes saben reconocer
cuán pobre cosa es el hombre.
miércoles, 5 de mayo de 2010
Amigos hasta siempre.
Esto era una tontería. Tres mujeres crecidas, abuelas dos de ellas, sentadas bebiendo cerveza con los atorrantes del pueblo. No lo podía creer. Las miré apenas, pues me sentía avergonzado en un ambiente así, que yo no esperaba, con viejas maquilladas hasta casi parecer payasos o papagayos, y vestidas con profundos escotes que se perdían entre los pliegues de sus carnes fofas. Bueno, me dije, este era mi pueblo, este era mi bar cuanto tenía 17 años.Acá veníamos con papá los sábados de noche, después que habíamos ayudado a mamá a terminar de lavar los platos de la cena, que en esos tiempos era, todos los sabádos a la noche, claro, un asado hecho por mi padre. El trabajaba toda la semana. Mamá sólo usaba el horno de la cocina. Y un asado tenía su ritual, no podía ser en el cerrado y siniestro horno de una cocina. Así que papá llevaba la batuta en la cocina, al menos los sábados. Mamá, además, no sabía siquiera prender fuego en la salamandra. Quemaba entre cinco y diez diarios, por los menos, y enteros , claro, antes de tener listo siquiera un
un comienzo de fuego, un esbozo de llamita. Quemaba 5 o 6 diarios, e igual no podía.
"Y qué hago ahora?", me pregunté mientras me acercaba al ancho mostrador. Había llegado al pueblo después de varios años, hasta me había casado, y quería saludar algunos amigos. El principal, Pedro, el dueño del boliche. Miré para todos lados y no vi nadie conocido. Sòlo un panzoncito sonriente, y con poco pelo, sentí que me miraba y se sonreía. No tardó un segundo en gritarme, "Caín, Caín, Cain! Has venido!". Estaba enloquecido de alegría, y yo de emoción. Pescábamos juntos los tres, mi padre, Pedro y yo. Pero Pedro era el único religioso del grupo, de modo que le habíamos comenzado a llamar "Lucifer". "No te queremos sacar nada, viejo, ni la maldad, pero tampoco la luz, y lucifer viene de luz, de seguro", le decía mi padre. "Has venido por fin de vuelta a casa!". "Sí, Luci, he venido de vuelta, y no sabés lo que me gusta verte, a vos y a todas esas botellas en los estantes". Caminamos ambos hasta el fin del mostrador, y nos abrazamos como lo que éramos, viejos amigos como un padre y un hijo, todo al mismo tiempo. "Caín, Caín, Caín", repetía él, mientras dos o tres lágrimas le corrían por las mejillas. "Vine por fin, verdad;". "¿Estás contento,viejo?". Y esa pregunta nos agarró diciéndola los dos al mismo tiempo. viej¿<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<¡Esdtás co
un comienzo de fuego, un esbozo de llamita. Quemaba 5 o 6 diarios, e igual no podía.
"Y qué hago ahora?", me pregunté mientras me acercaba al ancho mostrador. Había llegado al pueblo después de varios años, hasta me había casado, y quería saludar algunos amigos. El principal, Pedro, el dueño del boliche. Miré para todos lados y no vi nadie conocido. Sòlo un panzoncito sonriente, y con poco pelo, sentí que me miraba y se sonreía. No tardó un segundo en gritarme, "Caín, Caín, Cain! Has venido!". Estaba enloquecido de alegría, y yo de emoción. Pescábamos juntos los tres, mi padre, Pedro y yo. Pero Pedro era el único religioso del grupo, de modo que le habíamos comenzado a llamar "Lucifer". "No te queremos sacar nada, viejo, ni la maldad, pero tampoco la luz, y lucifer viene de luz, de seguro", le decía mi padre. "Has venido por fin de vuelta a casa!". "Sí, Luci, he venido de vuelta, y no sabés lo que me gusta verte, a vos y a todas esas botellas en los estantes". Caminamos ambos hasta el fin del mostrador, y nos abrazamos como lo que éramos, viejos amigos como un padre y un hijo, todo al mismo tiempo. "Caín, Caín, Caín", repetía él, mientras dos o tres lágrimas le corrían por las mejillas. "Vine por fin, verdad;". "¿Estás contento,viejo?". Y esa pregunta nos agarró diciéndola los dos al mismo tiempo. viej¿<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<¡Esdtás co
lunes, 3 de mayo de 2010
No se trata de esperar descubrir verdades enormes.
Simplemente, he sentido el deseo de ver publicadas, aunque sea un libro nada tradicional, mis "reflexiones", que pueden ser en forma de poesía o de prosa, o de narración. En fin, que no lo sé. Me resisto sí a pensar que porque de pronto predominan los rengloncitos cortos y alineados, esa forma hace la poesía. Creo que no. Creo que los aspectos formales de la poesía han cambiado a lo largo de siglos. Podría hablar de versículos, en lugar de versos. Eso tal vez horrorizaría a un lector apasionado de la Biblia. Pues bien, yo lo soy, y no me horroriza decir que a veces podrán parecer versículos, otras veces simple prosa entrecortada, y, otras, simple pesimismo llevado al extremo, en cualquier apariencia. Sí quiero hacer saber a mis posibles lectores, que tengo otros blogs, porque, por supuesto, no le acerté a la primera vez, sino que hacía uno y después no lo podía ubicar. Los que creo se encuentran son "tengomiedodeperdertusojos.blogspot.com", "las colinas doradas.Judith.blogspot.com", "el viento sopla.blogspot.com!, y probablemente otros que se me han olvidado. Pues a veces dejo de usar la máquina por varios días, ante la sensación que es una dictadora. Porque busco respuestas de los lectores, y normalmente no las encuentro.
jueves, 1 de abril de 2010
Un pañuelo se agitaba y crujía de pena
por el mar
por el mar cada vez más ensanchado.
nuestras voces se agrietaron, sonaron convulsivas
y te fuiste
por el mar.
Puñado de hojas marchitas,
puñado de arena salvaje,
montones de plantas serenadas
de ramas grises y brillantes,
viejas oh viejas ramas, tan viejas
ya lustradas por el sol y por el viento
es todo lo que queda
luego de tu cruel andadura
porque te fuiste al irse el barco
al final de la tierra.
por el mar
por el mar cada vez más ensanchado.
nuestras voces se agrietaron, sonaron convulsivas
y te fuiste
por el mar.
Puñado de hojas marchitas,
puñado de arena salvaje,
montones de plantas serenadas
de ramas grises y brillantes,
viejas oh viejas ramas, tan viejas
ya lustradas por el sol y por el viento
es todo lo que queda
luego de tu cruel andadura
porque te fuiste al irse el barco
al final de la tierra.
El regreso
Amo estirar mis brazos, sentir la tibieza del sol,
oler plantas verdes, florecidas.
Encontraré sin embargo el regreso a casa. Ya me dicen "no te demores",
"ven a la luz y sal de esa negrura",
"te estamos esperando".
Aunque el tren apenas avanza y en cada estación se lanza,
desbocado, un puñado de años desolados,
reencuentro la senda del regreso,sin temor, sintiéndome segura, sólo un poco de temor,
tanto como quien tiembla ante el peligro
y se rehace, convencido que esta guerra está perdida,
que el yo simio superior es un idiota, que no hay nada sino materia,
materia-madre, todo lo mismo, materia, madre y vida, madre y maestra,
hecha de pedacitos como una colcha desechable,
cosida por la abuela, -todo era reciclable en el campo recio pobre y seco-
los inviernos nos obligaron a crear esos trabajos de rotos inservivles en ratos casi
miserables, en obras de arte diario, de artesano.
Mientras miraba el campo, reseco o inundado, ahíta o hambrienta, mi abuela y las mujeres del lugar, también estarán mirando el cielo. Escuchando los pájaros.
Estaré estirando mis brazos hacia arriba, para descubrir las plantas que me cubren,
aun más desdichadas que yo, acaule pero viva.
Y brotará una azucena blanca de mi lado, que tendrá bulbos nuevecitos,
nacidos de las axilas de las hojas.
Yo viva, y muriendo. Ellas muertas ya y haciendo nueva vida.
oler plantas verdes, florecidas.
Encontraré sin embargo el regreso a casa. Ya me dicen "no te demores",
"ven a la luz y sal de esa negrura",
"te estamos esperando".
Aunque el tren apenas avanza y en cada estación se lanza,
desbocado, un puñado de años desolados,
reencuentro la senda del regreso,sin temor, sintiéndome segura, sólo un poco de temor,
tanto como quien tiembla ante el peligro
y se rehace, convencido que esta guerra está perdida,
que el yo simio superior es un idiota, que no hay nada sino materia,
materia-madre, todo lo mismo, materia, madre y vida, madre y maestra,
hecha de pedacitos como una colcha desechable,
cosida por la abuela, -todo era reciclable en el campo recio pobre y seco-
los inviernos nos obligaron a crear esos trabajos de rotos inservivles en ratos casi
miserables, en obras de arte diario, de artesano.
Mientras miraba el campo, reseco o inundado, ahíta o hambrienta, mi abuela y las mujeres del lugar, también estarán mirando el cielo. Escuchando los pájaros.
Estaré estirando mis brazos hacia arriba, para descubrir las plantas que me cubren,
aun más desdichadas que yo, acaule pero viva.
Y brotará una azucena blanca de mi lado, que tendrá bulbos nuevecitos,
nacidos de las axilas de las hojas.
Yo viva, y muriendo. Ellas muertas ya y haciendo nueva vida.
domingo, 21 de marzo de 2010
Almendro en flor
La poesía sale del mismo tronco que las entrañas más profundas y sangrientas
de cada uno.
La poesía busca lo más austero y puro de nuestro ser,
es una roca en el corazón tembloroso y sangriento.
Cura las heridas supuradas, toma tus manos
hasta llegar a las tripas doloridas y sufrientes,
aliviando tus dolores.
No elimina el mal, sólo te fortalece contra él.
No te da la felicidad, sí la seguridad que ella vendrá
y la melancolía de cuando la viviste.
La poesía es cruel y no le teme a la sangre que derrama
porque aunque te revuelve las entrañas
no te abandona ni te engaña.
Te da la verdad como un regalo: la única verdad, que es la tuya,
la mía, la de Federico y la de Antonio, la de Teresa, Miguel y Rafael,
la de Delmira y la de Circe, la de Lope y la de Gala.
Son todas verdades de una misma raza,
las verdades que la aritmética pone en álgebra,
traduciendo así la simple suma en una fórmula general.
Y te acompaña hasta la muerte, cuando alguien recuerde
al rey David y su salmo, y te diga que no temes, que alguien te acompaña.
de cada uno.
La poesía busca lo más austero y puro de nuestro ser,
es una roca en el corazón tembloroso y sangriento.
Cura las heridas supuradas, toma tus manos
hasta llegar a las tripas doloridas y sufrientes,
aliviando tus dolores.
No elimina el mal, sólo te fortalece contra él.
No te da la felicidad, sí la seguridad que ella vendrá
y la melancolía de cuando la viviste.
La poesía es cruel y no le teme a la sangre que derrama
porque aunque te revuelve las entrañas
no te abandona ni te engaña.
Te da la verdad como un regalo: la única verdad, que es la tuya,
la mía, la de Federico y la de Antonio, la de Teresa, Miguel y Rafael,
la de Delmira y la de Circe, la de Lope y la de Gala.
Son todas verdades de una misma raza,
las verdades que la aritmética pone en álgebra,
traduciendo así la simple suma en una fórmula general.
Y te acompaña hasta la muerte, cuando alguien recuerde
al rey David y su salmo, y te diga que no temes, que alguien te acompaña.
Almendro en flor
La poesía sale del mismo tronco que las entrañas más profundas y sangrientas
de cada uno.
La poesía busca lo más austero y puro de nuestro ser,
es una roca en el corazón tembloroso y sangriento.
Cura las heridas supuradas, toma tus manos
hasta llegar a las tripas doloridas y sufrientes,
aliviando tus dolores.
No elimina el mal, sólo te fortalece contra él.
No te da la felicidad, sí la seguridad que ella vendrá
y la melancolía de cuando la viviste.
La poesía es cruel y no le teme a la sangre que derrama
porque aunque te revuelve las entrañas
no te abandona ni te engaña.
Te da la verdad como un regalo: la única verdad, que es la tuya,
la mía, la de Federico y la de Antonio, la de Teresa, Miguel y Rafael,
la de Delmira y la de Circe, la de Lope y la de Gala.
Son todas verdades de una misma raza,
las verdades que la aritmética pone en álgebra,
traduciendo así la simple suma en una fórmula general.
Y te acompaña hasta la muerte, cuando alguien recuerde
al rey David y su salmo, y te diga que no temes, que alguien te acompaña.
de cada uno.
La poesía busca lo más austero y puro de nuestro ser,
es una roca en el corazón tembloroso y sangriento.
Cura las heridas supuradas, toma tus manos
hasta llegar a las tripas doloridas y sufrientes,
aliviando tus dolores.
No elimina el mal, sólo te fortalece contra él.
No te da la felicidad, sí la seguridad que ella vendrá
y la melancolía de cuando la viviste.
La poesía es cruel y no le teme a la sangre que derrama
porque aunque te revuelve las entrañas
no te abandona ni te engaña.
Te da la verdad como un regalo: la única verdad, que es la tuya,
la mía, la de Federico y la de Antonio, la de Teresa, Miguel y Rafael,
la de Delmira y la de Circe, la de Lope y la de Gala.
Son todas verdades de una misma raza,
las verdades que la aritmética pone en álgebra,
traduciendo así la simple suma en una fórmula general.
Y te acompaña hasta la muerte, cuando alguien recuerde
al rey David y su salmo, y te diga que no temes, que alguien te acompaña.
La parca de negra capa
La parca de negra capa se ha ensañado el domingo de madrugada.
Cuatro seres preciosos, han pasado a la oscuridad definitiva.
Cuatro seres hermosos, hermosos, hermosos en sus cuerpos y en sus almas.
Generosos, amables, su hablar sensato, dulce y cariñoso se ha ido para siempre.
Dos padres y sus dos hijos.
Quien les conoció no podrá olvidarlos jamás.
La piel se heriza de sólo pensarlo. Vivirlo es peor aun.
Seres inocentes para quienes la raza humana era buena, tan buena como ellos.
¿Su ignorancia los ha matado? No, fue su inocencia. Su inocencia que hasta el director
quiso preservar.
Parca de capa negra, hubieras venido por mí. Mil veces por mí.
Nunca por ellos, dulces criaturas del cariño y del calor.
Cuatro seres preciosos, han pasado a la oscuridad definitiva.
Cuatro seres hermosos, hermosos, hermosos en sus cuerpos y en sus almas.
Generosos, amables, su hablar sensato, dulce y cariñoso se ha ido para siempre.
Dos padres y sus dos hijos.
Quien les conoció no podrá olvidarlos jamás.
La piel se heriza de sólo pensarlo. Vivirlo es peor aun.
Seres inocentes para quienes la raza humana era buena, tan buena como ellos.
¿Su ignorancia los ha matado? No, fue su inocencia. Su inocencia que hasta el director
quiso preservar.
Parca de capa negra, hubieras venido por mí. Mil veces por mí.
Nunca por ellos, dulces criaturas del cariño y del calor.
La parca de negra capa
La parca de negra capa se ha ensañado el domingo de madrugada.
Cuatro seres preciosos, han pasado a la oscuridad definitiva.
Cuatro seres hermosos, hermosos, hermosos en sus cuerpos y en sus almas.
Generosos, amables, su hablar sensato, dulce y cariñoso se ha ido para siempre.
Dos padres y sus dos hijos.
Quien les conoció no podrá olvidarlos jamás.
La piel se heriza de sólo pensarlo. Vivirlo es peor aun.
Seres inocentes para quienes la raza humana era buena, tan buena como ellos.
¿Su ignorancia los ha matado? No, fue su inocencia. Su inocencia que hasta el director
quiso preservar.
Parca de capa negra, hubieras venido por mí. Mil veces por mí.
Nunca por ellos, dulces criaturas del cariño y del calor.
Cuatro seres preciosos, han pasado a la oscuridad definitiva.
Cuatro seres hermosos, hermosos, hermosos en sus cuerpos y en sus almas.
Generosos, amables, su hablar sensato, dulce y cariñoso se ha ido para siempre.
Dos padres y sus dos hijos.
Quien les conoció no podrá olvidarlos jamás.
La piel se heriza de sólo pensarlo. Vivirlo es peor aun.
Seres inocentes para quienes la raza humana era buena, tan buena como ellos.
¿Su ignorancia los ha matado? No, fue su inocencia. Su inocencia que hasta el director
quiso preservar.
Parca de capa negra, hubieras venido por mí. Mil veces por mí.
Nunca por ellos, dulces criaturas del cariño y del calor.
sábado, 20 de marzo de 2010
donde ir
.
Donde ir cuando el abismo se ha abierto
definitivamente
decidido, vengativo.
Dejaré cosas tras de mí, dejaré personas,
amuletos, pestañas, por restregar mis ojos, insomne.
Iré bajo el árbol del pan, de la leña, del fruto,
y de la flor.
No. No tiene sentido. El desaparecerá también, los dos juntos.
El y yo. Y sólo quedará el pasado, lo único que está escrito.
Iremos a una matanza, iremos juntos a un infierno,
y lo peor es el silencio
en el que lo Absoluto nos demuestra su desprecio.
Amenázame con la ira, con el fuego, con la venganza.
No es sino tu indiferencia lo que duele.
Donde ir cuando el abismo se ha abierto
definitivamente
decidido, vengativo.
Dejaré cosas tras de mí, dejaré personas,
amuletos, pestañas, por restregar mis ojos, insomne.
Iré bajo el árbol del pan, de la leña, del fruto,
y de la flor.
No. No tiene sentido. El desaparecerá también, los dos juntos.
El y yo. Y sólo quedará el pasado, lo único que está escrito.
Iremos a una matanza, iremos juntos a un infierno,
y lo peor es el silencio
en el que lo Absoluto nos demuestra su desprecio.
Amenázame con la ira, con el fuego, con la venganza.
No es sino tu indiferencia lo que duele.
donde ir
.
Donde ir cuando el abismo se ha abierto
definitivamente
decidido, vengativo.
Dejaré cosas tras de mí, dejaré personas,
amuletos, pestañas, por restregar mis ojos, insomne.
Iré bajo el árbol del pan, de la leña, del fruto,
y de la flor.
No. No tiene sentido. El desaparecerá también, los dos juntos.
El y yo. Y sólo quedará el pasado, lo único que está escrito.
Iremos a una matanza, iremos juntos a un infierno,
y lo peor es el silencio
en el que lo Absoluto nos demuestra su desprecio.
Amenázame con la ira, con el fuego, con la venganza.
No es sino tu indiferencia lo que duele.
Donde ir cuando el abismo se ha abierto
definitivamente
decidido, vengativo.
Dejaré cosas tras de mí, dejaré personas,
amuletos, pestañas, por restregar mis ojos, insomne.
Iré bajo el árbol del pan, de la leña, del fruto,
y de la flor.
No. No tiene sentido. El desaparecerá también, los dos juntos.
El y yo. Y sólo quedará el pasado, lo único que está escrito.
Iremos a una matanza, iremos juntos a un infierno,
y lo peor es el silencio
en el que lo Absoluto nos demuestra su desprecio.
Amenázame con la ira, con el fuego, con la venganza.
No es sino tu indiferencia lo que duele.
desdichado tropiezo
vivir inspira miedo, deseos de fugarse de todo,
del aire, del rumor del agua, del sol que calienta y te recuerda
este estar tirado en un maravilloso planeta
que no se merece la depredación ni el desprecio,
que sólo espera,
como todos los demás,
descifrar el sentido de las cosas.
Cosas que no son mudas, pero no queremos escuchar.
.Cosas que nos duelen, porque somos estúpidos y sentimos dolor.
.No lo sintamos más. Arrebujemos nuestra mente en una caseta fría,
donde nada ni nadie penetre. Por un corto tiempo
.tratemos de no pensar.
Verás que el retumbar del pulso del tiempo,
y el horrorosamente lento corazón
.hablarán por ti
.porque la vida se te va.
.Ir hacia la nada es sólo la esperanza de la ignorancia.
Toma un sorbo de agua fresca. Tómate tiempo. Ten paciencia.
Nada es inútil totalmente. Algo se recicla. Tropezamos,
y empezamos de nuevo.
del aire, del rumor del agua, del sol que calienta y te recuerda
este estar tirado en un maravilloso planeta
que no se merece la depredación ni el desprecio,
que sólo espera,
como todos los demás,
descifrar el sentido de las cosas.
Cosas que no son mudas, pero no queremos escuchar.
.Cosas que nos duelen, porque somos estúpidos y sentimos dolor.
.No lo sintamos más. Arrebujemos nuestra mente en una caseta fría,
donde nada ni nadie penetre. Por un corto tiempo
.tratemos de no pensar.
Verás que el retumbar del pulso del tiempo,
y el horrorosamente lento corazón
.hablarán por ti
.porque la vida se te va.
.Ir hacia la nada es sólo la esperanza de la ignorancia.
Toma un sorbo de agua fresca. Tómate tiempo. Ten paciencia.
Nada es inútil totalmente. Algo se recicla. Tropezamos,
y empezamos de nuevo.
miércoles, 10 de marzo de 2010
las colinas doradas
los sauces a la vera del camino que lleva al rio
y las solemnes tortugas
invisibles entre las piedras negras,
todo el cielo reflejado en el agua,
toda mi triste e inútil vida arrinconada en arcilla,
en arena ya desvencijada y podrida,
pronta a volverse polvo,
polvo y agua,
polvo y aire,
agujero enorme, torbellino violento de la vida que se va,
sin un adiós razonable
polvo y arcilla,
arcilla y cenizas.
Veré quizá las colinas doradas,
y las palmeras de plata,
una playa de fino polvo verde,
veinte mil caballos pastando
en las colinas doradas,
em tajamares azules bebiendo,
y los veré restregar sus cabezas,
yegya y potrillo.
haciendo risa de la muerte y del olvido.
Ah doradas colinas doradas,
pastos verdes de esta tierra cortés.
Escucha los ladridos de los perros,
a lo lejos, a lo lejos.
Todavía no te vayas. Falta que florezcan las glicinas.
y las solemnes tortugas
invisibles entre las piedras negras,
todo el cielo reflejado en el agua,
toda mi triste e inútil vida arrinconada en arcilla,
en arena ya desvencijada y podrida,
pronta a volverse polvo,
polvo y agua,
polvo y aire,
agujero enorme, torbellino violento de la vida que se va,
sin un adiós razonable
polvo y arcilla,
arcilla y cenizas.
Veré quizá las colinas doradas,
y las palmeras de plata,
una playa de fino polvo verde,
veinte mil caballos pastando
en las colinas doradas,
em tajamares azules bebiendo,
y los veré restregar sus cabezas,
yegya y potrillo.
haciendo risa de la muerte y del olvido.
Ah doradas colinas doradas,
pastos verdes de esta tierra cortés.
Escucha los ladridos de los perros,
a lo lejos, a lo lejos.
Todavía no te vayas. Falta que florezcan las glicinas.
las colinas doradas
los sauces a la vera del camino que lleva al rio
y las solemnes tortugas
invisibles entre las piedras negras,
todo el cielo reflejado en el agua,
toda mi triste e inútil vida arrinconada en arcilla,
en arena ya desvencijada y podrida,
pronta a volverse polvo,
polvo y agua,
polvo y aire,
agujero enorme, torbellino violento de la vida que se va,
sin un adiós razonable
polvo y arcilla,
arcilla y cenizas.
Veré quizá las colinas doradas,
y las palmeras de plata,
una playa de fino polvo verde,
veinte mil caballos pastando
en las colinas doradas,
em tajamares azules bebiendo,
y los veré restregar sus cabezas,
yegya y potrillo.
haciendo risa de la muerte y del olvido.
Ah doradas colinas doradas,
pastos verdes de esta tierra cortés.
Escucha los ladridos de los perros,
a lo lejos, a lo lejos.
Todavía no te vayas. Falta que florezcan las glicinas.
y las solemnes tortugas
invisibles entre las piedras negras,
todo el cielo reflejado en el agua,
toda mi triste e inútil vida arrinconada en arcilla,
en arena ya desvencijada y podrida,
pronta a volverse polvo,
polvo y agua,
polvo y aire,
agujero enorme, torbellino violento de la vida que se va,
sin un adiós razonable
polvo y arcilla,
arcilla y cenizas.
Veré quizá las colinas doradas,
y las palmeras de plata,
una playa de fino polvo verde,
veinte mil caballos pastando
en las colinas doradas,
em tajamares azules bebiendo,
y los veré restregar sus cabezas,
yegya y potrillo.
haciendo risa de la muerte y del olvido.
Ah doradas colinas doradas,
pastos verdes de esta tierra cortés.
Escucha los ladridos de los perros,
a lo lejos, a lo lejos.
Todavía no te vayas. Falta que florezcan las glicinas.
miércoles, 3 de marzo de 2010
No tengo alas
No tengo alas, sólo garras infames
que destruyen las cosas que deseo tocar.
De todos modos, la brisa sola me destroza,
como si un viento huracanado hubiera tomado
todo este cuerpo ya cansado y dolorido.
Los niños tienen alas, los niños que el Adorado
ha extinguido despiadadamente,
porque son los únicos seres que le desconocen y desobedecen.
El Adorado los devora. Su hambre de mal no ha cambiado.
Pasan las guerras, vienen otras, y siempre él cambia de bando,
porque es su placer castigarnos a todos.
Por eso los viejos tenemos garras endurecidas,
no manos para hacer música, para tejer las fibras de las rosas,
para cocinar el alimento de los más desafortunados.
Los más desgraciados y los más privilegiados son los mismos,
los que ignoran cuánto odio se encierra en el pecho del Adorado.
Persuade a algunos que son sus elegidos, convence a otros que están marcados
por haber una vez desdeñado sus órdenes irracionales.
No nos ha elegido para hacernos felices. !Cómo hacer cientos de millones de planes
si todos esperamos algo diferente! El Adorado no conoce, no sabe, no habla, no escucha,
sólo respira jadeante, iracundo, maloliente, en llamas.
No hay cielo ni hay infierno, sólo la ira loca del Adorado.
que destruyen las cosas que deseo tocar.
De todos modos, la brisa sola me destroza,
como si un viento huracanado hubiera tomado
todo este cuerpo ya cansado y dolorido.
Los niños tienen alas, los niños que el Adorado
ha extinguido despiadadamente,
porque son los únicos seres que le desconocen y desobedecen.
El Adorado los devora. Su hambre de mal no ha cambiado.
Pasan las guerras, vienen otras, y siempre él cambia de bando,
porque es su placer castigarnos a todos.
Por eso los viejos tenemos garras endurecidas,
no manos para hacer música, para tejer las fibras de las rosas,
para cocinar el alimento de los más desafortunados.
Los más desgraciados y los más privilegiados son los mismos,
los que ignoran cuánto odio se encierra en el pecho del Adorado.
Persuade a algunos que son sus elegidos, convence a otros que están marcados
por haber una vez desdeñado sus órdenes irracionales.
No nos ha elegido para hacernos felices. !Cómo hacer cientos de millones de planes
si todos esperamos algo diferente! El Adorado no conoce, no sabe, no habla, no escucha,
sólo respira jadeante, iracundo, maloliente, en llamas.
No hay cielo ni hay infierno, sólo la ira loca del Adorado.
No tengo alas
No tengo alas, sólo garras infames
que destruyen las cosas que deseo tocar.
De todos modos, la brisa sola me destroza,
como si un viento huracanado hubiera tomado
todo este cuerpo ya cansado y dolorido.
Los niños tienen alas, los niños que el Adorado
ha extinguido despiadadamente,
porque son los únicos seres que le desconocen y desobedecen.
El Adorado los devora. Su hambre de mal no ha cambiado.
Pasan las guerras, vienen otras, y siempre él cambia de bando,
porque es su placer castigarnos a todos.
Por eso los viejos tenemos garras endurecidas,
no manos para hacer música, para tejer las fibras de las rosas,
para cocinar el alimento de los más desafortunados.
Los más desgraciados y los más privilegiados son los mismos,
los que ignoran cuánto odio se encierra en el pecho del Adorado.
Persuade a algunos que son sus elegidos, convence a otros que están marcados
por haber una vez desdeñado sus órdenes irracionales.
No nos ha elegido para hacernos felices. !Cómo hacer cientos de millones de planes
si todos esperamos algo diferente! El Adorado no conoce, no sabe, no habla, no escucha,
sólo respira jadeante, iracundo, maloliente, en llamas.
No hay cielo ni hay infierno, sólo la ira loca del Adorado.
que destruyen las cosas que deseo tocar.
De todos modos, la brisa sola me destroza,
como si un viento huracanado hubiera tomado
todo este cuerpo ya cansado y dolorido.
Los niños tienen alas, los niños que el Adorado
ha extinguido despiadadamente,
porque son los únicos seres que le desconocen y desobedecen.
El Adorado los devora. Su hambre de mal no ha cambiado.
Pasan las guerras, vienen otras, y siempre él cambia de bando,
porque es su placer castigarnos a todos.
Por eso los viejos tenemos garras endurecidas,
no manos para hacer música, para tejer las fibras de las rosas,
para cocinar el alimento de los más desafortunados.
Los más desgraciados y los más privilegiados son los mismos,
los que ignoran cuánto odio se encierra en el pecho del Adorado.
Persuade a algunos que son sus elegidos, convence a otros que están marcados
por haber una vez desdeñado sus órdenes irracionales.
No nos ha elegido para hacernos felices. !Cómo hacer cientos de millones de planes
si todos esperamos algo diferente! El Adorado no conoce, no sabe, no habla, no escucha,
sólo respira jadeante, iracundo, maloliente, en llamas.
No hay cielo ni hay infierno, sólo la ira loca del Adorado.
domingo, 28 de febrero de 2010
Un niño caminaba solo
al borde de la carretera.
Un sombrero de paja, viejo, deshilachado,
protegía solo su frente.
Los negros perros se lanzaron contra él,
como un enorme cargamento de carbón,
como si fuera una tonelada de malditas joyas de azabache.
Pero el niño no sufrió ni un rasguño.
Su boca estaba abierta en una sonrisa
cuando su padre lo alzó en brazos.
¿Por qué lloraba ese hombre?
Su rostro era duro como el metal,
su expresión indescifrable.
Pero sus ojos brillaban como las gotas de rocío.
al borde de la carretera.
Un sombrero de paja, viejo, deshilachado,
protegía solo su frente.
Los negros perros se lanzaron contra él,
como un enorme cargamento de carbón,
como si fuera una tonelada de malditas joyas de azabache.
Pero el niño no sufrió ni un rasguño.
Su boca estaba abierta en una sonrisa
cuando su padre lo alzó en brazos.
¿Por qué lloraba ese hombre?
Su rostro era duro como el metal,
su expresión indescifrable.
Pero sus ojos brillaban como las gotas de rocío.
domingo, 21 de febrero de 2010
Micaela llora
La niña llora.
Sólo cuatro años, y ya sus tarsos, metatarsos,
falanges y falangetes sonríen indulgentes:
"Tengo lastimada la mejilla del dedo gordo del pie"
sollozó
mientras sus bellísimos ojos miraban a su madre.
Y sollozaba
la niña de cuatro años.
"Tengo una espina mala
que se me ha clavado en la mejilla del pie. Por favor, mamá,
dile que se vaya,
que no es cosa de hacer
causar dolor a una niña pequeña".
Sólo cuatro años, y ya sus tarsos, metatarsos,
falanges y falangetes sonríen indulgentes:
"Tengo lastimada la mejilla del dedo gordo del pie"
sollozó
mientras sus bellísimos ojos miraban a su madre.
Y sollozaba
la niña de cuatro años.
"Tengo una espina mala
que se me ha clavado en la mejilla del pie. Por favor, mamá,
dile que se vaya,
que no es cosa de hacer
causar dolor a una niña pequeña".
La extinción masiva
Y vinieron cuervos multiplicándose en abismos de miedo.
La sal y el oro, la miel y la hiedra del pelo
bañando las colinas.
Flores de piedra y alacranes memoriosos vinieron con los cuervos
devorando la tela de las plantas.
El mayor de ellos, el cuervo de la mirada azul y cuerpo de langosta
clavó en el mísero hombre una estacada mortal,
hecha de hielo y de descuido.
Fueron muriendo los hombres, uno a uno, hinchados y negros como carbones,
y el de la mirada azul y cuerpo de langosta
a quien todos llamaban Adorado
resolvió el problema de la tierra rebelde.
Cuántos ladrillos apilados, y piedras de cuerpos calcinados, y avispas de ceras
de ceras y de mieles en la tierra sumergida, por otras tierras devorada.
Arqueólogos sin alas rodaron con sus capas laminadas
sus hachas cortantes, voladoras, e invadieron la tierra sin humanos.
La guerra había destruido ceibos, álamos, cardos, ortigas, hormigas y leopardos.
No había sino unos pocos niños ciegos
que los Arqueólogos clavaron en bastidores de madera,
clasificados resguardados bajo vidrios.
El Adorado interrumpió su lento paseo pues sus largas alas
se arrastraban por el suelo. Observó los niños muertos, retiró los vidrios.
Mal ajustado el bastidor de madera, reducida la carne por la muerte, el niño rodó
a sus pies, y el olor de lo podrido subió a las células olfatorias del Adorado
que encontró apetitoso al caído.
Lamentó, después de relamerse, cuánta muerte injusta y apurada,
cuánta sabrosa carne despreciada. Y voló al río más cercano a fecundar
los huevos del futuro.
La tierra sigue dando vueltas.
Sólo el Adorado
es consciente del crimen cometido.
La sal y el oro, la miel y la hiedra del pelo
bañando las colinas.
Flores de piedra y alacranes memoriosos vinieron con los cuervos
devorando la tela de las plantas.
El mayor de ellos, el cuervo de la mirada azul y cuerpo de langosta
clavó en el mísero hombre una estacada mortal,
hecha de hielo y de descuido.
Fueron muriendo los hombres, uno a uno, hinchados y negros como carbones,
y el de la mirada azul y cuerpo de langosta
a quien todos llamaban Adorado
resolvió el problema de la tierra rebelde.
Cuántos ladrillos apilados, y piedras de cuerpos calcinados, y avispas de ceras
de ceras y de mieles en la tierra sumergida, por otras tierras devorada.
Arqueólogos sin alas rodaron con sus capas laminadas
sus hachas cortantes, voladoras, e invadieron la tierra sin humanos.
La guerra había destruido ceibos, álamos, cardos, ortigas, hormigas y leopardos.
No había sino unos pocos niños ciegos
que los Arqueólogos clavaron en bastidores de madera,
clasificados resguardados bajo vidrios.
El Adorado interrumpió su lento paseo pues sus largas alas
se arrastraban por el suelo. Observó los niños muertos, retiró los vidrios.
Mal ajustado el bastidor de madera, reducida la carne por la muerte, el niño rodó
a sus pies, y el olor de lo podrido subió a las células olfatorias del Adorado
que encontró apetitoso al caído.
Lamentó, después de relamerse, cuánta muerte injusta y apurada,
cuánta sabrosa carne despreciada. Y voló al río más cercano a fecundar
los huevos del futuro.
La tierra sigue dando vueltas.
Sólo el Adorado
es consciente del crimen cometido.
El mundo es el manuscrito de otro
El mundo es el manuscrito de otro
olvidado, borroso, escondido en la maraña de ser.
Un mapa de la nada
un lento carromato fugitivo
y sostenerse, únicamente, por oír en el cielo
los graznidos de las gaviotas
Manuscrito incomprensible
sin letras o números válidos, infranqueable.
En el quebranto cotidiano, el cotidiano gemir
repetido, callado.
No hay puerta de escape.
El mundo es guerra despiadada, apertura y nada,
magia del borrar y del morir,
sentir entre las manos los cristales besar la piel de las pisadas,
inclinar el cuello
para leer mejor estas cifras enredadas.
olvidado, borroso, escondido en la maraña de ser.
Un mapa de la nada
un lento carromato fugitivo
y sostenerse, únicamente, por oír en el cielo
los graznidos de las gaviotas
Manuscrito incomprensible
sin letras o números válidos, infranqueable.
En el quebranto cotidiano, el cotidiano gemir
repetido, callado.
No hay puerta de escape.
El mundo es guerra despiadada, apertura y nada,
magia del borrar y del morir,
sentir entre las manos los cristales besar la piel de las pisadas,
inclinar el cuello
para leer mejor estas cifras enredadas.
Las hojas de los álamos entrechocaban, rumorosas,
mientras rastreaba la corriente del tiempo.
En los álamos altos el viento latía la humedad
perfumaba silencioso el olor de la tierra.
Comenzaba la luz a filtrarse
remozada henchida de destellos
y nada alejaba la música del árbol
nada turbaba la lentitud del tiempo
que corría desvelado.
Una garza blanca, blanca, blanca,
unos negros perros
y el tiempo se detuvo.
Las hojas de los álamos entrechocaban
en un silencio lleno de rumores.
Mi alma, misterio de la eternidad, quedó temblando
al ocultar los álamos el trigal, al tapar la luna.
mientras rastreaba la corriente del tiempo.
En los álamos altos el viento latía la humedad
perfumaba silencioso el olor de la tierra.
Comenzaba la luz a filtrarse
remozada henchida de destellos
y nada alejaba la música del árbol
nada turbaba la lentitud del tiempo
que corría desvelado.
Una garza blanca, blanca, blanca,
unos negros perros
y el tiempo se detuvo.
Las hojas de los álamos entrechocaban
en un silencio lleno de rumores.
Mi alma, misterio de la eternidad, quedó temblando
al ocultar los álamos el trigal, al tapar la luna.
Muéstrame un rayo verde del sol
haz que deje de vivir pensando en la hermana nada
haz un pequeño milagro
para que pueda seguir
encendiendo el fuego, preparando comida
porque todos tienen hambre.
Al día de tu partida siguieron otros, y otros más, rodando y rodando,
y vinieron las noches
suspendidas, en aterradora negrura.
nada me dejó tan sola como tu partida
la locura ha hecho un sitio en mí
si no me rescatas
por medio de algún pequeño milagro.
Haz florecer una tuna que nunca floreció,
muéstrame los rayos verdes del sol,
una aurora boreal
un niño sin hambre.
haz que deje de vivir pensando en la hermana nada
haz un pequeño milagro
para que pueda seguir
encendiendo el fuego, preparando comida
porque todos tienen hambre.
Al día de tu partida siguieron otros, y otros más, rodando y rodando,
y vinieron las noches
suspendidas, en aterradora negrura.
nada me dejó tan sola como tu partida
la locura ha hecho un sitio en mí
si no me rescatas
por medio de algún pequeño milagro.
Haz florecer una tuna que nunca floreció,
muéstrame los rayos verdes del sol,
una aurora boreal
un niño sin hambre.
Si en cada separación algo se muere
morí entonces
dios de mi soledad
cuando tú te fuiste
Me dejaste de pronto
cuando aun oraba en tu nombre
habituada a hablarte
eras tú todos los días quien me guiaba
a todo me atrevía
porque tú eras mi pastor
y dejé para siempre
de nombrarte
de ingratitud llena de rencor rebosante
porque me dejaste de pronto
y de oveja me convertí en un lobo sangriento.
morí entonces
dios de mi soledad
cuando tú te fuiste
Me dejaste de pronto
cuando aun oraba en tu nombre
habituada a hablarte
eras tú todos los días quien me guiaba
a todo me atrevía
porque tú eras mi pastor
y dejé para siempre
de nombrarte
de ingratitud llena de rencor rebosante
porque me dejaste de pronto
y de oveja me convertí en un lobo sangriento.
Con qué dedos me atas, todopoderoso y solo
si tan solo eres
inmisericorde.
por qué escalas subiré
después de haber caido tanto, tantas veces.
dame los pétalos y los zarcillos,
dame el suspiro del ave en la jaula
y subiré hasta ti
señor impávido y triste.
por qué motivo somos
en esta tierra desolada,por qué,
si solo nos queda la soledad enorme
de querer ser como tú de querer ser
irracionalmente poderosos.
si tan solo eres
inmisericorde.
por qué escalas subiré
después de haber caido tanto, tantas veces.
dame los pétalos y los zarcillos,
dame el suspiro del ave en la jaula
y subiré hasta ti
señor impávido y triste.
por qué motivo somos
en esta tierra desolada,por qué,
si solo nos queda la soledad enorme
de querer ser como tú de querer ser
irracionalmente poderosos.
sábado, 20 de febrero de 2010
rodeo la nada donde mis ojos te vieron por vez primera
y los cuarenta años de vida juntos hicieron dar sentido
a la desesperanza y a la locura.
no temo a la nada más que a la envidia o a un perro borracho.
temo por ti
porque te vayas un día
y yo descubra
después de calzarme mis lentes y sacudir la cabeza
para despertarme
que he dormido junto a ese cuerpo helado
el padre de mis hijos
mi único compañero.
Dame tiempo, director corrupto, dame tiempo
y llévame antes.
Dormiré entonces sin ya despertar, oliendo los cambios del tiempo,
la lluvia, y cómo el sol calienta la tierra que me cubre.
y los cuarenta años de vida juntos hicieron dar sentido
a la desesperanza y a la locura.
no temo a la nada más que a la envidia o a un perro borracho.
temo por ti
porque te vayas un día
y yo descubra
después de calzarme mis lentes y sacudir la cabeza
para despertarme
que he dormido junto a ese cuerpo helado
el padre de mis hijos
mi único compañero.
Dame tiempo, director corrupto, dame tiempo
y llévame antes.
Dormiré entonces sin ya despertar, oliendo los cambios del tiempo,
la lluvia, y cómo el sol calienta la tierra que me cubre.
domingo, 14 de febrero de 2010
No preví su llegada, pero el fuerte viento
dobló mi cuello arrugado
adelgazó mis rodillas y quedé colgando
como si no hubiera ya más hacedor ni
el piromaníaco cruel que le acompaña.
Salté,en cuatro patas, como una vieja lagarta,
como una destartalada cucaracha que lucha y lucha
por seguir viviendo.
Cuando se instaló, la enfermedad se regodeó con mi cuerpo
y mi cuerpo fue borrándose,
como una mancha de tinta sobre una tela mojada.
No importa morir.
Injusticia y muerte son inherentes a la vida.
Pero, por favor, si hay alguien que me escuche,
eliminad la enfermedad.
dobló mi cuello arrugado
adelgazó mis rodillas y quedé colgando
como si no hubiera ya más hacedor ni
el piromaníaco cruel que le acompaña.
Salté,en cuatro patas, como una vieja lagarta,
como una destartalada cucaracha que lucha y lucha
por seguir viviendo.
Cuando se instaló, la enfermedad se regodeó con mi cuerpo
y mi cuerpo fue borrándose,
como una mancha de tinta sobre una tela mojada.
No importa morir.
Injusticia y muerte son inherentes a la vida.
Pero, por favor, si hay alguien que me escuche,
eliminad la enfermedad.
no he podido salir de mi cuerpo
el aire frío consume mi cara y endurece mi sonrisa
iré caminando como si tuviera miles de años para gastar
iré tranquila, mirando el suelo, para no tropezar.
Mis años ya me pesan, mi equilibrio me traiciona.
Busco salir de mi cuerpo, encontrar mi alma,
decirle al director mudo y sombrío
que se ha equivocado.
No somos robots ni idiotas que se traguen que es obligatorio sufrir.
Saldré de este cuerpo,
de estas barras de hierro,
encontraré a Teresa, discutiremos.
Ah el morir tan lejano. No te tardes que te espero.
Llévame rápido el traje de madera, rápido a una sala sencilla,
pónme bajo la tierra.
Amo pensar en ayudar a crecer a un árbol.
Amo pensar en mi silencio encerrado, para siempre dormir.
el aire frío consume mi cara y endurece mi sonrisa
iré caminando como si tuviera miles de años para gastar
iré tranquila, mirando el suelo, para no tropezar.
Mis años ya me pesan, mi equilibrio me traiciona.
Busco salir de mi cuerpo, encontrar mi alma,
decirle al director mudo y sombrío
que se ha equivocado.
No somos robots ni idiotas que se traguen que es obligatorio sufrir.
Saldré de este cuerpo,
de estas barras de hierro,
encontraré a Teresa, discutiremos.
Ah el morir tan lejano. No te tardes que te espero.
Llévame rápido el traje de madera, rápido a una sala sencilla,
pónme bajo la tierra.
Amo pensar en ayudar a crecer a un árbol.
Amo pensar en mi silencio encerrado, para siempre dormir.
lunes, 8 de febrero de 2010
no he podido salir de mi cuerpo
el aire frío consume mi cara y endurece mi sonrisa
iré caminando como si tuviera miles de años para gastar
iré tranquila, mirando el suelo, para no tropezar.
Mis años ya me pesan, mi equilibrio me traiciona.
Busco salir de mi cuerpo, encontrar mi alma,
decirle al director mudo y sombrío
que se ha equivocado.
No somos robots ni idiotas que se traguen que es obligatorio sufrir.
Saldré de este cuerpo,
de estas barras de hierro,
encontraré a Teresa, discutiremos.
Ah el morir tan lejano. No te tardes que te espero.
Llévame rápido el traje de madera, rápido a una sala sencilla,
pónme bajo la tierra.
Amo pensar en ayudar a crecer a un árbol.
Amo pensar en mi silencio encerrado, para siempre dormir.
el aire frío consume mi cara y endurece mi sonrisa
iré caminando como si tuviera miles de años para gastar
iré tranquila, mirando el suelo, para no tropezar.
Mis años ya me pesan, mi equilibrio me traiciona.
Busco salir de mi cuerpo, encontrar mi alma,
decirle al director mudo y sombrío
que se ha equivocado.
No somos robots ni idiotas que se traguen que es obligatorio sufrir.
Saldré de este cuerpo,
de estas barras de hierro,
encontraré a Teresa, discutiremos.
Ah el morir tan lejano. No te tardes que te espero.
Llévame rápido el traje de madera, rápido a una sala sencilla,
pónme bajo la tierra.
Amo pensar en ayudar a crecer a un árbol.
Amo pensar en mi silencio encerrado, para siempre dormir.
sin embargo vivir es necesario
Navegar no es necesario, vivir se impone
en forma prioritaria. No importa el cómo ni el por qué.
No es la lógica la que manda. Vivir es lo irracional,
el vano y cómico esfuerzo de darnos un sentido
de atropellar a los caballos desbocados
que atraviesan el mar
helados y horrorizados de tanto dolor.
No es malo que los niños mueran aplastados,
esa es la vida, ni que los inocentes sean colgados, denigrados, rotos como un vidrio.
Lo malo es no vivir, porque el director ha dicho "Vivirás"
un director acostumbrado a las ovejas, un desdichado que reparte la miseria
para alegrarnos y conformarnos de morir vivos sin aliento sin cariño sin certezas.
El, alguien que le ha seguido le ha inventado tantas mentiras. Vivir se impone.
Sin importar el hambre, ni la mentira, ni las aguas que arrasan millares de personas.
El desdichado ha querido que suframos porque si sufrimos él podrá ser feliz
y continuar ordenando disparates, locuras, dislates, insufribles calamidades.
El desdichado ni siquiera tiene nombre.
en forma prioritaria. No importa el cómo ni el por qué.
No es la lógica la que manda. Vivir es lo irracional,
el vano y cómico esfuerzo de darnos un sentido
de atropellar a los caballos desbocados
que atraviesan el mar
helados y horrorizados de tanto dolor.
No es malo que los niños mueran aplastados,
esa es la vida, ni que los inocentes sean colgados, denigrados, rotos como un vidrio.
Lo malo es no vivir, porque el director ha dicho "Vivirás"
un director acostumbrado a las ovejas, un desdichado que reparte la miseria
para alegrarnos y conformarnos de morir vivos sin aliento sin cariño sin certezas.
El, alguien que le ha seguido le ha inventado tantas mentiras. Vivir se impone.
Sin importar el hambre, ni la mentira, ni las aguas que arrasan millares de personas.
El desdichado ha querido que suframos porque si sufrimos él podrá ser feliz
y continuar ordenando disparates, locuras, dislates, insufribles calamidades.
El desdichado ni siquiera tiene nombre.
El naranjo solitario
Naranjo de patio suburbano,
de pueblo chico,
lleno de naranjas enormes y sabrosas.
Cómo te besé bajo el cielo infinito!
Cómo te abracé para que no te fueras!
Cuando mi soledad de niña castigada
hacía mezquino y malo mi corazón
tu alma de cariño y tu sed de compañía
me dejaban abrazarte, y rodearte con mis brazos
sin un "aléjate", sin un "no fastidies", sin un "qué fea eres"
Tú me salvaste de caer en una fosa, tú dejaste como amigo y compañero
que yo te hablara
sin reírte.
Aquel patio ya no existe, no existe aquella casa.
Pero te recuerdo, amigo, te recuerdo y te lloro porque fuimos compañeros.
de pueblo chico,
lleno de naranjas enormes y sabrosas.
Cómo te besé bajo el cielo infinito!
Cómo te abracé para que no te fueras!
Cuando mi soledad de niña castigada
hacía mezquino y malo mi corazón
tu alma de cariño y tu sed de compañía
me dejaban abrazarte, y rodearte con mis brazos
sin un "aléjate", sin un "no fastidies", sin un "qué fea eres"
Tú me salvaste de caer en una fosa, tú dejaste como amigo y compañero
que yo te hablara
sin reírte.
Aquel patio ya no existe, no existe aquella casa.
Pero te recuerdo, amigo, te recuerdo y te lloro porque fuimos compañeros.
el ciruelo rojo
El viento abatió el ciruelo. Cayó
en la noche, cortado como por hacha,
donde el grueso tronco entraba en la tierra.
oh madera desfibrada, del color de las naranjas,
del color de las fresas y del color de la muerte.
Ciruelo generoso, que calmaste mi sed con el fresco jugo
de tus ciruelas amarillas.
Redondas, jugosas, tiernas, dulces, memoriosas de infancia,
de juegos a la hora de la siesta,
de pedazos de calor, de sol ardiente,
de una helada jarra de agua,
sudorosa y muda,
que nos esperaba con mi madre.
en la noche, cortado como por hacha,
donde el grueso tronco entraba en la tierra.
oh madera desfibrada, del color de las naranjas,
del color de las fresas y del color de la muerte.
Ciruelo generoso, que calmaste mi sed con el fresco jugo
de tus ciruelas amarillas.
Redondas, jugosas, tiernas, dulces, memoriosas de infancia,
de juegos a la hora de la siesta,
de pedazos de calor, de sol ardiente,
de una helada jarra de agua,
sudorosa y muda,
que nos esperaba con mi madre.
morados quedan mis dedos
morados quedan mis dedos
el frio y la quietud enferman mis dientes
enloquezco secuestrada en mi soledad
mi cuerpo no sabe ya de caminar
de salir de estos senderos arruinados
desunidos farragosos estancados
como las guirnaldas de una novia muerta
Y vuelvo y vuelvo a mis dedos
artrósicos ya e inútiles
despedidos por la vida
enviados a un desierto donde las espinas acarician
Vuelvo y vuelvo y por volver
se me enfría hasta mi corazón ardiente.
el frio y la quietud enferman mis dientes
enloquezco secuestrada en mi soledad
mi cuerpo no sabe ya de caminar
de salir de estos senderos arruinados
desunidos farragosos estancados
como las guirnaldas de una novia muerta
Y vuelvo y vuelvo a mis dedos
artrósicos ya e inútiles
despedidos por la vida
enviados a un desierto donde las espinas acarician
Vuelvo y vuelvo y por volver
se me enfría hasta mi corazón ardiente.
domingo, 7 de febrero de 2010
como una piedra
Como en esta mañana de niebla y frio
buscar puedo un refugio
si me siento como una piedra helada
y más que helada, dura
por haber perdido el corazon.
No era valioso, solo permitía q la sangre circulara,
q mi cuerpo funcionase a su antojo.
Ahora siento otro dolor, más intenso aun.
Mi alma, parece q algo me la arrancara.
Siento q lucho en un mar de fango.
Me hundo.
No tengo nada de qué agarrarme.
buscar puedo un refugio
si me siento como una piedra helada
y más que helada, dura
por haber perdido el corazon.
No era valioso, solo permitía q la sangre circulara,
q mi cuerpo funcionase a su antojo.
Ahora siento otro dolor, más intenso aun.
Mi alma, parece q algo me la arrancara.
Siento q lucho en un mar de fango.
Me hundo.
No tengo nada de qué agarrarme.
sábado, 6 de febrero de 2010
el comienzo es siempre hoy
El comienzo es siempre hoy
mañana todavía está muerto
en tanto el ayer te pica la frente
te muerde la carne
se te fue de las manos
que te quedaron sucias y mojadas
listas para que empieces de nuevo.
No veo el final. Arriba no hay nada
nadie nadie nada
y te irrita el vacío de una iglesia tan grande
esta tierra
la que trabajaste con tus manos
es la única iglesia
la que tus padres venidos de fuera
trabajaron juntos
abuelos padres y hermanos.
Ama ama ama.
No te importe nada más.
Ama perdona agradece
y vete en paz.
mañana todavía está muerto
en tanto el ayer te pica la frente
te muerde la carne
se te fue de las manos
que te quedaron sucias y mojadas
listas para que empieces de nuevo.
No veo el final. Arriba no hay nada
nadie nadie nada
y te irrita el vacío de una iglesia tan grande
esta tierra
la que trabajaste con tus manos
es la única iglesia
la que tus padres venidos de fuera
trabajaron juntos
abuelos padres y hermanos.
Ama ama ama.
No te importe nada más.
Ama perdona agradece
y vete en paz.
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